07/08/2020
Como amante confeso de todo lo que sale de un horno y lleva crema, la palabra 'pastel' evoca en mí imágenes de celebraciones, capas de bizcocho esponjoso y, por supuesto, chocolate. Mis preferidos, sin duda. Pero hace un tiempo descubrí que existe otro universo de pasteles, uno que no se come pero que alimenta el alma de una forma completamente diferente. Hoy no hablaremos de recetas de cocina, sino de una receta artística: la pintura al pastel. Son la versión sofisticada y vibrante de las tizas de nuestra infancia, capaces de crear obras con una luz y una textura simplemente mágicas.

Si eres como yo y te pica la curiosidad, acompáñame a desmenuzar esta deliciosa técnica pictórica, a entender sus ingredientes, su preparación y los secretos para que el resultado final sea digno de la mejor de las galerías. ¡Vamos a mancharnos las manos de color!
- ¿Qué es Exactamente un Pastel... para Pintar?
- La Receta Secreta: Componentes de una Barra de Pastel
- El "Plato" Perfecto: Soportes para la Pintura al Pastel
- Manos a la Obra: Técnicas y Estilos de Aplicación
- Cuidando Nuestra Creación: Fijación y Conservación
- Preguntas Frecuentes (Las Dudas del Pastelero Artista)
¿Qué es Exactamente un Pastel... para Pintar?
Para empezar, debemos definir a nuestro protagonista. La pintura al pastel es una técnica pictórica que se clasifica como magra y seca. ¿Qué significa esto? 'Magra' quiere decir que su aglutinante (el 'pegamento' que une el color) no es graso, por lo que podría disolverse en agua. Sin embargo, al ser una técnica 'seca', su encanto reside precisamente en no usar líquidos, sino en aplicar el pigmento directamente sobre el soporte. Piensa en ellos como barritas de color puro, con una textura aterciopelada y una capacidad de pigmentación asombrosa, muy superior a la de las tizas escolares, que a menudo tienen colores más apagados o 'pastelosos' en el mal sentido de la palabra.
La Receta Secreta: Componentes de una Barra de Pastel
Al igual que un buen postre, una barra de pastel de calidad depende de la excelencia de sus ingredientes. La fórmula es aparentemente sencilla, pero el equilibrio es clave para obtener un resultado profesional.
- Pigmento: Es el alma del pastel, el ingrediente que aporta el color. Se trata de un polvo finísimo que puede ser de origen mineral, orgánico o sintético. La calidad y la pureza del pigmento determinan la intensidad y la resistencia a la luz del color final.
- Aglutinante: Es el encargado de mantener unidas las partículas de pigmento para darles forma de barra. El aglutinante tradicional es la goma de tragacanto, una resina natural extraída de un arbusto. Su función es similar a la del huevo en una masa: cohesionar sin robar protagonismo al ingrediente principal. En su ausencia, se han llegado a usar alternativas caseras como la leche, pero fabricar pasteles es un arte complicado. El pigmento es increíblemente volátil y mancha... mucho. Créeme, es más fácil que termines con una especie de morcilla de Burgos colorida que con una barra de pastel utilizable. Es mejor comprarlos ya hechos.
- Carga: Este es un ingrediente que se añade para dar cuerpo a la barra y, en ocasiones, para abaratar costes. Generalmente se usa yeso (sulfato cálcico) o creta (carbonato cálcico). La clave está en la proporción: en los pasteles de calidad artística, la carga nunca supera el 10%. Una cantidad mayor resta viveza e intensidad al color.
Tizas vs. Pasteles: No Son lo Mismo
Esta es la diferencia fundamental entre una simple tiza y un pastel de artista. La siguiente tabla lo ilustra claramente:
| Característica | Tizas Escolares | Pasteles de Artista |
|---|---|---|
| Cantidad de Pigmento | Baja | Muy alta |
| Cantidad de Carga | Alta | Muy baja o nula |
| Vibrancia del Color | Apagada, blanquecina | Intensa, luminosa y saturada |
| Textura | Dura y polvorienta | Suave, mantecosa o aterciopelada |
El "Plato" Perfecto: Soportes para la Pintura al Pastel
No podemos servir una obra de arte en cualquier superficie. El pastel necesita un soporte con cierta textura o 'grano' para que el pigmento pueda adherirse. Un papel liso o satinado simplemente no funcionará; el color resbalaría sin dejar huella. El papel es el soporte más común, pero no vale cualquiera.
- Papeles específicos: Marcas como Canson Mi-Teintes ofrecen papeles con una textura ideal, a menudo con una cara de nido de abeja y otra más fina. Vienen en una amplia gama de colores, lo cual es una ventaja enorme.
- Papel de lija o abrasivo: Algunos artistas utilizan papeles de lija de grano muy fino (para uso artístico, no de ferretería) que ofrecen un agarre excepcional y permiten aplicar múltiples capas.
- Soportes preparados: También es posible preparar tus propios soportes aplicando una imprimación de piedra pómez pulverizada mezclada con gesso sobre una tabla o cartón rígido.
La característica principal que define al pastel es su opacidad. Esto nos permite trabajar sobre papeles de colores, incluso sobre negro, logrando que los colores claros resalten con una fuerza espectacular. Esta cualidad es una de las grandes bazas creativas de la técnica.
Manos a la Obra: Técnicas y Estilos de Aplicación
Al ser una técnica seca, no necesitamos pinceles ni disolventes, lo que la hace cómoda, directa y espontánea. La conexión entre la mano del artista y la obra es inmediata. Aquí algunas formas de trabajar el color:
- Encaje Inicial: Se comienza con un boceto o 'encaje' del dibujo utilizando tonos suaves y neutros para establecer la composición sin ensuciar los colores que vendrán después.
- Difuminado: Una vez aplicado el color, se puede extender y mezclar directamente sobre el papel. Para ello puedes usar los dedos (la herramienta más a mano), difuminos (cilindros de papel prensado), esponjas o pinceles de cerdas suaves. Hay que tener cuidado de no abusar, ya que un exceso de difuminado puede 'ensuciar' los colores y hacer que la obra pierda frescura.
- Mezcla Óptica: En lugar de mezclar físicamente los colores, se aplican trazos de colores puros muy juntos. Desde la distancia, el ojo del espectador los combina, creando un efecto de gran vibración y luminosidad. Los impresionistas, como Degas, eran maestros en esto.
- Capas y Superposición: Gracias a su opacidad, podemos aplicar capas de color una sobre otra. Por ejemplo, si no tenemos un verde oscuro, podemos aplicar una capa de negro y luego una de verde encima para obtener el tono deseado.
Cuidando Nuestra Creación: Fijación y Conservación
La gran belleza del pastel es también su mayor debilidad: su fragilidad. El polvo de pigmento queda adherido de forma superficial al papel y un simple roce puede arruinarlo. Para proteger la obra, existen dos métodos principales:
- Fijadores: Son aerosoles que se aplican sobre el dibujo para crear una película protectora que adhiere las partículas de pigmento al soporte. Hay que usarlos con precaución, a cierta distancia y en capas finas, ya que pueden alterar ligeramente los colores, oscureciéndolos. Algunos artistas los usan entre capa y capa para evitar que se mezclen.
- Enmarcado con cristal: Es la mejor opción. Enmarcar la obra bajo un cristal, utilizando un paspartú para que el pigmento no toque directamente el vidrio, es la forma ideal de conservarla intacta para siempre, preservando la viveza original de los colores.
Preguntas Frecuentes (Las Dudas del Pastelero Artista)
Para resolver algunas dudas comunes, aquí tienes una pequeña sección de preguntas y respuestas.
¿Se puede borrar la pintura al pastel?
Borrar por completo es muy difícil. A diferencia del grafito, el pigmento penetra en las fibras del papel. Se pueden usar gomas maleables para levantar parte del color o un pincel de cerdas duras para 'barrer' el exceso, pero es una técnica donde los errores son más difíciles de corregir, lo que invita a una mayor planificación.
¿Necesito muchos materiales para empezar?
No necesariamente. Para comenzar, basta con una caja de pasteles de gama media con una selección básica de colores y un bloc de papel adecuado. No necesitas pinceles, paletas, disolventes ni medios, lo que la convierte en una técnica relativamente accesible y fácil de transportar.
¿Qué diferencia hay entre pasteles blandos, duros y lápices pastel?
La diferencia radica en la proporción de aglutinante. Los pasteles blandos tienen más pigmento y son mantecosos, ideales para grandes manchas de color y difuminados. Los pasteles duros tienen más aglutinante, son más resistentes y perfectos para líneas y detalles finos. Los lápices pastel son minas de pastel recubiertas de madera, ofreciendo la máxima precisión para los detalles más pequeños.
En definitiva, la pintura al pastel es una técnica agradecida, rápida y versátil, a medio camino entre el dibujo y la pintura, que ofrece resultados de un realismo asombroso o de una expresividad gestual increíble. Así que la próxima vez que alguien te ofrezca un pastel, quizás la pregunta correcta sea: ¿lo prefieres de chocolate o pintado por Degas?
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