27/11/2020
Hay sabores que nos transportan directamente a momentos felices, a recuerdos de la infancia o a simples caprichos que nos alegraban el día. Sin duda alguna, el Apple Pie de McDonald’s es uno de ellos. Esa pequeña empanadilla rectangular, con su exterior dorado y crujiente que al morderla liberaba un relleno caliente y especiado de trocitos de manzana, se ha convertido en un auténtico icono de la comida rápida. Para muchos, era el broche de oro perfecto para una comida; para otros, una merienda irresistible. Aunque su disponibilidad ha variado a lo largo de los años y en diferentes países, la nostalgia por su sabor original, especialmente el de la versión frita, permanece intacta. Hoy te invitamos a un viaje culinario para recrear esa magia en tu propia cocina. Con esta receta casera, no solo revivirás un clásico, sino que podrás personalizarlo y disfrutarlo recién hecho, llevando este legendario postre a un nuevo nivel.

Un Poco de Historia: El Origen de un Postre Legendario
Para entender la devoción que genera este pastelito, es interesante conocer su historia. El Apple Pie fue introducido en el menú de McDonald's en 1968, convirtiéndose en el primer postre ofrecido por la cadena. Su creador, Litton Cochran, propietario de una franquicia en Knoxville, Tennessee, desarrolló la receta que rápidamente se popularizó en todo el país. La versión original era frita, lo que le confería esa textura inconfundiblemente crujiente y llena de burbujas doradas. Sin embargo, en 1992, en respuesta a una creciente preocupación por la salud y las grasas, McDonald's en Estados Unidos (y posteriormente en muchos otros países) cambió el método de cocción al horneado. Aunque la versión horneada es más ligera, muchos puristas afirman que nunca pudo replicar la magia y la satisfacción de la original. Esta decisión generó un debate que perdura hasta hoy, con legiones de fans pidiendo el regreso de la receta frita.
¿Frito u Horneado? El Eterno Debate del Apple Pie
La gran ventaja de preparar este postre en casa es que tú tienes el control total. Puedes elegir el método de cocción que más te guste o que mejor se adapte a tus preferencias. Ambas versiones son deliciosas, pero ofrecen experiencias diferentes. ¿Cuál es la mejor para ti? Aquí te presentamos una tabla comparativa para que decidas.
| Característica | Versión Frita (Clásica) | Versión Horneada (Moderna) |
|---|---|---|
| Textura | Exterior muy crujiente, con burbujas, y un interior tierno. Contraste muy marcado. | Textura más uniforme, similar a la de una galleta o masa de hojaldre. Crujiente pero más seca. |
| Sabor | Sabor más intenso y rico debido a la fritura en aceite, que realza la masa. | Sabor más sutil y ligero, donde el relleno de manzana es el protagonista principal. |
| Calorías | Mayor contenido calórico debido a la absorción de aceite durante la fritura. | Menor contenido calórico, al no añadir grasa extra en la cocción. |
| Preparación | Más rápida (2-3 minutos por lado), pero requiere atención constante y manejo de aceite caliente. | Más lenta (15-20 minutos en el horno), pero permite cocinar varias unidades a la vez sin supervisión directa. |
| Limpieza | Puede ser más engorrosa por las salpicaduras de aceite y la necesidad de desecharlo. | Más sencilla, generalmente solo requiere limpiar la bandeja de horno. |
Receta Detallada: Apple Pie Casero al Estilo McDonald's
Ahora sí, vamos a lo que nos convoca: la preparación de estos deliciosos pastelitos. Hemos perfeccionado esta receta para que la masa sea fácil de manejar y el relleno tenga el equilibrio perfecto entre dulzura y acidez. ¡Manos a la obra!
Ingredientes (para 4 unidades)
- Para la masa:
- 150g de harina de trigo todo uso (1 taza)
- 75ml de agua (⅓ taza)
- 20ml de aceite de girasol (1 ½ cucharadas)
- ½ cucharadita de sal fina
- Para el relleno de manzana:
- 2 manzanas de tipo Royal Gala o Granny Smith
- 2 cucharadas de mantequilla sin sal
- 1 cucharada de panela o azúcar moreno
- 1 cucharada de miel (opcional, para más dulzor)
- ½ cucharadita de canela en polvo
- Una pizca de nuez moscada (opcional)
- El zumo de ½ limón
- Para freír:
- Abundante aceite de girasol o vegetal
Preparación Paso a Paso
- Preparar la masa: En un cazo pequeño, calienta el agua hasta que rompa a hervir. Mientras tanto, en un bol grande, tamiza la harina y mézclala con la sal. Haz un hueco en el centro, como un volcán, y vierte el aceite de girasol. Comienza a integrar con un tenedor.
- Incorporar el agua: Con mucho cuidado, vierte el agua hirviendo en el centro del bol. Sigue mezclando con el tenedor desde el centro hacia afuera hasta que se forme una masa grumosa. Cuando la temperatura lo permita, pasa la masa a la encimera y amasa con las manos durante 5-7 minutos, hasta obtener una bola lisa, elástica y que no se pegue.
- Reposar la masa: Envuelve la bola de masa en film transparente y déjala reposar a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos. Este paso es crucial para que el gluten se relaje y la masa sea más fácil de estirar.
- Cocinar el relleno: Mientras la masa reposa, prepara el relleno. Pela las manzanas, quítales el corazón y córtalas en daditos muy pequeños (de unos 0.5 cm). Colócalos en un bol y rocíalos con el zumo de limón para evitar que se oxiden.
- Caramelizar las manzanas: En una sartén a fuego medio, derrite la mantequilla. Añade los daditos de manzana y saltéalos durante un par de minutos. Agrega la panela (o azúcar moreno), la miel si la usas, la canela y la nuez moscada. Cocina, removiendo ocasionalmente, durante unos 10-12 minutos, o hasta que las manzanas estén tiernas pero no deshechas y el líquido se haya evaporado casi por completo, formando una especie de sirope espeso. Retira del fuego y deja enfriar completamente.
- Estirar y cortar la masa: Pasado el tiempo de reposo, coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada. Con un rodillo, estírala hasta obtener un rectángulo muy fino, de aproximadamente 1-2 mm de grosor. Corta la masa en 4 rectángulos iguales (de unos 10x20 cm aproximadamente).
- Rellenar y formar los pasteles: Coloca un par de cucharadas del relleno de manzana ya frío sobre una mitad de cada rectángulo, dejando un borde libre de 1 cm. Humedece los bordes con un poco de agua usando tu dedo o un pincel. Dobla la otra mitad de la masa sobre el relleno para cerrar el pastel.
- El sellado perfecto: Presiona los bordes firmemente con las puntas de un tenedor. Este sellado es fundamental para que el relleno no se escape durante la cocción. Si quieres, puedes hacer unos pequeños cortes en la parte superior para que salga el vapor.
- Cocinar los Apple Pies:
- Para freír: Calienta abundante aceite en una sartén profunda o cazo a fuego medio-alto (unos 180°C / 350°F). Fríe los pasteles de uno en uno o de dos en dos, durante 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y burbujeantes. Retíralos con una espumadera y déjalos escurrir sobre papel de cocina.
- Para hornear: Precalienta el horno a 180°C (350°F). Coloca los pasteles en una bandeja con papel de horno. Si quieres, puedes pincelarlos con un poco de leche o huevo batido para un acabado más brillante. Hornea durante 15-20 minutos o hasta que estén dorados y firmes.
Consejos de Experto para un Apple Pie Insuperable
- El relleno, siempre frío: Es vital que el relleno de manzana esté completamente frío antes de montar los pasteles. Si está caliente, ablandará la masa y podría romperla.
- Grosor de la masa: No tengas miedo de estirar la masa muy fina. Una masa delgada es la clave para conseguir esa textura ultracrujiente característica de la versión frita.
- Variedad de manzanas: Aunque las Royal Gala son dulces y mantienen bien su forma, puedes experimentar. Usa Granny Smith si prefieres un relleno más ácido, o una mezcla de varias para conseguir más complejidad de sabor.
- Un toque extra de sabor: Añade una pizca de jengibre en polvo o clavo molido al relleno junto con la canela para un toque más especiado y otoñal.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta vegana?
¡Sí! Es muy fácil de adaptar. Simplemente sustituye la mantequilla del relleno por margarina vegana o aceite de coco. La masa ya es vegana de por sí. La miel es opcional, puedes omitirla o usar sirope de arce en su lugar.
¿Se pueden congelar los Apple Pies caseros?
Absolutamente. Una vez montados y sellados (pero antes de cocinarlos), puedes colocarlos en una bandeja sin que se toquen y meterlos en el congelador. Cuando estén duros, pásalos a una bolsa de congelación. Se conservan hasta 3 meses. Puedes freírlos u hornearlos directamente desde el congelador, añadiendo unos minutos extra al tiempo de cocción.
¿Puedo usar masa de hojaldre comprada?
Sí, si quieres ahorrar tiempo, puedes usar láminas de hojaldre o de masa para empanadillas. El resultado no será idéntico a la masa original de McDonald's, que es más parecida a una masa choux frita, pero seguirá estando delicioso.
¿Cuánto tiempo se conservan una vez cocinados?
Lo ideal es consumirlos el mismo día, recién hechos, para disfrutar de su máxima frescura y textura crujiente. Si te sobran, puedes guardarlos en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 1-2 días. Para devolverles el toque crujiente, puedes calentarlos unos minutos en el horno o en una freidora de aire.
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