17/05/2019
En el vasto y multifacético panorama del arte argentino contemporáneo, emerge con una voz inconfundible la figura de Cristina Schiavi. Nacida en Buenos Aires en 1954, esta artista ha dedicado su carrera a explorar los territorios de la pintura y la escultura con una sensibilidad única, convirtiendo cada una de sus creaciones en un manifiesto de lo afectivo. Su obra no solo se observa, se siente. Es una invitación a conectar con un mundo donde los objetos inanimados cobran vida, los paisajes respiran emociones y las formas desafían la rigidez de lo convencional para abrazar la ternura y la empatía como principios fundamentales.

Desde sus primeras apariciones en la escena artística, Schiavi ha demostrado un inquebrantable compromiso con los sentimientos, plasmado en una iconografía muy personal. Muñecos de peluche, cintas de regalo, corazones que se repiten como un mantra visual y artefactos de apariencia tecnológica que parecen salidos de un dibujo animado infantil. Cada elemento es cuidadosamente elegido y dispuesto para tejer narrativas afectuosas, donde la forma y el fondo se fusionan para expresar una conexión profunda con los seres y las cosas que nos rodean.
El Lenguaje de lo Afectivo: Círculos, Cuerpos y Ternura
La obra de Cristina Schiavi es un diálogo constante con las formas y sus significados emocionales. Uno de los elementos más recurrentes en su producción es el círculo. Lejos de ser una simple figura geométrica, en el universo de Schiavi el círculo es un ojo que mira, un nido que acoge, una órbita que contiene. Lo vemos en sus pinturas, en sus objetos y en sus monumentales intervenciones arquitectónicas, como la impactante "Órbita Cromática" que adornó el Museo Moderno en 2022. El círculo funciona como un contrapunto a la línea recta y al ángulo, introduciendo una suavidad y una organicidad que invitan a la contemplación y al refugio.
Esta exploración de las formas suaves ha culminado en su capítulo más reciente, que ella misma denomina "Mundo Fofo". Este concepto alude a cuerpos y formas mórbidas, blandas, que parecen invitar al espectador a hundirse en ellas. Estos "cuerpos fofos" son una declaración de principios, una resistencia poética a la normatividad imperante que dicta cómo deben ser los cuerpos. Son formas flexibles, adaptables, que se integran con el entorno sin violencia, sugiriendo una lógica propia de la naturaleza que, quizás, los humanos deberíamos adoptar. La palabra fofo, a menudo con connotaciones negativas, es resignificada por Schiavi para celebrar la blandura, la adaptabilidad y la comodidad.
Inspiración Natural: El Viaje al Bañado La Estrella
Un artista se nutre de sus experiencias, y para Cristina Schiavi, un paisaje puede ser el detonante de todo un universo creativo. Así sucedió con el Bañado La Estrella, uno de los humedales más extensos y fascinantes de Latinoamérica, ubicado en la provincia de Formosa. Este ecosistema de clima tropical, con su vegetación exuberante y su fauna singular, cautivó a la artista y se convirtió en el sujeto principal de una de sus series más ambiciosas.
En sus pinturas de gran formato, Schiavi no busca una representación realista del humedal. En su lugar, lo deconstruye y lo reconstruye a través de su lenguaje personal. Las formas oscilan entre lo geométrico y lo orgánico, los bordes del agua se confunden con los contornos de cuerpos indefinidos. Plantas, humanos y animales se integran en una gran composición donde el color es el principal diferenciador. El Jabirú, una cigüeña emblemática de la región, se transforma en un "círculo nido" visto desde arriba, su largo pico acentuado en un rediseño lúdico. El yacaré, a ras del suelo, inspira derivas formales que coquetean con el humor de la ilustración infantil. Schiavi se interesa por las nuevas formas de vida que surgen donde la naturaleza sobrevive, como la vegetación que cubre y transforma las ramas de los árboles muertos, un ciclo de muerte y renacimiento que se refleja en la textura y forma de su obra.
Una Retrospectiva Íntima en Galería W
La reciente exposición en la galería W, curada con gran acierto por Sofía Dourron, ofrece una oportunidad única para sumergirse en el mundo de Schiavi. La muestra no se limita a su producción reciente, sino que abarca un amplio espectro de su carrera, desde los años ochenta hasta obras inéditas de los noventa, creando un diálogo fascinante entre sus distintas etapas creativas.
La sala principal se transforma en una monumental instalación inmersiva. Es una puesta en escena donde pintura mural, objetos, esculturas, video y una banda sonora se conjugan para crear un contexto, un mundo propio. La artista juega con las escalas, las perspectivas y las sombras de manera lúdica y contradictoria, invitando al espectador a abandonar un único punto de vista y a dejarse llevar por la experiencia sensorial. En las distintas salas de la galería, el visitante puede rastrear la evolución de su lenguaje, descubriendo cómo la afectividad ha sido el hilo conductor a lo largo de décadas.
Memoria y Homenaje: El Arte como Acto Político
La obra de Schiavi, aunque envuelta en un aura de ternura, no es ajena a las realidades más duras del mundo. Su empatía se convierte en un hecho político. Un ejemplo conmovedor es la pieza que recrea su intervención de 1995 en Parque Chacabuco, un homenaje a sus queridos amigos artistas Omar Schiliro y Liliana Maresca, ambos fallecidos a causa del VIH. En aquel entonces, Schiavi plantó un monolito con forma de cabeza de conejo, una figura recurrente en su iconografía.
En la exposición actual, esta pieza se presenta sobre un pedestal rodeado de caramelos, una cita directa al artista cubano-americano Felix Gonzalez Torres, quien también abordó la pérdida y el duelo por el VIH en su obra. Los caramelos, que el público puede tomar, simbolizan el cuerpo y la memoria que se comparte y se disemina. Este gesto, sutil pero potente, revela cómo la militancia de Schiavi, ya sea por sus convicciones políticas o su adhesión al feminismo, no se plasma de manera literal o panfletaria, sino que se filtra a través de la empatía y el cuidado, convirtiendo la ternura en una forma de resistencia.
Tabla Comparativa: Ejes Temáticos en la Obra de Schiavi
| Período / Concepto | Tema Principal | Obra Representativa | Características Clave |
|---|---|---|---|
| Década de 1990 | Memoria, duelo y comunidad | Intervención en Parque Chacabuco | Uso de objetos simbólicos, homenaje a artistas fallecidos, arte como acto de recuerdo. |
| Década de 2000 | Lo doméstico y lo familiar | Grupo de Familia | Animación de objetos cotidianos (azulejos), exploración de los vínculos afectivos en el hogar. |
| Concepto "Mundo Fofo" | Cuerpo, naturaleza y resistencia | Serie "Bañado La Estrella" | Formas mórbidas y suaves, crítica a la normatividad de los cuerpos, fusión entre paisaje y figura. |
| Intervenciones Arquitectónicas | El espacio público y la percepción | Órbita Cromática | Uso del círculo a gran escala, modificación de la experiencia del espectador con la arquitectura. |
Preguntas Frecuentes sobre Cristina Schiavi
¿Cuál es el tema central en la obra de Cristina Schiavi?
El eje transversal de toda su producción es la afectividad. Su arte busca constantemente generar una conexión empática con el espectador, utilizando formas, objetos y colores para construir narrativas de ternura, cuidado y memoria.
¿Qué significa el concepto de "Mundo Fofo"?
El "Mundo Fofo" es una de sus exploraciones más recientes. Alude a un universo de formas suaves, blandas y mórbidas que actúan como un refugio y una forma de resistencia poética contra la rigidez y la normatividad impuesta sobre los cuerpos y las formas de vida.
¿Por qué se considera que su arte tiene una dimensión política?
Aunque su obra rara vez es explícitamente activista, su dimensión política reside en su enfoque. En un mundo a menudo caracterizado por la violencia y la indiferencia, su insistencia en la ternura, la empatía y el cuidado se convierte en un poderoso acto de resistencia. Además, sus obras a menudo desafían estereotipos y estructuras dominantes de manera sutil pero contundente.
¿Qué inspira sus paisajes más recientes?
Su serie más reciente está profundamente inspirada en el Bañado La Estrella, un vasto humedal en Formosa, Argentina. La artista traduce la flora, la fauna y la atmósfera de este paisaje en su lenguaje visual único, mezclando lo figurativo con lo abstracto y lo geométrico con lo orgánico.
La obra de Cristina Schiavi nos recuerda la importancia del afecto en la experiencia humana y artística. Inspirada en teóricos como el crítico brasileño Mario Pedrosa, quien defendió la "naturaleza afectiva de las formas", Schiavi demuestra que el arte es un acto de comunicación fundamental, donde la relación que se entabla entre la obra y quien la mira es clave. Su trayectoria es un testimonio de cómo la ternura y el humor pueden ser vehículos inesperados y poderosos para imaginar y construir un mundo más justo, amable y democrático.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Cristina Schiavi: El Arte Afectivo y Tierno puedes visitar la categoría Pastelería.
