15/12/2017
Salir a tomar algo y pedir una ración de rabas es uno de los grandes placeres de la gastronomía española, un ritual social que evoca terrazas, amigos y el sabor inconfundible del mar. Este aperitivo, especialmente popular en el norte de España, como Cantabria y el País Vasco, consiste en tiras de calamar rebozadas y fritas hasta alcanzar una textura dorada y crujiente. Sin embargo, lograr ese punto perfecto en casa puede parecer un desafío. ¿El secreto? No hay uno solo, sino una combinación de buenos ingredientes, una técnica depurada y, por supuesto, un poco de cariño. En este artículo desvelaremos todos los trucos para que puedas preparar unas rabas caseras que no tengan nada que envidiar a las de tu bar favorito.

¿Rabas, Anillas o a la Romana? Aclarando Conceptos
Antes de ponernos el delantal, es fundamental entender las sutiles pero importantes diferencias entre las distintas preparaciones de calamar frito, ya que a menudo se usan los términos de forma intercambiable, generando confusión. Cada una tiene su propia identidad.
- Rabas: Son el protagonista de nuestro artículo. Se caracterizan por ser tiras de calamar, generalmente cortadas a lo largo del cuerpo del molusco. Su forma es irregular y alargada. El rebozado puede variar, desde una simple capa de harina hasta una tempura ligera.
- Anillas de Calamar (o Calamares a la Andaluza): Como su nombre indica, en este caso el cuerpo del calamar se corta en aros o anillas. El rebozado tradicionalmente es solo con harina de trigo (o a veces de garbanzo), buscando una cobertura fina y crujiente.
- Calamares a la Romana: También son anillas, pero la gran diferencia reside en el rebozado. Se utiliza una masa tipo Orly, que incluye huevo y a menudo algún gasificante como levadura o cerveza, lo que resulta en una cobertura mucho más gruesa, esponjosa y aireada.
La Materia Prima: El Secreto Empieza en el Calamar
Como en cualquier receta, la calidad del ingrediente principal es determinante. Para unas rabas excepcionales, lo ideal es usar calamares frescos. Búscalos con una carne firme, de color blanco brillante y sin olores fuertes. Los calamares más pequeños suelen ser más tiernos y sabrosos.

Si no encuentras calamares frescos, no te preocupes. Un buen calamar congelado puede dar excelentes resultados. Simplemente asegúrate de descongelarlo correctamente: pásalo del congelador al refrigerador el día anterior para que se descongele lentamente, conservando mejor su textura.
Un debate frecuente es si se debe quitar o no la fina piel del calamar. La tradición cántabra a menudo la mantiene, ya que aporta un extra de sabor marino muy característico. Si decides dejarla, simplemente limpia bien el calamar. Si prefieres una raba más suave y de aspecto más blanco, puedes retirarla fácilmente tirando de ella.

El Truco Maestro: Cómo Conseguir unas Rabas Tiernas
Nadie quiere unas rabas gomosas o duras. El objetivo es que estén tiernas por dentro y crujientes por fuera. Para lograrlo, es crucial romper las fibras del calamar antes de cocinarlo. Aquí te presentamos varias técnicas efectivas:
- El Baño de Leche: Es el método más popular y efectivo. Una vez limpias y cortadas las rabas, sumérgelas completamente en leche dentro de un recipiente tapado. Puedes añadir unos dientes de ajo machacados para dar un toque de sabor. Déjalas en el refrigerador durante al menos una hora, aunque lo ideal es dejarlas varias horas o incluso toda la noche. La acidez de la leche ablanda la carne del calamar de manera sorprendente.
- Marinado Cítrico: Otra opción es marinar las tiras de calamar en una mezcla de jugo de limón, un poco de bicarbonato de sodio y ajo picado durante unos 30 minutos. Esta combinación también ayuda a suavizar la textura. Es importante no añadir sal en este paso, ya que podría endurecer el calamar.
El Rebozado Perfecto: Un Mundo de Posibilidades
El rebozado es el alma de la raba, la capa dorada que produce ese sonido crujiente al morder. No hay una única fórmula correcta, y cada maestrillo tiene su librillo. Te mostramos las opciones más comunes para que elijas tu preferida.
| Tipo de Rebozado | Ingredientes Principales | Textura Resultante | Ideal para... |
|---|---|---|---|
| Cántabro (Clásico) | Harina de trigo | Fina, ligera y crujiente | Puristas que buscan el sabor auténtico del calamar. |
| Tempura Ligera | Harina de tempura, cerveza o agua con gas muy fría | Muy crujiente, aireada y ligera | Quienes buscan una cobertura extra crujiente y poco grasienta. |
| Con Huevo | Harina y huevo batido | Dorada, consistente y sabrosa | Un rebozado clásico y fácil que nunca falla. |
| Con Harina de Garbanzo | Harina de garbanzo | Crujiente y con un sabor particular. Apta para celíacos. | Aportar un toque diferente y para dietas sin gluten. |
Receta Definitiva de Rabas Caseras Paso a Paso
Aquí te presentamos una receta que combina los mejores trucos para un resultado espectacular.

Ingredientes:
- 600 gr de calamares frescos o descongelados
- Leche (cantidad suficiente para cubrir)
- 2-3 dientes de ajo (opcional)
- Sal y pimienta al gusto
- Harina de trigo de todo uso (aprox. 200 gr)
- Abundante aceite de girasol o de oliva suave para freír
- Unos gajos de limón para servir
Preparación:
- Limpieza y Corte: Limpia bien los calamares. Retira la cabeza, los tentáculos, las vísceras y la pluma (el cartílago transparente). Reserva los tentáculos y las aletas si quieres freírlos también. Abre el cuerpo del calamar a lo largo y córtalo en tiras de aproximadamente 1 cm de grosor.
- Tenderizado: Coloca las tiras de calamar en un recipiente hondo. Si lo deseas, añade los ajos machacados. Cubre completamente con leche, tapa el recipiente y déjalo reposar en el refrigerador un mínimo de 1 hora.
- Escurrido y Secado: Pasado el tiempo, saca las rabas de la leche y escúrrelas muy bien. Es fundamental secarlas a conciencia con papel de cocina absorbente. Este paso es clave para que el rebozado se adhiera correctamente y no salpique el aceite.
- Sazonado y Enharinado: Sazona las rabas secas con sal y pimienta al gusto. Pasa las tiras por la harina de trigo, asegurándote de que queden bien cubiertas por todos lados.
- Eliminar el Exceso: Coloca las rabas enharinadas en un colador grande y sacúdelo suavemente para eliminar todo el exceso de harina. Una capa fina de harina es suficiente para lograr el crujiente deseado; demasiada harina hará que el rebozado quede pesado.
- La Fritura: Calienta abundante aceite en una sartén honda o un cazo a fuego alto. La temperatura es crucial: el aceite debe estar muy caliente (unos 180°C), pero sin llegar a humear. Para saber si está listo, puedes echar una pizca de harina y si burbujea intensamente, es el momento.
- Freír en Tandas: Fríe las rabas en pequeñas tandas para no bajar la temperatura del aceite. Introdúcelas de una en una y separadas entre sí. Cocínalas durante 1-2 minutos por cada lado, o hasta que estén doradas y crujientes. No las cocines en exceso o se volverán duras.
- Escurrido Final: Con una espumadera, retira las rabas del aceite y colócalas sobre un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de grasa.
- Servir Inmediatamente: Las rabas se deben disfrutar recién hechas, bien calientes, acompañadas de unos gajos de limón para que cada comensal se sirva a su gusto.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué mis rabas quedan blandas y no crujientes?
Esto suele deberse a dos motivos principales: una temperatura del aceite demasiado baja o freír demasiadas rabas a la vez. Ambas situaciones enfrían el aceite, haciendo que el rebozado absorba grasa en lugar de sellarse y volverse crujiente.
¿Puedo preparar la tempura con cerveza?
¡Claro! Para un rebozado tipo tempura, mezcla en un bol unos 200 gr de harina (puede ser de trigo o especial para tempura) con una lata de cerveza muy, muy fría. Mezcla con una varilla hasta obtener una masa semilíquida. El contraste de la masa fría con el aceite caliente creará una cobertura extra crujiente.

¿Con qué salsa puedo acompañar las rabas?
Además del clásico limón, las rabas están deliciosas con una salsa alioli casera o una salsa tártara. Para una tártara rápida, pica muy fino huevo duro, pepinillos en vinagre, alcaparras y cebolleta, y mézclalo todo con una buena mayonesa y un toque de mostaza.
¿Es mejor el aceite de girasol o de oliva?
El aceite de girasol es una opción excelente porque tiene un sabor neutro que no interfiere con el del calamar y aguanta bien las altas temperaturas. Si prefieres aceite de oliva, utiliza una variedad suave (0.4º), no un virgen extra, cuyo sabor podría ser demasiado dominante.
Hacer rabas en casa es una experiencia gratificante que te permite controlar la calidad de los ingredientes y ajustar la receta a tu gusto. Con estos consejos y un poco de práctica, estarás listo para sorprender a tu familia y amigos con un aperitivo clásico, delicioso y perfectamente ejecutado. ¡Que aproveche!
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