¿Qué es la crema pastelera clásica?

El Arte de la Crema Pastelera: Secretos y Recetas

30/05/2020

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En el corazón de la repostería, existe una preparación que actúa como el alma de innumerables postres, una emulsión sedosa y delicada que ha conquistado paladares a lo largo de generaciones. Hablamos, por supuesto, de la crema pastelera. Esta joya culinaria es mucho más que un simple relleno; es la base sobre la que se construyen delicias tan icónicas como las natillas, la crema catalana, los profiteroles o los éclairs. Su versatilidad y su sabor reconfortante la convierten en una de las primeras técnicas que todo aficionado o profesional de la pastelería debe dominar. En este artículo, nos sumergiremos en su mundo, desvelando la receta clásica, explorando sus fascinantes variaciones y compartiendo todos los trucos para que logres una crema pastelera simplemente perfecta.

¿Cuánto tiempo se puede guardar la crema pastelera?
Una vez tengas preparada la crema pastelera y hasta que vayas a darle uso, debes cubrirla con un film transparente, de modo que al enfriar no forme una desagradable costra por encima. Por supuesto, debes guardarla en el frigorífico, e intentar consumirla en el transcurso de las siguientes 24 horas, ya que después es más fácil que se estropee.
Índice de Contenido

¿Qué es Exactamente la Crema Pastelera? El Corazón de la Repostería

La crema pastelera clásica es una crema cocida, espesa y suave, elaborada a partir de una combinación fundamental de ingredientes simples pero esenciales: leche, yemas de huevo, azúcar y un agente espesante como la maicena (almidón de maíz) o harina. Lo que la eleva de ser una simple mezcla a una exquisitez es la infusión de aromas, siendo la vainilla la más tradicional y reconocida, aunque las pieles de cítricos como el limón o la naranja, y especias como la canela, también juegan un papel protagonista en muchas de sus versiones.

Su función en la pastelería es extraordinariamente amplia. Puede ser el relleno suntuoso de un pastel, el interior de un buñuelo, la base de una tarta de frutas o incluso un postre por sí misma, como en el caso de las natillas. Su textura, que debe ser aterciopelada y sin un solo grumo, y su sabor, un equilibrio perfecto de dulzura y riqueza, son la clave de su éxito universal.

La Anatomía de la Crema Pastelera Perfecta

Lograr la crema pastelera ideal es un arte que requiere atención al detalle. Una buena crema se define por tres características principales:

  • Textura: Debe ser lisa, brillante y aterciopelada. La sensación en boca ha de ser suave, sin la granulosidad del azúcar mal disuelto o los temidos grumos de almidón. La consistencia debe ser lo suficientemente firme para rellenar, pero lo bastante cremosa para fundirse en el paladar.
  • Sabor: El dulzor debe estar presente pero no ser abrumador. Tiene que permitir que los sabores de la leche, el huevo y, sobre todo, del aromatizante principal (vainilla, limón, etc.) brillen con luz propia. Un sabor equilibrado es la firma de una crema exquisita.
  • Aroma: El perfume que desprende la crema al enfriarse es el preludio de su sabor. El aroma más clásico es el de una buena vaina de vainilla, pero la creatividad no tiene límites. Se pueden usar infusiones de canela en rama, anís estrellado, clavo, romero o incluso hojas de té para crear perfiles de sabor únicos y sorprendentes.

La Receta Clásica: Un Paso a Paso Infalible

Dominar la receta clásica es el primer paso para adentrarse en este mundo. A continuación, te presentamos el método tradicional para que obtengas un resultado de pastelería profesional en tu propia cocina.

¿Qué es la crema pastelera clásica?
La crema pastelera clásica es la base de algunos de los postres más afamados y favoritos por niños y adultos, como las populares natillas, la tradicional crema catalana o la custard británica, entre muchas otras. Es una de las grandes estrellas de la repostería, tanto española como internacional.

Ingredientes

  • 500 ml de leche entera
  • 4 yemas de huevo grandes (tamaño XL)
  • 125 gramos de azúcar blanco
  • 50 gramos de Maizena (almidón de maíz)
  • 1 vaina de vainilla
  • La piel de 1 limón o 1 naranja (solo la parte coloreada)

Preparación

  1. Aromatizar la leche: En un cazo, vierte unos 350 ml de la leche. Corta la vaina de vainilla a lo largo, raspa las semillas de su interior y añádelas al cazo junto con la vaina vacía y la piel del cítrico elegido. Calienta a fuego medio-bajo hasta justo antes de que rompa a hervir. Retira del fuego, tapa el cazo y deja que infusione durante al menos 30 minutos. Esto extraerá todo el sabor y aroma.
  2. Preparar la mezcla base: En un bol aparte, bate las yemas de huevo con el azúcar usando unas varillas hasta que la mezcla blanquee y se vuelva cremosa.
  3. Incorporar el almidón: En una taza, disuelve la Maizena con los 150 ml de leche fría restante, asegurándote de que no queden grumos. Vierte esta mezcla sobre las yemas y el azúcar, y remueve bien hasta obtener una pasta homogénea.
  4. Unir y cocinar: Cuela la leche infusionada para retirar la vaina y la piel del cítrico. Vierte lentamente la leche caliente sobre la mezcla de yemas, sin dejar de remover con las varillas para atemperar los huevos y evitar que cuajen.
  5. El punto de cocción: Devuelve toda la mezcla al cazo y llévala a fuego medio-bajo. Ahora viene el paso más crucial: remueve constantemente con las varillas, prestando especial atención al fondo y los bordes para que no se pegue. La crema comenzará a espesar. Sabrás que está lista cuando veas que la crema napa la parte trasera de una cuchara y, al pasar el dedo, el surco se mantiene limpio. Debe tener una consistencia similar a la de un pudin espeso.
  6. Enfriamiento: Retira la crema del fuego inmediatamente y viértela en un recipiente de cristal o loza, preferiblemente ancho y poco profundo para que enfríe más rápido. Cubre la superficie directamente con film transparente, asegurándote de que el plástico toque la crema. Esto evitará que se forme una costra. Deja que atempere y luego refrigera hasta su uso.

Más Allá de lo Clásico: Un Universo de Variaciones

Una vez dominada la base, las posibilidades son infinitas. La crema pastelera es un lienzo en blanco para la creatividad.

Crema Pastelera de Chocolate

Una de las variantes más populares y deliciosas. Para prepararla, simplemente añade unos 50-70 gramos de chocolate de buena calidad (para fundir, con al menos 50% de cacao) a la crema caliente, justo después de retirarla del fuego. Remueve hasta que el chocolate se derrita por completo y se integre, creando una crema rica e indulgente, perfecta para profiteroles o tartas.

Crema Pastelera sin Azúcar

Para quienes buscan una opción más ligera o apta para dietas especiales, el azúcar se puede sustituir por edulcorantes. La stevia líquida es una excelente opción. Para la receta clásica, una cucharada sopera de stevia líquida suele ser suficiente, aunque lo mejor es ir probando hasta alcanzar el dulzor deseado. El resto del procedimiento es exactamente el mismo.

¿Cómo hacer que la crema pastelera no se corte?
Se consigue añadiendo mantequilla a la crema pastelera. La mantequilla sirve también si queremos congelar nuestra crema pastelera, ya que la mantequilla ayuda a que no se corte nuestra preparación, también ayuda al ligazón de la crema y la deja más suave al paladar y brillante. Se consigue mezclando la crema pastelera con crema chantilly.

La Familia de las Cremas: Explorando Otros Tipos Esenciales

Aunque la crema pastelera es una estrella, comparte el firmamento de la repostería con otras preparaciones igualmente importantes. Es útil conocer sus diferencias para saber cuál elegir en cada ocasión.

  • Crema Chantilly: Ligera y aireada, no es más que nata (crema de leche) con un alto contenido de grasa (mínimo 35%) batida con azúcar glas y, a menudo, aromatizada con vainilla. Es ideal para decorar y rellenar postres que requieren ligereza.
  • Crema Inglesa: Es la prima delicada de la pastelera. Se elabora con los mismos ingredientes (leche, yemas, azúcar), pero sin almidón. Su cocción es más sutil, ya que solo se calienta hasta los 82-85°C para que las yemas coagulen ligeramente, resultando en una salsa fluida, perfecta para acompañar bizcochos o postres de chocolate.
  • Crema Mousseline: Una variación enriquecida de la crema pastelera. Se obtiene añadiendo una cantidad generosa de mantequilla en pomada a la crema pastelera ya fría. El resultado es una crema mucho más rica, sedosa y estable, ideal para rellenar tartas como la Fraisier.
  • Crema Diplomática: También conocida como crema ligera, se consigue mezclando suavemente crema pastelera fría con crema Chantilly. Es más etérea y menos densa que la pastelera original, perfecta para rellenos delicados.

Tabla Comparativa de Cremas Populares

Tipo de CremaIngredientes PrincipalesTexturaUso Común
Crema PasteleraLeche, yemas, azúcar, almidónEspesa, cremosa, lisaRelleno de éclairs, tartas, profiteroles
Crema ChantillyNata, azúcar glas, vainillaLigera, aireada, esponjosaDecoración, relleno de pasteles ligeros
Crema InglesaLeche, yemas, azúcarLíquida, fluida, tipo salsaAcompañamiento de postres
Crema de MantequillaMantequilla, azúcar glasDensa, untuosa, estableCobertura y decoración de cupcakes y tartas

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cuánto tiempo dura la crema pastelera en el refrigerador?

La crema pastelera casera es delicada debido a su contenido de huevo y leche. Lo ideal es consumirla en un plazo de 24 a 48 horas. Debe conservarse siempre en el frigorífico, bien tapada.

¿Se puede congelar la crema pastelera?

La crema pastelera clásica no congela bien. Al descongelarse, el almidón y el agua tienden a separarse, resultando en una textura cortada y acuosa. Sin embargo, las versiones enriquecidas con más grasa, como la crema mousseline (con mantequilla), soportan mucho mejor la congelación.

¿Qué tipo de crema usan los pasteleros?
¿Qué tipo de crema usan los pasteleros? El tipo de crema que usan los pasteleros varía en función de su especialidad. Existen pasteleros que prefieren la crema pastelera clásica y otros que apuestan por las crema chantilly con mayor frecuencia pero, en realidad, todos utilizan todas las cremas y rellenos en pastelería a su alcance.

¿Por qué mi crema pastelera tiene grumos?

Los grumos suelen aparecer por dos razones principales: o bien la Maizena no se disolvió completamente en la leche fría antes de añadirla a la mezcla caliente, o la crema se cocinó a fuego demasiado alto y/o sin remover constantemente, lo que provoca que partes de la mezcla cuajen más rápido que otras.

¿Qué hago si mi crema quedó muy líquida?

Si después de enfriar la crema sigue estando demasiado líquida, lo más probable es que no se haya cocido el tiempo suficiente para que el almidón actúe. Puedes intentar recuperarla devolviéndola a fuego muy bajo y cocinándola un poco más, sin dejar de remover. Otra opción es disolver una cucharadita extra de Maizena en un poco de leche fría y añadirla a la crema, cocinando de nuevo hasta que espese.

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