¿Cómo se hace un pastel de acelga?

Acelgas con Jamón y Patatas: Receta Tradicional

01/05/2024

Valoración: 3.97 (13782 votos)

Hay platos que nos transportan directamente a la cocina de nuestras abuelas, a esos sabores de la infancia que reconfortan el alma y el estómago. Las acelgas con jamón y patatas son, sin duda, uno de ellos. Una receta humilde, pero increíblemente sabrosa y nutritiva, que representa la esencia de la cocina casera española. Lejos de ser un plato aburrido de verdura, esta preparación es un festival de texturas y sabores donde la suavidad de la patata cocida, el toque terroso de la acelga y el punto salado y profundo del jamón se unen en una armonía perfecta. Si creías que las acelgas no eran para ti, te invitamos a que sigas leyendo y descubras cómo transformar este vegetal en un manjar tradicional que querrás repetir una y otra vez.

¿Cómo Cocinar las acelgas?
Coge una cazuela y pon a calentar agua para hervir las acelgas. Añade una pizca de sal y cuando alcance el punto de ebullición incorpora las pencas y deja que se cocinen durante 45 minutos a fuego lento. Cuando estén listas, escúrrelas y reserva el agua de la cocción. Luego, coge una sartén honda y pon el aceite a calentar.
Índice de Contenido

Ingredientes: La Calidad es la Clave del Éxito

Para preparar un plato para aproximadamente 4 personas, no necesitarás ingredientes exóticos ni complicados. La magia de esta receta reside en la calidad y frescura de sus componentes. Asegúrate de elegir buenos productos para obtener el mejor resultado.

  • Acelgas: 1 manojo grande y fresco (aproximadamente 1 kg).
  • Patatas: 3 o 4 patatas medianas (unos 500-600 g), preferiblemente de tipo Monalisa o Kennebec, que son buenas para cocer.
  • Jamón: Unos 150 gramos de jamón en taquitos o tiras. Puedes usar tanto jamón serrano como jamón de York (cocido), más adelante veremos las diferencias.
  • Ajos: 3 o 4 dientes de ajo.
  • Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE): Un buen chorro, la base de nuestro sofrito.
  • Sal: Al gusto, con cuidado si usas jamón serrano, que ya es salado.

Elaboración Paso a Paso: El Secreto está en el Proceso

La preparación es sencilla, pero seguir el orden y los tiempos adecuados es fundamental para que cada ingrediente brille con luz propia. ¡Vamos allá!

1. Preparación de las Verduras

El primer paso es limpiar y preparar nuestras verduras. Lava muy bien las acelgas bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra. Una vez limpias, separa las pencas (la parte blanca y dura del tallo) de las hojas verdes. Corta las pencas en trozos de unos 2-3 cm y las hojas en tiras más grandes, ya que menguan mucho al cocer. Pela las patatas y córtalas en cubos de tamaño mediano, tipo "cachelos". Intenta que sean de un tamaño similar para que la cocción sea uniforme.

2. La Cocción de Patatas y Acelgas

Pon una olla grande con abundante agua y una pizca de sal a hervir. Cuando el agua rompa a hervir, añade las patatas y las pencas de las acelgas, que son las partes más duras y necesitan más tiempo. Deja que se cocinen durante unos 10-12 minutos. Pasado este tiempo, comprueba con un cuchillo si las patatas empiezan a estar tiernas. En ese momento, añade las hojas de las acelgas a la olla. Cocina todo junto durante unos 5-7 minutos más. Las hojas verdes necesitan muy poco tiempo. Una vez todo esté tierno, es el momento de escurrir. Utiliza un colador grande y asegúrate de quitar toda el agua posible. Este paso es crucial para que el plato no quede aguado.

3. El Rehogado Mágico que Aporta el Sabor

Mientras las verduras se escurren, prepara el alma del plato: el rehogado. En una sartén grande y ancha, pon un buen chorro de aceite de oliva virgen extra a calentar a fuego medio. Pela los dientes de ajo, pártelos por la mitad o lamínalos, y añádelos a la sartén. Dóralos con cuidado, sin que lleguen a quemarse, ya que un ajo quemado amargaría todo el plato. Cuando los ajos empiecen a tomar un color dorado, añade los taquitos de jamón. Saltéalos junto a los ajos durante un par de minutos hasta que el jamón suelte su grasita y su aroma inunde la cocina.

4. La Unión Final de Sabores

Con el rehogado listo, es el momento de la gran final. Vierte las patatas y las acelgas bien escurridas en la sartén junto al ajo y el jamón. Sube un poco el fuego y, con la ayuda de una cuchara de madera, saltea todo el conjunto con movimientos envolventes durante unos 5 minutos. El objetivo es que las verduras se impregnen bien de todo el sabor del aceite, el ajo y el jamón. Prueba el punto de sal y rectifica si es necesario, recordando que el jamón serrano ya aporta bastante. ¡Y listo! Tu plato está preparado para servir bien caliente.

Jamón Serrano vs. Jamón de York: ¿Cuál Elegir?

La elección del jamón puede cambiar sutilmente el carácter del plato. Ambas opciones son deliciosas, pero ofrecen resultados diferentes. Aquí tienes una tabla para ayudarte a decidir.

CaracterísticaJamón SerranoJamón de York (Cocido)
SaborIntenso, curado y muy salado. Aporta un sabor profundo y tradicional al plato.Suave, jugoso y menos salado. Ideal para quienes prefieren sabores más delicados o para los niños.
TexturaMás firme y fibrosa. Al saltearlo puede quedar ligeramente crujiente.Tierna y jugosa. Se integra de forma más suave con las verduras.
Aporte de GrasaMayor, especialmente si tiene vetas de tocino, lo que añade mucho sabor al rehogado.Menor, es una opción más ligera.
RecomendaciónPara un sabor auténtico y potente, es la elección clásica.Perfecto para una versión más suave del plato o si lo van a comer los más pequeños de la casa.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar acelgas congeladas?

Sí, puedes usar acelgas congeladas, aunque la textura no será exactamente la misma que con las frescas. Si las usas, no es necesario descongelarlas previamente. Cuécelas directamente en agua hirviendo siguiendo las instrucciones del paquete y luego escúrrelas muy, muy bien antes de añadirlas a la sartén.

¿Qué tipo de patata es mejor para esta receta?

Lo ideal es usar una patata que aguante bien la cocción sin deshacerse. Las variedades como Kennebec, Monalisa o Spunta son excelentes opciones. Evita las patatas harinosas, que tienden a romperse y pueden convertir el plato en un puré.

¿Cómo puedo darle un toque extra de sabor?

Un truco fantástico es añadir una cucharadita de pimentón dulce (o picante, si te atreves) a la sartén justo después de dorar los ajos y antes de añadir el jamón. Retira la sartén del fuego un instante para que no se queme el pimentón, remueve rápido y continúa con la receta. Le dará un color y un aroma espectaculares.

¿Cómo puedo almacenar las sobras?

Si te sobra, puedes guardarlo en un recipiente hermético en el frigorífico durante 2-3 días. Se recalienta muy bien en una sartén con una gota de aceite o en el microondas. Es un plato que incluso gana en sabor al día siguiente.

En definitiva, las acelgas con jamón y patatas son mucho más que un simple plato de verdura. Son un homenaje a la cocina de siempre, una solución perfecta para una cena o comida nutritiva y reconfortante. Anímate a prepararlas y redescubre el placer de los sabores sencillos y auténticos.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Acelgas con Jamón y Patatas: Receta Tradicional puedes visitar la categoría Recetas.

Subir