13/10/2019
El universo de la pastelería es un lienzo infinito de sabores, texturas y tradiciones. A menudo, nos aferramos a los clásicos: el bizcocho de chocolate, la tarta de manzana, el pay de queso. Sin embargo, más allá de lo conocido, existen creaciones que desafían nuestras expectativas y nos invitan a un viaje culinario sorprendente. Hoy exploraremos dos de estas joyas: postres que utilizan ingredientes que rara vez asociamos con lo dulce, demostrando que en la cocina, la audacia y la creatividad no tienen límites. Prepárate para conocer el entrañable pastel de garbanzos de Sinaloa y el etéreo y crujiente pastel griego, dos mundos de sabor en un solo artículo.

El Secreto Mejor Guardado de Sinaloa: El Pastel de Garbanzos
¿Garbanzos en un pastel? La pregunta es tan común como la sorpresa que genera. Para muchos, estas pequeñas esferas doradas pertenecen al mundo de los guisos, las ensaladas o un buen hummus. Sin embargo, en el estado de Sinaloa, México, el garbanzo se despoja de su traje salado para convertirse en el protagonista de uno de los postres más queridos y tradicionales de la región: la torta o pastel de garbanzos.
Una Tradición con Sabor a Hogar y Celebración
Este postre no es una moda pasajera; es una receta con profundas raíces culturales. Es el sabor de las bodas al son de la tambora, de las reuniones familiares y de las cocinas de las abuelas en las comunidades rurales del sur del estado. Su presencia se extiende también a estados vecinos como Nayarit y Jalisco, donde la receta adopta matices propios, incorporando a veces un toque de aguardiente de tuna o vino de Jerez, y claras de huevo montadas para aligerar la mezcla.
Lo más fascinante de este pastel es su sabor. Contrario a lo que se podría pensar, el garbanzo no impone su carácter de legumbre. En su lugar, aporta una humedad y una textura increíblemente particulares. El resultado es un bocado denso y satisfactorio, a medio camino entre un panqué compacto y un pay de queso horneado. No esperes un bizcocho aireado y esponjoso; los garbanzos no tienen esa propiedad. Su función es dar cuerpo, una suavidad terrosa que combina de manera espectacular con frutas en conserva, como higos, fresas o incluso plátanos.

Receta para Preparar el Pastel de Garbanzos en Casa
Gracias a la chef Pati Jinich, quien popularizó esta receta en su galardonado programa "Pati’s Mexican Table", hoy podemos recrear esta delicia sinaloense en nuestra propia cocina. ¡Anímate a sorprender a todos!
Ingredientes:
- 1 taza (aproximadamente 2 barras de 90g) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente, más un extra para engrasar el molde.
- 1 taza (200g) de azúcar granulada.
- ½ cucharadita de canela en polvo.
- 6 huevos, con las yemas y las claras separadas.
- 1 taza (aproximadamente 500g) de garbanzos cocidos, escurridos y hechos puré.
- ½ taza de harina de trigo todo uso, más un extra para enharinar el molde.
- 2 cucharaditas de polvo para hornear.
- 1 pizca de sal.
Procedimiento Paso a Paso:
- Preparación inicial: Precalienta tu horno a 180°C (350°F). Engrasa y enharina un molde redondo para pastel de unos 23 cm.
- Cremado: En un bol grande, bate la mantequilla con el azúcar y la canela hasta obtener una mezcla pálida y esponjosa.
- Incorporar yemas y garbanzos: Añade las yemas de huevo una por una, batiendo bien después de cada adición. Luego, incorpora el puré de garbanzos y mezcla hasta que esté bien integrado.
- Mezclar los secos: En un recipiente aparte, cierne la harina, el polvo para hornear y la sal. Agrégalos a la mezcla de garbanzos y bate a velocidad baja solo hasta combinar. No sobrebatas.
- Montar las claras: En otro bol limpio y seco, bate las claras de huevo a punto de nieve, hasta que formen picos firmes y brillantes.
- Movimientos envolventes: Con una espátula, incorpora suavemente un tercio de las claras montadas a la masa principal para aligerarla. Luego, agrega el resto de las claras con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, con cuidado de no perder el aire.
- Horneado: Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie. Hornea durante 40-50 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
- Enfriado: Deja enfriar el pastel en el molde durante unos 15 minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que se enfríe por completo.
El Pastel Griego: Un Baile de Texturas Crujientes y Cremosas
Cambiamos de continente para descubrir otra maravilla de la repostería: el pastel griego. Este postre es la definición de un contraste perfecto. Imagina una capa superior dorada y extremadamente crujiente que, al romperse, revela un interior cremoso y suave, similar a un flan o una crema pastelera horneada. Todo esto se logra con un ingrediente estrella: la masa filo.
El Alma del Pastel: La Masa Filo
La masa filo, de origen griego, es una pasta finísima, casi transparente como una hoja de papel. Se elabora con ingredientes sencillos como harina, agua, aceite y sal, pero su manejo requiere cierta delicadeza. Es famosa por su fragilidad y por la necesidad de trabajarla con rapidez para que no se seque al contacto con el aire. Al hornearse, cada una de sus finas capas se convierte en un crujiente milhojas que aporta una textura inigualable a cualquier preparación, ya sea dulce o salada.
En el pastel griego, las hojas de masa filo no se apilan de forma ordenada. Se arrugan, se enrollan y se colocan en el molde creando una especie de nido o rosetón. Este arreglo desordenado es la clave para que, una vez horneado, se creen cientos de recovecos crujientes que atraparán la deliciosa crema.

Receta para un Auténtico Pastel Griego
Esta receta es ideal para una tarde de cocina en familia. Es más sencilla de lo que parece y el resultado es espectacular. Para un sabor aún más profundo, ¡prepáralo un día antes de servirlo!
Ingredientes:
- 10-12 hojas de masa filo.
- 50g de mantequilla, derretida.
- Para la crema:
- 300 ml de leche entera.
- 60 ml de nata para montar (crema de leche).
- 150g de azúcar.
- 3 huevos grandes.
- La piel de medio limón (solo la parte amarilla).
- ½ vaina de vainilla (o 1 cucharadita de extracto de vainilla).
- Canela en polvo para espolvorear.
- Azúcar glas para decorar.
Procedimiento Paso a Paso:
- Preparar el horno y el molde: Precalienta el horno a 180°C (350°F). Forra la base de un molde desmontable de unos 22 cm con papel vegetal y engrasa los lados.
- Formar la base: Extiende una hoja de masa filo sobre tu superficie de trabajo. Con una brocha, píntala ligeramente con mantequilla derretida. Arruga la hoja suavemente, como si fuera un acordeón, y luego enróllala sobre sí misma para formar una especie de caracola o roseta. Colócala en el centro del molde. Repite el proceso con el resto de las hojas, colocándolas alrededor de la primera hasta cubrir toda la base del molde.
- Primer horneado: Espolvorea un poco de canela sobre la base de masa filo y hornea durante 20-25 minutos, o hasta que esté dorada y crujiente.
- Preparar la crema: Mientras la base se hornea, calienta en un cazo la leche, la nata, 100g del azúcar, la piel de limón y la vainilla. Lleva a ebullición suave y retira del fuego. Deja que se temple durante unos 10 minutos. Es crucial que no esté hirviendo para el siguiente paso.
- Mezclar con los huevos: En un bol, bate los huevos con los 50g de azúcar restantes. Retira la piel de limón y la vaina de vainilla de la leche. Vierte la leche templada muy lentamente sobre los huevos batidos, en un hilo fino y sin dejar de remover constantemente para evitar que los huevos se cuajen.
- Segundo horneado: Saca la base de masa filo del horno. Con cuidado, vierte la mezcla de crema sobre ella, asegurándote de que penetre por todos los huecos.
- Horneado final: Vuelve a meter el pastel en el horno y hornea durante otros 30 minutos, o hasta que la crema esté cuajada pero aún ligeramente temblorosa en el centro.
- Enfriado y decoración: Deja enfriar el pastel completamente a temperatura ambiente y luego refrigéralo por lo menos 4 horas (idealmente toda la noche). Antes de servir, desmóldalo y espolvoréalo generosamente con azúcar glas.
Tabla Comparativa: Dos Mundos de Sabor
Para visualizar mejor las diferencias y similitudes entre estas dos joyas de la repostería, aquí tienes una tabla comparativa:
| Característica | Pastel de Garbanzos | Pastel Griego |
|---|---|---|
| Ingrediente Sorpresa | Garbanzos (legumbre) | Masa filo (pasta extrafina) |
| Origen | Sinaloa, México | Grecia |
| Textura Principal | Densa, húmeda y compacta | Contraste entre crujiente y cremoso |
| Sabor Dominante | Dulce, con notas de canela y un fondo terroso | Lácteo, avainillado y con toques de limón/canela |
| Complejidad | Media (requiere montar claras) | Media (requiere manejar la delicada masa filo) |
Preguntas Frecuentes
¿A qué sabe realmente el pastel de garbanzos? ¿Se nota la legumbre?
Es la pregunta del millón. Y la respuesta es no, el sabor a garbanzo como tal es prácticamente imperceptible. La legumbre, al hacerse puré y mezclarse con mantequilla, azúcar y canela, se transforma. Aporta principalmente una textura muy suave y una humedad increíble, pero su sabor queda neutralizado por los demás ingredientes, resultando en un pastel dulce y especiado.
¿Es muy difícil trabajar con la masa filo para el pastel griego?
No es difícil, pero requiere atención. El secreto es trabajar con rapidez y mantener las hojas que no estás usando cubiertas con un paño limpio y ligeramente húmedo para evitar que se sequen y se quiebren. No te preocupes si alguna hoja se rompe un poco; la naturaleza "arrugada" de este pastel es muy permisiva con las imperfecciones.
¿Cómo debo conservar estos pasteles?
El pastel de garbanzos se conserva muy bien a temperatura ambiente, cubierto, durante 2-3 días. También puedes guardarlo en el refrigerador para prolongar su vida útil. Por otro lado, el pastel griego debe conservarse siempre en el refrigerador debido a su base de crema. Se mantiene perfecto durante 3-4 días, aunque la capa superior de masa filo puede perder un poco de su textura crujiente con el paso del tiempo.
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