16/07/2023
Austria, y en particular su capital, Viena, es un paraíso para los amantes del dulce. Sus cafeterías históricas no son solo lugares para tomar una bebida caliente; son templos dedicados al arte de la pastelería, un legado de la opulencia del Imperio Austrohúngaro. Pasear por sus calles es dejarse seducir por el aroma a mantequilla, azúcar y especias que emana de cada escaparate. Pero ante tal despliegue de maravillas, surge una pregunta inevitable y apasionante: ¿cuál es el mejor postre de Austria? La respuesta no es sencilla, pues se trata de un debate que enfrenta a leyendas culinarias con siglos de historia. En este artículo, nos sumergiremos en este dulce universo para explorar los candidatos al trono y, quizás, ayudarte a elegir tu favorito.

Los Clásicos Inolvidables de la Repostería Austriaca
Antes de coronar a un rey, es fundamental conocer a los miembros de la corte. La pastelería austriaca es rica y variada, con creaciones que han trascendido fronteras y se han ganado un lugar en el corazón de golosos de todo el mundo. Aquí te presentamos a los contendientes más famosos.
Apfelstrudel (Strudel de Manzana)
Húmedo, aromático y reconfortante. El Apfelstrudel es, para muchos, la quintaesencia del postre casero austriaco. Aunque a menudo se asocia con la masa de hojaldre, la receta tradicional utiliza una masa finísima y elástica que se estira a mano hasta volverse casi transparente, ¡tanto que se dice que se podría leer un periódico a través de ella! El relleno es una gloriosa mezcla de manzanas en rodajas finas (generalmente de una variedad ligeramente ácida), pasas remojadas en ron, azúcar, canela y pan rallado tostado en mantequilla para absorber los jugos y añadir un toque crujiente. Se sirve caliente, espolvoreado con azúcar glas, y a menudo acompañado de una generosa porción de nata montada (Schlagobers) o una cálida salsa de vainilla.
Kaiserschmarrn
Traducido literalmente como “el lío del emperador”, el Kaiserschmarrn es un postre tan delicioso como divertido. La leyenda cuenta que fue creado por accidente para el emperador Francisco José I. Se trata de una especie de panqueque grueso y esponjoso que se cocina en una sartén, se desgarra en trozos irregulares con dos tenedores mientras aún está caliente, se carameliza con más mantequilla y azúcar, y se sirve con un acompañamiento de compota de frutas, tradicionalmente de ciruelas (Zwetschkenröster). Es un plato rústico, abundante y absolutamente irresistible, a medio camino entre un postre y un plato principal dulce.
Palatschinken
Similares a las crêpes francesas, las Palatschinken son un pilar de la cocina dulce austriaca. Estas finas tortitas se sirven enrolladas o dobladas, rellenas de una variedad de delicias. El relleno más clásico es la mermelada de albaricoque (Marillenmarmelade), pero también son populares las de queso quark (Topfen), chocolate y nueces. Se sirven espolvoreadas con azúcar glas y a menudo acompañadas de salsa de chocolate o frutos rojos.
La Sachertorte: El Icono Imperial de Viena
Si hay un postre que encarna el esplendor y la elegancia de la Viena imperial, ese es la Sachertorte. Esta tarta de chocolate no es solo un dulce; es una institución, un símbolo nacional y el centro de una de las disputas culinarias más famosas de la historia. Creada en 1832 por un joven aprendiz de pastelero de 16 años llamado Franz Sacher, la tarta nació de la necesidad de impresionar al príncipe Klemens von Metternich. El resultado fue una obra maestra de aparente simplicidad: un bizcocho de chocolate denso y húmedo, dividido por una fina capa de mermelada de albaricoque y cubierto por completo con un glaseado de chocolate negro brillante y profundo. La tradición dicta que debe servirse con una porción de nata montada sin azúcar para equilibrar la intensidad del chocolate. Su sabor es complejo, una sinfonía donde el amargor del chocolate, la acidez frutal del albaricoque y la suavidad de la nata danzan en perfecta armonía.
¿Apfelstrudel vs. Sachertorte? La Gran Batalla Dulce
La elección entre estos dos titanes de la repostería austriaca a menudo divide a locales y turistas. No es solo una cuestión de sabor, sino también de ocasión, textura y tradición. Para aclarar el panorama, hemos preparado una tabla comparativa.
| Característica | Sachertorte | Apfelstrudel |
|---|---|---|
| Origen | Viena, 1832. Un postre de alta repostería creado para la realeza. | Orígenes en el Imperio Otomano, perfeccionado en el Imperio Austrohúngaro. Tradición más rústica y casera. |
| Sabor Principal | Chocolate intenso y profundo, con un contrapunto ácido de mermelada de albaricoque. | Manzana dulce y ácida, realzada con canela y pasas. |
| Textura | Bizcocho denso y compacto, glaseado firme y suave. | Contraste entre la masa fina y crujiente y el relleno tierno y jugoso. |
| Acompañamiento Típico | Nata montada sin azúcar (Schlagobers). | Nata montada, salsa de vainilla o helado de vainilla. |
| Ocasión Ideal | Perfecta para una tarde elegante en una cafetería vienesa, celebraciones especiales. | Un postre reconfortante para después de una comida, ideal en los meses fríos. |
Recetas para Convertir tu Cocina en una Pastelería Vienesa
Aunque la mejor manera de disfrutar de estas delicias es en su tierra natal, puedes traer un trozo de Austria a tu hogar con estas recetas adaptadas para cocineros caseros.
La Auténtica Torta Sacher (Versión Casera)
Ingredientes:
- 2 ½ tazas de harina para todo uso
- 1 ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 ½ cucharadita de sal
- 2 ½ cucharaditas de polvo para hornear
- 2 ½ tazas de azúcar blanca
- 1 taza de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 4 huevos grandes, a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 ½ tazas de leche entera
- Para el glaseado y relleno:
- 2 ½ tazas de chocolate amargo, troceado
- 1/2 taza de nata para batir (crema de leche)
- 1/4 taza de mermelada de albaricoque de buena calidad
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 180°C (350°F). Engrasa y enharina dos moldes redondos de 20 cm.
- En un bol, tamiza y mezcla la harina, el bicarbonato, la sal y el polvo para hornear.
- En otro bol grande, bate la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema pálida y esponjosa.
- Añade los huevos uno a uno, batiendo bien tras cada adición. Incorpora la vainilla.
- Alterna la adición de la mezcla de harina y la leche a la mezcla de mantequilla, empezando y terminando con la harina. Mezcla a baja velocidad solo hasta que se integren los ingredientes.
- Divide la masa equitativamente entre los dos moldes y alisa la superficie.
- Hornea durante 40-50 minutos, o hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio. Deja enfriar en los moldes unos minutos antes de desmoldar sobre una rejilla para que se enfríen por completo.
- Para el montaje: Derrite el chocolate al baño maría. Una vez derretido, retira del fuego y deja que se temple ligeramente. Bate la nata hasta que forme picos suaves y luego incorpórala suavemente al chocolate derretido.
- Coloca una de las tortas en un plato de servir. Calienta ligeramente la mermelada de albaricoque y pincela toda la superficie.
- Cubre con la mitad de la crema de chocolate. Coloca la segunda torta encima.
- Cubre la parte superior y los lados de la torta con el resto de la crema de chocolate, alisando con una espátula. Deja que el glaseado se asiente antes de servir.
El Clásico Strudel de Manzana y Canela
Ingredientes:
- 1/2 taza de mantequilla derretida
- 1/2 taza de azúcar
- 2 tazas de harina para todo uso
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/4 taza de agua fría
- Para el relleno:
- 2 tazas de manzanas en cubos pequeños (tipo Granny Smith)
- 2 cucharadas de jugo de limón
- 1/4 taza de azúcar morena
- 1/2 cucharadita de canela en polvo
- 2 cucharadas de mantequilla
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 180°C (350°F).
- Para la masa: En un bol, mezcla la harina, el azúcar y la sal. Agrega la mantequilla derretida y mezcla. Añade el agua fría poco a poco hasta formar una masa suave. Amasa brevemente y deja reposar.
- Para el relleno: En un bol, mezcla las manzanas con el jugo de limón, el azúcar morena y la canela.
- Extiende la masa sobre una superficie enharinada formando un rectángulo muy fino. Pincela con un poco de mantequilla derretida.
- Distribuye el relleno de manzana sobre la masa, dejando un borde libre en los extremos.
- Enrolla la masa con cuidado, como si fuera un brazo de gitano, y sella los bordes.
- Coloca el strudel en una bandeja para hornear, pincela la superficie con más mantequilla derretida y hornea durante 30-35 minutos o hasta que esté dorado y crujiente.
- Deja enfriar ligeramente antes de cortar y servir.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre los Postres Austriacos
- ¿Cuál es realmente el postre más famoso de Austria?
- Aunque la competencia es reñida, la Sachertorte y el Apfelstrudel son, sin duda, los dos postres austriacos más reconocidos a nivel internacional. La Sachertorte es el emblema de Viena, mientras que el Apfelstrudel representa la tradición casera de todo el país.
- ¿La Sachertorte se come fría o a temperatura ambiente?
- Tradicionalmente, se sirve a temperatura ambiente para que el bizcocho esté tierno y los sabores del chocolate y el albaricoque se aprecien en su totalidad. La nata montada que la acompaña debe estar fría.
- ¿Qué bebida acompaña mejor a estos postres?
- La pareja clásica e insuperable es un café vienés, como un Melange (similar a un cappuccino) o un Einspänner (espresso con nata montada). El café corta la dulzura y complementa perfectamente los sabores.
- ¿Además de los mencionados, qué otro postre austriaco debería probar?
- ¡Por supuesto! No te pierdas la Linzer Torte, considerada una de las tartas más antiguas del mundo, con su característica masa de avellanas y enrejado de mermelada de grosella. También los Buchteln (bollos dulces horneados) o los Topfenknödel (bolas de masa de queso quark) son deliciosos.
Entonces, ¿cuál es el veredicto? La verdad es que no hay una respuesta única. El “mejor” postre de Austria dependerá de tu paladar y del momento. Si buscas elegancia, historia y una experiencia de chocolate inolvidable, la Sachertorte es tu elección. Si anhelas el calor del hogar, la combinación perfecta de fruta y masa crujiente, y un sabor que abraza el alma, el Apfelstrudel te conquistará. Quizás la mejor solución a este delicioso dilema sea no elegir. La verdadera victoria es probarlos todos y dejar que tu propio gusto corone a su rey.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Mejor Postre de Austria: Un Debate Delicioso puedes visitar la categoría Repostería.
