¿Qué encontrarás en las recetas de meriendas?

La Ruta del Chocolate Caliente en Barcelona

14/04/2018

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Barcelona, una ciudad conocida por su vibrante arquitectura y su animada vida costera, guarda en sus callejuelas un secreto cálido y reconfortante: una arraigada cultura de la merienda protagonizada por el chocolate a la taza. Pero no hablamos de cualquier chocolate. Olvídate de las bebidas ligeras y acuosas; aquí el chocolate, o como se dice en catalán, la xocolata desfeta, es una experiencia densa, oscura y tan espesa que a menudo requiere una cuchara. Esta delicia es el centro de un ritual social que se disfruta en locales con décadas de historia, conocidos como granjas, lugares que transportan a sus visitantes a otra época.

¿Cómo preparar una merienda con chocolate?
El chocolate siempre viene acompañado de un churro (la tradición dice que hay que mojarlo en la taza para que absorva bien el chocolate). Los más golosos pueden completar la merienda con uno de los muchos pasteles expuestos en al barra. Ten cuidado, ¡porque es muy difícil resistir a la tentación!

Originalmente, las granjas eran antiguas lecherías que, con el tiempo, evolucionaron para convertirse en las cafeterías especializadas en meriendas por excelencia de Cataluña. Hoy, son el escenario perfecto para disfrutar de una taza humeante acompañada de los tradicionales churros o de los delicados melindros, unos bizcochos ligeros y alargados ideales para mojar. Si te sientes especialmente goloso, la versión definitiva es el suís, coronado con una generosa montaña de nata montada que se funde lentamente sobre el chocolate caliente. Acompáñanos en este recorrido por los templos del chocolate barcelonés, una ruta que deleitará tus sentidos y calentará tu espíritu.

Índice de Contenido

¿Qué Hace Tan Especial al Chocolate a la Taza Barcelonés?

La principal característica que define al chocolate a la taza de Barcelona es su increíble textura. Se prepara con una alta proporción de chocolate de buena calidad y un espesante como la maicena, lo que resulta en una bebida que se encuentra a medio camino entre un postre cremoso y una bebida caliente. Es un manjar que se saborea lentamente, cucharada a cucharada o utilizando los churros y melindros como vehículos comestibles para llevar el chocolate a la boca.

El ritual de la merienda va más allá del simple acto de comer. Es una pausa en el día, un momento para conversar y relajarse en un ambiente acogedor. Las granjas, con su decoración a menudo anclada en el pasado, ofrecen el telón de fondo perfecto para esta tradición. Cada sorbo es un viaje a la historia y el sabor de la ciudad.

Las 5 Paradas Obligatorias en la Ruta del Chocolate

Hemos seleccionado cinco lugares emblemáticos donde la tradición del chocolate a la taza se mantiene viva y deliciosa. Cada uno tiene su propia personalidad y encanto, ofreciendo una experiencia única.

1. Granja La Pallaresa: El Sabor con un Toque Secreto

Ubicada en la famosa calle Petritxol, el epicentro de las chocolaterías de la ciudad, La Pallaresa es un clásico indiscutible. A primera vista, su decoración puede parecer sencilla y sin pretensiones, pero no te dejes engañar. El servicio es impecable, con camareros ataviados con camisa blanca y corbata que tratan el chocolate como lo que es: un producto gourmet. Su chocolate tiene un equilibrio perfecto, espeso pero no pesado, y con un sabor profundo que deja entrever un toque especiado secreto. ¿Canela? ¿Cardamomo? Nadie lo sabe con certeza, pero ese matiz lo hace inolvidable. Además, sus raciones de churros son generosas, crujientes por fuera y tiernas por fuera, ideales para sumergir en la taza.

  • ¿Por qué? Por la calidad de sus productos y su misterioso toque especiado.
  • ¿Cuánto? Alrededor de 3€ el suís y menos de 2€ los churros.
  • ¿Cuándo? Lunes a sábado: 9h-13h y 16h-21h. Domingos: 9h-13h y 17h-21h.
  • ¿Dónde? Carrer de Petritxol, 11, Gòtic.

2. Granja Viader: Un Viaje a la Autenticidad

Entrar en la Granja Viader es como subirse a una máquina del tiempo. Fundada en 1870 y regentada por la misma familia durante cinco generaciones, este lugar respira historia por cada uno de sus poros. Se dice que aquí se inventó el Cacaolat. Escondida en una pequeña calle del Raval, cerca de Las Ramblas, encontrarla es parte de la aventura. Su chocolate es robusto y tradicional, y sus melindros son legendarios por su esponjosidad. La decoración, con sus baldosas antiguas, mesas de mármol y mostradores de madera, te sumerge de lleno en la Barcelona de antaño. Es una parada obligatoria para los amantes de la autenticidad.

  • ¿Por qué? Por su increíble historia y su ambiente auténtico.
  • ¿Cuánto? Unos 4€ el suís y algo menos de 2€ los melindros.
  • ¿Cuándo? De lunes a sábado de 9h a 13:15h y de 17h a 21:15h.
  • ¿Dónde? Carrer d'en Xuclà, 6, Raval.

3. La Nena: El Rincón Más Acogedor y Familiar

En el corazón del barrio de Gràcia, La Nena se presenta como una chocolatería con un alma diferente. Su ambiente es cálido, acogedor y especialmente pensado para las familias, con un rincón lleno de juegos y libros para los más pequeños. Aquí la oferta de chocolates es variada y creativa: desde el clásico `xocolata desfeta` y el suís, hasta opciones como el ruso (con helado de vainilla), el brasileño (con helado de café) o el `xococafè`. Cada chocolate se sirve con un churro de cortesía, pero la verdadera tentación está en su vitrina, repleta de pasteles caseros que hacen casi imposible resistirse. Es el lugar perfecto para una tarde de merienda relajada y dulce.

  • ¿Por qué? Por su ambiente familiar y su variada carta de chocolates.
  • ¿Cuánto? El chocolate caliente ronda los 3€.
  • ¿Cuándo? Abierto todos los días con un horario amplio, ideal para cualquier momento.
  • ¿Dónde? Carrer de Ramón y Cajal, 36, Gràcia.

4. Granja Dulcinea: Encanto Retro en Pleno Gótico

También en la calle Petritxol, a pocos pasos de La Pallaresa, se encuentra la Granja Dulcinea, otro tesoro histórico fundado en 1941. Su decoración, íntegramente de madera oscura y con un aire señorial, es su principal carta de presentación. El ambiente es tranquilo y elegante, ideal para una conversación sosegada mientras se disfruta de una merienda clásica. Aunque su chocolate es excelente, muchos clientes habituales recomiendan optar por los melindros en lugar de los churros, ya que los primeros son su verdadera especialidad. Probar tanto Dulcinea como La Pallaresa en la misma tarde es una excelente manera de comparar y encontrar tu favorito personal en la calle del chocolate.

  • ¿Por qué? Por su impresionante y elegante decoración retro.
  • ¿Cuánto? El suís cuesta unos 3,50€ y los churros menos de 2€.
  • ¿Cuándo? Abierto todos los días de 9h a 13h y de 17h a 21h.
  • ¿Dónde? Carrer de Petritxol, 2, Gòtic.

5. Faborit Casa Amatller: Chocolate en un Entorno Modernista

Para una experiencia que combina el placer del chocolate con la belleza del arte, la cafetería Faborit en la Casa Amatller es el lugar indicado. Situada en un impresionante edificio modernista de Puig i Cadafalch, vecino de la famosa Casa Batlló, esta cafetería fue en su día la residencia de una familia de maestros chocolateros. El chocolate que sirven aquí es un homenaje a esa herencia: fino, equilibrado y con una textura espesa perfecta, servido en preciosas tazas de la casa. Acompañarlo con una tostada de pan con aceite y chocolate rallado es una delicia. Después de la merienda, puedes visitar la tienda y llevarte a casa las tabletas de chocolate o las tazas para recrear la experiencia.

  • ¿Por qué? Por su chocolate de sabor equilibrado y el espectacular entorno modernista.
  • ¿Cuánto? Alrededor de 5€ por la experiencia completa.
  • ¿Cuándo? Abierto todos los días de 8h a 22h.
  • ¿Dónde? Passeig de Gràcia, 41, Eixample.

Tabla Comparativa: Elige Tu Merienda Perfecta

Para ayudarte a decidir dónde empezar tu ruta, aquí tienes una tabla resumen con las claves de cada lugar.

LugarAmbientePunto FuerteIdeal Para...Precio (Suís)
Granja La PallaresaClásico y concurridoChocolate especiado y churros generososPuristas del chocolate~3€
Granja ViaderHistórico y auténticoMelindros y tradiciónAmantes de la historia~4€
La NenaAcogedor y familiarVariedad de chocolates y pastelesFamilias y grupos de amigos~3€
Granja DulcineaRetro y eleganteDecoración de madera y ambiente tranquiloUna merienda tranquila y con encanto~3.50€
Faborit Casa AmatllerModernista y sofisticadoSabor equilibrado y entorno únicoUna experiencia cultural y gastronómica~5€

Preguntas Frecuentes sobre el Chocolate Barcelonés

¿Qué es exactamente una "granja" en el contexto de Barcelona?
Una "granja" es el nombre tradicional que se le da en Cataluña a las cafeterías especializadas en productos lácteos y meriendas. Su origen se remonta a las antiguas lecherías que tenían un establo anexo y que, con el tiempo, se convirtieron en los lugares de referencia para tomar chocolate caliente, batidos y dulces.
¿Cuál es la diferencia entre un chocolate a la taza normal y un "suís"?
La diferencia es simple pero deliciosa: el "suís" (suizo) es un chocolate a la taza tradicional al que se le añade una generosa capa de nata montada por encima. La nata aporta una cremosidad y un contraste de temperatura y sabor que lo elevan a otro nivel.
¿Los churros y los melindros son las únicas opciones para acompañar?
Aunque son las más tradicionales y populares, muchas granjas y chocolaterías también ofrecen otras delicias como ensaimadas, cruasanes, bizcochos caseros y otros tipos de bollería, perfectos para mojar en el denso chocolate.

Explorar la ruta del chocolate en Barcelona es mucho más que satisfacer un antojo dulce; es sumergirse en una tradición que ha pasado de generación en generación, un ritual que celebra la pausa, la conversación y el placer de las cosas bien hechas. Ya sea que prefieras el bullicio histórico de una granja del Gótico o la elegancia modernista del Passeig de Gràcia, la ciudad te espera con una taza caliente lista para ser disfrutada.

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