14/01/2017
Hay algo mágico en una bola de masa dorada y crujiente por fuera, pero increíblemente tierna y aireada por dentro. Hablamos, por supuesto, de los buñuelos. Esos bocados de felicidad que marcan celebraciones, desde la Semana Santa en España hasta los carnavales en Eslovenia. Su preparación es un ritual, un legado que pasa de generación en generación, a veces en recetas anotadas en papeles que, con el tiempo, casi se vuelven ilegibles, como tesoros familiares. Inspirados en esas historias, como la de Puriña y su receta extremeña reencontrada, nos sumergimos en el delicioso universo de los buñuelos fritos para desvelar todos sus secretos.

Ya sea que los prefieras huecos y listos para rellenar, o densos y enriquecidos con frutas, aquí encontrarás una guía completa para que te animes a prepararlos en casa y llenes tu cocina con ese aroma inconfundible a fiesta y tradición.
La Tradición Española: Buñuelos de Viento con Crema Pastelera
En España, hablar de Semana Santa es evocar el sabor de los buñuelos de viento. Se llaman así por su increíble ligereza y porque, al freírse, se inflan mágicamente, dejando un hueco perfecto en su interior para acoger los rellenos más deliciosos. El más clásico y amado es, sin duda, la crema pastelera. A continuación, te detallamos la receta para que te queden espectaculares.
Ingredientes para la Masa de los Buñuelos:
- 125 g de harina de trigo común
- 50 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 4 huevos medianos
- 125 ml de leche entera
- 125 ml de agua
- 100 g de azúcar
- La piel de un limón (solo la parte amarilla)
- Una pizca de sal
- Abundante aceite de girasol para freír
- Azúcar glas para espolvorear
Ingredientes para la Crema Pastelera de Relleno:
- 500 ml de leche entera
- 125 g de azúcar
- 4 yemas de huevo
- 3 cucharadas soperas de Maizena (almidón de maíz)
Elaboración Paso a Paso:
- Preparamos la masa (Pâte à choux): En un cazo, ponemos a calentar el agua, la leche, la mantequilla, el azúcar, la pizca de sal y la piel de limón. Llevamos a ebullición suave, removiendo para que la mantequilla se derrita por completo.
- En cuanto hierva, retiramos el cazo del fuego y quitamos la piel del limón. Añadimos la harina tamizada de golpe. Con una cuchara de madera, removemos enérgicamente hasta que la masa se despegue de las paredes del cazo y forme una bola compacta.
- Dejamos que la masa se temple durante unos 5 minutos. Es importante que no esté muy caliente para que no cuaje los huevos.
- Añadimos los huevos uno a uno. No incorpores el siguiente hasta que el anterior esté completamente integrado en la masa. Al principio parecerá que la masa se corta, pero sigue removiendo con fuerza y verás cómo se vuelve lisa, brillante y elástica.
- La fritura: Calienta abundante aceite de girasol en una sartén honda o cazo. La temperatura del aceite es clave: debe estar caliente pero no humeante (unos 170-180°C). Si está demasiado caliente, se dorarán por fuera y quedarán crudos por dentro.
- Con la ayuda de dos cucharitas, ve formando pequeñas bolas de masa y deslizándolas con cuidado en el aceite caliente. No llenes demasiado la sartén para que tengan espacio para inflarse y girar. Verás cómo, por arte de magia, se dan la vuelta solos.
- Fríelos hasta que estén bien dorados por todos lados. Sácalos con una espumadera y déjalos escurrir sobre papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.
- Preparamos la crema pastelera: Pon a calentar casi toda la leche en un cazo. En un bol aparte, bate las yemas con el azúcar y la Maizena, añadiendo el resto de la leche fría para disolver bien la mezcla y evitar grumos.
- Cuando la leche del cazo esté a punto de hervir, vierte un poco sobre la mezcla de yemas sin dejar de remover. Luego, vierte toda la mezcla de yemas de nuevo en el cazo con el resto de la leche.
- Lleva de nuevo al fuego (medio-bajo) y remueve constantemente con unas varillas hasta que la crema espese. Retírala del fuego, pásala a un recipiente limpio y cúbrela con film transparente tocando la superficie para que no cree costra. Deja enfriar completamente.
- El relleno y toque final: Una vez los buñuelos y la crema estén fríos, introduce la crema en una manga pastelera con una boquilla fina y larga. Haz un pequeño agujero en un lateral de cada buñuelo y rellénalos generosamente.
- Finalmente, espolvorea abundante azúcar glas por encima antes de servir.
Cruzamos fronteras para descubrir que la pasión por los buñuelos es universal. En Eslovenia, durante el carnaval, el aire se impregna del aroma de los krofi, unos buñuelos de origen vienés que se han convertido en un emblema nacional. A diferencia de los buñuelos de viento, su masa es de levadura, similar a la de un dónut, lo que les da una textura más densa y esponjosa.

Receta de los Buñuelos Krofi Eslovenos:
Ingredientes:
- 600 g de harina blanca de fuerza
- 1 cucharadita de sal
- 5 yemas de huevo
- 80 g de azúcar
- 80 g de mantequilla derretida
- 30 g de levadura fresca de panadero
- 200-300 ml de leche tibia
- 1 cucharada de ron
- Ralladura de la piel de un limón
- Mermelada de albaricoque para el relleno
- Azúcar glas para espolvorear
Preparación:
- Activar la levadura: Desmenuza la levadura fresca en un bol pequeño. Añade una cucharadita de azúcar (del total de la receta), 2 cucharadas de leche tibia y una pizca de harina. Remueve un poco, tapa y deja reposar en un lugar cálido unos 10-15 minutos hasta que fermente y burbujee.
- Hacer la masa: En un bol grande, pon la harina y haz un hueco en el centro. Vierte la levadura activada. En otro recipiente, mezcla el resto de la leche tibia, la mantequilla derretida, las yemas, el azúcar, la sal, la ralladura de limón y el ron. Vierte esta mezcla líquida sobre la harina.
- Amasa todo durante unos 10-15 minutos, hasta obtener una masa suave, elástica y que no se pegue a las manos. Forma una bola, colócala en un bol ligeramente engrasado, tápala con un paño y déjala levar en un lugar cálido durante al menos una hora, o hasta que doble su volumen.
- Formar los krofi: Desgasifica la masa suavemente sobre una superficie enharinada. Estírala con un rodillo hasta que tenga un grosor de aproximadamente 1,5 cm. Con un cortador redondo (de 5 a 8 cm de diámetro), corta círculos de masa.
- Coloca los círculos sobre un paño de cocina limpio y enharinado, tápalos con otro paño y déjalos levar de nuevo durante unos 30 minutos.
- Freír y rellenar: Calienta abundante aceite en una sartén profunda. Fríe los krofi en tandas, primero por un lado durante unos minutos hasta que se doren, y luego por el otro. Un truco para conseguir el característico anillo blanco en el centro es freírlos tapados el primer par de minutos y destapados al darles la vuelta.
- Sácalos a una rejilla o papel absorbente. Una vez tibios, utiliza una jeringuilla de repostería o una manga pastelera para inyectar la mermelada de albaricoque en su interior. Espolvorea con azúcar glas antes de servir.
Miške: La Alternativa Rápida y Rústica
Si buscas una versión más sencilla, los "miške" (ratoncitos) son tu opción. Son buñuelos de forma irregular, hechos también con masa de levadura pero más blanda, que se fríen tomando porciones con una cuchara. A menudo llevan pasas o trocitos de manzana en la masa.
Tabla Comparativa de Buñuelos
Para que veas las diferencias de un vistazo, aquí tienes una tabla comparativa:
| Característica | Buñuelos de Viento (España) | Krofi (Eslovenia) | Miške (Eslovenia) |
|---|---|---|---|
| Tipo de Masa | Masa Choux (harina, agua/leche, mantequilla, huevos) | Masa de levadura, enriquecida y elástica | Masa de levadura, más blanda y pegajosa |
| Textura | Crujiente por fuera, hueco por dentro | Esponjosa y tierna, tipo dónut | Tierna y algo densa, irregular |
| Forma | Esférica e irregular | Redonda y aplanada, con un anillo blanco | Irregular, como pequeñas rocas |
| Relleno Típico | Crema pastelera, nata o chocolate | Mermelada de albaricoque | Sin relleno (a veces con pasas en la masa) |
| Ocasión | Semana Santa, Día de Todos los Santos | Carnaval | Carnaval, celebraciones caseras |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué mis buñuelos de viento no se inflan?
La causa más común es que la masa no tenga la consistencia adecuada o que el aceite no esté a la temperatura correcta. Asegúrate de que la masa sea lo suficientemente espesa para mantener su forma y de que el aceite esté bien caliente. Un choque térmico fuerte ayuda a que se inflen rápidamente.
¿Se puede hacer la masa con antelación?
La masa choux de los buñuelos de viento se puede guardar en la nevera, bien tapada, durante un día. La masa de levadura de los krofi también se puede dejar levar lentamente en la nevera durante la noche, lo que además puede mejorar su sabor.

¿Qué tipo de aceite es mejor para freír buñuelos?
Se recomienda un aceite de sabor neutro y con un punto de humo alto, como el aceite de girasol o el de orujo de oliva. Esto evitará que los buñuelos cojan sabores extraños y que el aceite se queme.
Mis buñuelos absorben demasiado aceite, ¿qué hago mal?
Esto suele ocurrir cuando el aceite no está lo suficientemente caliente. La masa pasa demasiado tiempo en el aceite antes de que se forme la costra exterior, absorbiendo grasa en el proceso. Usa un termómetro de cocina para controlar la temperatura y fríe en tandas pequeñas para no enfriar el aceite.
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