¿Cómo hacer una tortilla de sangrecita?

Sangrecita: Dos Recetas Sorprendentes y Nutritivas

22/07/2018

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La cocina es un universo de sabores, texturas e ingredientes que a menudo nos sorprende. Algunos alimentos, por su historia o apariencia, pueden generar cierta reserva, pero esconden un potencial culinario y nutricional extraordinario. Uno de ellos es, sin duda, la sangrecita de pollo. Este ingrediente, profundamente arraigado en la gastronomía de diversas culturas, es un verdadero tesoro nutricional, especialmente valorado por su increíble capacidad para combatir la anemia. Hoy vamos a derribar mitos y a explorar su lado más delicioso y versátil, demostrando que puede ser la estrella tanto de un desayuno contundente como de un postre innovador. Prepárate para descubrir dos recetas que cambiarán por completo tu percepción de la sangrecita.

¿Cómo hacer una tortilla de sangrecita?
Receta fácil y rápida de la tortilla de sangrecita, ideal para acompañar un desayuno criollo. 1 zanahoria. Primero en un bowl batimos los huevos, mientras ponemos a hervir las alverjitas junto al brócoli. Después cogemos las verduras hervidas y las agregamos al bowl de huevo batido.
Índice de Contenido

¿Qué es la Sangrecita y por qué es un Superalimento?

Antes de sumergirnos en las ollas y sartenes, es fundamental entender qué es exactamente la sangrecita y por qué los nutricionistas la recomiendan con tanto entusiasmo. La sangrecita es, como su nombre indica, la sangre de un animal (en nuestro caso, de pollo) que ha sido cocida hasta coagular. El resultado es un producto de textura sólida y desmenuzable, de color oscuro y con un perfil de sabor muy particular.

Su principal valor reside en su altísimo contenido de hierro hemo, la forma de hierro que nuestro cuerpo absorbe con mayor facilidad y eficiencia. Esto la convierte en un aliado insuperable para prevenir y tratar la anemia ferropénica, una condición que afecta a millones de personas en el mundo, especialmente a niños y mujeres gestantes. Pero sus bondades no terminan ahí; también es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, zinc, y vitaminas del complejo B. Incorporarla en nuestra dieta es una forma económica, natural y efectiva de enriquecer nuestra alimentación y fortalecer nuestra salud.

La Clásica Tortilla de Sangrecita: Un Desayuno Lleno de Energía

Empecemos con una preparación clásica, ideal para un desayuno criollo o un almuerzo ligero pero sustancioso. Esta tortilla combina la potencia de la sangrecita con la frescura de las verduras, creando un plato equilibrado, colorido y lleno de sabor. Es una receta fácil, rápida y perfecta para iniciar a toda la familia en el consumo de este ingrediente.

Ingredientes para la Tortilla

  • ¼ de sangrecita de pollo fresca
  • 3 huevos de corral grandes
  • 1 zanahoria mediana
  • 1 bolsita de arvejas frescas o congeladas (aproximadamente 100g)
  • ½ brócoli pequeño, separado en arbolitos
  • 2 cucharadas de harina de trigo sin preparar (opcional, para dar más cuerpo)
  • Aceite vegetal para freír
  • Sal, pimienta negra recién molida y comino al gusto

Preparación Paso a Paso

  1. Preparación de la Sangrecita: Este es el primer y más importante paso. Coloca la sangrecita en una olla pequeña y cúbrela con agua. Para suavizar su sabor, puedes añadir una hojita de laurel o unas ramitas de hierbabuena. Llévala a ebullición y déjala cocinar a fuego medio por unos 10 a 15 minutos. Sabrás que está lista cuando haya cambiado de un color rojo líquido a una masa sólida, oscura y de textura granulosa. Escúrrela bien y, una vez que se enfríe, desmenúzala con un tenedor o con las manos limpias. Reserva.
  2. Cocción de las Verduras: Mientras la sangrecita se cocina, prepara las verduras. Pela y corta la zanahoria en cubos muy pequeños (brunoise) para asegurar una cocción rápida y uniforme. En otra olla con agua hirviendo y una pizca de sal, cocina las arvejas y los arbolitos de brócoli durante unos 3-4 minutos. Buscamos una cocción 'al dente', que mantenga su color vibrante y su textura crujiente. Escúrrelas y pásalas por agua fría para detener la cocción.
  3. La Mezcla Base: En un bol grande, casca los tres huevos. Bátelos enérgicamente con un tenedor o batidor de varillas hasta que las claras y yemas estén perfectamente integradas y la mezcla se vea ligeramente espumosa. Sazona generosamente con sal, pimienta y comino al gusto.
  4. Integración de Ingredientes: Añade al bol de huevo batido la sangrecita ya desmenuzada y fría, junto con la zanahoria en cubos, las arvejas y el brócoli. Si deseas una tortilla más compacta, este es el momento de agregar las cucharadas de harina y mezclar todo suavemente con una espátula hasta que todos los ingredientes estén bien distribuidos.
  5. La Fritura Perfecta: Calienta un chorrito de aceite en una sartén antiadherente a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente, vierte la mezcla de la tortilla, esparciéndola de manera uniforme por toda la superficie. Cocina durante unos 4-5 minutos por lado, o hasta que la base esté firme y dorada. Con la ayuda de un plato grande, dale la vuelta con cuidado para cocinar el otro lado por el mismo tiempo.
  6. Servir y Disfrutar: Una vez que la tortilla esté cocida por ambos lados, deslízala sobre un plato. Puedes servirla entera o cortada en porciones. Acompaña con pan fresco, una ensalada criolla o una porción de arroz para un almuerzo completo.

Revolucionando el Postre: El Sorprendente Bizcocho de Sangrecita

Si la idea de un postre con sangrecita te parece extraña, prepárate para una grata sorpresa. Esta receta, inspirada en iniciativas de programas de alimentación mundial, es una forma genial y nutritivo de ofrecer los beneficios del hierro a los más pequeños (y no tan pequeños) de la casa de una manera que jamás sospecharían. La sangrecita aporta humedad, un color oscuro similar al del chocolate y una riqueza de nutrientes sin opacar el dulzor del bizcocho.

¿Cómo preparar la sangrecita?
Batir la margarina hasta que esté cremosa y añadir el azúcar. Sin dejar de batir añadir el huevo y la vainilla. Cuando esté todo integrado mezclar con la harina, el polvo de hornear y una pizca de sal, todo previamente cernido. Sancochar la sangrecita y licuar con la leche. Poner todo en un molde engrasado y enharinado.

Ingredientes para el Bizcocho

  • 250g de sangrecita de pollo fresca
  • 500g de harina de trigo preparada
  • 500g de azúcar rubia
  • 250g de margarina vegetal con sal, a temperatura ambiente
  • 5 huevos grandes
  • 1 tarro de leche evaporada
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • Una pizca de sal adicional

Preparación Paso a Paso

  1. Preparación Inicial: Precalienta tu horno a 180°C (temperatura moderada). Engrasa y enharina un molde para bizcocho de aproximadamente 24 cm de diámetro. En un bol aparte, cierne la harina junto con el polvo de hornear y la pizca de sal. Este paso es clave para un bizcocho más aireado.
  2. Cocción y Procesado de la Sangrecita: Al igual que en la receta anterior, sancocha la sangrecita en agua hasta que esté completamente cocida (unos 10 minutos). Escúrrela bien y déjala enfriar. Una vez fría, colócala en el vaso de la licuadora junto con todo el contenido del tarro de leche evaporada. Licúa a alta velocidad hasta obtener una mezcla completamente homogénea, sin grumos y con una consistencia similar a la de un batido espeso. Reserva.
  3. El Cremado: En un bol grande, coloca la margarina a temperatura ambiente. Con una batidora eléctrica, bátela hasta que esté suave y cremosa. Añade el azúcar rubia y continúa batiendo a velocidad media-alta durante varios minutos, hasta que la mezcla se aclare en color y adquiera una textura muy esponjosa.
  4. Incorporación de Húmedos: Sin dejar de batir, añade los huevos uno por uno, asegurándote de que cada uno se integre por completo antes de añadir el siguiente. Luego, incorpora la cucharadita de esencia de vainilla y bate un minuto más.
  5. Mezcla Final: Ahora, alterna la adición de los ingredientes secos (la mezcla de harina) y los líquidos (el licuado de sangrecita y leche). Comienza y termina con los secos. Por ejemplo: añade un tercio de la harina y mezcla a baja velocidad, luego la mitad del licuado y mezcla, otro tercio de harina, el resto del licuado, y finaliza con el último tercio de harina. Mezcla solo hasta que no queden rastros de harina; batir en exceso puede endurecer el bizcocho.
  6. Horneado: Vierte la masa en el molde previamente preparado y alísala con una espátula. Lleva al horno precalentado y hornea durante aproximadamente 50-60 minutos. Para saber si está listo, inserta un palillo en el centro; si sale limpio, el bizcocho está cocido.
  7. Enfriado y Servicio: Deja que el bizcocho se enfríe en el molde durante unos 15 minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que se enfríe por completo. Puedes servirlo solo, espolvoreado con azúcar glass o cubierto con un fudge de chocolate.

Tabla Comparativa de Recetas

CaracterísticaTortilla de SangrecitaBizcocho de Sangrecita
Tipo de PlatoSalado (Plato principal/Entrante)Dulce (Postre/Merienda)
Sabor PrincipalTerroso, especiado, vegetalDulce, avainillado, con notas ricas
Ingredientes ClaveHuevo, verduras (zanahoria, brócoli)Harina, azúcar, margarina, leche
Método de CocciónFritura en sarténHorneado
Ideal para...Desayunos y almuerzos nutritivosAportar hierro de forma "oculta" a los niños

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿La sangrecita tiene un sabor muy fuerte?

La sangrecita fresca tiene un sabor mineral y terroso característico. Sin embargo, el proceso de sancocharla, especialmente si se hace con hierbas aromáticas como la hierbabuena o el laurel, suaviza considerablemente su sabor. En la tortilla, se mezcla con el huevo y las verduras, y en el bizcocho, el azúcar y la vainilla lo enmascaran casi por completo, aportando más bien humedad y riqueza.

¿Dónde puedo comprar sangrecita de pollo?

Generalmente se encuentra en los mercados locales, en las secciones de venta de aves o en carnicerías especializadas. Es importante buscar un proveedor de confianza que garantice su frescura. Debe tener un color rojo brillante y no presentar olores desagradables.

¿Pueden los niños consumir estas preparaciones?

¡Absolutamente! De hecho, son altamente recomendables. La sangrecita es una de las mejores fuentes naturales de hierro para prevenir la anemia infantil. El bizcocho es una estrategia fantástica para que la consuman sin prejuicios. Como siempre, ante cualquier duda sobre la alimentación infantil, es aconsejable consultar con un pediatra.

¿Cómo sé que la sangrecita está bien cocida?

La transformación es muy evidente. Pasa de ser un líquido de color rojo vivo a una masa sólida, de color marrón muy oscuro o casi negro, con una textura que se desmenuza fácilmente. Es crucial asegurarse de que no queden partes líquidas o rojizas.

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