06/05/2021
El mundo de la repostería creativa ha sido revolucionado por un protagonista indiscutible: el fondant. Esa masa elástica y dulce que permite transformar un simple bizcocho en una espectacular obra de arte. Gracias a la influencia de programas de televisión y la pastelería anglosajona, cada vez más aficionados se animan a utilizarlo. Sin embargo, al dar los primeros pasos, surge la gran pregunta: ¿cuál es el mejor fondant para mis tartas? La respuesta no es única, pues depende de tu nivel de experiencia, tiempo y el resultado que busques. En este artículo, desglosaremos las dos grandes opciones: el fondant casero y el fondant comprado, para que puedas decidir con toda la información en tu mano.

Fondant Casero vs. Fondant Comprado: El Gran Dilema
La elección entre preparar tu propio fondant o comprarlo ya hecho es una de las primeras decisiones que deberás tomar. Ambas opciones tienen sus pros y sus contras, y conocerlos te ayudará a evitar frustraciones y a conseguir el acabado perfecto para tus creaciones.
Tabla Comparativa: Fondant Casero vs. Comprado
| Característica | Fondant Casero | Fondant Comprado |
|---|---|---|
| Sabor y Aroma | Totalmente personalizable. Puedes añadir las esencias que prefieras (vainilla, almendra, limón, etc.). | Sabor estándar, a menudo muy dulce y con un ligero toque artificial a vainilla. |
| Textura y Elasticidad | Requiere práctica para conseguir la elasticidad perfecta. Puede variar según la receta y la humedad ambiental. | Consistente y fiable. Formulado para ser elástico y fácil de trabajar, ideal para principiantes. |
| Costo | Generalmente más económico, especialmente si necesitas grandes cantidades. | Más costoso, pero ahorra tiempo y el coste de ingredientes específicos como la glucosa o la glicerina. |
| Dificultad | Intermedia a alta. Conseguir el punto exacto puede ser un reto las primeras veces. | Baja. Viene listo para amasar y usar, lo que lo hace perfecto para quienes se inician. |
| Tiempo de Secado | Tiende a secarse más rápido una vez hecho, por lo que hay que trabajarlo con agilidad. | Contiene aditivos que ayudan a que se mantenga manejable por más tiempo. |
Para los principiantes, la recomendación suele ser empezar con fondant comprado. Marcas como Dr. Oetker, disponibles incluso en supermercados, ofrecen una opción accesible y de calidad aceptable para experimentar. Su principal ventaja es la comodidad, aunque hay que tener en cuenta que, al teñirlo, puede tender a resquebrajarse un poco.
Guía Paso a Paso para Hacer Fondant Casero
Si te sientes aventurero y quieres controlar cada aspecto de tu tarta, desde el sabor hasta la textura, hacer tu propio fondant es el camino a seguir. No solo es más económico, sino que te permite ajustar la receta a las condiciones climáticas. ¡No se trabaja igual en un ambiente seco que en uno húmedo!
Ingredientes Esenciales
- 1 sobre de gelatina sin sabor (10 gr)
- 125 gr de agua fría
- 125 gr de manteca vegetal (Crisco)
- 250 gr de glucosa
- 100 gr de glicerina (aporta humedad y elasticidad)
- 1 kg de azúcar glas (icing sugar), tamizada varias veces
- 1 cucharadita de CMC (carboximetilcelulosa, aporta elasticidad y ayuda al secado)
- Esencia al gusto (vainilla, almendra, etc.)
Proceso de Elaboración Detallado
- Hidratar la gelatina: En un recipiente apto para microondas, vierte el agua y espolvorea la gelatina. Deja que se hidrate unos minutos y luego caliéntala en el microondas en intervalos cortos hasta que se disuelva por completo, sin que llegue a hervir.
- Incorporar grasas y humectantes: A la gelatina disuelta, añade la manteca vegetal y remueve hasta que se derrita. Luego, agrega la glucosa y la glicerina. Mezcla muy bien hasta obtener un líquido homogéneo. Si es necesario, dale un golpe de calor suave en el microondas para facilitar la integración.
- Añadir el sabor: Este es el momento de incorporar la esencia de tu elección.
- Preparar los secos: Tamiza el azúcar glas al menos dos o tres veces para asegurar una textura extrafina. Separa una pequeña parte (unos 125 gr) y mézclala con el CMC.
- Unir todo: Agrega la mezcla de azúcar y CMC a los ingredientes líquidos y remueve hasta formar una especie de "masa madre".
- El amasado: Sobre una superficie de trabajo limpia, forma un volcán con el resto del azúcar glas. Vierte la mezcla líquida en el centro y comienza a integrar el azúcar poco a poco, amasando constantemente. Este proceso requiere paciencia. Al principio será pegajoso, pero a medida que incorpores azúcar, tomará cuerpo.
- Punto perfecto: Sabrás que el fondant está listo cuando tenga una textura suave, elástica, similar a la plastilina, y ya no se pegue a las manos. Si está muy seco, puedes añadir unas gotas de agua; si está muy pegajoso, un poco más de azúcar glas.
- Reposo y conservación: Forma una bola, úntala con una finísima capa de manteca vegetal para que no se seque, envuélvela muy bien en film transparente y déjala reposar unas horas (idealmente, toda la noche) a temperatura ambiente antes de usarla.
El Arte de Aplicar el Fondant: De la Base a la Decoración
Tener el mejor fondant no sirve de nada si la base no es la adecuada. Cubrir una tarta con fondant es un proceso que requiere preparación y técnica para lograr un acabado liso y profesional.
La Base es Clave: El Bizcocho Ideal
No todos los bizcochos sirven para ser cubiertos con fondant. El fondant pesa, y un bizcocho demasiado aireado o esponjoso podría hundirse bajo su peso. Necesitas una estructura firme, un bizcocho denso y resistente, conocido en el mundo anglosajón como "layer cake". Además, es importante que sea un bizcocho alto para poder lucir la decoración en los laterales.
La "Masilla" Perfecta: El Buttercream
Antes de colocar la lámina de fondant, la tarta debe estar perfectamente lisa. Para ello, se utiliza una capa de crema de mantequilla o buttercream, que actúa como un "pegamento" y, a la vez, como una masilla que tapa cualquier imperfección o miga suelta del bizcocho. Esta capa, conocida como "crumb coat" o capa recogemigas, es fundamental.
Para un buttercream sencillo, simplemente bate 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente con 300 gramos de azúcar glas tamizada hasta obtener una crema suave y homogénea. Puedes añadir unas gotas de colorante si lo deseas.

Cubriendo la Tarta: Técnica y Trucos
- Preparar la superficie: Espolvorea tu mesa de trabajo con un poco de azúcar glas o maicena para evitar que el fondant se pegue.
- Amasar y estirar: Amasa el fondant unos minutos para darle calor y flexibilidad. Luego, con un rodillo, estíralo formando un círculo grande, de un grosor uniforme de unos 4-5 mm. El círculo debe ser lo suficientemente grande para cubrir la parte superior y los laterales de la tarta.
- Colocar el fondant: Enrolla con cuidado la lámina de fondant en el rodillo y desenróllala sobre la tarta, asegurándote de que quede centrada.
- Alisar la superficie: Con las palmas de las manos o un alisador de fondant, empieza a alisar suavemente desde el centro hacia los bordes para eliminar cualquier burbuja de aire.
- Ajustar los laterales: A continuación, con mucha delicadeza, ve adhiriendo el fondant a los laterales de la tarta, trabajando de arriba hacia abajo. El truco es ir estirando suavemente el fondant hacia afuera y hacia abajo para evitar pliegues.
- Cortar el exceso: Una vez que toda la tarta esté cubierta y lisa, utiliza un cortador de pizza o un cuchillo afilado para recortar el fondant sobrante en la base.
¡Y listo! A partir de aquí, el lienzo es tuyo. Puedes añadir figuras, texturas, cintas y todo lo que tu imaginación dicte para completar tu decoración.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué se agrieta mi fondant al cubrir la tarta?
El agrietamiento suele ocurrir por varias razones: el fondant puede estar demasiado seco, no se ha amasado lo suficiente para activar su elasticidad, o se ha estirado demasiado fino. También puede influir un ambiente muy seco. Para solucionarlo, intenta amasar el fondant con una pizca de manteca vegetal para devolverle la humedad.
¿Qué hago si el fondant se pega a mis manos y a la superficie?
Esto indica un exceso de humedad. La solución es sencilla: utiliza azúcar glas o maicena tanto en tus manos como en la superficie de trabajo y en el rodillo. Ve añadiendo pequeñas cantidades hasta que el fondant sea manejable.
¿Puedo guardar una tarta ya cubierta con fondant en la nevera?
No es recomendable. La humedad de la nevera puede hacer que el fondant "sude" al sacarlo, volviéndose pegajoso y pudiendo arruinar los colores. Es mejor conservar la tarta en un lugar fresco, seco y protegido del polvo, como una caja para tartas.
¿Cómo tiño el fondant blanco?
La mejor opción son los colorantes en gel o en pasta, ya que los líquidos alteran demasiado la consistencia del fondant. Coge un trozo de fondant, haz un pequeño hueco en el centro, añade unas gotas de colorante y amasa (preferiblemente con guantes) hasta que el color sea uniforme.
¿Cuánto tiempo dura el fondant casero?
Bien envuelto en film transparente y dentro de un recipiente hermético a temperatura ambiente, puede durar hasta dos meses. Si lo guardas en la nevera, puede durar hasta seis meses, pero necesitarás dejarlo atemperar y volver a amasarlo muy bien antes de usarlo.
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