03/12/2015
En el corazón de las cuencas mineras de Asturias, entre el verde de sus valles y la calidez de su gente, nació un dulce que encapsula la esencia de la repostería tradicional: el Bartolo. No es solo un pastel; es un pedazo de historia, una receta que ha pasado de generación en generación, convirtiéndose en un emblema de la dulcería local. Su nombre, simpático y sonoro, esconde una delicia de textura y sabor incomparables: una base de hojaldre crujiente que acoge un relleno cremoso y delicado de almendra, todo ello coronado con un sutil brillo de albaricoque. Acompáñanos en este viaje para descubrir todos los secretos de este tesoro gastronómico.

Un Viaje a los Orígenes: La Historia del Bartolo
Toda gran receta tiene una cuna, y la del Bartolo se encuentra en Pola de Laviana. Fue aquí, en la histórica Pastelería Gersán, fundada en 1912, donde el maestro pastelero Gersán Martínez dio vida a esta creación. Inspirado por los ingredientes locales y el amor por su oficio, ideó un pastelillo individual que fuera a la vez elegante y reconfortante.
Aunque su origen se remonta a principios del siglo XX, fue durante la década de los 80 cuando el Bartolo vivió su época dorada. Su popularidad explotó, trascendiendo los límites de Laviana para conquistar todas las confiterías de la cuenca del Nalón, desde San Martín del Rey Aurelio hasta Langreo. Se convirtió en el dulce por excelencia para la merienda, el postre de las celebraciones familiares y el capricho perfecto para acompañar un café. Hoy en día, su fama se ha extendido por toda Asturias, y es un imprescindible en cualquier pastelería que se precie de ofrecer lo mejor de la tradición repostera del Principado.
Los Secretos de su Sabor: Ingredientes de Calidad
La magia del Bartolo reside en la simplicidad y la calidad de sus componentes. No hay artificios, solo una combinación perfecta de sabores y texturas que crean una armonía única en el paladar.
- El Hojaldre: Es la base, el lienzo sobre el que se construye la obra. Un buen hojaldre debe ser ligero, crujiente y con un delicado sabor a mantequilla. Sus múltiples capas, finas como el papel, se expanden en el horno para crear un nido perfecto que contendrá el relleno.
- La Almendra: Es el alma del pastel. Se utiliza almendra marcona molida, valorada por su sabor dulce, su textura suave y su alto contenido en aceite, lo que garantiza un relleno jugoso y lleno de sabor. La crema de almendra, o 'frangipane' asturiano, se elabora mezclando la almendra con huevo y mantequilla, creando una emulsión suave y aromática.
- La Mermelada de Albaricoque: Es el toque maestro. Una fina capa de mermelada de albaricoque se utiliza para barnizar el pastelillo una vez horneado. No solo le aporta un brillo precioso y apetecible, sino que también introduce una nota de acidez frutal que equilibra perfectamente la dulzura de la almendra y la riqueza de la mantequilla.
- Mantequilla y Huevo: Ingredientes fundamentales que aportan estructura, riqueza y jugosidad tanto a la masa como al relleno. La calidad de la mantequilla, preferiblemente asturiana, es crucial para el resultado final.
El Bartolo vs. Otros Dulces de Almendra: Una Comparativa
Aunque el Bartolo es único, comparte su amor por la almendra con otros dulces icónicos. Aquí te mostramos una tabla para entender sus diferencias y similitudes.
| Característica | Bartolo Asturiano | Tarta de Santiago | Pastel de Belém |
|---|---|---|---|
| Origen | Asturias, España | Galicia, España | Lisboa, Portugal |
| Base | Hojaldre | Masa quebrada o sin base | Hojaldre |
| Relleno Principal | Crema de almendra y huevo | Bizcocho denso de almendra | Crema pastelera de nata y huevo |
| Formato | Individual (tartaleta elíptica) | Tarta grande y redonda | Individual (tartaleta redonda) |
| Decoración Típica | Brillo de albaricoque, tira de hojaldre o almendra tostada | Azúcar glas con la Cruz de Santiago | Canela y azúcar glas espolvoreados |
Manos a la Masa: Receta para Preparar Bartolos en Casa
Atreverse a preparar Bartolos en casa es una experiencia gratificante. Aunque la receta original de la Pastelería Gersán es un secreto bien guardado, aquí te ofrecemos una versión adaptada para que puedas disfrutar de su sabor.

Ingredientes:
- 1 lámina de hojaldre rectangular de buena calidad (con mantequilla)
- 125 gr de almendra marcona molida
- 100 gr de azúcar
- 1 huevo grande
- 60 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- Ralladura de medio limón (opcional)
- Mermelada de albaricoque para decorar
- Almendras enteras para decorar
Preparación paso a paso:
- Prepara el relleno: En un bol, bate la mantequilla blanda con el azúcar hasta obtener una crema pálida y esponjosa. Añade el huevo y sigue batiendo hasta que se integre por completo. Finalmente, incorpora la almendra molida y la ralladura de limón, mezclando suavemente con una espátula.
- Prepara los moldes: Precalienta el horno a 190°C. Engrasa y enharina moldes individuales de tartaleta, preferiblemente ovalados y rizados para emular la forma tradicional.
- Forma las tartaletas: Extiende la lámina de hojaldre y corta porciones para forrar la base y las paredes de cada molde. Pincha la base con un tenedor varias veces para evitar que suba en exceso durante el horneado.
- Rellena y decora: Rellena cada tartaleta con la crema de almendra, sin llegar hasta el borde. Coloca una almendra entera en el centro de cada una.
- Hornea: Introduce los moldes en el horno y hornea durante 20-25 minutos, o hasta que el hojaldre esté dorado y crujiente y el relleno se vea firme y ligeramente tostado.
- El toque final: Mientras los Bartolos aún están calientes, calienta un par de cucharadas de mermelada de albaricoque con una cucharadita de agua en un cazo. Pincela generosamente la superficie de cada pastelillo con esta mezcla para darles su característico brillo. Deja enfriar sobre una rejilla antes de disfrutar.
Preguntas Frecuentes sobre el Pastel Bartolo
¿Cuál es el origen del nombre 'Bartolo'?
Aunque no hay una confirmación oficial, la tradición popular sugiere que el nombre 'Bartolo' podría ser un diminutivo cariñoso de Bartolomé, quizás en honor a alguien relacionado con el creador o la pastelería. Suena cercano y tradicional, como el propio pastel.
¿Se pueden hacer sin gluten?
Sí, es posible adaptar la receta. Se puede utilizar una lámina de hojaldre sin gluten comercial y asegurarse de que el resto de los ingredientes no contengan trazas. El relleno de almendra es naturalmente libre de gluten.
¿Cómo se conservan mejor los Bartolos?
Los Bartolos están en su punto óptimo el día que se hornean, cuando el hojaldre está más crujiente. Sin embargo, se pueden guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2-3 días. No se recomienda refrigerarlos, ya que el hojaldre perdería su textura.
En definitiva, el Bartolo es mucho más que un dulce. Es un símbolo de la artesanía pastelera, un sabor que evoca recuerdos y un pequeño lujo que nos transporta directamente a las tierras verdes de Asturias. Probarlo es entender por qué, décadas después de su creación, sigue siendo el rey indiscutible de las meriendas asturianas.
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