13/01/2017
El alfajor es mucho más que una simple golosina; es un bocado de historia, una caricia al paladar y un símbolo de la cultura gastronómica en gran parte de América Latina. Consiste, en su forma más básica, en dos delicadas tapas de masa que abrazan un relleno cremoso, creando una combinación de texturas y sabores que enamora a cualquiera. Aunque hoy lo asociamos inmediatamente con el dulce de leche, su viaje comenzó hace siglos y con ingredientes muy diferentes. Acompáñanos en este recorrido para descubrir las recetas más destacadas y los secretos de esta delicia.

Un Poco de Historia: Del Al-Hasú al Alfajor Redondo
La historia del alfajor es un fascinante relato de evolución culinaria. Sus raíces se hunden en la gastronomía árabe, con un dulce conocido como "al-hasú", que significa 'el relleno'. Estos dulces ancestrales llegaron a España y, con el tiempo, cruzaron el océano hasta llegar a América. En sus comienzos, los primeros alfajores que se conocieron en el continente eran muy distintos a los actuales: se presentaban en formato cuadrado y sus rellenos eran una pasta densa y aromática de almendras, nueces y miel. Eran más parecidos a un turrón que a la golosina que conocemos hoy.
La gran transformación llegó de la mano de un químico francés llamado Augusto Chammás, quien a mediados del siglo XIX en Argentina, tuvo la visión de modernizar la receta. Fue él quien concibió la idea de crear tapas individuales y redondas, un formato mucho más práctico y delicado. Este simple cambio revolucionó por completo el concepto del alfajor, sentando las bases para su explosión de popularidad.
La Revolución del Dulce de Leche
Si bien la forma redonda fue un gran paso, el ingrediente que catapultó al alfajor al estrellato en América Latina, y especialmente en Argentina, fue el dulce de leche. La incorporación de este relleno cremoso, dulce y acaramelado transformó al alfajor en una pasión nacional. Durante la década de 1980, su popularidad alcanzó su punto máximo. Las grandes empresas de golosinas vieron el potencial y comenzaron a producir sus propias versiones industriales, convirtiéndolo en el snack por excelencia, presente en todos los quioscos y hogares del país.
Recetas Icónicas: Los Alfajores que Debes Probar
Existen innumerables variedades de alfajores, cada una con su encanto particular. A continuación, exploramos algunas de las recetas más emblemáticas.
El Clásico Alfajor de Maicena
Es quizás el alfajor casero por excelencia. Su característica principal es una masa increíblemente suave y friable que se deshace en la boca, gracias al alto contenido de almidón de maíz (maicena). Son reconocibles por su color pálido y por estar tradicionalmente decorados con coco rallado en los bordes.
Ingredientes:
- 200 gr de maicena (almidón de maíz)
- 150 gr de harina de trigo 0000
- 150 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gr de azúcar
- 2 yemas de huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- Ralladura de medio limón
- Dulce de leche repostero para rellenar (cantidad necesaria)
- Coco rallado para decorar
Paso a Paso:
1. Preparar la masa: En un bol, batir la mantequilla pomada con el azúcar hasta obtener una crema pálida y esponjosa. Añadir las yemas de a una, la esencia de vainilla y la ralladura de limón, integrando bien después de cada adición.
2. Integrar los secos: Tamizar la maicena, la harina y el polvo de hornear. Incorporarlos a la mezcla anterior en dos o tres veces, uniendo suavemente con una espátula sin amasar en exceso. La masa debe quedar suave y un poco pegajosa.
3. Enfriar y estirar: Formar un bollo, envolverlo en film transparente y llevarlo a la nevera por al menos 30 minutos. Pasado el tiempo, estirar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta que tenga unos 5 mm de espesor.
4. Cortar y hornear: Cortar las tapas con un cortador redondo de unos 4 cm de diámetro. Colocarlas en una bandeja para horno con papel manteca. Hornear en horno precalentado a 180°C por unos 10-12 minutos. Las tapas no deben dorarse, solo cocerse y quedar blanquitas.
5. Armado: Una vez que las tapas estén frías, tomar una, colocar una generosa porción de dulce de leche repostero y tapar con otra, presionando suavemente. Hacer rodar los bordes por coco rallado para que se adhiera al dulce de leche.
El Elegante Alfajor Santafesino
Considerado una joya de la pastelería argentina, el alfajor santafesino es único. Se compone de tres tapas de masa muy fina y crujiente, casi como una galleta hojaldrada, que se intercalan con capas de dulce de leche. Su seña de identidad es el baño de glaseado real, una cobertura de azúcar y clara de huevo que se seca formando una capa blanca, dulce y quebradiza. Es una experiencia de texturas inigualable.
El Intenso Alfajor Marplatense
Este es el alfajor industrial más famoso, originario de la ciudad costera de Mar del Plata. Se caracteriza por tener dos tapas de una masa más consistente, a menudo con un toque de miel o cacao, un relleno muy abundante de dulce de leche y, lo más importante, un baño completo de chocolate semiamargo. Es un alfajor robusto, contundente y absolutamente delicioso.
Tabla Comparativa de Alfajores
| Tipo de Alfajor | Textura de la Masa | Relleno Principal | Cobertura |
|---|---|---|---|
| De Maicena | Muy suave, friable, se deshace | Dulce de leche | Coco rallado en los bordes |
| Santafesino | Fina, seca y crujiente (3 capas) | Dulce de leche | Glaseado de azúcar blanco |
| Marplatense | Tierna pero firme, bizcocho | Dulce de leche | Baño completo de chocolate |
Preguntas Frecuentes sobre Alfajores
¿Por qué mis alfajores de maicena quedan duros?
La causa más común es el amasado excesivo. La masa de los alfajores de maicena debe unirse suavemente, sin desarrollar el gluten de la harina. Un exceso de amasado resultará en tapas duras en lugar de la textura quebradiza deseada.
¿Qué tipo de dulce de leche debo usar?
Lo ideal es usar "dulce de leche repostero". Este tipo es más espeso y firme que el dulce de leche común, lo que evita que se escurra por los costados del alfajor y mantiene la estructura.
¿Cómo conservo los alfajores caseros?
Guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Los alfajores de maicena están más ricos al día siguiente de su preparación, ya que la humedad del relleno se transfiere a las tapas, volviéndolas aún más suaves. Pueden durar hasta una semana bien conservados.
¿Se pueden hacer alfajores con otros rellenos?
¡Por supuesto! Aunque el dulce de leche es el rey, existen deliciosas variantes con mermeladas de frutas (especialmente membrillo o guayaba), ganache de chocolate, crema de limón o incluso mantequilla de maní. La tradición es importante, pero la creatividad en la cocina siempre es bienvenida.
En definitiva, el alfajor es una obra maestra de la pastelería que ha sabido adaptarse y evolucionar. Ya sea que prefieras la suavidad de uno de maicena, la elegancia crujiente de un santafesino o la intensidad de uno de chocolate, siempre habrá un alfajor perfecto esperando para endulzar tu día. ¡Anímate a prepararlos en casa y a disfrutar de su increíble sabor!
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