05/09/2021
El simple acto de elegir un color de esmalte para uñas puede parecer una decisión trivial, un pequeño ritual de belleza para añadir un toque de color a nuestro día. Sin embargo, ¿qué sucede cuando el nombre de ese vibrante rojo o ese sutil pastel lleva consigo una carga de significado que trasciende la estética? Esto es precisamente lo que ocurrió con Masglo, una reconocida marca de cosméticos que se vio envuelta en una intensa polémica a raíz de los nombres de sus productos, desatando un debate nacional sobre el lenguaje, el marketing y el rol de la mujer en la sociedad actual.

Todo comenzó con la publicación de una usuaria en Facebook, Laura Coca Rodríguez, quien expresó su desacuerdo con la nomenclatura de la marca. Lo que podría haber sido un comentario aislado, rápidamente se convirtió en un incendio viral. Miles de mujeres se sumaron a la conversación, convirtiendo a Masglo en tendencia y generando cientos de miles de interacciones en redes sociales. El caso abrió una caja de Pandora y nos obligó a preguntarnos: ¿dónde está la línea entre lo creativo y lo ofensivo? ¿Puede el nombre de un esmalte de uñas ser un acto de violencia simbólica?
- La Chispa que Encendió la Pradera: Nombres en el Ojo del Huracán
- Voces de la Indignación: ¿Un Lenguaje que Violenta?
- Entre Risas y Colores: La Otra Cara de la Moneda
- La Postura de Masglo: “Cómplices de la Mujer”
- Guía Práctica: ¿Cómo Elegir tu Color Ideal (Más Allá del Nombre)?
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
La Chispa que Encendió la Pradera: Nombres en el Ojo del Huracán
Para entender la magnitud del debate, es crucial conocer los nombres que actuaron como detonantes. La colección de Masglo incluía tonalidades bautizadas como ‘Buscona’, ‘Zángana’, ‘Muérgana’, ‘Casquivana’, ‘Fufurufa’, ‘Pícara’ y ‘Erótica’. Estos términos, cargados de connotaciones históricamente negativas y utilizadas para juzgar el comportamiento femenino, no pasaron desapercibidos.
La reacción fue inmediata y polarizada. Por un lado, un gran número de consumidoras, como Yuliana Alfaro, una joven de 20 años, sintieron que la estrategia era ofensiva y sexista. Ella, que solía ser fiel a tonos como ‘Linda’ o ‘Gomela’, decidió dar un paso al costado. “El lenguaje es tan importante, aún más en una sociedad machista como la de nosotros. Por eso me parece mala y preocupante esta estrategia de la compañía”, afirmó, subrayando cómo hasta los detalles más pequeños pueden perpetuar estereotipos dañinos.
Voces de la Indignación: ¿Un Lenguaje que Violenta?
La controversia fue más allá de la opinión personal y atrajo la atención de activistas por los derechos de la mujer. Rafaela Vos Obeso, una destacada defensora de la integridad femenina, ofreció una perspectiva contundente. Para ella, no se trata de una simple estrategia de mercado, sino de una forma de violencia simbólica. “Toda palabra tiene un significado y en el caso de los pintaúñas, esta violenta la integridad de las mujeres porque está identificando a la mujer como mercancía”, explicó.
Según Vos Obeso, el agravante es que estos nombres no son neutros; son adjetivos con una pesada carga histórica de juicio y señalamiento. Palabras como ‘muérgana’ o ‘buscona’ han sido armas en el arsenal del machismo para controlar y estigmatizar. “Ellas no conocen la tipología de violencia verbal. Por esa razón toman esas palabras jocosamente y usan el ‘pícara’ sin saber la connotación y el imaginario social que se crea a partir de esto”, sentenció la activista, apuntando a una falta de conciencia sobre el impacto del lenguaje en nuestra cultura.
Entre Risas y Colores: La Otra Cara de la Moneda
Sin embargo, no todo fue indignación. Un sector igualmente amplio de la población, incluyendo profesionales de la belleza y consumidoras, defendió a la marca, argumentando que los nombres eran simplemente divertidos, creativos y atrevidos. María Magdalena Martínez, una manicurista con quince años de experiencia, lo tomaba con humor. Mientras trabajaba, bromeaba sobre la necesidad de un esmalte llamado ‘Pelionera’. Para ella y sus clientas, nombres como ‘Diva’, ‘Extrovertida’ o ‘Coqueta’ eran parte del encanto.
Edna López, una clienta de 40 años, se declaraba fanática del tono rojo pasión llamado ‘Fufurufa’. “Los rojos bien llamativos son mis preferidos. Me encantan”, afirmaba, dejando claro que para ella lo fundamental era el color y la sensación que le transmitía. “Creo que los nombres y los colores son creadores de tendencias y moda. Pero finalmente todo va en el color”.
Incluso quienes no eran consumidoras de los colores más llamativos, como Sandra Castro, que se describía como ‘conservadora’, encontraban un punto de gracia en la estrategia. “Me encanta reírme con lo curioso y creativo de sus nombres”, admitió, demostrando que la percepción del humor y la ofensa es profundamente subjetiva.

La Postura de Masglo: “Cómplices de la Mujer”
En medio del torbellino mediático, la compañía decidió pronunciarse. Santiago Álvarez, gerente comercial de Masglo, defendió la filosofía de la marca. “Nuestra marca y las mujeres son cómplices”, declaró, posicionando a sus productos como acompañantes en todos los momentos de la vida de una mujer. Según Álvarez, los nombres no buscan denigrar, sino reflejar diferentes facetas y actitudes.
“No hay nombres ni buenos ni malos. Son el atributo de un color y hay mujeres que se pueden sentir muy sexis y orgullosas de usar un ‘fufurufa’ y otras que no”, indicó. Su argumento central se basó en la resignificación y el contexto. “No estamos diciendo que la persona que use un ‘buscona’ es una buscona. Ahora, una mujer puede ser una buscona de experiencias y oportunidades. Todo depende del contexto con que se quiera ver”. Con esta declaración, Masglo dejó clara su postura: no retirarían los nombres y seguirían apostando por ser “tiernos y atrevidos”, una dualidad que, según ellos, define a la mujer moderna.
Tabla Comparativa de Perspectivas
| Argumento Crítico (En Contra) | Argumento Defensor (A Favor) |
|---|---|
| Los nombres son sexistas y perpetúan estereotipos negativos sobre las mujeres. | Los nombres son creativos, divertidos y una estrategia de marketing atrevida. |
| El lenguaje utilizado constituye una forma de violencia simbólica y verbal. | El significado depende del contexto y la intención es de complicidad, no de ofensa. |
| Identifica a la mujer como una mercancía con connotaciones peyorativas. | Empodera a la mujer para que se apropie de los términos y se sienta sexy y orgullosa. |
| Es una estrategia irresponsable en una sociedad con problemas de machismo. | Lo importante es el color y la calidad del producto; el nombre es secundario. |
Guía Práctica: ¿Cómo Elegir tu Color Ideal (Más Allá del Nombre)?
Mientras el debate sobre los nombres continúa, la elección del color sigue siendo un pilar fundamental del estilo personal. Si prefieres centrarte en la armonía visual, aquí te dejamos algunos consejos para combinar tu esmalte con tu atuendo:
- Contraste Armonioso: No temas combinar colores opuestos en el círculo cromático. Unas uñas azul eléctrico pueden lucir espectaculares con un vestido amarillo, o un fucsia vibrante con prendas en tonos naranja. La clave es la confianza.
- Estampados y Monocromía: Si tu ropa tiene un estampado muy llamativo y colorido, lo ideal es optar por un esmalte de un solo color. Puedes elegir uno de los tonos presentes en el estampado para crear una conexión sutil o un tono neutro (como nude, gris o blanco) para no sobrecargar el look.
- El Poder de los Neutros: Los esmaltes en tonos nude, beige, rosa pálido o gris claro son increíblemente versátiles. Combinan con absolutamente todo y aportan un toque de elegancia y sofisticación a cualquier conjunto, desde el más casual hasta el más formal.
- Combinación por Tonalidad: Si buscas un look más cohesivo, puedes combinar tu esmalte con tu ropa usando diferentes tonalidades del mismo color. Por ejemplo, un vestido azul marino con unas uñas en azul cielo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué nombres de esmaltes Masglo causaron la polémica?
Los nombres que generaron mayor controversia fueron ‘Buscona’, ‘Zángana’, ‘Muérgana’, ‘Casquivana’, ‘Fufurufa’, ‘Pícara’ y ‘Erótica’, debido a sus connotaciones históricamente negativas hacia las mujeres.
¿Cuál fue la respuesta oficial de Masglo ante las críticas?
La empresa, a través de su gerente comercial Santiago Álvarez, defendió su estrategia afirmando que los nombres son atributos de un color y no etiquetas para las usuarias. Sostuvieron que el significado depende del contexto y que no buscaban ofender, sino ser “cómplices” de las mujeres.
¿Realmente Masglo retirará los esmaltes con nombres polémicos del mercado?
No. La compañía fue enfática en su decisión de no retirar los nombres, asegurando que seguirían con su línea de ser “tiernos y atrevidos”.
¿Por qué algunas personas defienden los nombres de los esmaltes?
Muchos consumidores y profesionales de la belleza los consideran divertidos, creativos y originales. Argumentan que es una estrategia de marketing que no debe tomarse de forma literal y que el enfoque principal debe estar en la calidad y el color del producto.
El caso Masglo es un fascinante reflejo de nuestra época, un punto donde convergen la belleza, el marketing, el feminismo y el poder del lenguaje. Nos recuerda que las palabras importan y que lo que para unos es un juego inofensivo, para otros puede ser la perpetuación de un discurso dañino. La controversia sigue abierta, sin un veredicto claro. Y tú, cuando eliges un esmalte, ¿te fijas solo en el color o el nombre también tiene algo que decirte?
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