14/09/2019
Los pastelitos criollos son una de las joyas de la pastelería argentina, un símbolo de las fechas patrias y un bocado que nos transporta directamente a los sabores de la infancia. Su masa hojaldrada o criolla y su corazón dulce de membrillo o batata son inconfundibles. Sin embargo, para quienes siguen una dieta libre de gluten, disfrutar de esta delicia parecía una misión imposible. ¡Hasta ahora! Gracias a la experta en cocina sin gluten Alejandra Budán, te traemos una receta que rompe todas las barreras. Prepararás unos pastelitos de membrillo sin TACC tan deliciosos que nadie notará la diferencia. Esta masa no solo es apta para celíacos, sino que además es sorprendentemente elástica, económica y fácil de trabajar. Y como si fuera poco, te daremos las dos opciones de cocción para que elijas tu preferida: la versión frita, clásica y dorada, o una alternativa más ligera al horno. ¡Manos a la masa!
Ingredientes: El Secreto está en la Simplicidad
Antes de comenzar, es fundamental reunir todos los ingredientes. La calidad de la premezcla es importante para obtener un buen resultado. Asegúrate de que todos los productos sean certificados como libres de gluten para garantizar una receta 100% segura.

- Para la masa:
- 250 gramos de premezcla sin gluten (mezcla de harinas apta para celíacos)
- 5 gramos (1 cucharadita) de goma xántica
- 30 gramos (2 cucharadas) de azúcar
- 1 huevo mediano
- 50 ml de aceite neutro (girasol, maíz)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 50-70 ml de agua a temperatura ambiente (aproximadamente)
- Para el relleno y la cocción:
- 250 gramos de dulce de membrillo en bloque
- Abundante aceite para freír (si eliges esa opción)
- Para el acabado (opcional):
- Almíbar, azúcar impalpable (glas) o granas de colores
Paso a Paso Detallado para unos Pastelitos Perfectos
Sigue estas instrucciones con atención y verás qué fácil es lograr unos pastelitos espectaculares. La clave es trabajar la masa con cuidado y no apresurarse en el armado.
Paso 1: Preparación de la Masa
El corazón de nuestros pastelitos es una buena masa. En un bol amplio, comienza por mezclar todos los ingredientes secos: la premezcla, la goma xántica y el azúcar. Es crucial que estos tres componentes estén perfectamente integrados antes de añadir los líquidos. La goma xántica es la que aportará la elasticidad y estructura que el gluten daría en una masa convencional, por lo que su correcta distribución es fundamental.
Una vez que los secos estén bien mezclados, haz un hueco en el centro, como si fuera un volcán. En ese cráter, añade el huevo, el aceite y la esencia de vainilla. Con la ayuda de un tenedor o con las yemas de los dedos, comienza a integrar los ingredientes desde el centro hacia afuera. Notarás que se forma una especie de arenado húmedo.
Ahora es el momento de añadir el agua. Hazlo de a poco, cucharada a cucharada, mientras continúas integrando con las manos. La cantidad de agua puede variar ligeramente dependiendo de la humedad del ambiente y de la marca de premezcla que utilices. El objetivo es obtener una masa lisa, suave al tacto y que no se pegue en los dedos. Amasa suavemente por un par de minutos sobre una superficie limpia hasta que esté homogénea. No necesitas un amasado prolongado como en las masas con gluten.
Paso 2: El Armado Característico
Con la masa lista, es hora de dar forma a nuestros pastelitos. Espolvorea un poco de premezcla sobre tu mesada y también sobre el palo de amasar para evitar que la masa se pegue. Estira la masa con cuidado hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 2 a 3 milímetros. Debe ser una lámina fina pero que no se rompa con facilidad.
Ahora, corta la masa en cuadrados lo más iguales posible. Un buen truco es usar una regla y un cuchillo afilado. Un tamaño estándar y manejable es de 7x7 cm. Recuerda que por cada pastelito necesitarás dos cuadrados de masa.
Mientras tanto, corta el dulce de membrillo en cubos de aproximadamente 1.5 cm de lado. Toma un cuadrado de masa y coloca un cubito de membrillo justo en el centro. Humedece ligeramente con agua los bordes de la masa alrededor del dulce. Esto actuará como pegamento.
Cubre con otro cuadrado de masa, pero gíralo 45 grados, de manera que las puntas del cuadrado superior queden entre las puntas del cuadrado inferior. Presiona suavemente con los dedos alrededor del cubo de membrillo para sellar bien y evitar que se escape durante la cocción. Finalmente, realiza el clásico pellizco: toma las dos puntas de masa que coinciden en cada lado y únelas hacia arriba, presionando para que mantengan la forma. ¡Ya tienes tu primer pastelito armado!
Fritos vs. Al Horno: Tabla Comparativa de Cocción
Una de las grandes ventajas de esta receta es su versatilidad en la cocción. Ambas opciones son deliciosas, pero ofrecen resultados distintos. Aquí te ayudamos a decidir cuál es la mejor para ti.
| Característica | Pastelitos Fritos (Versión Tradicional) | Pastelitos al Horno (Versión Ligera) |
|---|---|---|
| Textura | Crujiente, aireada y muy dorada. La masa se infla creando pequeñas burbujas. | Más suave y compacta, similar a una galleta tierna. Menos inflada. |
| Sabor | Intenso y característico de la fritura, muy tradicional. | Más suave, permite que el sabor del membrillo y la masa destaquen más. |
| Calorías | Más elevado debido a la absorción de aceite. | Considerablemente menor, ideal para quienes buscan una opción más saludable. |
| Proceso | Calentar abundante aceite a 170-180°C. Freír por tandas hasta que estén dorados por ambos lados. Escurrir en papel absorbente. | Precalentar el horno a 180°C. Colocar en una placa para horno engrasada o con papel manteca. Hornear por 15-20 minutos. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Resolvemos algunas de las dudas más comunes que pueden surgir al preparar esta receta.
¿Puedo usar dulce de batata en lugar de membrillo?
¡Por supuesto! El dulce de batata es el otro gran clásico para el relleno de pastelitos. El procedimiento es exactamente el mismo. Simplemente corta el dulce de batata en cubos y úsalo como relleno. También puedes innovar con dulce de leche repostero, aunque debes asegurarte de que esté bien frío y sea muy espeso para que no se derrame.
Mi masa quedó muy seca/pegajosa, ¿qué hago?
Las harinas sin gluten se comportan de manera diferente. Si la masa está muy seca y se resquebraja, añade agua de a una cucharadita por vez, amasando bien después de cada adición hasta alcanzar la consistencia correcta. Si, por el contrario, está muy pegajosa, espolvorea un poco de premezcla sobre la mesada y la masa y amasa suavemente hasta que ya no se pegue. La clave es hacer los ajustes de a poco.
¿Se pueden congelar los pastelitos?
Sí, tienes dos opciones. Puedes congelar el bollo de masa bien envuelto en film transparente por hasta 3 meses. Para usarla, solo déjala descongelar en la nevera. También puedes congelar los pastelitos ya armados pero crudos. Colócalos en una bandeja sin que se toquen, llévalos al congelador y, una vez duros, guárdalos en una bolsa. Puedes cocinarlos directamente desde el congelador, añadiendo unos minutos extra al tiempo de cocción.
¿Por qué es tan importante la goma xántica? ¿Puedo omitirla?
La goma xántica es un ingrediente fundamental en la mayoría de las masas sin gluten. Actúa como un aglutinante y emulsionante, imitando la función del gluten: aporta elasticidad, cohesión y ayuda a retener la humedad. Omitirla daría como resultado una masa quebradiza e imposible de estirar y manipular. No es recomendable sustituirla a menos que uses otra goma como la guar, siguiendo las indicaciones del fabricante.
Animarse a preparar recetas tradicionales en su versión sin gluten es un camino delicioso y gratificante. Estos pastelitos de membrillo son la prueba de que no hay por qué renunciar al sabor ni a la tradición. Ya sea para una celebración especial, una merienda de fin de semana o simplemente para darte un gusto, esta receta se convertirá en una de tus favoritas. ¡Disfrútalos!
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