17/07/2019
La combinación de jamón y queso es, sin lugar a dudas, uno de los matrimonios gastronómicos más célebres y queridos en todo el mundo. Su simplicidad esconde una profundidad de sabor que apela a todos los paladares, desde los más pequeños hasta los más exigentes. Es una dupla versátil que puede protagonizar desde un sencillo sándwich hasta el más elaborado de los platos. Hoy vamos a explorar esta maravillosa unión a través de dos recetas que, aunque diferentes en su concepción, comparten un resultado común: el éxito rotundo en la mesa. Prepararemos unos adictivos fritos de jamón y queso, perfectos como aperitivo, y una sorprendente tortilla de patatas rellena, que eleva un clásico español a una nueva dimensión de sabor y textura. ¿Estás listo para llenar tu cocina de un aroma irresistible?
Fritos de Jamón y Queso: El Bocado Perfecto
Imagina un pequeño paquete dorado y crujiente que, al morderlo, libera un corazón de queso fundido y cremoso, todo ello envuelto en el suave y familiar sabor del jamón cocido. Estos fritos son la definición de un aperitivo perfecto. Son increíblemente fáciles de hacer, gustan a todo el mundo y son ideales para cualquier ocasión: una fiesta con amigos, una tapa para el fin de semana o una merienda especial para los niños. Su preparación es tan rápida que se convertirán en tu recurso infalible para sorprender.

Ingredientes Necesarios
La belleza de esta receta reside en su flexibilidad. No necesitas cantidades exactas, puedes adaptarla al número de comensales o al hambre que tengas.
- Jamón Cocido (York) en lonchas no muy finas.
- Queso de tu preferencia (que funda bien pero no en exceso).
- Huevos frescos.
- Pan rallado (puedes usar panko para un extra de crujiente).
- Aceite de oliva virgen extra para freír.
Guía de Preparación Paso a Paso
- Preparar el Relleno: El primer paso es cortar el queso en dados o lingotes de un tamaño que consideres adecuado para un bocado. Un buen consejo es usar un queso semi-curado como Havarti, Gouda o un buen Emmental, ya que se derriten maravillosamente sin volverse completamente líquidos y escaparse durante la fritura.
- Envolver con Maestría: Extiende una loncha de jamón cocido y coloca un trozo de queso en el centro. La loncha de jamón debe ser ligeramente más grande que el queso para poder envolverlo por completo, como si fuera un pequeño paquete. Asegúrate de que no queden aberturas por donde el queso pueda escapar.
- El Doble Rebozado: Prepara dos platos hondos. En uno, bate un par de huevos. En el otro, pon abundante pan rallado. Pasa cada paquetito primero por el huevo batido, asegurándote de que se impregne bien por todos lados. A continuación, pásalo por el pan rallado, presionando suavemente para que se adhiera una capa uniforme y generosa. Para un resultado extra crujiente, puedes repetir el proceso: huevo de nuevo y otra capa de pan rallado. Este doble rebozado crea una barrera más fuerte y una textura espectacular.
- La Fritura Perfecta: Calienta abundante aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Es importante que el aceite esté caliente pero no humeante. Si está demasiado caliente, el pan se quemará antes de que el queso se funda. Si está demasiado frío, los fritos absorberán mucho aceite y quedarán grasientos. Fríelos por tandas, sin sobrecargar la sartén, durante un par de minutos por cada lado, hasta que estén dorados y crujientes.
- Servir y Disfrutar: A medida que los saques de la sartén, colócalos sobre papel de cocina absorbente para retirar el exceso de aceite. Sírvelos inmediatamente, mientras el queso está en su punto álgido de fusión. Puedes pincharlos con un palillo para que sean más fáciles de coger y disfrutar.
Tortilla de Patatas Rellena: Un Clásico Reinventado
La tortilla de patatas es el pilar de la gastronomía española, un plato que evoca hogar y tradición. Pero, ¿qué sucede cuando tomamos esa base perfecta y le añadimos un corazón cremoso de jamón y queso? El resultado es una explosión de sabor y textura que sorprende y enamora. Esta versión rellena aporta una jugosidad y una cremosidad extra que la convierten en un plato principal contundente y delicioso, perfecto para una comida familiar o una cena informal.
Ingredientes para una Tortilla Inolvidable
- 6 huevos camperos grandes
- 500-600g de patatas para freír
- 1 cebolla mediana (opcional, para los "concebollistas")
- 100g de jamón cocido en lonchas o taquitos
- 100g de queso en lonchas (tipo Havarti, Edam o el que prefieras)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
Elaboración Detallada
- La Base de la Tortilla: Pela las patatas y córtalas en láminas finas y uniformes. Si usas cebolla, córtala en juliana. En una sartén grande, calienta abundante aceite a fuego medio y pocha las patatas y la cebolla lentamente. No buscamos que se doren, sino que se confiten y queden tiernas. Este proceso puede tardar unos 20-25 minutos. Una vez listas, escúrrelas muy bien para retirar el exceso de aceite.
- Mezclar con el Huevo: En un bol grande, bate los huevos con una pizca de sal. Añade las patatas pochadas y escurridas a los huevos batidos. Mezcla con cuidado y deja que la mezcla repose durante al menos 10 minutos. Esto permite que la patata se impregne bien del huevo, lo que resulta en una tortilla más jugosa.
- El Montaje en la Sartén: Calienta una sartén antiadherente (de unos 22-24 cm de diámetro) con una cucharada de aceite. Vierte la MITAD de la mezcla de huevo y patata en la sartén y extiéndela para formar la base. Cocina a fuego medio durante un par de minutos hasta que empiece a cuajar.
- El Corazón Relleno: Sobre esta primera capa, distribuye las lonchas de jamón cocido y, sobre ellas, las lonchas de queso, dejando un pequeño borde libre alrededor para que la tortilla selle bien.
- Sellar la Tortilla: Vierte con cuidado el resto de la mezcla de huevo y patata sobre el relleno, asegurándote de cubrirlo por completo y sellar los bordes. Cocina a fuego medio-bajo durante unos 5-6 minutos, moviendo la sartén ocasionalmente para que no se pegue.
- El Momento Crucial: El Volteo: Coloca un plato grande (más grande que el diámetro de la sartén) sobre la sartén. Con un movimiento rápido y seguro, dale la vuelta. Desliza la tortilla de nuevo en la sartén para que se cocine por el otro lado. Cocina durante otros 4-5 minutos, dependiendo de lo cuajada que te guste.
- Lista para Servir: Desliza la tortilla sobre un plato y déjala reposar unos minutos antes de cortarla. Esto ayudará a que los sabores se asienten y el queso no esté excesivamente líquido. Se puede disfrutar tanto caliente como templada.
Tabla Comparativa de las Recetas
| Característica | Fritos de Jamón y Queso | Tortilla Rellena de Jamón y Queso |
|---|---|---|
| Tiempo de Preparación | 15-20 minutos | 40-50 minutos |
| Dificultad | Baja | Media (el volteo requiere práctica) |
| Ideal para... | Aperitivos, tapas, fiestas, niños | Plato principal, cena, tupper |
| Textura Principal | Crujiente por fuera, fundido por dentro | Tierna, jugosa y cremosa |
| Versatilidad | Alta. Se pueden usar diferentes quesos. | Muy alta. Admite todo tipo de rellenos. |
Preguntas Frecuentes
¿Puedo hacer los fritos en la freidora de aire?
¡Por supuesto! Para una versión más ligera, puedes usar la freidora de aire. Precaliéntala a 200°C. Rocía los fritos ya rebozados con un poco de aceite en spray y cocínalos durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén dorados y crujientes.

¿Cómo evito que el queso se salga de los fritos al freír?
La clave está en tres puntos: primero, asegúrate de que el paquete de jamón está bien sellado. Segundo, aplica un doble rebozado para crear una costra más resistente. Y tercero, controla la temperatura del aceite; si está demasiado caliente, el queso se fundirá muy rápido y la presión hará que se salga.
¿Qué otros rellenos puedo usar para la tortilla de patatas?
El mundo de los rellenos es infinito. Algunas combinaciones deliciosas son: queso de cabra con cebolla caramelizada, pimientos del piquillo con ventresca de atún, sobrasada con miel, o champiñones al ajillo. La base de patata y huevo es un lienzo en blanco para tu creatividad.
¿Se pueden preparar estos platos con antelación?
Los fritos están en su mejor momento recién hechos, calientes y con el queso fundido. Sin embargo, puedes recalentarlos en el horno o en la freidora de aire para que recuperen parte de su textura crujiente. La tortilla de patatas rellena, por su parte, está deliciosa tanto caliente como templada o incluso fría al día siguiente, lo que la convierte en una opción fantástica para llevar en el tupper.
En definitiva, tanto los fritos como la tortilla rellena demuestran la increíble versatilidad del jamón y el queso. Son dos recetas que, partiendo de ingredientes sencillos y accesibles, nos permiten crear platos llenos de sabor que reconfortan el alma y alegran cualquier mesa. Anímate a prepararlas y a darles tu toque personal. ¡El éxito está garantizado!
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Jamón y Queso: Dos Recetas Irresistibles y Fáciles puedes visitar la categoría Recetas.
