Pastel: Del Lienzo de Degas a la Mesa del Chef

21/07/2022

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Es fascinante cómo una sola palabra puede evocar mundos tan distintos. Al mencionar "pastel", muchos piensan inmediatamente en las etéreas y vibrantes obras de Edgar Degas, en sus famosas bailarinas capturadas con una técnica que revolucionó el arte. La historia de Degas, quien se refugió en las barras de pastel por una ceguera progresiva, es un testimonio del poder de la adaptación y la creatividad. Sin embargo, hay otro universo, igualmente lleno de color, textura y pasión, que también responde al nombre de pastel: el universo de la repostería. Hoy, dejaremos por un momento los museos y las galerías para adentrarnos en la cocina, para explorar el origen y la evolución de esa obra de arte comestible que ha deleitado a la humanidad durante siglos.

¿Cuál es el origen de las pinturas pastel?
En su origen, Degas pintaba casi en exclusiva al óleo, pero las dificultades de la vista le obligaron a cambiar esta técnica por una más seca, pasando así a las pinturas pastel. Con este tipo de material, Degas podía hacer trazos más finos mientras acercaba su cara lo máximo posible al soporte en el que estuviera trabajando.
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El Origen Compartido: ¿De Dónde Viene la Palabra "Pastel"?

Antes de sumergirnos en harinas y azúcares, es justo resolver la curiosidad lingüística. La palabra "pastel" tiene una raíz común tanto para el arte como para la cocina. Proviene del latín vulgar *pastellum, un diminutivo de pasta, que significaba "masa". Originalmente, se refería a una pasta hecha de la planta de glasto, usada para crear un pigmento azul. Con el tiempo, el término se extendió para describir cualquier pigmento en forma de barrita hecho con goma aglutinante. Por otro lado, esa misma "masa" latina es el ancestro directo de la masa de pan y repostería. Así, dos formas de arte, una para la vista y otra para el gusto, comparten un humilde origen en la palabra "masa". Ahora, centrémonos en la que podemos saborear.

Los Primeros Pasos: Más Pan que Postre

El pastel, tal como lo conocemos hoy —esponjoso, dulce y decorado— es una invención relativamente moderna. Sus ancestros eran muy diferentes. Para encontrar las primeras versiones, debemos viajar al antiguo Egipto y a la Grecia clásica. En aquel entonces, los "pasteles" eran esencialmente panes redondos y densos, endulzados no con azúcar, sino con miel. Se les añadían frutos secos, como dátiles o higos, y semillas. No eran postres para el día a día, sino ofrendas para los dioses o manjares reservados para ocasiones muy especiales. Los romanos continuaron esta tradición, desarrollando recetas más elaboradas que a veces incluían queso cremoso, dando lugar a una versión primitiva del pastel de queso.

Estos primeros pasteles carecían del ingrediente que hoy consideramos esencial: la esponjosidad. La levadura era conocida, pero su uso para crear texturas ligeras y aireadas en masas dulces aún estaba a siglos de distancia. Eran creaciones rústicas, un pan endulzado cuya principal función era ser un vehículo para ingredientes caros y sabrosos como la miel y las especias.

La Revolución Dulce: Azúcar y Refinamiento en Europa

El verdadero punto de inflexión en la historia del pastel llegó a Europa durante la Edad Media, gracias al comercio con Oriente. El azúcar refinada, antes un lujo exótico y prohibitivamente caro, comenzó a estar más disponible para las cocinas de la nobleza y la burguesía adinerada. Este nuevo ingrediente transformó la repostería por completo. La miel fue poco a poco desplazada, y los pasteleros comenzaron a experimentar con masas más dulces y complejas.

Durante el Renacimiento, los chefs italianos y franceses llevaron la pastelería a nuevas cotas de sofisticación. Sin embargo, los pasteles seguían siendo densos. Fue la invención de los moldes y el desarrollo de hornos con mejor control de la temperatura lo que permitió una cocción más uniforme y la creación de formas más definidas. A pesar de estos avances, lograr una textura ligera seguía siendo un proceso laborioso que implicaba batir huevos durante horas para incorporar aire de forma manual.

Tabla Comparativa: La Evolución del Pastel

CaracterísticaPastel Antiguo (Antigüedad - Edad Media)Pastel Moderno (Siglo XIX - Actualidad)
Endulzante PrincipalMiel, jugos de frutaAzúcar refinada, jarabes, edulcorantes
TexturaDensa, compacta, similar al panEsponjosa, ligera, aireada, húmeda
Agente LeudanteLevaduras naturales, aire batido manualmentePolvo de hornear, bicarbonato de sodio
Grasa UtilizadaAceite de oliva, grasas animalesMantequilla, margarina, aceites vegetales
DecoraciónFrutos secos, semillas, glaseado simple de mielGlaseados, buttercream, fondant, flores de azúcar

El Nacimiento del Pastel Moderno

El siglo XIX, la misma época en la que Degas pintaba sus bailarinas, fue el verdadero amanecer del pastel moderno. La Revolución Industrial trajo consigo innovaciones que democratizaron la repostería. La más importante fue la invención de la levadura química: primero el bicarbonato de sodio y luego el polvo de hornear. Estos agentes leudantes reaccionaban con el calor y la humedad, creando burbujas de dióxido de carbono dentro de la masa de manera controlada y fiable. ¡Adiós a las horas de batido! De repente, cualquiera con un horno decente podía conseguir un bizcocho alto y esponjoso.

¿Cuál es el origen de las pinturas pastel?
En su origen, Degas pintaba casi en exclusiva al óleo, pero las dificultades de la vista le obligaron a cambiar esta técnica por una más seca, pasando así a las pinturas pastel. Con este tipo de material, Degas podía hacer trazos más finos mientras acercaba su cara lo máximo posible al soporte en el que estuviera trabajando.

Este avance, combinado con la producción masiva de harina refinada y azúcar a precios más asequibles, hizo que el pastel dejara de ser un privilegio de los ricos para convertirse en un elemento central de celebraciones familiares, cumpleaños y fiestas en todas las clases sociales.

Un Arte Comestible: La Era de la Decoración

Con la textura resuelta, la atención de los pasteleros se volcó hacia la estética. La decoración de pasteles se convirtió en una forma de arte en sí misma. Los glaseados simples dieron paso a la crema de mantequilla (buttercream), que podía ser teñida y moldeada con duyas para crear flores, bordes y patrones intrincados. En el siglo XX, la invención del fondant, una pasta de azúcar maleable, abrió un mundo de posibilidades escultóricas. Los pasteles se convirtieron en lienzos tridimensionales donde los chefs podían replicar objetos, personajes y escenas enteras con un realismo asombroso. El pastelero, al igual que el pintor, utiliza el color, la forma y la composición para evocar emociones y contar historias.

Preguntas Frecuentes sobre el Mundo del Pastel

¿Cuál es la diferencia entre pastel, torta y tarta?

Aunque a menudo se usan indistintamente, hay matices. "Pastel" suele referirse a un bizcocho esponjoso, a menudo en capas y con relleno. "Torta" es un término muy similar, usado predominantemente en América Latina. "Tarta", por otro lado, generalmente tiene una base de masa quebrada o de hojaldre y un relleno que puede ser dulce (frutas, crema) o salado (quiche).

¿Quién inventó el pastel de cumpleaños con velas?

La tradición parece tener su origen en la Alemania del siglo XVIII, con el "Kinderfest", una celebración de cumpleaños para niños. Se colocaba un pastel con velas que representaban los años de vida del niño, más una vela adicional para simbolizar la "luz de la vida" o la esperanza de un año más. La costumbre se popularizó y extendió por todo el mundo.

¿Qué es un pastel de "terciopelo rojo" o Red Velvet?

El pastel Red Velvet es un clásico estadounidense. Es un pastel de capas con un sabor suave a chocolate y vainilla, y una textura increíblemente húmeda y aterciopelada. Su característico color rojo se obtenía originalmente por la reacción química entre el cacao en polvo natural (no alcalinizado), el vinagre y el suero de leche. Hoy en día, se suele potenciar con colorante alimentario rojo. Tradicionalmente se cubre con un glaseado de queso crema.

Desde sus humildes orígenes como pan ceremonial hasta las complejas esculturas de azúcar de hoy, la historia del pastel es un reflejo de nuestra propia historia: de innovación tecnológica, de intercambio cultural y de un deseo innato de celebrar los momentos dulces de la vida. Así que la próxima vez que disfrutes de una rebanada, recuerda que no solo estás comiendo un postre, sino participando en una tradición milenaria, una obra de arte tan efímera y deliciosa como las pinceladas de un maestro impresionista.

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