¿Qué sucede si la voluntad general no se representa?

La Voluntad General: El Corazón del Contrato Social

21/07/2021

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En el vasto universo del pensamiento político, pocas ideas han sido tan influyentes y debatidas como la Voluntad General, un concepto acuñado por el filósofo ginebrino Jean-Jacques Rousseau en su obra cumbre, "El Contrato Social". Esta idea no es solo un término filosófico abstracto, sino la piedra angular sobre la que Rousseau edifica su visión de una sociedad legítima y justa. Para comprenderla, debemos viajar desde un hipotético estado de naturaleza hasta la formación de un cuerpo político donde la libertad y la autoridad no son opuestos, sino dos caras de la misma moneda. Este artículo se sumerge en las profundidades de la Voluntad General para desentrañar sus partes, su significado y su perdurable relevancia.

¿Qué es la voluntad general en las relaciones sociales?
La tesis fundamental de ese “debe ser” en las relaciones sociales reside en la “voluntad general”. Los hombres viven en una situación de injusticia permanente, siendo súbditos y no ciudadanos.
Índice de Contenido

Del Estado de Naturaleza al Pacto Social

Para entender por qué es necesaria la Voluntad General, primero debemos comprender el punto de partida de Rousseau: el estado de naturaleza. A diferencia de Hobbes, que veía este estado como una "guerra de todos contra todos", Rousseau lo imaginaba como una condición de paz y simplicidad. El "buen salvaje" vive en armonía, guiado por dos principios básicos: el amor a sí mismo (autoconservación) y la piedad (una aversión natural al sufrimiento ajeno). En este estado, el hombre es libre, igual y autosuficiente.

Sin embargo, esta idílica situación se corrompe con el desarrollo de la sociedad, la propiedad privada y la consecuente desigualdad. Cuando los obstáculos para la supervivencia individual superan las fuerzas de cada hombre, la única solución es unirse. Aquí nace el Contrato Social. No se trata de un pacto donde los individuos ceden su libertad a un soberano, sino de un acuerdo unánime entre todos para formar una comunidad. Las cláusulas de este contrato se resumen en una sola: la enajenación total de cada asociado, con todos sus derechos, a toda la comunidad. Al entregarse todos por completo, la condición es igual para todos, y nadie tiene interés en hacerla onerosa para los demás. De este acto de asociación surge un cuerpo moral y colectivo: el Estado.

¿Cuáles son las partes de la voluntad general?
Entre las supuestas partes pueden tomarse en cuenta: el acto de hacer la guerra y el acto e hacer la paz, que estos no son leyes sino aplicación de una ley en particular. Este caso es análogo al “concepto” de voluntad general, que no es sino propiedad del contrato que da paso tanto a la sociedad como a la soberanía en su expresión perfecta.

¿Qué es Exactamente la Voluntad General?

Una vez constituido el Estado, este necesita una fuerza que lo dirija. Esa fuerza es la Voluntad General. No es simplemente la suma de los deseos egoístas de cada individuo, sino la voluntad colectiva del cuerpo político que siempre tiende al bien común. Es una brújula moral para la sociedad. Rousseau es claro: la Voluntad General es siempre recta y tiende a la utilidad pública, aunque las deliberaciones del pueblo puedan, a veces, ser engañadas.

Esta voluntad se manifiesta a través de las leyes. Una ley es legítima solo si es la expresión de la Voluntad General. Por lo tanto, cuando un ciudadano obedece la ley, no está obedeciendo a un rey o a un parlamento, sino a sí mismo como parte del cuerpo soberano. Esto nos lleva a una de las ideas más paradójicas y profundas de Rousseau: la libertad civil. Al entrar en el contrato social, el hombre pierde su libertad natural (el derecho ilimitado a todo lo que desea y puede alcanzar) pero gana la libertad civil, que está limitada por la Voluntad General. Esto significa que la verdadera libertad no es hacer lo que uno quiere, sino actuar de acuerdo con las leyes que uno mismo se ha dado como parte de la comunidad.

Diferencia Crucial: Voluntad General vs. Voluntad de Todos

Es fundamental no confundir la Voluntad General con la "Voluntad de Todos". Esta última es simplemente la suma de voluntades particulares, un agregado de intereses egoístas. La Voluntad de Todos mira al interés privado, mientras que la Voluntad General solo considera el interés común. Rousseau explica que si se quitan de las voluntades particulares los "más" y los "menos" que se anulan entre sí, la suma de las diferencias restantes dará como resultado la Voluntad General.

¿Qué es la voluntad general de Rousseau?
“La Voluntad General” de Rousseau, que es una traducción del francés, ” volonté générale ” también podría denominarse “la voluntad popular”. En resumen, es una voluntad o deseo colectivo del pueblo. Para Rousseau, es general tanto en términos de quién lo quiere como de su objeto.

Para ilustrarlo mejor, podemos usar una tabla comparativa:

CaracterísticaVoluntad GeneralVoluntad de Todos
ObjetivoEl bien común y la utilidad pública.La suma de intereses particulares y egoístas.
NaturalezaCualitativa y ética. Busca lo que es justo para todos.Cuantitativa. Es un simple recuento de votos o deseos.
FuenteLa razón y el compromiso ciudadano con la comunidad.Las pasiones y los deseos individuales.
ExpresiónSe expresa en leyes universales y abstractas.Puede manifestarse en decretos o actos particulares.

El peligro surge cuando se forman facciones o "asociaciones parciales" dentro del Estado. La voluntad de estos grupos se vuelve general para sus miembros, pero particular para el Estado. Si una de estas asociaciones llega a dominar, ya no hay Voluntad General, sino una opinión particular que prevalece.

La Soberanía como Ejercicio de la Voluntad General

Para Rousseau, la soberanía no es más que el ejercicio de la Voluntad General, y reside en el pueblo. Esta soberanía tiene atributos muy claros que se derivan de su naturaleza:

  • Es inalienable: El poder puede cederse, pero la voluntad no. El pueblo no puede entregar su soberanía a un rey o a un grupo de representantes sin destruirse como cuerpo político. En el momento en que hay un amo, ya no hay soberano.
  • Es indivisible: La voluntad o es general o no lo es. No puede dividirse, pues una voluntad dividida sería una voluntad particular. Actos como declarar la guerra o la paz no son actos de soberanía en sí mismos, sino aplicaciones de la ley, emanaciones de la Voluntad General.
  • Es irrepresentable: Rousseau era un crítico feroz de la democracia representativa. Sostenía que la voluntad no puede ser representada. Los diputados del pueblo, por tanto, no son sus representantes, sino sus comisionados; no pueden concluir nada definitivamente. Toda ley que el pueblo en persona no ha ratificado es nula.

Preguntas Frecuentes sobre la Voluntad General

¿Qué sucede si un individuo no está de acuerdo con la Voluntad General?

Aquí surge otra de las ideas más controvertidas de Rousseau. Si un ciudadano se niega a obedecer la Voluntad General, "será obligado a ello por todo el cuerpo, lo cual no significa otra cosa sino que se le obligará a ser libre". Esta afirmación, que puede sonar totalitaria, se entiende desde su lógica: la Voluntad General es también la verdadera voluntad racional del individuo como ciudadano. Al desobedecerla, actúa movido por impulsos egoístas que lo esclavizan. La comunidad, al forzarlo a obedecer la ley, lo está devolviendo a su propia libertad civil.

¿Cómo se conoce la Voluntad General en la práctica?

Aunque la Voluntad General es un concepto ético, Rousseau propone un método empírico para identificarla: el voto de la asamblea popular. Cuando el pueblo está suficientemente informado y delibera sin que haya comunicación entre facciones, el gran número de pequeñas diferencias en las voluntades particulares se cancelan mutuamente, y el resultado de la votación tiende a reflejar el bien común. Lo importante no es tanto el recuento, sino el interés común que debe guiar la deliberación.

¿Qué es la voluntad general de Rousseau?
“La Voluntad General” de Rousseau, que es una traducción del francés, ” volonté générale ” también podría denominarse “la voluntad popular”. En resumen, es una voluntad o deseo colectivo del pueblo. Para Rousseau, es general tanto en términos de quién lo quiere como de su objeto.

¿La Voluntad General implica que todos deben pensar igual?

No. Rousseau reconoce que cada individuo tiene una voluntad particular y unos intereses propios. El contrato no elimina al individuo, sino que lo transforma en ciudadano. Como hombre, puede tener una voluntad contraria a la Voluntad General que tiene como ciudadano. Sin embargo, al participar en el cuerpo político, se compromete a someter su voluntad particular a la general en los asuntos públicos, porque reconoce que su propia libertad y seguridad dependen del mantenimiento del pacto social.

En conclusión, la Voluntad General es el alma del cuerpo político rousseauniano. Es la expresión de la soberanía popular, el fundamento de la ley y la condición para una libertad auténtica. Aunque utópica y difícil de realizar en la práctica, su ideal de una sociedad gobernada por el interés común y el consentimiento activo de sus ciudadanos sigue siendo una poderosa inspiración y un punto de referencia crucial para el pensamiento democrático moderno.

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