10/06/2021
Hay postres que son un verdadero deleite para los sentidos, y la tarta de naranja y kiwi con crema pastelera es, sin duda, uno de ellos. Esta creación es una sinfonía de sabores y texturas que combina la acidez cítrica de la naranja, la dulzura exótica del kiwi y la suavidad incomparable de una crema pastelera casera. Todo ello sobre una base de bizcocho jugoso y tierno. Inspirada en la maestría de grandes chefs como Eva Arguiñano, esta receta no solo es un postre, es una experiencia culinaria que puedes recrear en tu propia cocina para celebrar momentos especiales o simplemente para darte un capricho inolvidable. Prepárate para descubrir todos los secretos para elaborar una tarta que no solo se ve espectacular, sino que sabe a gloria.

¿Por Qué Amarás esta Tarta de Naranja y Kiwi?
Antes de sumergirnos en la receta, detengámonos un momento a apreciar las cualidades que hacen de esta tarta una elección excepcional.
- Equilibrio de Sabores: La combinación de naranja y kiwi crea un balance perfecto entre lo dulce y lo ácido. Las naranjas, especialmente al confitarlas, adquieren una dulzura profunda que contrasta maravillosamente con el punto vibrante y ligeramente ácido del kiwi.
- Texturas que Enamoran: Imagina la suavidad sedosa de la crema pastelera mezclada con la nata montada, la esponjosidad del bizcocho empapado en un delicado almíbar y la carnosidad de la fruta fresca. Cada bocado es un viaje de sensaciones.
- Presentación de Alta Pastelería: La disposición de las rodajas de fruta en la base del molde crea un efecto visual similar a un vitral. Al desmoldar la tarta, se revela un mosaico de colores brillantes que dejará a todos tus invitados con la boca abierta.
- Versatilidad: Es el postre ideal para un cumpleaños, una cena elegante, una celebración familiar o incluso para disfrutar de una tarde de domingo. Su frescura la hace perfecta para cualquier época del año.
Ingredientes: El Secreto de un Sabor Auténtico
La calidad de los ingredientes es fundamental para obtener un resultado sublime. Aquí tienes la lista completa para una tarta para aproximadamente 4-6 personas.

Para la Tarta:
- 1 naranja grande y de piel fina
- 2 kiwis maduros pero firmes
- 900 ml de agua
- 600 gr de azúcar (para el almíbar de las naranjas)
- 250 ml (1/4 L) de nata para montar (35% materia grasa), ya montada
- 2 placas de bizcocho (tipo genovés o de soletilla)
- Mantequilla sin sal para engrasar
- Azúcar glas para espolvorear el molde
Para la Crema Pastelera Casera:
- 500 ml (1/2 L) de leche entera
- 3 yemas de huevo L
- 1 huevo entero L
- 40 gr de harina de trigo o maicena
- 75 gr de azúcar blanco
- 1 vaina de vainilla (o una cucharadita de extracto de vainilla de buena calidad)
Elaboración Paso a Paso: Guía Detallada para el Éxito
Sigue estos pasos con atención y paciencia. La pastelería es un arte que requiere precisión y cariño.
- Paso 1: Confitar las Naranjas. El primer paso es preparar las naranjas que serán la corona de nuestra tarta. Lava bien la naranja y córtala en rodajas muy finas. En una cacerola amplia, pon a hervir los 900 ml de agua con los 600 gr de azúcar. Cuando el azúcar se haya disuelto por completo, introduce las rodajas de naranja. Baja el fuego al mínimo y deja que se cuezan lentamente durante aproximadamente 2 horas. Las rodajas deben quedar traslúcidas y el almíbar espeso. Una vez listas, retíralas con cuidado y resérvalas junto con el almíbar.
- Paso 2: Preparar la Crema Pastelera. Abre la vaina de vainilla por la mitad a lo largo y raspa las semillas. Pon a calentar en un cazo casi toda la leche (reserva un poco, como medio vaso) junto con la vaina y sus semillas. Mientras tanto, en un bol grande, mezcla la harina y el azúcar. Añade la leche fría que reservaste y remueve bien para que no queden grumos. Incorpora las yemas y el huevo entero, y bate enérgicamente hasta obtener una mezcla homogénea. Cuando la leche del cazo esté a punto de hervir, retira la vaina de vainilla y vierte un poco de la leche caliente sobre la mezcla de huevos, sin dejar de remover para atemperarla. Luego, vierte toda la mezcla de huevos en el cazo con el resto de la leche. Cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente con unas varillas, hasta que la crema espese. Es importante no dejar que hierva para que el huevo no cuaje. Una vez espesa, retírala del fuego, pásala a un bol limpio y cúbrela con film transparente tocando la superficie para que no cree costra. Deja que se enfríe.
- Paso 3: Montar la Base Decorativa. Elige un molde desmontable de unos 20-22 cm de diámetro. Úntalo generosamente con mantequilla por la base y las paredes. Espolvorea con azúcar glas para crear una capa antiadherente. Pela los kiwis y córtalos en rodajas. Ahora viene la parte artística: coloca una rodaja de naranja confitada en el centro del molde. Rodéala con un círculo de rodajas de kiwi, y luego, rodea los kiwis con más rodajas de naranja hasta cubrir completamente la base del molde de forma decorativa.
- Paso 4: Preparar el Relleno. En un bol grande, mezcla con suavidad la crema pastelera ya fría con la nata montada, usando movimientos envolventes para no perder el aire. Pica finamente dos de las rodajas de naranja confitada que te sobraron y añádelas a la mezcla de cremas. Esto le dará un toque de sabor y textura extra al relleno.
- Paso 5: Ensamblar la Tarta. Vierte la mitad de la crema sobre la base de frutas en el molde, extendiéndola de manera uniforme. Coge una de las placas de bizcocho y empápala generosamente con el almíbar de las naranjas que reservaste. Coloca el bizcocho sobre la capa de crema. Vierte el resto de la crema sobre el bizcocho y alísala. Finalmente, empapa la segunda placa de bizcocho con el almíbar y colócala encima, cerrando la tarta.
- Paso 6: Prensado y Refrigeración. Presiona ligeramente la última capa de bizcocho. Tapa el molde con papel de cocina y coloca un plato o algo con un poco de peso encima. Esto ayudará a compactar las capas y a que la tarta quede más firme. Introduce en el frigorífico durante al menos 2 horas, aunque lo ideal es dejarla reposar toda la noche. Este tiempo de reposo es clave para que los sabores se asienten y la estructura se solidifique.
- Paso 7: El Desmoldado Final. Pasado el tiempo de reposo, pasa un cuchillo fino por los bordes del molde. Coloca el plato de servir sobre el molde y dalo vuelta con un movimiento rápido y seguro. Retira el aro y la base del molde con cuidado. ¡Y voilà! Tu espectacular tarta de naranja y kiwi está lista para ser admirada y devorada.
Tabla Comparativa: Tarta Casera vs. Tarta de Pastelería
| Característica | Tarta Casera (Esta Receta) | Tarta Comprada en Pastelería |
|---|---|---|
| Frescura | Máxima. Ingredientes seleccionados y preparada al momento. | Variable. Puede llevar varios días elaborada. |
| Personalización | Total. Puedes ajustar el dulzor, añadir otras frutas o licores. | Limitada a la oferta disponible. |
| Coste | Generalmente más económico, especialmente si se aprovechan frutas de temporada. | Más elevado debido a la mano de obra y costes del local. |
| Satisfacción | Inmensa. El orgullo de crear algo delicioso y hermoso con tus propias manos. | Alta, pero sin la conexión emocional del proceso creativo. |
Naranja y Kiwi: Una Combinación Digestiva y Poderosa
Más allá de su delicioso sabor, la unión de naranja y kiwi en esta tarta aporta beneficios interesantes. Ambas frutas son famosas por su alto contenido en Vitamina C, un potente antioxidante que refuerza el sistema inmunológico. Pero su mayor sinergia se encuentra en el apartado digestivo. El kiwi contiene actinidina, una enzima natural que ayuda a digerir las proteínas, y es una fuente excelente de fibra dietética. La naranja también aporta una cantidad considerable de fibra. Juntos, contribuyen a regular el tránsito intestinal y a combatir el estreñimiento de forma natural. Por lo tanto, aunque estemos hablando de un postre, estamos incorporando ingredientes que favorecen el bienestar digestivo, haciendo de cada bocado una experiencia un poco menos culpable y mucho más placentera.

Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar otro tipo de bizcocho?
¡Por supuesto! Si no encuentras placas de bizcocho genovés, puedes usar bizcochos de soletilla (o savoiardi) bien empapados en el almíbar. También puedes hornear tu propio bizcocho genovés casero para un resultado aún más artesanal.
¿Cuánto tiempo se conserva la tarta en el frigorífico?
Esta tarta se conserva en perfectas condiciones en el frigorífico durante 2 o 3 días. Es importante que la cubras bien con film transparente o en un recipiente hermético para que no absorba olores y la crema no se reseque.

¿Es necesario confitar las naranjas?
El proceso de confitar las naranjas no solo las endulza, sino que también les da una textura tierna y un brillo espectacular. Aporta un sabor muy especial a la tarta. Podrías usar rodajas de naranja fresca, pero el resultado sería muy diferente, más ácido y con una textura más firme. Te recomendamos encarecidamente seguir este paso para una experiencia completa.
¿Puedo sustituir la crema pastelera?
Si tienes poco tiempo, podrías usar un preparado para flan o natillas, aunque el sabor y la textura de una crema pastelera casera son incomparables. Otra alternativa sería un relleno a base de queso mascarpone batido con azúcar y nata.

¿Se puede congelar esta tarta?
No es recomendable congelar esta tarta. La crema pastelera y la nata pueden perder su textura al descongelarse, volviéndose acuosas. Además, la fruta fresca también sufriría cambios en su estructura. Es un postre para disfrutar fresco.
Anímate a preparar esta maravillosa tarta de naranja y kiwi. Es un proyecto de repostería gratificante que culmina en un postre elegante, fresco y absolutamente delicioso. Cada paso, desde confitar la fruta hasta el emocionante momento del desmoldado, forma parte de una experiencia que te conectará con el placer de crear y compartir.
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