18/05/2022
Los pastes son una joya de la gastronomía mexicana, un bocado que encierra historia, sabor y tradición en cada mordida. Originarios del estado de Hidalgo, estos deliciosos bocadillos son mucho más que una simple empanada; son el legado de los mineros ingleses que llegaron a la región y compartieron su cultura culinaria, la cual fue maravillosamente adaptada con el sazón mexicano. Hoy te guiaremos en un viaje culinario para que prepares en tu propia cocina unos auténticos y deliciosos pastes de carne, con una masa que se deshace en la boca y un relleno que te transportará directamente a los paisajes de Real del Monte.

¿Qué Hace Especial a un Paste Hidalguense?
Antes de poner las manos en la masa, es fundamental entender la diferencia entre un paste y una empanada. Aunque a simple vista puedan parecer similares, sus almas son distintas. El secreto del paste reside en su masa, que tradicionalmente es fina, de textura hojaldrada y quebradiza, a diferencia de muchas masas de empanada que son más robustas. Además, una característica distintiva del paste tradicional de papa con carne es que su relleno se introduce crudo dentro de la masa. De esta forma, la carne y las papas se cuecen lentamente en el horno, liberando sus jugos y vapor, lo que resulta en un relleno increíblemente tierno y sabroso.
Tabla Comparativa: Paste vs. Empanada
| Característica | Paste Tradicional Hidalguense | Empanada (General) |
|---|---|---|
| Origen | Hidalgo, México (Influencia británica) | Diversos orígenes (España, América Latina) |
| Tipo de Masa | Fina, quebradiza, similar a un hojaldre simple. | Variable, puede ser hojaldrada, criolla, de harina de maíz, etc. |
| Relleno | Tradicionalmente crudo (papa, carne, poro). | Generalmente cocido previamente. |
| Cierre | Tradicionalmente un repulgue o trenza en la parte superior. | Repulgue lateral o sellado con tenedor. |
Ingredientes para un Sabor Auténtico
Esta receta está pensada para obtener aproximadamente 12 a 15 pastes de buen tamaño. La calidad de los ingredientes es clave, especialmente la manteca de cerdo, que le dará a la masa esa textura inconfundible.
Para el Relleno Clásico:
- 400 gramos de carne de res molida (preferiblemente con un 20% de grasa para mayor jugosidad)
- 1/2 kilo de papas, peladas y cortadas en cubos muy pequeños
- 1/2 pieza de poro (puerro) en rodajas muy finas (solo la parte blanca y verde claro)
- 1/4 de taza de perejil fresco, finamente picado
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Para la Masa Perfecta:
- 1 kilogramo de harina de trigo de todo uso
- 1/2 kilogramo de manteca de cerdo de buena calidad, a temperatura ambiente
- 1 cucharada de polvo para hornear
- 1 cucharadita de sal fina
- Agua tibia, la necesaria (aproximadamente 1 taza)
- 1 clara de huevo para sellar
- 1 yema de huevo mezclada con un chorrito de leche para barnizar
Elaboración Paso a Paso: El Secreto está en la Técnica
Preparación de la Masa: El Corazón del Paste
La masa es el elemento que definirá el éxito de tus pastes. Trabájala con cuidado y paciencia para obtener el resultado deseado.
- El Arenado: Sobre una superficie de trabajo limpia y amplia, forma un volcán con la harina. En el centro, coloca la manteca de cerdo, la sal y el polvo para hornear. Con las yemas de tus dedos, comienza a integrar la manteca con los ingredientes secos. Debes realizar un movimiento como de "pellizcos" hasta obtener una consistencia similar a la arena mojada. Este paso es crucial para la textura final.
- La Hidratación: Una vez que tengas la mezcla arenosa, vuelve a formar un pequeño volcán y añade poco a poco el agua tibia en el centro. Ve integrando desde el centro hacia afuera, amasando suavemente. No amases en exceso, solo lo suficiente para que todos los ingredientes se unan y formes una bola de masa compacta y homogénea.
- El Reposo: Envuelve la bola de masa en plástico de cocina y déjala reposar en el refrigerador por un mínimo de 30 minutos. Este reposo en frío es fundamental para que el gluten se relaje y la grasa se solidifique, lo que facilitará el estirado y garantizará una masa más quebradiza.
Preparación del Relleno: Frescura y Sabor
Mientras la masa reposa, es momento de preparar el relleno. Su sencillez es su mayor virtud.
- En un tazón grande, mezcla la carne molida cruda, los cubos de papa, el poro en rodajas finas y el perejil picado.
- Sazona generosamente con sal y pimienta negra. No temas ser un poco audaz con el sazón, ya que las papas absorberán parte de la sal durante la cocción.
- Mezcla todo muy bien con las manos o una cuchara hasta que los ingredientes estén distribuidos de manera uniforme. Reserva.
El Arte del Armado y Horneado
Ha llegado el momento de unir la masa y el relleno para crear la magia.

- Precalienta tu horno a 180°C (350°F). Prepara una o dos bandejas para hornear con papel parafinado o engrasándolas ligeramente.
- Saca la masa del refrigerador. Sobre una superficie ligeramente enharinada, estira la masa con un rodillo hasta que tenga un grosor de aproximadamente 3 milímetros.
- Con un cortador circular de unos 15 cm de diámetro (o un plato pequeño como guía), corta los discos de masa.
- Toma un disco de masa y barniza ligeramente la mitad del borde con la clara de huevo. Esto actuará como pegamento.
- Coloca una porción generosa del relleno crudo en el centro de una de las mitades del disco, dejando el borde libre.
- Dobla la otra mitad del disco sobre el relleno para formar una media luna. Presiona los bordes firmemente para sellar.
- Para el cierre característico, puedes presionar los bordes con un tenedor o, si te sientes aventurero, intentar hacer el tradicional "repulgue" o trenza pellizcando y doblando el borde sobre sí mismo.
- Coloca los pastes en la bandeja preparada. Con un cuchillo afilado, haz una pequeña incisión en la parte superior de cada paste para que el vapor pueda escapar durante el horneado.
- Barniza generosamente la superficie de cada paste con la mezcla de yema de huevo y leche. Esto les dará un acabado brillante y perfectamente dorado.
- Hornea durante 40 a 45 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y la base esté firme y cocida. El aroma que inundará tu cocina será la mejor señal de que están listos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar mantequilla o margarina en lugar de manteca de cerdo?
Sí, es posible, pero el resultado no será el tradicional. La manteca de cerdo proporciona una textura más quebradiza y un sabor característico. La mantequilla dará como resultado una masa más parecida a la de una tarta o pay, igualmente deliciosa pero diferente.
¿Por qué mi masa quedó dura?
Generalmente, una masa dura es el resultado de un amasado excesivo, que desarrolla demasiado el gluten, o de añadir demasiada harina al estirar. Recuerda amasar solo lo justo para integrar los ingredientes.
¿Es realmente necesario que el relleno vaya crudo?
Para el paste tradicional de papa con carne, sí. Es la esencia de la receta. La cocción lenta dentro de la masa es lo que le da su jugosidad y sabor únicos. Para otras variaciones de relleno (como mole o tinga), estos sí deben ir previamente cocidos.
¿Se pueden congelar los pastes?
¡Claro! Puedes congelarlos crudos, ya armados pero sin barnizar. Colócalos en una bandeja sin que se toquen hasta que estén firmes, y luego guárdalos en una bolsa de congelación. Para hornearlos, no necesitas descongelarlos, simplemente barnízalos y añade unos 10-15 minutos extra al tiempo de horneado.
Preparar pastes en casa es más que seguir una receta; es conectar con una tradición rica y sabrosa. Anímate a elaborarlos y disfruta de un auténtico pedazo de la historia culinaria de Hidalgo. ¡Buen provecho!
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