¿Cuáles son las mejores pastelerías en Valladolid?

Pastel Ruso de Huesca: Un Dulce con Historia

06/03/2021

Valoración: 4.78 (1146 votos)

Hay postres que son mucho más que una simple combinación de ingredientes; son cápsulas del tiempo, portadores de historias y leyendas que se transmiten de generación en generación. Este es el caso del Pastel Ruso, una joya de la repostería aragonesa que, a pesar de su nombre, tiene su corazón y su cuna en la ciudad de Huesca. Este dulce, de una elegancia y delicadeza supremas, ha conquistado los paladares más exigentes gracias a su textura etérea y su profundo sabor a frutos secos. Acompáñanos en este viaje para desentrañar los secretos de su origen noble, sus componentes y, por supuesto, la receta para que puedas recrear esta maravilla en tu propia cocina.

¿Qué se puede poner en el praliné del pastel ruso?
El pastel ruso consiste en un bizcocho fino relleno de un praliné de mantequilla y almendra (se puede poner almendra y avellana a partes iguales). Aquí tienes la receta sencilla aunque se pueden encontrar muchas variantes según los gustos en cada cocina.
Índice de Contenido

Un Postre con Linaje Imperial: La Historia del Pastel Ruso

La historia de este pastel es tan fascinante como su sabor. Nos transporta al siglo XIX, a un escenario de opulencia y diplomacia internacional. El origen del nombre se remonta a la Exposición Universal de París de 1855, un evento que congregó a las figuras más importantes de la época. En un suntuoso banquete ofrecido en honor al Zar Alejandro II de Rusia, la anfitriona, la emperatriz Eugenia de Montijo, de origen español, quiso agasajar a su invitado con un postre especial. Para ello, eligió una creación de sus cocineros, un pastel ligero y sofisticado que fascinó al monarca ruso.

En honor a aquel encuentro y a su distinguido comensal, el pastel fue bautizado como "Pastel Ruso". Sin embargo, la receta habría quedado como una anécdota de la alta sociedad si no fuera por la Pastelería Ascaso, en Huesca. Fue esta familia de maestros pasteleros quien, décadas más tarde, rescató y perfeccionó la fórmula, convirtiéndola en el emblema dulce de la ciudad y en una de sus especialidades más demandadas y reconocidas a nivel nacional e internacional. Hoy, hablar del Pastel Ruso es hablar de Huesca y del legado de Ascaso.

¿Qué Hace tan Especial al Pastel Ruso? Sus Componentes Clave

La magia del Pastel Ruso reside en su aparente simplicidad, que esconde una técnica depurada y un equilibrio de sabores perfecto. Su estructura se basa en dos elementos fundamentales que se fusionan para crear una experiencia inolvidable en boca.

Bizcocho Dacquoise: La Base Aérea

El alma del pastel es su bizcocho, un Dacquoise. A diferencia de los bizcochos tradicionales, este no lleva levadura y su base son claras de huevo montadas a punto de nieve, lo que le confiere una ligereza extraordinaria. A este merengue se le incorporan con sumo cuidado almendras y avellanas finamente molidas, junto con un toque de harina. El resultado tras el horneado es una plancha fina, crujiente por fuera pero tierna y ligeramente húmeda por dentro, con un intenso y aromático sabor a frutos secos tostados.

Crema Muselina de Praliné: El Corazón Cremoso

El relleno que une las dos capas de dacquoise es una untuosa y sedosa crema muselina (o mousseline). Se elabora a partir de una crema pastelera clásica, enriquecida con una generosa cantidad de mantequilla de alta calidad y, el ingrediente estrella, el praliné de almendras y avellanas. Este praliné, una pasta elaborada con frutos secos caramelizados y triturados, es el que aporta la profundidad de sabor, el dulzor justo y esas notas tostadas que hacen que cada bocado sea un verdadero placer.

Receta Detallada para Preparar el Auténtico Pastel Ruso en Casa

Aunque pueda parecer un postre de alta pastelería, con paciencia y siguiendo los pasos con atención, puedes conseguir un resultado espectacular. Aquí te dejamos todos los detalles para que te animes a prepararlo.

Información de la Receta

Tiempo de preparación30 minutos
Tiempo de cocción45 minutos
Tiempo total1 hora y 15 minutos (más refrigeración)
Porciones6 personas
Tipo de platoPostre
CocinaInternacional / Española
Calorías aproximadas365 kcal por porción

Ingredientes Necesarios

Para el bizcocho dacquoise:

  • 100 g de claras de huevo: A temperatura ambiente, para que monten mejor.
  • 100 g de azúcar glas: Imprescindible para un merengue fino.
  • 50 g de almendras molidas: De la mejor calidad posible.
  • 50 g de avellanas molidas: Aportan un sabor inconfundible.
  • 25 g de harina de trigo de repostería: Tamizada, para dar estructura.

Para la crema muselina de almendra y avellanas:

  • 125 ml de leche entera: Aporta cremosidad.
  • 30 g de yemas de huevo: Para dar riqueza y color.
  • 35 g de azúcar blanco: Endulza la crema.
  • 15 g de fécula de maíz (Maicena): El espesante clave.
  • ½ cucharadita de pasta de vainilla Bourbon: Para un aroma superior.
  • Una pizca de sal: Potencia todos los sabores.
  • 50 g de mantequilla sin sal: A temperatura ambiente, en pomada.
  • 25 g de praliné de almendras y avellanas: El corazón del sabor del relleno.

Para decorar:

  • 20 g de almendras laminadas: Ligeramente tostadas para un extra de sabor y textura.
  • 15 g de azúcar glas: Para el toque final.

Elaboración Paso a Paso

La clave del éxito es la organización. Prepararemos los componentes por separado antes del montaje final.

  1. Preparar la Crema Pastelera (base de la muselina): En un bol, bate enérgicamente las yemas con el azúcar hasta que blanqueen. Añade la fécula de maíz, la pizca de sal y la vainilla, y mezcla hasta que no queden grumos. Calienta la leche en un cazo y, justo antes de que hierva, viértela poco a poco sobre la mezcla de yemas sin dejar de remover para evitar que cuajen. Devuelve toda la mezcla al cazo y cocina a fuego medio, removiendo constantemente con unas varillas, hasta que espese. Tardará unos 8-10 minutos. Retira del fuego, pasa la crema a una bandeja o recipiente ancho, cúbrela con film transparente a piel (tocando la superficie para que no cree costra) y déjala enfriar por completo en la nevera, al menos una hora.
  2. Preparar el Praliné (si lo haces casero): En una sartén, haz un caramelo con 50g de azúcar y un poco de agua. Cuando tenga un color dorado, añade 25g de almendras y 25g de avellanas enteras. Remueve rápidamente y vierte la mezcla sobre un papel de horno. Deja enfriar por completo. Una vez duro, trocea el caramelo y tritúralo en un procesador de alimentos potente hasta obtener una pasta líquida y homogénea. ¡Tu praliné casero está listo!
  3. Hornear el Bizcocho Dacquoise: Precalienta el horno a 180°C con calor arriba y abajo. En un bol grande y limpio, monta las claras a punto de nieve. Cuando empiecen a espumar, añade el azúcar glas en tres tandas, sin dejar de batir, hasta obtener un merengue firme y brillante. En otro bol, mezcla las almendras molidas, las avellanas molidas y la harina tamizada. Incorpora esta mezcla de secos al merengue con movimientos suaves y envolventes, utilizando una espátula para no perder el aire. Extiende la masa sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal, formando un rectángulo de aproximadamente 0.5 cm de grosor. Hornea durante 10-12 minutos o hasta que la superficie esté dorada y seca al tacto. Deja enfriar por completo sobre una rejilla.
  4. Terminar la Crema Muselina y Montaje Final: Saca la crema pastelera de la nevera. En un bol, bate la mantequilla en pomada hasta que esté muy cremosa. Añade el praliné y sigue batiendo. Ahora, incorpora poco a poco la crema pastelera fría, batiendo a velocidad media hasta obtener una crema lisa, aireada y homogénea.
  5. Montaje del Pastel: Una vez frío el bizcocho, córtalo por la mitad para obtener dos rectángulos iguales. Puedes usar un marco de metal cuadrado o rectangular para un montaje más limpio. Coloca una capa de bizcocho en la base, extiende uniformemente toda la crema muselina por encima y cubre con la otra capa de bizcocho, presionando ligeramente. Es recomendable colocar la parte más lisa (la que estaba en contacto con el papel de horno) hacia arriba.
  6. Refrigeración y Decoración: Refrigera el pastel durante un mínimo de dos horas para que la crema coja cuerpo y los sabores se asienten. Justo antes de servir, desmolda con cuidado, espolvorea generosamente con azúcar glas y decora con las almendras laminadas tostadas.

Preguntas Frecuentes sobre el Pastel Ruso

¿Puedo hacerlo sin gluten?

La receta original lleva una pequeña cantidad de harina de trigo. Para una versión sin gluten, puedes sustituir esa harina por la misma cantidad de fécula de maíz o una mezcla de harinas sin gluten para repostería. El resultado será igualmente delicado y delicioso.

¿Cómo se conserva?

El Pastel Ruso debe conservarse siempre en la nevera debido a su crema a base de mantequilla y yema. Guárdalo en un recipiente hermético para que no absorba olores y consúmelo en un plazo de 3-4 días.

¿Puedo usar solo almendras o solo avellanas?

Sí, aunque la combinación de ambas es lo que le da su sabor característico. Si lo prefieres, puedes usar 100 g del fruto seco que más te guste para el bizcocho, y ajustar el praliné de la misma manera. El sabor cambiará ligeramente, pero seguirá estando exquisito.

El Pastel Ruso de Huesca es mucho más que un postre. Es un pedazo de historia, un homenaje a la artesanía pastelera y una experiencia sensorial que te transporta con cada bocado. Anímate a prepararlo y comparte la leyenda de este dulce imperial.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Pastel Ruso de Huesca: Un Dulce con Historia puedes visitar la categoría Repostería.

Subir