16/10/2016
La palabra 'pastel' evoca dos mundos aparentemente distintos pero íntimamente conectados por la belleza y la delicadeza: el del arte pictórico y el de la alta repostería. Cuando un artista habla de un crayón pastel, se refiere a una barra de pigmento puro y aglutinante; cuando un repostero habla de un pastel, se refiere a una creación dulce y elaborada. Sin embargo, la esencia de los 'colores pastel' ha trascendido el lienzo para convertirse en una de las tendencias más elegantes y solicitadas en el mundo de las tortas y la pastelería. En este artículo, exploraremos el origen artístico de esta técnica para entender cómo su alma se ha transferido a nuestras creaciones comestibles.

¿Qué son las Tizas de Crayón Pastel y Cuál es su Origen?
Para comprender por qué una torta de bodas lavanda y menta nos parece tan sofisticada, primero debemos viajar al estudio del artista. La técnica del pastel es una forma de pintura seca que utiliza barras de pigmento. A diferencia de la pintura al óleo o la acuarela, no requiere disolventes ni un proceso de secado complejo. El color se aplica directamente sobre la superficie, generalmente papel con una textura específica que ayuda a retener el pigmento.
Históricamente, esta técnica ganó popularidad en el siglo XVIII, especialmente en los retratos, por su capacidad para capturar la suavidad de la piel y la luminosidad de las telas. Artistas como Edgar Degas la llevaron a su máxima expresión. Existen principalmente dos tipos de pasteles artísticos:
- Pasteles Secos o Blandos: Son los más comunes. Se componen casi en su totalidad de pigmento con una mínima cantidad de aglutinante. Son polvorientos, se mezclan con facilidad y ofrecen colores vibrantes y un acabado mate. Su fragilidad es su encanto y su desafío.
- Pasteles al Óleo: Aquí, el pigmento se mezcla con un aglutinante a base de aceite y cera. El resultado es una barra cremosa, densa y de colores intensos. No son polvorientos y su acabado es más similar al de la pintura al óleo.
La esencia de esta técnica radica en la superposición y la mezcla directa sobre el papel, creando transiciones de color suaves y etéreas. Y es precisamente esta cualidad la que la repostería ha sabido adoptar y reinterpretar.
Del Arte a la Repostería: La Traducción de una Técnica
¿Cómo se traduce una técnica de pintura seca a un arte comestible y húmedo como la pastelería? La respuesta no está en los materiales, sino en la estética y la emoción. Los colores pastel —esos tonos suaves, desaturados y luminosos— evocan sentimientos de calma, romance, inocencia y elegancia. Son perfectos para eventos que celebran el amor y la vida, como bodas, baby showers, bautizos y primeros cumpleaños.
Las técnicas artísticas del pastel tienen sorprendentes paralelismos en la decoración de tortas:
- La Aplicación por Capas: Un artista de pastel superpone diferentes tonos para crear profundidad. Un repostero hace lo mismo al aplicar capas de buttercream de diferentes tonalidades para crear un efecto degradado u ombré. Se comienza con un tono más oscuro en la base y se va aclarando hacia la parte superior, logrando una transición visualmente impactante.
- El Difuminado: La técnica de difuminar con los dedos o un difumino para crear transiciones suaves es un pilar del arte al pastel. En repostería, logramos un efecto de difuminado similar al usar una espátula o un alisador de tortas para mezclar los bordes entre diferentes franjas de color de buttercream, creando el famoso efecto acuarela (watercolor cake).
- El Soplado Suave: Aunque en el arte se usa para fijar el polvo sin alterar el dibujo, en pastelería podemos encontrar una analogía en el uso del aerógrafo. Con el aerógrafo se pueden rociar capas muy finas de colorante comestible para dar toques de color sutiles y vaporosos, imitando esa delicadeza del polvo de tiza pastel.
Creando la Paleta de Colores Pastel Perfecta y Comestible
Lograr verdaderos colores pastel en coberturas como el buttercream, el fondant o el merengue es un arte en sí mismo. El secreto no está en añadir mucho color, sino en la sutileza. La clave es empezar siempre con una base blanca y pura. Un buttercream hecho con mantequilla sin sal y manteca vegetal (para mayor blancura) es el lienzo perfecto.
Para obtener estos tonos, los colorantes en gel son los mejores aliados. A diferencia de los líquidos, son altamente concentrados, por lo que una cantidad mínima es suficiente y no alteran la consistencia de la cobertura. El método es simple: con un palillo, añade una pizca de color a tu base blanca, mezcla por completo y observa el resultado. Siempre es mejor quedarse corto y añadir más si es necesario. Recuerda que los colores tienden a intensificarse un poco con el reposo.
Tabla Comparativa: Arte vs. Repostería Pastel
| Característica | En el Arte (Tiza Pastel) | En la Repostería (Decoración Pastel) |
|---|---|---|
| Medio Base | Papel con textura (ej. Canson) | Cobertura blanca (Buttercream, fondant, merengue) |
| Herramienta de Color | Barras de pigmento seco o al óleo | Colorantes comestibles en gel o polvo |
| Técnica de Mezcla | Difuminado con dedos, difumino; superposición de capas | Mezcla con espátula, alisador (efecto acuarela); capas de cobertura (ombré) |
| Acabado Final | Mate, aterciopelado y luminoso | Suave, cremoso y delicado. Puede ser mate (fondant) o con brillo (merengue suizo) |
La Analogía de los Tipos de Pastel en la Decoración
Podemos llevar la comparación aún más lejos. Si los pasteles secos son polvorientos y mates, su equivalente en repostería serían los polvos comestibles y polvos de pétalo (petal dust). Estos se aplican con un pincel seco sobre fondant o flores de azúcar para dar un toque de color suave y realista, sin brillo y con una textura aterciopelada muy similar a la de la tiza pastel.
Por otro lado, los pasteles al óleo, cremosos y ricos, encuentran su perfecto análogo en el buttercream a base de mantequilla. El buttercream permite una mezcla de colores rica y profunda, y su base grasa le da una cremosidad y una capacidad de fusión que recuerda a la pintura al óleo. Con él se pueden crear texturas y pinceladas que convierten una torta en un verdadero lienzo comestible.
Preguntas Frecuentes sobre Tortas en Tonos Pastel
¿Cuáles son los colores pastel más populares para tortas?
Los más solicitados suelen ser el rosa pálido (blush), azul bebé (serenity), verde menta, lavanda, amarillo pálido y melocotón. La combinación de dos o tres de estos colores crea una armonía visual muy agradable.
¿Cómo evito que mis colores pastel se vean demasiado brillantes o neón?
El truco es la moderación. Usa colorantes en gel de alta calidad y añade una cantidad minúscula con un palillo. Es más fácil añadir color que quitarlo. Además, trabajar con una base de cobertura muy blanca es fundamental.
¿Las decoraciones en tonos pastel combinan con acentos metálicos?
¡Absolutamente! Es una combinación ganadora. Los tonos pastel proporcionan una base suave y elegante que hace que los detalles en oro, plata o cobre comestible (ya sea en hoja, pintura o polvo) resalten de una manera increíblemente sofisticada.
¿Para qué tipo de eventos es ideal una torta de colores pastel?
Son increíblemente versátiles, pero brillan especialmente en bodas (sobre todo de estilo romántico o campestre), baby showers, bautizos, primeras comuniones, primeros cumpleaños y fiestas de primavera. Su estética suave se adapta a celebraciones diurnas y elegantes.
En conclusión, la próxima vez que admires una torta decorada con una suave transición de colores pastel, recuerda que estás presenciando el legado de una técnica artística centenaria. La repostería, en su máxima expresión, no solo toma prestados los colores, sino también el espíritu del arte al pastel: la búsqueda de la belleza a través de la suavidad, la luz y la mezcla armoniosa de tonos. Es la prueba de que un pastel puede ser, sin lugar a dudas, una obra de arte tan digna de un museo como de una mesa de celebración.
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