24/06/2016
El otoño nos regala frutas con aromas y sabores profundos, y entre ellas, el membrillo se alza como una verdadera joya culinaria. A simple vista, su aspecto rústico y su carne dura pueden resultar intimidantes, pero al cocinarlo, desata una magia inigualable: su fragancia perfuma toda la casa y su color se transforma en un rubí intenso y apetitoso. Es una fruta que nos invita a la cocina, a la paciencia del fogón y a la creación de delicias que perduran en el tiempo. En este artículo, vamos a explorar dos de sus facetas más queridas: una mermelada casera, perfecta para dar vida a tus desayunos, y un bizcochuelo tierno, ideal para acompañar una tarde de mates o un café con amigos. Prepárate para convertir esta fruta en la protagonista de tu despensa.

El Membrillo: Una Joya Otoñal en tu Cocina
Antes de sumergirnos en las recetas, es importante conocer un poco más a nuestro ingrediente estrella. El membrillo es el fruto del membrillero, un árbol pequeño emparentado con manzanos y perales. Su temporada alta es durante el otoño, momento en el que los mercados se llenan de su aroma inconfundible. A diferencia de otras frutas, el membrillo rara vez se consume crudo debido a su extrema dureza y astringencia. Sin embargo, su alto contenido en pectina, un gelificante natural, lo convierte en el candidato perfecto para la elaboración de mermeladas, jaleas, compotas y el famoso dulce de membrillo, ya que espesa de forma natural sin necesidad de aditivos artificiales.
Receta Infalible de Mermelada de Membrillo Casera
Hacer mermelada en casa es un proceso gratificante que te permite controlar la cantidad de azúcar y la calidad de los ingredientes. Esta receta es sencilla y el resultado es una mermelada de textura perfecta y sabor equilibrado, ideal para untar en tostadas, rellenar pasteles o acompañar una tabla de quesos.
Ingredientes Necesarios
- 1 kg de membrillos frescos y maduros
- 600 gr. de azúcar moreno (o al gusto)
- Agua suficiente para cubrir
- Opcional: el zumo de medio limón (ayuda a la conservación y realza el sabor)
Paso a Paso Detallado
- Preparación de la Fruta: El primer paso es fundamental. Lava muy bien los membrillos bajo el grifo, frotando su piel para eliminar cualquier pelusa o impureza. No te preocupes por pelarlos en este punto; sería una tarea ardua. Córtalos en cuartos o dados, desechando el corazón duro y las pepitas.
- La Cocción Inicial: Coloca los trozos de membrillo en una olla grande y cúbrelos con agua. Lleva la olla a ebullición y, una vez que hierva, baja el fuego a medio y deja que se cocinen durante aproximadamente 30-40 minutos. Sabrás que están listos cuando puedas atravesarlos fácilmente con un cuchillo. Este paso ablandará la fruta por completo.
- El Corazón de la Receta - La Pulpa y el Azúcar: Escurre los membrillos cocidos, reservando un poco del agua de cocción. Deja que se enfríen lo suficiente como para poder manipularlos sin quemarte. Ahora verás lo fácil que es retirar la piel; se desprenderá prácticamente sola. Una vez pelados, pesa la pulpa cocida. Este dato es clave para la proporción de azúcar. La regla general es usar entre un 60% y un 75% del peso de la pulpa en azúcar. Para nuestro kilo inicial, los 600 gramos son un buen punto de partida. Coloca la pulpa en un vaso de batidora o procesador de alimentos y tritura hasta obtener un puré fino y homogéneo.
- La Cocción Final: Vierte el puré de membrillo en una olla limpia, preferiblemente de fondo grueso para evitar que se pegue. Añade el azúcar moreno y el zumo de limón (si lo usas). Mezcla todo muy bien y lleva la olla al fuego medio-bajo. Cocina durante unos 15-20 minutos, removiendo constantemente con una cuchara de madera. Verás cómo la mezcla cambia de color, volviéndose más oscura y brillante, y cómo espesa gradualmente. Para saber si tiene el punto justo, puedes hacer la prueba del plato: pon una cucharadita de mermelada en un plato frío e inclínalo; si la gota cae muy lentamente o no se mueve, está lista.
- Envasado y Conservación: Para que tu mermelada dure meses, es vital envasarla correctamente. Mientras la mermelada se cocina, esteriliza los frascos de cristal y sus tapas hirviéndolos en agua durante 10 minutos. Sácalos con cuidado y déjalos secar boca abajo sobre un paño limpio. Rellena los frascos con la mermelada caliente, dejando un centímetro libre en la parte superior. Cierra bien las tapas y colócalos boca abajo durante 24 horas para que hagan el vacío de forma natural. Una vez fríos, guárdalos en un lugar fresco y oscuro.
Tabla Comparativa: Azúcar Blanca vs. Azúcar Moreno
La elección del azúcar puede influir en el resultado final de tu mermelada. Aquí te dejamos una pequeña guía:
| Característica | Azúcar Blanca Refinada | Azúcar Moreno |
|---|---|---|
| Sabor | Aporta un dulzor neutro y limpio, permitiendo que el sabor del membrillo sea el único protagonista. | Añade un ligero toque acaramelado o a melaza que complementa muy bien el sabor del membrillo. |
| Color | La mermelada tendrá un color rojo rubí más brillante y traslúcido. | El resultado será una mermelada de un color más oscuro y profundo, con tonos ámbar. |
| Textura | Suele producir una textura muy fina y suave. | Puede dar una textura ligeramente más densa debido a la melaza que contiene. |
Más Allá de la Mermelada: El Bizcochuelo de Membrillo
Si te ha sobrado mermelada o simplemente quieres probar otra forma de disfrutar esta fruta, un bizcochuelo de membrillo es la opción perfecta. Es una torta húmeda, aromática y muy fácil de hacer, que se convertirá en un clásico de tus meriendas.

Ingredientes para un Bizcochuelo Esponjoso
- 200 gr de harina de trigo común
- 150 gr de azúcar
- 120 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 3 huevos grandes
- 1 cucharadita de polvo de hornear (levadura química)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 200 gr de mermelada de membrillo o dulce de membrillo
Elaboración del Bizcochuelo de Membrillo
- Precalienta el horno a 180°C (350°F) y engrasa y enharina un molde redondo de unos 22 cm de diámetro.
- En un bol grande, bate la mantequilla blanda con el azúcar hasta obtener una crema pálida y esponjosa. Este paso es clave para la textura final.
- Añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición hasta que se integren por completo. Incorpora la esencia de vainilla.
- En otro recipiente, tamiza la harina junto con el polvo de hornear y la sal. Añade esta mezcla de secos a la mezcla de mantequilla en dos o tres veces, alternando con la leche y mezclando con movimientos suaves y envolventes, solo hasta que no queden grumos.
- Ahora, integra el membrillo. Tienes dos opciones: puedes ablandar la mermelada con un par de cucharadas de agua caliente y añadirla a la masa, mezclando para un sabor uniforme, o puedes verter la mitad de la masa en el molde, repartir cucharadas de mermelada por encima y cubrir con el resto de la masa para crear un corazón de membrillo.
- Hornea durante 35-45 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
- Deja enfriar el bizcochuelo en el molde durante 10 minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que se enfríe por completo. Puedes espolvorear con azúcar glas antes de servir.
Otras Deliciosas Ideas con Membrillo
La versatilidad del membrillo no termina aquí. Aquí tienes otras ideas para sacarle el máximo partido:
- Dulce de Membrillo (Carne de Membrillo): Es la preparación más tradicional en muchos países de habla hispana. Se trata de una pasta sólida que se obtiene cocinando el puré de membrillo con una cantidad igual de azúcar hasta que se puede cortar. Es el acompañante perfecto para una tabla de queso, especialmente con variedades curadas como el manchego.
- Membrillo con Roquefort: Una tapa o aperitivo clásico y exquisito. El contraste entre el dulce intenso del membrillo y el salado potente del queso azul es simplemente espectacular. Sírvelo sobre una rebanada de pan tostado.
- Compota de Membrillo: Una versión más ligera que la mermelada, con menos azúcar y una textura más rústica. Es ideal para acompañar carnes asadas (especialmente cerdo o pato), yogur natural o incluso para el desayuno.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el Membrillo
¿Puedo hacer la mermelada con menos azúcar?
Sí, puedes reducir la cantidad de azúcar, pero ten en cuenta que el azúcar no solo endulza, sino que también actúa como conservante. Una mermelada con menos azúcar tendrá una vida útil más corta y deberás guardarla en el refrigerador. Además, la textura podría ser menos gelificada, ya que la pectina necesita azúcar para activarse correctamente.
¿Por qué mi mermelada no espesa?
Puede deberse a dos razones principales: falta de cocción o falta de pectina. Asegúrate de cocinarla el tiempo suficiente, removiendo constantemente. Si los membrillos no estaban muy maduros, pueden tener menos pectina. Añadir el zumo de un limón puede ayudar, ya que la acidez favorece la gelificación.
¿Cuánto tiempo dura la mermelada de membrillo casera?
Si has realizado correctamente el proceso de envasado al vacío, los frascos cerrados pueden durar hasta un año en un lugar fresco y oscuro. Una vez abierto un frasco, debe conservarse en el refrigerador y consumirse en un plazo de 3 a 4 semanas.
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