22/11/2024
En el mundo de las bodas de alto perfil, cada detalle se examina con lupa, desde el vestido de la novia hasta el lugar de la celebración. Sin embargo, hay un momento que a menudo se convierte en el epicentro dulce de la fiesta: la presentación del pastel nupcial. En la espectacular boda del publicista Risto Mejide y la modelo Laura Escanes, celebrada en la histórica masía Mas Cabanyes del siglo XVI, la tarta no fue solo un postre, sino una declaración de intenciones, una obra de arte comestible que capturó la esencia de la pareja y se convirtió en uno de los elementos más comentados del evento.

Mientras 500 invitados, entre ellos numerosas caras conocidas, celebraban la unión de la pareja, el momento culinario más esperado llegaba para romper con todas las tradiciones. No hablamos de un pastel de pisos convencional, sino de una creación que desafiaba la gravedad y la costumbre, concebida por dos de las mentes más brillantes de la repostería española.
Los Maestros Pasteleros Detrás de la Creación
Para dar vida a una tarta que estuviera a la altura de un evento tan mediático y personal, la pareja confió en la maestría de Christian Escribá y Patricia Schmidt. Escribá, heredero de una dinastía de pasteleros de Barcelona, es conocido por ser un auténtico showman del azúcar, un ilusionista que transforma pasteles en experiencias inolvidables. Su enfoque, que él denomina "pastelería espectáculo", era el ideal para una pareja que ha hecho de su relación una historia pública y sin tapujos. La presencia de los propios reposteros en la boda subraya la importancia que se le dio a esta pieza central, tratándola no como un simple servicio de catering, sino como una contribución artística fundamental para la celebración.
Rompiendo Moldes: El Concepto del 'Vertical Cake'
El término que definió la tarta fue "Vertical Cake". Esta denominación ya nos aleja de la imagen clásica de la tarta de varios pisos apilados horizontalmente. La innovación radicaba en su estructura y, sobre todo, en su concepto interactivo. Según trascendió, el diseño del pastel obligaba a los comensales a levantarse de sus asientos para ir a degustarlo. Esto transforma por completo la dinámica del postre. En lugar de ser servido pasivamente en la mesa, el pastel se convierte en un punto de encuentro, un foco de socialización que invita al movimiento y a la conversación. Se rompe la formalidad y se crea una experiencia compartida y dinámica, muy acorde con el espíritu moderno y desenfadado de los novios. Este formato puede implicar una estructura escultórica, una serie de estaciones de postre interconectadas o una torre que se sirve de una manera poco convencional, haciendo que el acto de comer la tarta sea parte del entretenimiento.
Un Toque Oriental: El Samurái y la Geisha
Si la estructura ya era rompedora, la coronación del pastel fue el detalle que selló su singularidad. Olvídense de las clásicas figuritas de novios sonrientes. En su lugar, un samurái y una geisha se erigían en la cima del "Vertical Cake". Esta elección es una poderosa declaración simbólica. Lejos de ser un capricho estético, estas figuras evocan un universo de significados: el samurái representa el honor, la lealtad y la fuerza, mientras que la geisha simboliza el arte, la belleza, la gracia y la dedicación. Juntos, pueden representar una unión de dos mundos, de dos personalidades fuertes y complejas que se complementan. Es una metáfora visual de la propia pareja, que desafía las convenciones y ha construido su relación bajo sus propias reglas. Este detalle personalizado eleva el pastel de un simple postre a un relato, una extensión de la historia de amor de los novios.
Para apreciar plenamente la audacia del "Vertical Cake", es útil situarlo dentro del menú completo de la boda, diseñado por Mercès Events. El banquete fue un viaje de sabores sofisticados y toques creativos:
- Sopa de almendras con chips de calabaza.
- Olas de merluza, cintas de judía verde y calabacín.
- Solomillo a la broche con patatas a lo pobre.
- Tiramisú de chicle.
El postre previo, un "Tiramisú de chicle", ya nos daba una pista de que la pareja no temía experimentar y jugar con los sabores. Este postre divertido y nostálgico preparaba el paladar para el gran final. El "Vertical Cake" no era, por tanto, una nota discordante, sino la culminación lógica de una propuesta gastronómica que buscaba sorprender y deleitar a partes iguales, equilibrando la elegancia del solomillo o la merluza con la pura fantasía del postre.

Tabla Comparativa: Pastel Tradicional vs. 'Vertical Cake'
| Característica | Pastel Nupcial Tradicional | El 'Vertical Cake' de Escribá |
|---|---|---|
| Estructura | Horizontal, en pisos apilados. Estática. | Vertical, escultórica y no convencional. |
| Figuras (Topper) | Réplicas de los novios, iniciales o adornos florales. | Figuras simbólicas: un samurái y una geisha. |
| Experiencia del Invitado | Pasiva. El pastel es cortado y servido en la mesa. | Interactiva. Los invitados deben levantarse para degustarlo. |
| Presentación | Momento del corte como acto central y fotográfico. | El pastel es un evento en sí mismo, un punto de encuentro. |
| Simbolismo | Tradición, unión, dulzura compartida. | Modernidad, personalidad, fuerza, arte y una historia única. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Quiénes fueron los creadores del pastel de boda de Risto y Laura?
Los artífices de esta espectacular tarta fueron los reconocidos maestros pasteleros Christian Escribá y Patricia Schmidt. Escribá es una de las figuras más vanguardistas de la pastelería en España, famoso por sus creaciones monumentales y su enfoque artístico.
¿Qué es exactamente un 'Vertical Cake'?
Aunque el término no es estándar, en este contexto se refiere a una tarta nupcial que rompe con la estructura tradicional de pisos horizontales. Su diseño vertical e interactivo implicaba que los invitados debían participar activamente para degustarlo, convirtiéndolo en una experiencia social más que en un simple postre.
¿Por qué el pastel tenía un samurái y una geisha en lugar de novios?
Esta elección fue una decisión personal y simbólica de la pareja. Reemplazaron las figuras tradicionales para representar conceptos como la fuerza, el honor, el arte y la belleza, reflejando así su propia historia y personalidades de una manera mucho más profunda y original.
¿El 'Vertical Cake' fue el único postre de la boda?
No. Antes de la tarta principal, los invitados también degustaron un "Tiramisú de chicle", lo que demuestra una clara intención de ofrecer una experiencia de postres creativa y sorprendente de principio a fin.
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