26/03/2016
Amantes de la repostería, pasteleros y aficionados a todo lo dulce, ¿qué pensarían si les dijera que en el fascinante mundo del cine y la televisión de antaño, la palabra 'torta' no siempre se refería a un delicioso postre de varias capas? A veces, la misma palabra que usamos para describir una creación de bizcocho y crema tenía un significado completamente diferente, uno ligado al celuloide, las salas de edición y el ritmo trepidante de las noticias. Gracias a una reveladora entrevista con el recordado periodista colombiano Mauricio Gómez, hoy vamos a desenvolver un trozo de historia y descubrir cómo se hacían las 'tortas' en la película.

Prepárense para un viaje en el tiempo, a una era sin internet, sin edición digital y sin la inmediatez a la que estamos acostumbrados. Un tiempo donde el periodismo televisivo era una labor casi artesanal, y donde la 'torta' era la protagonista silenciosa detrás de cada noticiero.
Un Vistazo a la Televisión de Antaño
Para entender este término, debemos situarnos en la década de 1970. Mauricio Gómez, un periodista que marcó una época en Colombia, relata sus inicios en el Noticiero 24 horas alrededor de 1978. En aquel entonces, la tecnología era radicalmente distinta. Olvídense de las tarjetas de memoria o los archivos digitales; se trabajaba con película de cine en blanco y negro. Cada reportaje, cada entrevista, cada imagen que llegaba a las pantallas de los televidentes era grabada en rollos de celuloide.
Este material no se podía ver al instante. Primero, debía pasar por un proceso de revelado en un laboratorio, que a menudo era improvisado. Era un trabajo que requería paciencia, precisión y una gran inversión de tiempo y dinero. Como el propio Gómez señalaba, "uno trataba de no equivocarse porque cada equivocación costaba mucha plata". En este entorno de alta presión y meticuloso trabajo manual, nacían las 'tortas'.
¿Qué Eran Exactamente las 'Tortas' Cinematográficas?
Lejos de ser un postre para celebrar, las 'tortas' en la jerga televisiva de la época eran los rollos de película ya editados y montados, listos para ser proyectados. Mauricio Gómez las describe como "unos rollos como los que se meten en los proyectores de una sala de cine". Eran, en esencia, el producto final de la edición. Una vez que las diferentes tomas de un reportaje se habían grabado y revelado, el editor tenía la tarea de cortarlas y unirlas en el orden correcto para contar una historia.
El resultado de este ensamblaje era un gran rollo de película, pesado y voluminoso, que contenía el segmento completo. Por su forma redonda y su estructura de capas de celuloide enrollado, recibió el apodo de 'torta'. Curiosamente, había una estrategia en su montaje: "Lo primero que uno metía en la torta era lo que iba a salir al final del noticiero", explica Gómez, revelando la lógica inversa que requería la planificación de la emisión.
El Arte de 'Empatar' la Película: Un Trabajo de Precisión
El proceso de crear estas 'tortas' era una verdadera proeza artesanal. No existían programas de edición con líneas de tiempo visuales ni la función de 'cortar y pegar' con un clic. Todo se hacía a mano, o como se decía entonces, 'al ojo'.
Gómez lo detalla con claridad: "la película se empataba al ojo a través de un bombillo, se cortaba también al ojo". Los editores utilizaban una moviola, una máquina que permitía ver la película fotograma a fotograma sobre una pequeña pantalla iluminada. Con una cuchilla, cortaban físicamente la cinta de celuloide y luego la unían al siguiente segmento con cinta adhesiva especial o pegamento. Era un trabajo de precisión milimétrica.
El mayor desafío era sincronizar la imagen con el sonido. En la película cinematográfica, la pista de audio no se encuentra en el mismo fotograma que la imagen a la que corresponde, sino ligeramente desfasada. Un editor experto debía conocer este desfase a la perfección para que las palabras coincidieran con el movimiento de los labios. "Era necesario ser un experto para hacer esas pegas", concluye Gómez. Cada corte era una decisión definitiva y cada empalme, una muestra de maestría.

La Revolución del Video: El Fin de una Era
Esta forma de trabajo, tan manual y laboriosa, llegó a su fin con la introducción de la televisión a color y, sobre todo, del video. Este avance tecnológico fue, en palabras de Mauricio Gómez, "como un milagro". De repente, no había que esperar horas para revelar la película. Se podía grabar y reproducir al instante. La edición se volvió más flexible, permitiendo corregir errores sin desechar costoso material.
El video trajo consigo el foco automático, la edición electrónica y, eventualmente, la digitalización que conocemos hoy. Las pesadas 'tortas' de celuloide fueron reemplazadas por cintas de video y, más tarde, por archivos intangibles en un disco duro. La habilidad de cortar y pegar físicamente una película se convirtió en una destreza del pasado, un arte perdido en la memoria de los pioneros de la televisión.
Tabla Comparativa: Edición de Ayer y Hoy
| Característica | Edición en Película (Las 'Tortas') | Edición Digital (Actual) |
|---|---|---|
| Material Físico | Rollos de película de celuloide. | Archivos de video en tarjetas de memoria o discos duros. |
| Proceso de Edición | Corte físico de la película y unión con cinta o pegamento. | Proceso no destructivo mediante software. |
| Visualización | En una moviola, fotograma a fotograma. | En tiempo real en un monitor de alta resolución. |
| Costo de Errores | Alto. Un mal corte podía arruinar el fotograma. | Bajo. Se puede deshacer cualquier acción (Ctrl+Z). |
| Velocidad | Lento y metódico. Requiere revelado previo. | Extremadamente rápido e inmediato. |
Preguntas Frecuentes sobre las 'Tortas' del Cine
¿Entonces, una 'torta' en el periodismo de esa época no era un pastel?
Correcto. En este contexto técnico específico de la era del cine en película, 'torta' era el término coloquial que se usaba para describir un rollo de película ya editado, ensamblado y listo para su proyección en el noticiero.
¿Por qué se le llamaba 'torta'?
Aunque la entrevista no especifica el origen exacto del término, es muy probable que el apodo surgiera por la apariencia física del producto final: un objeto grande, redondo, pesado y compuesto por capas de película enrollada, similar a una torta o un pastel en su forma.
¿Este proceso se usaba solo para las noticias?
Si bien Mauricio Gómez lo describe desde su experiencia en un noticiero, la edición manual cortando y pegando la película era el estándar para toda la industria cinematográfica y televisiva antes de la masificación del video. Todas las películas clásicas que admiramos se crearon con este método artesanal.
¿Se ha perdido por completo esta técnica?
En el ámbito comercial y profesional, ha sido reemplazada casi en su totalidad por la edición digital. Sin embargo, algunos cineastas y artistas contemporáneos todavía eligen filmar y editar en celuloide como una decisión estética, manteniendo viva esta increíble técnica.
La próxima vez que escuchemos la palabra 'torta', quizás sonriamos al recordar que, más allá de la cocina, existió un tiempo en que las historias más importantes del día a día se contaban a través de ellas. No estaban hechas de harina y azúcar, sino de luz, sombra y celuloide. Eran el resultado de horas de dedicación, un testimonio del ingenio y la habilidad de una generación de periodistas y cineastas que, con sus propias manos, daban forma a la manera en que veíamos el mundo. Un recordatorio de que, tanto en la pastelería como en el cine, las mejores creaciones siempre llevan un toque de maestría artesanal.
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