14/10/2017
Los tamales son el corazón de innumerables celebraciones y comidas familiares en México, un platillo que envuelve historia, tradición y, por supuesto, un sabor inigualable. Entre la vasta diversidad de tamales que existen, los de rajas con queso se destacan como uno de los favoritos, una combinación perfecta de la suavidad de la masa de maíz, el picor sutil del chile poblano y la cremosidad del queso derretido. Prepararlos en casa es un ritual que llena la cocina de aromas reconfortantes y culmina en un manjar que deleita a todos. En este artículo, te guiaremos a través de todo lo que necesitas saber para convertirte en un maestro tamalero, enfocándonos en la estrella del día: el tamal de rajas.

Un Vistazo a la Herencia del Tamal
Antes de sumergirnos en la receta, es fascinante recordar el origen de este platillo. Los tamales no son una invención reciente; su historia se remonta a la era mesoamericana, donde eran un alimento práctico y nutritivo para guerreros y viajeros. Originalmente, eran preparaciones sencillas, rellenas de verduras como frijoles o calabaza. Con la llegada de los europeos, se introdujeron ingredientes como la carne de cerdo y la manteca, transformando la receta y dando lugar a la enorme variedad que conocemos hoy. Aunque cada país de América Latina tiene su propia versión, desde las humitas andinas hasta los pasteles en hoja caribeños, en esta guía nos centraremos en el icónico tamal mexicano, envuelto en hoja de maíz.
Los Pilares de un Tamal Excepcional
Todo gran tamal se sostiene sobre tres componentes fundamentales que deben ser tratados con esmero y dedicación. Entender cada uno es clave para el éxito.
1. La Envoltura: Hoja de Maíz
La hoja de maíz (totomoxtle) no es solo un recipiente; imparte un aroma y sabor terroso característico durante la cocción al vapor. Antes de usarlas, deben ser remojadas en agua caliente hasta que se vuelvan suaves y flexibles, lo que evitará que se rompan al momento de armar los tamales.
2. La Masa: El Alma del Tamal
Una masa esponjosa y húmeda es el secreto de un tamal perfecto. La base es harina de maíz nixtamalizado, específicamente para tamales. A esto se le añade una grasa, tradicionalmente manteca de cerdo, que le da una textura inigualable, aunque se pueden usar alternativas como manteca vegetal o aceite. El caldo (de pollo, cerdo o vegetales) es crucial para hidratar la masa y aportarle sabor. Un toque de polvo para hornear ayuda a que quede más ligera y esponjosa.

3. El Relleno: El Corazón de Rajas y Queso
El relleno de rajas es simple pero lleno de sabor. Se elabora con chiles poblanos asados, pelados y cortados en tiras (las famosas rajas). Estas se suelen guisar con cebolla, ajo y a veces jitomate para crear una base sabrosa. El queso es el compañero ideal; quesos como el Oaxaca, asadero, panela o manchego que se derriten bien son las mejores opciones para lograr esa hebra cremosa y deliciosa en cada mordida.
Receta Detallada: Tamales de Rajas con Queso
Ahora sí, ¡manos a la masa! Sigue estos pasos para preparar unos 20-24 tamales que serán la envidia de todos.
Ingredientes:
Para la Masa:
- 1 kg de harina de maíz para tamales
- 500 gr de manteca de cerdo o vegetal
- 2 tazas de caldo de pollo o vegetales, tibio
- 2 cucharaditas de polvo para hornear
- 1 cucharada de sal (o al gusto)
Para el Relleno de Rajas:
- 6 chiles poblanos grandes
- 1 cebolla blanca grande, fileteada
- 2 dientes de ajo, finamente picados
- 2 jitomates saladet, sin semillas y en cubos (opcional)
- 400 gr de queso Oaxaca, deshebrado, o el queso de tu elección en tiras
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- Sal y pimienta al gusto
Para Armar:
- 1 paquete de hojas de maíz secas (aproximadamente 30 hojas)
Instrucciones Paso a Paso:
- Preparar las Hojas: Coloca las hojas de maíz en un recipiente grande y cúbrelas completamente con agua muy caliente. Deja que se remojen por al menos 30 minutos o hasta que estén suaves y manejables. Escúrrelas bien antes de usar.
- Preparar el Relleno de Rajas: Asa los chiles poblanos directamente sobre la flama de la estufa o en un comal caliente, girándolos constantemente hasta que la piel esté negra y ampollada. Colócalos inmediatamente en una bolsa de plástico, ciérrala y déjalos "sudar" por 15 minutos. Luego, retira la piel quemada con facilidad, haz un corte para quitar las venas y semillas, y córtalos en rajas (tiras).
- Guisar las Rajas: En una sartén grande a fuego medio, calienta el aceite. Acitrona la cebolla fileteada hasta que esté transparente, luego agrega el ajo picado y cocina por un minuto más. Incorpora las rajas de poblano y el jitomate (si lo usas). Sazona con sal y pimienta y cocina por unos 10 minutos hasta que los sabores se integren. Retira del fuego y deja enfriar.
- Preparar la Masa: En el tazón de una batidora, acrema la manteca a velocidad alta durante unos 10 minutos, hasta que esté muy blanca y esponjosa. En un recipiente aparte, mezcla la harina de maíz con el polvo para hornear y la sal. Baja la velocidad de la batidora y agrega la mezcla de harina a la manteca, alternando con el caldo tibio. Bate hasta que todos los ingredientes estén bien incorporados y la masa tenga una consistencia suave y untable, similar a la de un betún espeso. Un truco tradicional para saber si está lista es colocar una pequeña bolita de masa en un vaso con agua fría; si flota, está perfecta.
- Armar los Tamales: Toma una hoja de maíz escurrida y extiéndela con la parte lisa hacia arriba. Con una cuchara, unta de 2 a 3 cucharadas de masa en el centro de la hoja, desde la mitad hacia la parte superior y más ancha, dejando los bordes libres. Coloca una porción del guiso de rajas en el centro de la masa y añade una tira generosa de queso.
- Doblar y Cerrar: Dobla uno de los lados largos de la hoja sobre el relleno, y luego el otro lado sobre el primero, formando un paquetito. Finalmente, dobla la parte inferior (la punta de la hoja) hacia arriba.
- La Cocción al Vapor: Prepara una vaporera u olla tamalera. Vierte agua en el fondo, asegurándote de que no sobrepase el nivel de la rejilla. Coloca los tamales "parados" dentro de la olla, con la parte abierta hacia arriba. Cúbrelos con más hojas de maíz y una tapa. Cocina a fuego medio-alto durante aproximadamente 1 hora a 1 hora y media.
Consejos del Chef para Tamales Inolvidables
- Masa Esponjosa: El secreto está en batir muy bien la manteca al principio. Este paso incorpora aire y es lo que garantiza una textura ligera.
- Sabor Profundo: Utiliza el caldo donde cociste pollo o verduras para la masa. ¡Hará una diferencia abismal en el sabor!
- El Punto de Cocción: Sabrás que un tamal está listo cuando se despega fácilmente de la hoja de maíz sin dejar residuos. Si se pega, necesita más tiempo de vapor.
- El Truco de la Moneda: Para no quedarte sin agua en la vaporera, coloca una moneda en el fondo. Si dejas de escuchar su tintineo, es señal de que necesitas agregar más agua caliente (viértela por un costado de la olla, nunca sobre los tamales).
Comparativa de Tamales Mexicanos Populares
Los tamales de rajas son solo una estrella en una galaxia de sabores. Aquí te presentamos una tabla para que conozcas otras variedades populares.
| Tipo de Tamal | Relleno Principal | Sabor | Característica Especial |
|---|---|---|---|
| De Rajas con Queso | Chile poblano y queso | Salado | Cremoso y ligeramente picante. |
| Rojos | Carne de cerdo o pollo en salsa de chile ancho/guajillo | Salado | Sabor profundo y ahumado por los chiles secos. |
| Dulces | Piña, pasas, coco, fresa | Dulce | Masa de color rosa o morado, ideal como postre. |
| De Elote (Uchepos) | Elote tierno molido | Dulce | Textura muy suave y cremosa, se sirve con crema y queso. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué mis tamales quedan secos o duros?
Esto suele deberse a dos razones: la masa no tenía suficiente grasa o líquido, o no se batió lo suficiente. Asegúrate de que la masa quede muy suave y esponjosa antes de armar los tamales.

¿Qué tipo de queso es mejor para los tamales de rajas?
Lo ideal es un queso que se derrita bien y tenga un sabor suave que no opaque a las rajas. El queso Oaxaca (quesillo) es el rey, pero también funcionan muy bien el asadero, manchego mexicano o incluso un buen mozzarella.
¿Se pueden congelar los tamales?
¡Sí! Los tamales se congelan maravillosamente. Una vez cocidos y fríos, envuélvelos individualmente en plástico de cocina o guárdalos en bolsas para congelador. Para recalentarlos, simplemente cuécelos al vapor de nuevo por unos 15-20 minutos.
¿Puedo hacer tamales de rajas veganos?
Claro que sí. Sustituye la manteca de cerdo por manteca vegetal o aceite de coco, el caldo de pollo por uno de verduras y omite el queso o utiliza una alternativa vegana que se derrita. El relleno de rajas con champiñones o flor de calabaza también es una opción deliciosa.
Hacer tamales es más que seguir una receta; es participar en una tradición que une a las familias y celebra la riqueza de la gastronomía mexicana. Esperamos que esta guía te inspire a encender la vaporera y a disfrutar del increíble sabor de unos tamales de rajas hechos en casa. ¡Buen provecho!
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