¿Cómo pintar los Patos con óleo pastel?

Pastela Marroquí: El Arte de un Cierre Perfecto

03/11/2019

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Hay creaciones en el mundo de la pastelería que trascienden la simple división entre dulce y salado, convirtiéndose en una experiencia sensorial completa. La pastela, también conocida como bastilla, es sin duda una de ellas. Este tesoro de la cocina marroquí es un viaje en cada bocado: el crujido inicial de sus finísimas capas de masa filo, seguido de un relleno jugoso y especiado de pollo, para terminar con el sorprendente y perfumado toque dulce de las almendras y la canela. Aunque su nombre deriva del español "pastel", la pastela es una obra de arte culinaria única, un plato de celebración que adorna las mesas en las ocasiones más especiales, como las bodas, sirviéndose tradicionalmente como un entrante de lujo. En este artículo, no solo te guiaremos para que prepares una pastela de pollo auténtica y deliciosa, sino que nos centraremos en el paso que a menudo genera más dudas: el montaje y el cierre perfecto para que luzca tan espectacular como sabe.

¿Cómo pintar un pastel al óleo?
A continuación te dejamos con 4 pasos para pintar pastel al óleo: 1. Esboza unas líneas Esboza unas líneas con un lápiz duro (tipo H). De esta forma tendrás un boceto de la composición de tu obra para comenzar a trabajar.
Índice de Contenido

¿Qué es Exactamente la Pastela? Un Viaje a los Sabores de Marruecos

La pastela es mucho más que un pastel de pollo. Es un delicado equilibrio de texturas y sabores. Su estructura se basa en el uso de múltiples hojas de masa filo, una masa casi transparente que, al hornearse, crea una textura increíblemente hojaldrada y crujiente. El interior alberga al menos tres capas bien diferenciadas que se fusionan en el paladar:

  • La base del guiso: Un sofrito muy pochado de cebolla que se cocina lentamente con el pollo y una mezcla de especias morunas (cúrcuma, jengibre, canela, azafrán...), creando una base melosa y profundamente aromática. A esta base se le suelen añadir huevos batidos para darle cohesión y cremosidad.
  • El pollo: Cocinado en el guiso anterior hasta que está tan tierno que se deshace, se desmiga y se convierte en el corazón sabroso del relleno.
  • La capa crocante y dulce: Una mezcla de almendras fritas y trituradas con azúcar glas, canela y un toque de agua de azahar. Este es el contrapunto que hace que la pastela sea inolvidable.

Su origen es un reflejo de la rica historia de la región, con influencias árabes, bereberes y andalusíes. Es un plato que habla de fiesta, de compartir y de la sofisticación de una de las cocinas más ricas del mundo.

Guía Detallada para Preparar la Pastela de Pollo

A continuación, desglosamos el proceso completo para que puedas recrear esta maravilla en casa. Con las cantidades indicadas, obtendrás dos pastelas de unos 22 cm, ideales para compartir como entrante entre 8 comensales.

Paso 1: El Corazón Especiado - El Guiso de Pollo y Cebolla

El alma de la pastela reside en su guiso. Comenzaremos preparando 800 g de pollo, preferiblemente contramuslos, ya que su carne es más jugosa y resiste mejor la cocción lenta sin secarse. Límpialo y retírale la piel. En una olla amplia, coloca el pollo junto a 1 kg de cebollas picadas muy finamente. No te asustes por la cantidad; la cebolla reducirá enormemente y se convertirá en una salsa dulce y untuosa.

Es el momento de añadir la magia de las especias. Incorpora una cucharada de cúrcuma, una de jengibre en polvo, media de canela, una cucharadita de pimienta negra y media cucharada de sal. Añade unas 7 u 8 hebras de azafrán para un color y aroma inconfundibles. Pica finamente un ramillete de perejil y otro de cilantro frescos y añádelos a la olla. Finalmente, riega todo con 100 ml de aceite de oliva. Mezcla bien, tapa la olla y cocina a fuego medio durante unos 30-40 minutos. No necesitas añadir agua, el pollo y la cebolla soltarán sus propios jugos. Sabrás que el pollo está listo cuando la carne se separe del hueso con facilidad.

Una vez cocido, retira las piezas de pollo y déjalas enfriar. Sube el fuego de la olla y deja que la salsa de cebolla reduzca hasta que espese considerablemente. Apaga el fuego y, fuera de él, añade 4 huevos grandes uno a uno, batiendo enérgicamente tras cada adición para que se integren y cuajen con el calor residual, pero sin formar un revuelto. Reserva esta crema de cebolla y huevo.

Paso 2: El Toque Dulce y Crocante - La Mezcla de Almendras

Mientras el pollo se enfría, prepara la capa de almendras. Fríe 250 g de almendras crudas y peladas en un poco de aceite hasta que estén ligeramente doradas. Escúrrelas bien sobre papel de cocina. Una vez frías, ponlas en un procesador de alimentos junto con 2 cucharadas de azúcar glas y 1 cucharada de canela. Tritura hasta obtener una textura de arena gruesa; queremos encontrar trocitos que aporten un punto crocante. Pasa la mezcla a un bol y perfúmala con una o dos cucharadas de agua de azahar.

Cuando el pollo esté manejable, deshuésalo y desmígalo en hebras no demasiado pequeñas. Ya tienes los tres rellenos listos para el montaje.

El Momento Crucial: Cómo Cerrar una Pastela Correctamente

Este es el paso que define la apariencia final de tu pastela. Un buen cierre no solo es estético, sino que garantiza que el relleno se mantenga en su sitio y que cada porción tenga la proporción perfecta de masa crujiente. Para ello, necesitarás un molde redondo de unos 22 cm de diámetro (que usarás solo como guía) y unos 50 g de mantequilla derretida.

  1. Prepara la base: Pincela generosamente con mantequilla derretida 3 hojas de masa filo. Colócalas en el fondo del molde, una sobre otra, dejando que los bordes sobresalgan ampliamente por los lados. Estas solapas serán las que inicien el cierre.
  2. Añade los rellenos: Comienza con una capa de la mezcla de cebolla y huevo, usando la mitad del total. Extiéndela bien. A continuación, distribuye la mitad del pollo desmigado, compactando ligeramente. Finalmente, espolvorea por encima la mitad de la mezcla de almendras.
  3. El primer pliegue: Ahora, dobla hacia el centro los bordes sobrantes de las hojas de masa filo que pusiste en la base, cubriendo el relleno como si cerraras un paquete. Pincela con un poco más de mantequilla.
  4. Sella la parte superior: Coge otras dos hojas de masa filo, úntalas con mantequilla y colócalas sobre el relleno ya plegado. Con cuidado, remete los bordes de estas nuevas hojas por debajo de la base de la pastela, como si estuvieras arropando una cama o dando la vuelta a una tortilla. Esto creará un paquete liso y bien sellado.
  5. La capa final: Para un acabado perfecto y extra crujiente, pincela una última hoja de masa filo (la sexta para esta pastela) y colócala encima, remetiendo los bordes de nuevo por debajo. Pincela toda la superficie exterior con la mantequilla restante.

Repite todo el proceso para formar la segunda pastela. Hornea ambas a 180 °C (con calor arriba y abajo) durante unos 30 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y crujiente. La decoración final, con azúcar glas y líneas de canela, es el toque maestro.

Tabla Comparativa: Pastela vs. Otras Elaboraciones Similares

CaracterísticaPastela MarroquíEmpanada GallegaChicken Pie (Pastel de Pollo Británico)
Tipo de MasaMasa filo (varias capas finas)Masa de pan o de empanadaMasa quebrada o hojaldre
Relleno PrincipalPollo o pichón especiado, cebolla, huevo, almendrasAtún, carne, bacalao o zamburiñas con sofritoPollo en salsa cremosa con verduras
Perfil de SaborAgridulce y especiado (dulce/salado)Salado y umamiSalado y cremoso
Técnica de CierrePlegado y remetido de capas de filoRepulgue o sellado con tenedorCubierta de masa sellada en los bordes

Variaciones Populares de la Pastela

Aunque la de pollo es la más extendida, la versión más tradicional y festiva se elabora con carne de pichón. Existen otras variantes deliciosas que merece la pena explorar:

  • Pastela de marisco: Una versión más moderna y costera, rellena de gambas, calamares y pescado, a menudo mezclados con fideos de arroz y una salsa especiada.
  • Pastela de carne picada: Similar a la de pollo, pero usando carne de cordero o ternera picada y guisada con especias.
  • Pastela vegetariana: Una opción cada vez más popular, con rellenos a base de verduras de temporada, setas, lentejas o garbanzos, manteniendo siempre el juego de especias.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar otro tipo de carne?

¡Por supuesto! Como mencionamos, el pichón es la opción más clásica. También puedes probar con carne de cordero desmenuzada o incluso pato confitado para una versión gourmet.

¿Qué hago si no encuentro masa filo redonda?

No hay problema. Utiliza las hojas rectangulares estándar. Puedes recortarlas para darles forma o, más fácil aún, superponerlas en el molde de manera que cubran toda la superficie, aunque no sea un círculo perfecto. El resultado será igualmente delicioso.

¿Es imprescindible el agua de azahar?

No es imprescindible, pero sí muy recomendable para conseguir el aroma característico. Si no te gusta su sabor, puedes omitirla o sustituirla por un poco de ralladura de naranja para mantener un toque cítrico y perfumado.

¿Se puede congelar la pastela?

Sí. Lo ideal es congelarla ya montada pero antes de hornear. Envuélvela bien en film transparente y luego en papel de aluminio. Puedes hornearla directamente desde el congelador, añadiendo unos 15-20 minutos extra al tiempo de cocción.

¿Con qué se acompaña la pastela?

La pastela es un plato muy completo que se sirve como entrante y no necesita mucho más. No se acompaña tradicionalmente de guarniciones complejas. Si quieres servir algo al lado, una ensalada verde muy sencilla con una vinagreta ligera de limón sería suficiente para refrescar el paladar.

Atreverse con la pastela es abrir una puerta a un mundo de sabores exóticos y texturas fascinantes. No dejes que el montaje te intimide; siguiendo estos pasos, conseguirás un resultado profesional que dejará a tus invitados boquiabiertos. Es más que una receta, es una celebración en forma de pastel.

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