Pastel de Tamal: El Sabor Tradicional, ¡Más Fácil!
02/06/2017
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El aroma de los tamales recién hechos es una de las fragancias más reconfortantes de la cocina mexicana, un eco de celebraciones, reuniones familiares y mañanas frías. Sin embargo, la preparación de este manjar es un ritual que demanda tiempo y paciencia. ¿Qué pasaría si te dijéramos que puedes disfrutar de todo ese sabor tradicional en una fracción del tiempo y con mucho menos esfuerzo? Te presentamos al héroe de las cocinas modernas con alma de antaño: el pastel de tamal. Una versión ingeniosa que captura la esencia del tamal en un formato de pastel o cacerola, ideal para compartir y disfrutar sin complicaciones.
Para preparar tamales dulces, mi recomendación es usar mantequilla. Sigue las instrucciones de la receta, en ocasiones pide batirla o incorporar derretida, en caso de ser batida, deberá tener una textura aereada y consistencia untuosa.
Imagina una lasaña, pero con el corazón de México. El pastel de tamal es, en esencia, un platillo horneado en capas que sustituye las hojas de maíz individuales por un molde grande. Se compone de una base y una cubierta de suave y esponjosa masa de maíz, que envuelve un guiso jugoso y lleno de sabor. Es la respuesta perfecta para cuando el antojo de tamales ataca y no dispones de una tarde entera para armarlos uno por uno. Conserva los ingredientes fundamentales y el perfil de sabor que tanto amamos, pero lo presenta de una forma más directa y accesible, perfecta para una comida familiar de fin de semana o para llevar a una reunión.
Los Pilares del Sabor: Ingredientes Esenciales
Para construir un pastel de tamal memorable, debemos prestar atención a sus tres componentes principales: la masa, la grasa y el relleno. Cada uno juega un papel crucial en el resultado final.
Este tamal dulce se elabora con masa de maíz, manteca de cerdo, polvo para hornear, miel de piloncillo, canela, cacahuates molidos, azúcar, leche evaporada y queso de cabra; se envuelve en hoja de maíz.
La Masa: El Alma del Platillo
La base de todo buen tamal es su masa. Tienes dos excelentes opciones:
Masa de maíz nixtamalizado: Si tienes acceso a una tortillería local, comprar masa fresca es la mejor opción. Su sabor y textura son inigualables.
Harina de maíz para tamales: Es una alternativa práctica y ampliamente disponible. Solo necesitas hidratarla con caldo o agua para obtener una masa perfecta. No olvides añadir polvo para hornear, un ingrediente clave para que la masa se expanda y quede esponjosa.
Un consejo de experto: la masa cruda debe saber ligeramente más salada de lo que te gustaría, ya que durante la cocción al vapor (o en este caso, al horno), parte de la sal se disipa. Si la masa cruda está en su punto de sal, el resultado final podría ser insípido.
La Grasa: El Secreto de la Esponjosidad
La grasa es la responsable de esa textura aérea y suave que se derrite en la boca. La elección de la grasa no solo afecta la textura, sino también el sabor. Aquí te presentamos una tabla comparativa para que elijas la mejor para tu receta.
Tipo de Grasa
Sabor Aportado
Textura Resultante
Ideal Para...
Manteca de Cerdo
Profundo, tradicional y ligeramente salado. Es el sabor clásico del tamal.
Muy esponjosa y húmeda. La más auténtica.
Pasteles de tamal salados, especialmente con rellenos de cerdo o pollo en salsa roja.
Manteca Vegetal
Sabor neutro, no interfiere con el sabor del relleno.
Muy esponjosa y ligera. Una excelente alternativa a la manteca de cerdo.
Cualquier tipo de pastel de tamal salado, ideal para rellenos de pollo en salsa verde o rajas.
Mantequilla
Cremoso, lácteo y ligeramente dulce.
Suave y con una miga más compacta, pero deliciosa.
Pasteles de tamal dulces (con rellenos de piña, fresa, etc.) o algunos salados que busquen un toque gourmet.
El Relleno: El Corazón del Sabor
Aquí es donde tu creatividad puede brillar. El relleno es el alma de tu pastel. Aunque el clásico pollo deshebrado en salsa verde es un ganador seguro, las posibilidades son infinitas: cerdo en adobo, rajas con queso, picadillo, frijoles con chorizo, o incluso opciones vegetarianas con champiñones o flor de calabaza.
Para armar el pastel de tamales utiliza un recipiente preferentemente de vidrio o que puedas introducir en el horno. Primero, esparce una capa de masa preparada y, enseguida, agrega una cuchara grande de salsa verde seguido por pollo desmenuzado. Distribuye todo muy bien para que quede bien relleno.
El Secreto de una Masa Perfecta: ¿Está Lista?
Conseguir el punto exacto de la masa es fundamental. Una masa bien batida y con la cantidad de aire correcta resultará en un pastel ligero y no en un bloque denso. Hay dos pruebas infalibles para saber si has alcanzado la perfección:
La prueba del agua: Toma una pequeña bolita de masa y déjala caer suavemente en un vaso con agua fría. Si la bolita flota, ¡felicidades! Tu masa está lista. Si se hunde, necesita más batido para incorporar más aire.
La prueba de la cuchara: Levanta una porción generosa de masa con una cuchara y voltéala. Si la masa se desprende y cae de golpe, tiene la consistencia perfecta. Si se queda pegada o escurre lentamente, ajústala añadiendo un poco más de líquido (caldo) si está seca, o un poco más de harina si está muy aguada.
Guía Práctica: Armando tu Pastel de Tamal Paso a Paso
Ahora que conoces los secretos, vamos a la acción. Utiliza un recipiente de vidrio o cerámica apto para horno.
Prepara la masa: En un tazón grande, bate la grasa de tu elección hasta que esté pálida y muy esponjosa. Incorpora poco a poco la harina de maíz, el polvo para hornear y la sal. Finalmente, vierte el caldo tibio (el de la cocción del pollo es ideal) mientras sigues batiendo, hasta obtener una consistencia suave y untable, similar a la de un betún espeso.
Engrasa el molde: Unta tu refractario con un poco de manteca o aceite.
Primera capa de masa: Con una espátula, esparce aproximadamente la mitad de la masa en el fondo del molde, creando una capa uniforme de 1 a 2 centímetros de grosor.
Añade el relleno: Distribuye generosamente tu guiso sobre la capa de masa. Asegúrate de que el relleno esté jugoso, con abundante salsa, ya que esta humedad será absorbida por la masa durante el horneado.
Capa final: Cubre el relleno con el resto de la masa, sellando bien los bordes. Puedes alisar la superficie con la espátula o crear texturas decorativas.
¡Al horno!: Cubre el molde con papel aluminio y hornea en un horno precalentado a 180°C (350°F) durante aproximadamente 45 a 60 minutos. El pastel estará listo cuando al insertar un palillo en el centro, este salga limpio. Retira el papel aluminio en los últimos 10 minutos para que la superficie se dore ligeramente.
Un tip extra: Deja reposar el pastel de tamal unos 10-15 minutos antes de cortarlo y servirlo. Esto ayudará a que las capas se asienten y mantenga su forma al servirlo.
Esta receta de pastel de tamal tiene todo lo que te gusta de los tamales, excepto por el largo tiempo que te lleva hacerlos. Este pastel de tamal es una versión rápida de los clásicos tamales, un exquisito plato tradicional mexicano hecho con masa de maíz y carne que se envuelve y se cocina en hojas de maíz.
Versión Dulce: Un Postre Inesperado
¿Y si transformamos este platillo en un postre? ¡Es totalmente posible! Para un pastel de tamal dulce, simplemente sigue estos cambios:
Utiliza mantequilla como grasa.
Sustituye el caldo por leche o una infusión de canela y piloncillo.
Añade azúcar a la masa al gusto.
Rellena con mermeladas, frutas en almíbar como piña o fresa, pasas, nueces, o incluso una mezcla de queso crema con zarzamora.
El resultado es un postre único, reconfortante y delicioso que sorprenderá a todos.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo preparar el pastel de tamal con antelación?
¡Sí! Puedes armarlo y refrigerarlo (sin hornear) hasta por 24 horas. También puedes hornearlo por completo, dejarlo enfriar y refrigerarlo. Se recalienta maravillosamente en el horno o en porciones en el microondas.
Mi pastel quedó seco, ¿qué pudo haber pasado?
Las causas más comunes son una masa con poca grasa o líquido, o un relleno demasiado seco. Asegúrate de que tu guiso tenga suficiente salsa y que la masa esté bien hidratada antes de hornear.
¿Se puede congelar?
Sí, el pastel de tamal se congela muy bien. Envuélvelo bien en plástico film y luego en papel aluminio. Puede durar hasta 3 meses en el congelador. Descongela en el refrigerador durante la noche antes de recalentar.
¿Con qué se acompaña el pastel de tamal?
Sírvelo caliente, acompañado de crema agria, queso fresco desmoronado, rodajas de aguacate y tu salsa picante favorita. ¡Una combinación espectacular!
El pastel de tamal es más que una receta; es una celebración de la tradición adaptada a nuestro ritmo de vida. Es la prueba de que se puede honrar el pasado culinario sin pasar horas en la cocina. Anímate a prepararlo, a experimentar con rellenos y a compartir el increíble sabor de México de una manera nueva y emocionante.
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