26/08/2022
En el corazón de la gastronomía mexicana, existe un bocado que encapsula historia, tradición y un sabor inigualable: el paste. Aunque la historia nos cuenta que su origen es salado, nacido en las entrañas de las minas de plata, la creatividad culinaria lo ha transformado, dando vida a exquisitas versiones dulces. Hoy nos adentraremos en el fascinante mundo de los pastes dulces, desmitificando la idea de que son simplemente empanadas y entregándote la receta definitiva para que puedas crear estas joyas de la pastelería en la comodidad de tu hogar. Prepárate para un viaje de sabor que une la herencia británica con el alma de México.

Un Bocado de Historia: El Origen Minero del Paste
Para entender el paste, debemos viajar en el tiempo hasta el siglo XIX, a las frías y montañosas tierras de Real del Monte, en el estado de Hidalgo. Fue aquí donde los mineros córnicos (originarios de Cornualles, Inglaterra) llegaron para trabajar en las minas de plata, trayendo consigo no solo su experiencia, sino también sus costumbres y, por supuesto, su comida. El cornish pasty era su almuerzo por excelencia: un alimento robusto, fácil de transportar y diseñado para comerse con las manos sucias de mineral. Su masa gruesa y su borde trenzado servían como “mango” para sostenerlo, desechando esta parte al final. El relleno tradicional era de carne, papa y nabo, una comida completa y calórica para soportar las duras jornadas.
Con el tiempo, esta receta fue adoptada y adaptada por los mexicanos. El nabo fue sustituido por el chile y el perejil, y la masa evolucionó. Así nació el paste hidalguense, una delicia que fue declarada Patrimonio Cultural del estado de Hidalgo y que hoy es un emblema de la región. Aunque la tradición dicta rellenos salados, la dulzura del ingenio mexicano no tardó en aparecer, creando variantes con arroz con leche, piña o mermelada que hoy son tan queridas como las originales.
¿Paste o Empanada? Aclarando la Deliciosa Confusión
Es una pregunta común y una confusión comprensible. Ambos son masas rellenas y horneadas, pero sus diferencias son clave y definen su identidad. Llamar paste a una empanada (o viceversa) es pasar por alto siglos de historia y técnica culinaria. A continuación, desglosamos sus características para que nunca más vuelvas a confundirlos.
Tabla Comparativa: Paste vs. Empanada
| Característica | Paste | Empanada |
|---|---|---|
| Origen | Cornualles, Inglaterra. Adaptado en Hidalgo, México, en el siglo XIX por la industria minera. | Origen antiguo, probablemente persa, popularizado en España y extendido por toda Latinoamérica. |
| Masa | Firme, quebradiza y a menudo ligeramente hojaldrada. Se elabora tradicionalmente con manteca y su textura es única, diseñada para no humedecerse con el relleno. | Muy variable. Puede ser de harina de trigo, maíz, hojaldre o masa quebrada. Su textura puede ser suave, crujiente o escamosa. |
| Relleno Tradicional | Carne con papas. Los ingredientes se introducen crudos en la masa para que se cocinen al vapor dentro del horno. | El relleno (pino, picadillo, etc.) se cocina previamente antes de rellenar la masa. La variedad es inmensa, desde carnes hasta quesos y verduras. |
| Forma y Cierre | Tradicionalmente tiene forma de 'D' con un cierre o "repulgue" trenzado en la parte lateral, que servía para ser sujetado. | Generalmente forma de media luna, con el repulgue en la parte curva. El tipo de repulgue puede indicar el sabor del relleno. |
| Cocción | Siempre horneado. | Puede ser horneada o frita, dependiendo de la región y la receta. |
La Receta Definitiva para la Masa de Pastes Dulces
Ahora que conocemos su historia y lo que lo hace único, es momento de poner manos a la obra. Esta receta de masa es la base perfecta para cualquier relleno dulce que imagines. Es versátil, deliciosa y respeta la esencia del paste tradicional.
Ingredientes:
- 500 gr de harina de trigo de todo uso
- 250 gr de manteca vegetal (o mitad manteca, mitad mantequilla sin sal, fría y en cubos)
- 2 huevos grandes
- 120 ml de leche tibia
- 50 gr de azúcar (opcional, para una masa más dulce)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el Barniz:
- 1 huevo
- 1 yema de huevo
- 1 cucharada de leche
Instrucciones Paso a Paso:
- Preparar la Fuente de Harina: Sobre una superficie de trabajo limpia y seca, tamiza la harina y forma un volcán o fuente. En el borde exterior del volcán, esparce la sal. Esto evita que la sal entre en contacto directo con los ingredientes líquidos al principio y afecte la textura.
- Incorporar los Ingredientes Húmedos: En el centro del volcán, agrega los 2 huevos, la manteca vegetal (y/o mantequilla), el azúcar (si lo usas) y el extracto de vainilla. Vierte poco a poco la leche tibia sobre estos ingredientes centrales.
- Amasado Inicial: Con la punta de los dedos, comienza a mezclar los ingredientes del centro, incorporando gradualmente la harina de las paredes del volcán. Trabaja la mezcla hasta que todos los ingredientes estén integrados y tengas una masa desmenuzable.
- Amasado Final: Ahora, amasa con la base de las palmas de tus manos, empujando y doblando la masa sobre sí misma. Continúa este proceso durante unos 8-10 minutos, hasta que la masa se sienta suave, elástica y uniforme. No debe pegarse a tus manos ni a la superficie. Si está muy pegajosa, puedes añadir un poco más de harina, pero con moderación.
- El Reposo es Clave: Forma una bola con la masa, envuélvela en plástico de cocina o colócala en un bol cubierto con un paño húmedo. Deja que repose a temperatura ambiente durante al menos 20-30 minutos. Este paso es crucial para que el gluten se relaje, lo que hará que la masa sea mucho más fácil de estirar.
- Estirar y Cortar: Pasado el tiempo de reposo, divide la masa en porciones iguales (de unos 80-100 gr cada una para pastes de buen tamaño). Con un rodillo, estira cada porción sobre una superficie ligeramente enharinada hasta formar un círculo de unos 15-18 cm de diámetro y 3 mm de grosor.
- Rellenar y Cerrar: Coloca una o dos cucharadas de tu relleno dulce favorito en el centro de un lado del disco de masa, dejando los bordes libres. Humedece ligeramente los bordes con un poco de agua. Dobla la masa sobre el relleno para formar una media luna. Presiona firmemente los bordes para sellar. Para el cierre tradicional, puedes hacer el clásico repulgue trenzado.
- Barnizar y Hornear: Precalienta tu horno a 180°C (350°F). Coloca los pastes en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino. En un tazón pequeño, bate el huevo, la yema y la cucharada de leche. Con una brocha de cocina, barniza generosamente la superficie de cada paste. Esto les dará un color dorado y un brillo espectacular.
- ¡Al Horno!: Hornea durante 25-30 minutos, o hasta que los pastes estén dorados y la masa cocida. El aroma que inundará tu cocina será irresistible.
- Disfrutar: Deja que se enfríen un poco antes de morder. ¡Disfruta de tu creación!
Ideas Creativas para Rellenos Dulces
La belleza del paste dulce es su versatilidad. Aquí te dejamos algunas ideas para inspirarte:
- Arroz con leche cremoso: Un clásico que nunca falla. Asegúrate de que el arroz con leche esté espeso para que no se salga durante la cocción.
- Manzana y canela: Trozos de manzana salteados con mantequilla, azúcar moreno y canela. Un toque de nuez moscada lo elevará a otro nivel.
- Piña colada: Piña en cubos pequeños mezclada con coco rallado y un toque de leche condensada.
- Cajeta con nuez: Simple pero decadente. Una cucharada generosa de cajeta y nueces picadas.
- Chocolate y avellanas: Utiliza tu crema de chocolate y avellanas favorita. Puedes añadir trozos de avellana tostada para un extra de textura.
- Zarzamora con queso crema: Una combinación equilibrada entre lo ácido de la fruta y lo cremoso del queso.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo congelar la masa o los pastes?
¡Sí! Puedes congelar la masa cruda, bien envuelta en plástico, hasta por 3 meses. También puedes congelar los pastes ya formados (sin hornear). Colócalos en una bandeja sin que se toquen hasta que estén duros, y luego guárdalos en una bolsa de congelación. Puedes hornearlos directamente desde el congelador, añadiendo unos 10-15 minutos al tiempo de cocción.
¿Por qué mi masa quedó dura?
Una masa dura suele ser el resultado de dos cosas: exceso de harina o un amasado excesivo. Asegúrate de añadir solo la harina necesaria para que no se pegue y no amases más de lo indicado. El reposo también es fundamental para que la masa se relaje y quede tierna.
¿Puedo usar aceite en lugar de manteca o mantequilla?
Técnicamente puedes, pero la textura cambiará significativamente. La tradición y el sabor característico del paste provienen de la grasa sólida como la manteca o la mantequilla, que crea una textura quebradiza y casi hojaldrada. El aceite resultará en una masa más blanda y menos característica.
¿Cuánto tiempo se conservan los pastes una vez horneados?
Se disfrutan mejor el mismo día de la cocción. Sin embargo, puedes guardarlos en un recipiente hermético a temperatura ambiente por 2-3 días. Puedes recalentarlos unos minutos en el horno para que recuperen su textura crujiente.
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