11/08/2018
El pastel de caza es mucho más que una simple receta; es una crónica comestible que nos transporta a través de siglos de historia, banquetes y tradiciones culinarias. Desde las opulentas mesas de la realeza Tudor hasta las acogedoras cocinas de los campesinos, esta preparación ha sido un símbolo de celebración, estatus y aprovechamiento de los recursos naturales. Su evolución refleja los cambios sociales, tecnológicos y gastronómicos de Europa, transformándose de un robusto "ataúd" de masa a una delicada obra de arte culinario. Acompáñanos en este recorrido por la sorprendente y sabrosa historia del pastel de caza.

Un Origen Teatral: Banquetes Tudor y Estuardo
Durante los siglos XVI y XVII, en las cortes de los monarcas Tudor y Estuardo, los banquetes eran espectáculos grandiosos. La comida no solo debía deleitar el paladar, sino también asombrar y entretener a los comensales. En este escenario, el pastel de caza se convirtió en una pieza central del entretenimiento. Imaginen la sorpresa de los invitados en una cena presidida por Carlos I alrededor de 1630, cuando, al cortar un enorme pastel, emergió un enano completamente armado con espada y rodela. En otra ocasión, de un pastel similar salieron volando pájaros vivos, una anécdota que muchos creen es el origen de la famosa canción infantil inglesa "Sing a Song of Sixpence".
Estos pasteles eran una amalgama de sabores. A diferencia de sus predecesores medievales, los pasteles de la era Tudor eran más dulces, combinando la carne de caza con frutas y una generosa cantidad de especias. El famoso pastel navideño Tudor era un festín en sí mismo, relleno con capas de aves tradicionales como la perdiz, el pollo y el ganso, junto al recién llegado pavo, introducido desde el Nuevo Mundo en 1523. Sin embargo, no era un manjar exclusivo de la nobleza. Hasta la Ley de Caza de 1816, los campesinos tenían derecho a cazar piezas menores como conejos y pichones, que usaban para preparar sus propias versiones más humildes del pastel, complementando así su dieta.
La Sofisticación Francesa: El Arte del Hojaldre
Mientras Inglaterra se deleitaba con sus pasteles-espectáculo, Francia llevaba la pastelería salada a un nuevo nivel de refinamiento. En 1653, François Pierre La Varenne publicó su influyente obra "Le Pâtissier françois", que sentó las bases de la pastelería moderna. En su portada, se ilustra a un cocinero preparando un pastel de caza, rodeado de las piezas que contendría, evidenciando la importancia de esta preparación.
El epítome de la sofisticación francesa es el "Oreiller de la Belle Aurore" (La Almohada de la Bella Aurora). Bautizado en honor a la madre del famoso gastrónomo Jean Anthelme Brillat-Savarin, este pastel es una obra maestra de complejidad y sabor. Se trata de un gran pastel cuadrado envuelto en un delicado hojaldre, cuyo relleno es una sinfonía de ingredientes: diversas aves de caza con sus hígados, ternera, cerdo, trufas y áspic, entre otros componentes. Su descripción en el "Larousse Gastronomique" lo consagra como un ícono de la alta cocina, demostrando que un pastel podía ser tanto rústico como increíblemente elegante.
El siglo XVIII y XIX marcó un punto de inflexión para el pastel de caza en Inglaterra, impulsado por la Revolución Industrial. La alfarería, con figuras como Josiah Wedgwood, comenzó a producir en masa cacharros de barro vidriado capaces de soportar altas temperaturas. A raíz de una escasez de harina provocada por las guerras napoleónicas, estos moldes de cerámica se convirtieron en una alternativa práctica a la tradicional corteza de masa, conocida como "ataúd", que era gruesa y a menudo no se comía.
Los platos de Wedgwood para pasteles de caza eran funcionales y decorativos, a menudo adornados con relieves de caza muerta y hojas de parra. La invención posterior de los moldes metálicos permitió el uso de una masa más fina y delicada, logrando un nivel de detalle decorativo sin precedentes en la superficie del pastel. En 1851, Herbert Minton introdujo la vajilla Majolica, cerámicas lujosamente decoradas que se convirtieron en un símbolo de estatus para la emergente clase media. Poseer y servir un pastel en uno de estos platos indicaba que la familia tenía la riqueza o las conexiones para obtener caza de forma legal, en una época en que aún existían muchas restricciones, diferenciándose de quienes recurrían al mercado negro.
Comparativa de Ingredientes: Del Pasado a la Actualidad
Los ingredientes del pastel de caza han variado enormemente a lo largo del tiempo, reflejando la disponibilidad, las leyes y los gustos de cada época.

| Pasteles de Caza Tradicionales (Hasta s. XIX) | Pasteles de Caza Modernos |
|---|---|
| Ciervo, perdiz, ganso, pollo, pichón, conejo. | Venado, conejo, faisán, codorniz, jabalí. |
| Aves pequeñas como gorriones, zorzales, estorninos y mirlos. | Uso exclusivo de carnes comercialmente disponibles y reguladas. |
| A menudo incluían frutas (orejones, pasas) y especias dulces. | Suelen ser estofados salados con hierbas aromáticas, vino y vegetales. |
| La carne se envolvía completamente en una masa gruesa de agua caliente. | A menudo se sirven en un recipiente con solo una tapa de hojaldre o masa quebrada. |
Hoy en día, muchos restaurantes británicos continúan la tradición, pero las recetas se han adaptado. Los pasteles modernos suelen ser un delicioso estofado de carnes de caza servido bien caliente, coronado por una crujiente capa de masa. Se han abandonado las aves pequeñas que eran comunes en el pasado, y la presentación es más sencilla, pero el espíritu de un plato reconfortante y sabroso perdura.
Preguntas Frecuentes sobre el Pastel de Caza
¿El pastel de caza siempre fue un plato exclusivo de la realeza?
No. Aunque las versiones más elaboradas y con las piezas de caza más preciadas eran para la nobleza, los campesinos también preparaban sus propios pasteles con caza menor a la que tenían acceso, como conejos y pichones, siendo una parte importante de su dieta.
¿Por qué se dejaron de usar cortezas gruesas de masa?
Principalmente por dos razones. Primero, durante periodos de escasez de harina, como en las guerras napoleónicas, se buscaron alternativas como los moldes de cerámica. Segundo, la evolución de la pastelería y la invención de moldes metálicos permitieron usar masas más finas y sabrosas que complementaban el relleno en lugar de solo contenerlo.
¿Qué es el "Oreiller de la Belle Aurore"?
Es un legendario y complejo pastel de caza francés, considerado una cumbre de la alta cocina. Su relleno incluye una gran variedad de aves de caza, carnes, trufas y otros ingredientes de lujo, todo envuelto en una delicada masa de hojaldre.
¿Saben igual los pasteles de caza de hoy que los de antes?
Es muy poco probable. Los pasteles modernos utilizan una selección de carnes de caza más limitada y regulada. Además, el perfil de sabor ha cambiado: los pasteles antiguos a menudo mezclaban lo dulce y lo salado con frutas y especias, mientras que las versiones actuales tienden a ser estofados puramente salados y sabrosos.
En definitiva, el pastel de caza es un testimonio de cómo la cocina se adapta y evoluciona. Es una preparación que ha sido a la vez rústica y refinada, un plato de supervivencia y un artículo de lujo. La próxima vez que disfrutes de uno, recuerda que estás saboreando un pedazo de historia culinaria que ha adornado mesas durante más de quinientos años.
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