15/05/2024
El aroma de las mandarinas es, sin duda, uno de los perfumes más evocadores del invierno y el otoño. Un perfume cítrico, dulce y vibrante que nos transporta a momentos de calidez y hogar. ¿Y si te dijera que puedes capturar esa esencia en una botella para disfrutarla todo el año? Hoy te voy a guiar en el maravilloso proceso de crear tu propio licor de mandarina casero, también conocido como mandarinetto. No solo es una bebida deliciosa para la sobremesa, sino que se convertirá en tu ingrediente secreto para dar un toque mágico a bizcochos, cremas y todo tipo de postres. Olvídate de los licores comerciales y prepárate para elaborar una joya líquida con tus propias manos.

Ingredientes: La Calidad es la Clave
Para obtener un licor excepcional, la selección de los ingredientes es fundamental. No necesitamos muchas cosas, pero sí que sean de la mejor calidad posible. La estrella, por supuesto, es la mandarina.
- Mandarinas: Unas 8-10 unidades de tamaño mediano. Es crucial que sean de cultivo ecológico o sin tratar, ya que vamos a utilizar su piel. Busca mandarinas con la piel tersa, brillante y muy aromática.
- Alcohol: 1 litro de alcohol de alta graduación. La elección del alcohol base definirá el carácter de nuestro licor. Más adelante te daré una tabla comparativa para que elijas el que más te convenga.
- Agua: 1 litro de agua mineral o filtrada. Evita el agua del grifo si tiene mucho cloro o sabor.
- Azúcar: Entre 700 gramos y 1 kilogramo de azúcar blanco, dependiendo de cuán dulce te guste el resultado final.
Elaboración Paso a Paso: El Arte de la Paciencia
Hacer un buen licor casero es un ejercicio de paciencia y mimo. El proceso se divide en tres fases principales: la maceración, la preparación del almíbar y el ensamblaje final. ¡Vamos a ello!
Fase 1: La Maceración, Extrayendo el Alma de la Mandarina
- Preparación de las pieles: Este es el paso más importante para evitar sabores indeseados. Como bien indicas, lo primero es lavar a conciencia las mandarinas bajo el grifo, frotando suavemente con un cepillo para eliminar cualquier impureza. Sécalas muy bien.
- El pelado preciso: Con un pelador de verduras o un cuchillo afilado, pela las mandarinas procurando obtener solo la parte naranja de la piel. Debemos evitar a toda costa la parte blanca que se encuentra debajo, conocida como albedo. Esta membrana es la responsable de los sabores amargos que arruinarían nuestro licor. Si al pelar te llevas algo de blanco, no dudes en rasparlo con la punta de un cuchillo con mucho cuidado.
- Al tarro de cristal: Introduce todas las pieles limpias en un tarro de cristal grande con cierre hermético. Vierte el litro de alcohol sobre ellas, asegurándote de que queden completamente cubiertas.
- El reposo: Cierra bien el tarro y guárdalo en un lugar fresco, seco y oscuro, como una despensa o un armario. Durante un mínimo de 15 días (aunque lo ideal es dejarlo 30 días), el alcohol irá extrayendo lentamente todos los aceites esenciales y el color vibrante de las pieles. Es una buena práctica agitar el frasco suavemente una vez al día o cada dos días para ayudar en el proceso. Verás cómo el líquido transparente se va tiñendo de un precioso color anaranjado.
Fase 2: El Jarabe, el Toque Dulce
Una vez transcurrido el tiempo de maceración, es el momento de preparar el almíbar que equilibrará la potencia del alcohol y aportará el dulzor.
- En una olla o cazo, vierte el litro de agua y añade el azúcar.
- Calienta a fuego medio, removiendo constantemente con una cuchara de madera hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. No es necesario que llegue a hervir.
- Una vez que el líquido esté transparente y sin granos de azúcar, retíralo del fuego y déjalo enfriar por completo. Es muy importante que el jarabe esté a temperatura ambiente antes de mezclarlo con el alcohol.
Fase 3: El Ensamblaje y Filtrado Final
Ya tenemos nuestros dos componentes listos. ¡Es hora de unirlos!
- Prepara una botella o recipiente grande y limpio. Coloca un colador de malla fina sobre la boca del recipiente. Para un filtrado más exhaustivo, puedes poner sobre el colador una gasa estéril o un filtro de café.
- Abre el tarro de la maceración y vierte el alcohol aromatizado a través del colador. Las pieles quedarán retenidas. Puedes presionarlas un poco para extraer hasta la última gota de sabor, pero sin pasarte.
- Ahora, añade poco a poco el jarabe frío al alcohol filtrado, removiendo suavemente para que se integren bien.
- ¡Listo! Embotella tu licor de mandarina en botellas de cristal limpias y con un buen cierre.
El Reposo Final: El Secreto de un Sabor Redondo
Aunque podrías probarlo de inmediato, te aseguro que la espera merece la pena. Guarda las botellas en un lugar fresco y oscuro durante al menos un mes antes de consumirlo. Este período de reposo permite que los sabores se asienten, se integren y se suavicen, resultando en un licor mucho más equilibrado y delicioso.
Tabla Comparativa de Alcoholes Base
La elección del alcohol es determinante. Aquí te dejo una pequeña guía para que elijas sabiamente.

| Tipo de Alcohol | Perfil de Sabor | Ideal para... |
|---|---|---|
| Vodka | Muy neutro. Permite que el sabor de la mandarina sea el protagonista absoluto. | Principiantes o quienes buscan un sabor a mandarina puro y limpio. |
| Aguardiente u Orujo Blanco | Aporta sus propias notas herbáceas o de uva, añadiendo complejidad. | Licores con más cuerpo y carácter, de estilo más rústico y tradicional. |
| Alcohol puro de 96º (uso alimentario) | Máxima extracción de sabor. Es necesario diluirlo correctamente con el almíbar para obtener una graduación final bebible (alrededor de 30º). | Expertos que buscan un control total sobre la graduación y la intensidad del licor. |
Usos en Repostería: Más Allá de la Copa
Como amante de la pastelería, mi uso favorito de este licor es en la cocina. Un pequeño chorrito puede transformar por completo una elaboración:
- Para emborrachar bizcochos: Mezcla a partes iguales con almíbar y empapa tus planchas de bizcocho para tartas o brazos de gitano. Aporta una humedad y un aroma increíbles.
- En cremas y mousses: Añade una o dos cucharadas a tu crema pastelera, nata montada o mousse de chocolate para un contrapunto cítrico espectacular.
- Sorbete de mandarina: Es la base perfecta para un sorbete refrescante y digestivo.
- Ganache para bombones: Un toque en la ganache de chocolate negro crea una combinación de sabores clásica e irresistible.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué mi licor ha quedado amargo?
La causa casi segura es que has incluido parte del albedo (la parte blanca de la piel) en la maceración. Es fundamental ser muy meticuloso al pelar las mandarinas para evitar este problema.
¿Por qué el licor se ha vuelto turbio al añadir el almíbar?
No te preocupes, es un fenómeno normal llamado "efecto ouzo" o "louche". Ocurre cuando los aceites esenciales, que son solubles en alcohol pero no en agua, forman micro-emulsiones al bajar la graduación alcohólica con el jarabe. No afecta al sabor y es una señal de que tu licor está cargado de aceites esenciales. Si lo prefieres más cristalino, puedes dejarlo reposar más tiempo y volver a filtrarlo con mucho cuidado.
¿Cuánto tiempo dura el licor de mandarina casero?
Gracias a su alto contenido en alcohol y azúcar, que actúan como conservantes, puede durar años si se guarda en un lugar fresco, oscuro y bien cerrado. De hecho, su sabor suele mejorar y redondearse con el tiempo.
¿Puedo usar menos azúcar?
¡Por supuesto! La cantidad de azúcar es totalmente personalizable. Puedes empezar con 700 gramos y, una vez mezclado, probarlo y decidir si quieres añadir más almíbar para ajustar el dulzor a tu gusto.
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