18/03/2016
En el corazón del judaísmo late un texto que es mucho más que un libro: es enseñanza, es luz, es la columna vertebral de una fe milenaria. Hablamos de la Torá, un término hebreo cuya raíz etimológica nos remite a verbos como "enseñar", "mostrar" e "iluminar". Lejos de ser un mero código legal, como su traducción griega nomos podría sugerir, la Torá es una profunda fuente de sabiduría, relatos y conceptos éticos que han guiado al pueblo judío a través de los siglos. Comprender cómo se prepara y se lee este texto sagrado es adentrarse en un mundo de ritual, precisión y profundo respeto por la palabra divina.

Este viaje nos llevará desde el taller del escriba, que con pulso firme y devoción traza cada letra sobre el pergamino, hasta el púlpito de la sinagoga, donde la comunidad se reúne para escuchar las mismas palabras que resonaron en el desierto. Acompáñenos a desenrollar los secretos del Séfer Torá, el rollo sagrado, y a entender el porqué de cada detalle en su lectura ceremonial.
¿Qué es la Torá y Cómo se Compone?
La Torá escrita, conocida en español como el Pentateuco (del griego "cinco rollos"), corresponde a los cinco primeros libros del canon hebreo, también llamados Jumash (de jamesh, "cinco" en hebreo). Aunque la tradición los atribuye a Moshé Rabenu (Moisés), su compilación es un proceso histórico complejo. Originalmente, el texto fue concebido como una unidad. La división en cinco libros fue una solución práctica para su manejo y estudio, ya que un único y gigantesco rollo de pergamino resultaría extremadamente difícil de manipular.
Los nombres con los que conocemos estos libros en español provienen de la Septuaginta, la traducción griega. Sin embargo, en la tradición hebrea, cada libro toma su nombre de la primera palabra significativa con la que comienza.
Tabla Comparativa de los Libros de la Torá
| Nombre en Hebreo | Significado / Origen | Nombre en Español | Origen del Nombre |
|---|---|---|---|
| Be'Reshit (בְּרֵאשִׁית) | "En el principio" | Génesis | Del griego "origen" o "nacimiento" |
| Shemot (שְׁמוֹת) | "Nombres" | Éxodo | Del griego "salida" |
| Vayikrá (וַיִּקְרָא) | "Y llamó" | Levítico | Relativo a los Levitas, la tribu sacerdotal |
| Ba'Midbar (בַּמִּדְבָּר) | "En el desierto" | Números | Por los censos del pueblo de Israel |
| Devarim (דְּבָרִים) | "Palabras" | Deuteronomio | Del griego "segunda ley" |
El Séfer Torá: Más que un Libro, un Objeto Sagrado
La materialidad del rollo de la Torá es tan importante como su contenido. No es un libro impreso, sino una obra de arte caligráfica y ritual. Su elaboración sigue reglas estrictas que se han transmitido de generación en generación.
- El Escriba (Sofer): La Torá debe ser escrita a mano por un sofer, un escriba devoto y altamente cualificado. El término sofer, curiosamente, también se relaciona con "contar", ya que los antiguos sabios contaban cada letra para asegurar la precisión del texto.
- El Pergamino (Klaf): Se utiliza la piel de un animal kasher (apto según la ley judía), como una vaca o una cabra. El pergamino se prepara de una manera especial para garantizar su durabilidad y pureza.
- La Tinta (D'yo): La tinta debe ser negra, indeleble y preparada con ingredientes específicos, también considerados kasher.
- La Pluma (Kulmus): Tradicionalmente se usa una pluma de ave, como un pavo o un ganso, afilada a la perfección por el sofer.
El texto se organiza en columnas (generalmente 42 líneas por columna), escritas en la caligrafía hebrea cuadrada conocida como ashurit. Las reglas son increíblemente precisas: el espacio entre las letras, las palabras y las líneas está meticulosamente definido. Por ejemplo, entre cada libro se deja un espacio en blanco equivalente a cuatro líneas, un recordatorio de su antigua separación en rollos individuales. Cada detalle, desde la forma de una letra hasta el espacio en blanco, tiene un significado y debe ser respetado.
La Estructura Interna del Texto Sagrado
Más allá de la división en cinco libros, el texto de la Torá tiene una microestructura muy particular. El flujo de la lectura no está marcado por puntos y aparte como en la literatura moderna, sino por espacios en blanco que crean dos tipos de porciones o párrafos:
- Parashá Ptujá (Porción Abierta): Se produce cuando un párrafo termina antes del final de la línea, dejando un espacio en blanco hasta el margen, y el siguiente párrafo comienza en una línea nueva. Simboliza un cambio temático importante.
- Parashá Stumá (Porción Cerrada): Ocurre cuando un párrafo termina en medio de una línea, se deja un espacio de aproximadamente nueve letras, y el siguiente párrafo comienza en la misma línea. Indica una pausa o un cambio de matiz menor dentro del mismo tema general.
Para su lectura semanal en la sinagoga, el texto se divide en 54 porciones más grandes, llamadas parashot (o sidrot en arameo). Cada Shabat se lee una de estas porciones, completando así la lectura de toda la Torá en un ciclo anual que culmina en la festividad de Simjat Torá ("La Alegría de la Torá").
El Ritual de la Lectura: Un Honor y un Precepto
La lectura pública de la Torá es uno de los momentos centrales del servicio religioso en la sinagoga. Se realiza los sábados por la mañana, los lunes y jueves, y en las festividades judías. El ritual está cargado de simbolismo y participación comunitaria.
Cada porción semanal se subdivide en siete partes, llamadas aliyot (singular: aliyá, que significa "subida"). Se invita a siete personas de la congregación a "subir" a la bimá (el púlpito) para recitar las bendiciones antes y después de la lectura de cada una de estas partes. Este es considerado un gran honor.

El Proceso de una Aliyá
La persona llamada (olé) se acerca a la tebá o bimá, donde el rollo está abierto. El lector oficial (Ba'al Koré) le muestra el punto exacto donde comienza su porción. El olé toca ese punto con una esquina de su talit (manto de oración) y luego besa el talit. A continuación, recita una bendición agradeciendo a Dios por la Torá. El Ba'al Koré entonces canta la porción con una entonación tradicional (cantilación), mientras el olé sigue la lectura en silencio. Al finalizar, el olé vuelve a tocar el final de la porción con su talit, lo besa y recita la bendición final. La congregación le responde con buenos deseos, como "Jazak u-baruj" ("Sé fuerte y bendito").
¿Dónde Reposa la Torá?
Cuando no se está leyendo, los rollos de la Torá se guardan con el máximo respeto en un arca especial, situada en la pared de la sinagoga que mira hacia Jerusalén. En la tradición sefardí, se le llama Hejal ("palacete"), mientras que en la askenazí se conoce como Arón ha-Kódesh ("Arca Sagrada"). Sacar la Torá del arca y devolverla son momentos ceremoniales acompañados de cantos y procesiones.
La Haftará: El Complemento Profético
Tras la lectura de la porción semanal de la Torá, se lee una sección de los libros de los Profetas (Nevi'im). Esta lectura se llama Haftará, que significa "conclusión" o "despedida". La selección de la Haftará no es aleatoria; su temática está directamente relacionada con el contenido de la parashá de esa semana, sirviendo como un comentario, una expansión o un contrapunto profético a la enseñanza leída del Pentateuco. Esta antigua costumbre enriquece la experiencia del estudio semanal, conectando la ley y la narrativa de la Torá con el mensaje ético y la visión de los profetas de Israel.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué la Torá se escribe en un rollo y no en un libro?
La forma de rollo (Séfer) es la forma tradicional y antigua en la que se preservaban los textos importantes. Mantener esta forma hoy en día conecta a la comunidad judía directamente con sus antepasados y subraya la inmutabilidad y la santidad del texto original.
¿Cualquier persona puede escribir un rollo de la Torá?
No. Solo un sofer (escriba) certificado, que no solo posee la habilidad caligráfica sino también un profundo conocimiento de las complejas leyes que rigen su escritura y una vida piadosa, está autorizado para escribir un rollo de la Torá.
¿Por qué se lee la Torá los lunes y jueves?
La tradición, que se remonta al profeta Ezra, establece estas lecturas para que ningún judío pase más de tres días sin escuchar las palabras de la Torá. Históricamente, lunes y jueves eran días de mercado y de corte, cuando la gente de las zonas rurales acudía a las ciudades, lo que facilitaba la reunión de un quórum para la lectura pública.
¿Qué significa que las mujeres no lean la Torá en algunas sinagogas?
En las sinagogas ortodoxas, el honor de la aliyá se reserva tradicionalmente a los hombres. Sin embargo, en las corrientes más liberales del judaísmo (Conservador, Reformista, Reconstruccionista), las mujeres participan plenamente en todos los rituales, incluyendo la lectura de la Torá, en igualdad de condiciones con los hombres.
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