10/04/2025
Cuando pensamos en la palabra "pastel", nuestra mente suele volar hacia bizcochos esponjosos cubiertos de crema y celebraciones de cumpleaños. Sin embargo, el universo de la pastelería es inmensamente más amplio y sorprendente. Abarca desde delicias crujientes y doradas que emergen de una sartén con aceite hirviendo, hasta elegantes preparaciones saladas que se sirven frías como aperitivo o plato principal. Hoy nos sumergiremos en estos dos mundos aparentemente opuestos pero igualmente fascinantes: el de los pasteles fritos y el de los pasteles fríos salados. Prepárate para expandir tus horizontes culinarios y descubrir que un pastel puede ser mucho más de lo que imaginabas.

El Mundo Crujiente de los Pasteles Fritos
La fritura es una técnica de cocción ancestral que transforma masas simples en bocados irresistibles, con un exterior dorado y crujiente y un interior tierno y aireado. No existe un único nombre para los "pasteles fritos", ya que cada región y país ha bautizado a sus creaciones con nombres que evocan tradición, forma y sabor. Son parte de la comida callejera, de las fiestas populares y de las meriendas familiares.
Un Universo de Nombres y Sabores
Explorar los pasteles fritos es hacer un viaje gastronómico. Aunque la base suele ser una masa de harina, agua, huevos y a veces levadura o gasificantes, las variaciones son infinitas. Aquí te presentamos algunos de los más conocidos:
- Buñuelos: Posiblemente la categoría más amplia. Son porciones de masa frita, generalmente de forma esférica e irregular. Los hay de viento (muy huecos por dentro), de calabaza, de bacalao (en su versión salada) o rellenos de crema. Son un clásico en festividades como la Semana Santa o el Día de Todos los Santos en España.
- Churros y Porras: La estrella de los desayunos y meriendas en España. Su masa, a base de harina, agua y sal, se introduce en una manga pastelera con boquilla en forma de estrella (para los churros) o lisa (para las porras) y se fríe hasta obtener una textura crujiente. Se disfrutan espolvoreados con azúcar y, preferiblemente, mojados en chocolate caliente.
- Sopaipillas: Populares en varios países de América Latina como Chile y Argentina. Su masa a menudo incluye zapallo o calabaza, lo que les da un color y sabor característicos. Pueden comerse solas, con pebre (una salsa chilena) en su versión salada, o pasadas por chancaca (melaza) en su versión dulce.
- Pestiños: Un dulce andaluz muy tradicional en Navidad y Semana Santa. La masa se aromatiza con anís y vino, se fríe en aceite de oliva y se termina con un baño de miel o azúcar.
- Donas o Rosquillas: La versión internacionalmente conocida. Una masa levada y enriquecida que se fríe y luego se glasea, se cubre de chocolate o se rellena.
Claves para una Fritura Perfecta
Conseguir un pastel frito que no sea grasiento y que esté perfectamente cocido tiene sus secretos. La técnica de fritura es clave.
- La Temperatura del Aceite: Es el factor más importante. Debe estar caliente, entre 170°C y 180°C. Si está demasiado frío, la masa absorberá mucho aceite y quedará pesada. Si está demasiado caliente, se dorará por fuera muy rápido, quedando cruda por dentro.
- El Tipo de Aceite: Utiliza un aceite con un punto de humo alto y sabor neutro, como el de girasol o el de orujo de oliva.
- No Sobrecargar la Sartén: Fríe en tandas pequeñas. Añadir demasiadas piezas a la vez hará que la temperatura del aceite baje bruscamente.
- Escurrido Final: Una vez dorados, retira los pasteles con una espumadera y déjalos reposar sobre papel de cocina absorbente para eliminar el exceso de grasa.
La Elegancia de los Pasteles Fríos Salados
Dejamos el calor de la sartén para adentrarnos en una cocina más reposada y sofisticada. Los pasteles fríos salados son preparaciones que, aunque a menudo requieren una cocción previa (horno, vapor, baño maría), se disfrutan a temperatura ambiente o fríos de la nevera. Son perfectos como entrante, para una cena de buffet o para una comida ligera en verano. Su formato, similar al de una terrina o un pan de molde, permite cortarlos en rebanadas y presentarlos de forma muy vistosa.
Receta Inspiradora: Pastel de Merluza y Mejillones
Basándonos en la idea propuesta, desarrollamos una receta completa para que puedas crear un pastel salado delicioso, suave y lleno de sabor a mar. Verás que, aunque se hornea, su verdadera magia se revela tras el enfriado.
Ingredientes:
- 500 gr de lomos de merluza limpios (sin piel ni espinas)
- 200 gr de mejillones cocidos y sin concha
- 200 ml de nata líquida para cocinar (crema de leche)
- 4 huevos grandes
- 1 puerro (solo la parte blanca)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal y pimienta blanca recién molida
- Nuez moscada al gusto
- Mantequilla y pan rallado para el molde
Paso a Paso:
- Preparación: Precalienta el horno a 180°C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde rectangular tipo plum-cake con mantequilla y espolvoréalo con pan rallado, asegurándote de cubrir toda la superficie. Esto ayudará a desmoldarlo fácilmente.
- Sofrito: Pica finamente el puerro y sofríelo en una sartén con la cucharada de aceite de oliva a fuego bajo hasta que esté tierno y transparente. Reserva.
- Triturado: En el vaso de una batidora o procesador de alimentos, coloca los lomos de merluza troceados, los huevos, la nata líquida, el puerro sofrito, una pizca de sal, pimienta blanca y nuez moscada. Tritura todo hasta obtener una crema homogénea y fina.
- Montaje: Pica los mejillones cocidos en trozos pequeños. Vierte la mitad de la crema de merluza en el molde, distribuye los mejillones picados por encima y cubre con el resto de la crema.
- Cocción al Baño María: Coloca el molde dentro de una fuente de horno más grande. Vierte agua caliente en la fuente exterior hasta que cubra aproximadamente la mitad de la altura del molde del pastel. Esto es el baño maría, que garantizará una cocción suave y uniforme.
- Horneado: Hornea durante unos 45-50 minutos. Para saber si está listo, pincha el centro con un palillo; si sale limpio, está cocido.
- Enfriado: Saca el pastel del horno y del baño maría. Deja que se temple a temperatura ambiente y luego refrigéralo en la nevera durante un mínimo de 4 horas, aunque lo ideal es dejarlo de un día para otro. El frío es fundamental para que asiente su sabor y textura.
- Servicio: Desmóldalo con cuidado y sírvelo en rebanadas, acompañado de una salsa rosa, mayonesa, alioli o una vinagreta de pimientos.
Tabla Comparativa: Bases para Pasteles Salados
La merluza es solo el principio. Puedes crear pasteles salados con multitud de ingredientes.

| Tipo de Base | Ingredientes Comunes | Textura Resultante | Ideal para... |
|---|---|---|---|
| Pescado Blanco | Merluza, rape, cabracho, gambas, mejillones | Suave y delicada | Entrantes elegantes |
| Pescado Azul | Salmón, atún, bonito, anchoas | Más jugosa y de sabor intenso | Aperitivos y sándwiches |
| Carne | Pollo, pavo, cerdo, paté de hígado | Firme y contundente | Plato principal o fiambre casero |
| Vegetal | Espárragos, espinacas, pimientos, champiñones | Ligera y fresca | Opciones vegetarianas y guarniciones |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer los pasteles fritos en una freidora de aire?
Sí, es posible adaptar muchas recetas. Sin embargo, el resultado será diferente. La freidora de aire cocina con aire caliente, por lo que la textura será más parecida a la de un bollo horneado que a la de un frito tradicional. No obtendrás esa corteza crujiente y burbujeante característica de la inmersión en aceite, pero es una alternativa más ligera.
¿Con qué salsa puedo acompañar el pastel frío salado?
La elección de la salsa puede realzar o complementar el sabor de tu pastel. Para los de pescado, una salsa tártara, mayonesa de eneldo, salsa rosa o un simple alioli son excelentes opciones. Para los de vegetales, una vinagreta de hierbas o una salsa de yogur y pepino funcionan muy bien.
¿Cuánto tiempo se conserva el pastel salado en el refrigerador?
Bien cubierto con film transparente o en un recipiente hermético, un pastel frío salado se conserva en perfectas condiciones en la nevera entre 3 y 4 días. De hecho, su sabor a menudo mejora al día siguiente de su preparación.
Como hemos visto, la palabra "pastel" es una puerta de entrada a un sinfín de preparaciones culinarias. Desde el calor reconfortante de un buñuelo recién hecho hasta la sofisticación fresca de una rebanada de pastel de pescado, hay todo un mundo por descubrir. Te animamos a que pierdas el miedo a la sartén y al horno, a que juegues con los sabores y a que sorprendas a los tuyos con estas deliciosas y originales creaciones.
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