¿Cómo crear una pelota de color favorito?

Pedos de Fraile: El Postre con el Nombre Curioso

26/04/2024

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En el vasto y delicioso universo de la repostería, existen nombres que evocan elegancia, tradición o exotismo. Y luego, existen nombres que, sencillamente, nos sacan una carcajada y despiertan una curiosidad incontrolable. Este es el caso de los famosos "Pedos de Fraile", un postre tradicional español cuyo nombre ha generado más de una anécdota y, sobre todo, mucha confusión. A menudo, por su sonoridad y forma, se le confunde con preparaciones saladas como la "pelota del cocido", pero nada más lejos de la realidad. Hoy vamos a desentrañar el misterio de este dulce celestial, a aprender su historia y a descubrir por qué, a pesar de su peculiar nombre, es una de las joyas de nuestra pastelería.

¿Cómo decorar una pelota con palos?
Para decorar una pelota con palos, empuje un cóctel de palo en cada pelota. Luego, celebre por el palo, pintura, cuatro de ellos con pintura roja. Empuje los palillos en un plano de bloque de poliestireno y dejar las bolas para que se seque. Mientras que las bolas rojas son de secado, insertar los palillos en los restantes tres grandes bolas y pintura de color verde.
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¿Qué Son Realmente los Pedos de Fraile?

Lejos de cualquier asociación salada, los Pedos de Fraile son unos dulces exquisitos y delicados. Se trata de pequeños bocados de masa frita, muy ligeros y aireados, similares a los buñuelos de viento o a los profiteroles. La magia reside en su interior: una masa hueca que se rellena tradicionalmente con una suave y sedosa crema pastelera, aunque también admite otras variantes como nata montada, trufa de chocolate o crema de café. Para finalizar, se espolvorean generosamente con azúcar glas, lo que les da un aspecto níveo y un toque dulce final que contrasta a la perfección con la masa y el relleno.

La masa utilizada para su elaboración es la conocida como masa choux, la misma que se emplea para los profiteroles, lionesas o éclairs. Esta masa tiene la particularidad de que se cocina dos veces: primero en una cazuela con agua, mantequilla, harina y sal, y luego se le añaden los huevos fuera del fuego. Al freírla en aceite caliente, el agua contenida en la masa se convierte en vapor, haciendo que se infle espectacularmente y quede hueca por dentro, creando el receptáculo perfecto para el relleno.

¿Cómo decorar una pelota de tenis?
· Pelota cometa: a una pelota de tenis vieja se lo ponen tres cintas de colores de unos 30 cm, de forma que no se caigan. Muy útil para visualizar trayectorias. · Botellas lastradas: los alumnos rellenarán botellas de plástico vacías con tierra, gravilla. Se tendrá cuidado de que queden bien cerradas.

El Origen de un Nombre Inolvidable

La pregunta del millón es, sin duda, ¿de dónde viene un nombre tan escatológico para un postre tan delicado? Como ocurre con muchas recetas tradicionales, su origen se pierde entre la historia y la leyenda, y existen varias teorías populares que intentan explicarlo:

  • La Leyenda del Convento: La versión más extendida y divertida cuenta que, en un convento, un fraile se encontraba preparando estos dulces cuando, al agacharse, sufrió una flatulencia inesperada. Un compañero monje, a modo de broma, bautizó los postres con el nombre del "incidente", y la ocurrencia tuvo tanto éxito que el nombre perduró.
  • El Sonido al Freír: Otra teoría más técnica sugiere que el nombre proviene del siseo o pequeño "estallido" que hace la masa al entrar en contacto con el aceite caliente, un sonido que, con mucha imaginación, podría asemejarse al que da nombre al dulce.
  • Su Textura Ligera: Una tercera explicación se centra en su consistencia. Al ser tan increíblemente ligeros, aireados y casi etéreos, se les comparó con algo tan fugaz como un "suspiro" o, en su versión más popular, un "pedo". De hecho, en algunas regiones también se les conoce como "Suspiros de Monja", una denominación bastante más poética.

Sea cual sea la verdad, no cabe duda de que el nombre ha contribuido a su fama y ha hecho que nadie que lo escuche pueda olvidarlo.

La Gran Confusión: Pelota del Cocido vs. Pedos de Fraile

Es fundamental aclarar la confusión que a veces se genera, como la mencionada en la información inicial. La "pelota del cocido" es una preparación completamente diferente, un plato salado que acompaña a cocidos como el madrileño o el valenciano. Para que no quede ninguna duda, aquí tienes una tabla comparativa:

CaracterísticaPedos de Fraile (Postre)Pelota del Cocido (Salado)
Tipo de PlatoPostre, dulce de repostería.Acompañamiento de un plato principal, salado.
Ingredientes PrincipalesHarina, agua, mantequilla, huevos, azúcar, crema pastelera.Carne picada (de ternera, cerdo, pollo), pan rallado, huevo, ajo, perejil.
SaborDulce, suave, con notas de vainilla y limón.Salado, especiado, con intenso sabor a carne y caldo.
TexturaMasa exterior crujiente y ligera, interior cremoso.Compacta y jugosa, similar a una gran albóndiga.
Método de CocciónFritura en abundante aceite.Hervida dentro del caldo del cocido.
Momento de ConsumoPostre, merienda, desayuno especial.Como parte del plato principal del cocido.

Anímate a Prepararlos en Casa: Receta Básica

Preparar estos buñuelos en casa es más sencillo de lo que parece y el resultado es espectacular. Aquí te dejamos una receta para que te lances a la aventura.

Ingredientes para la Masa Choux:

  • 250 ml de agua
  • 100 gr de mantequilla sin sal
  • 150 gr de harina de trigo común
  • 1 pizca de sal
  • 4 huevos medianos
  • Abundante aceite de girasol para freír

Ingredientes para la Crema Pastelera:

  • 500 ml de leche entera
  • 4 yemas de huevo
  • 120 gr de azúcar
  • 50 gr de maicena (almidón de maíz)
  • La piel de un limón (solo la parte amarilla)
  • 1 ramita de canela

Pasos a Seguir:

  1. Prepara la crema pastelera: Calienta la leche con la piel de limón y la canela. En un bol, bate las yemas con el azúcar y la maicena. Cuando la leche hierva, retira el limón y la canela y vierte un poco sobre la mezcla de yemas, sin dejar de remover. Devuelve todo al cazo y cocina a fuego medio, removiendo constantemente con unas varillas hasta que espese. Vierte en un recipiente, cubre con film transparente pegado a la superficie para que no cree costra y deja enfriar.
  2. Elabora la masa choux: En un cazo, pon el agua, la mantequilla y la sal a calentar. Cuando la mantequilla se derrita y el agua empiece a hervir, retira del fuego y añade la harina de golpe. Remueve enérgicamente con una cuchara de madera hasta que se forme una bola que se despegue de las paredes.
  3. Incorpora los huevos: Deja que la masa se temple un poco. Añade los huevos uno a uno, no añadas el siguiente hasta que el anterior esté completamente integrado. Obtendrás una masa lisa, brillante y pegajosa.
  4. Fríe los buñuelos: Calienta abundante aceite en una sartén honda o freidora a unos 170-180°C. Con la ayuda de dos cucharitas, ve formando bolitas de masa y echándolas al aceite. No pongas muchas a la vez. Se inflarán y se darán la vuelta solos. Fríelos hasta que estén dorados por todos lados.
  5. Rellena y sirve: Saca los buñuelos con una espumadera y déjalos escurrir sobre papel de cocina. Una vez fríos, hazles un pequeño corte o agujero y, con una manga pastelera, rellénalos con la crema. Finalmente, espolvorea con abundante azúcar glas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Se pueden rellenar con otra cosa que no sea crema pastelera?
¡Por supuesto! Son deliciosos rellenos de nata montada, trufa de chocolate, dulce de leche o incluso cremas de frutas. La versatilidad es una de sus grandes virtudes.
¿Cuál es la diferencia exacta con un buñuelo de viento?
La principal diferencia radica en la masa. Aunque el resultado es similar, los buñuelos de viento tradicionales a menudo se hacen con una masa más simple que no siempre es una masa choux escaldada, pudiendo llevar levadura. Los Pedos de Fraile se identifican casi exclusivamente con la técnica de la masa choux, que les confiere esa ligereza característica.
¿Se pueden hacer al horno en lugar de fritos?
Sí, la masa choux se puede hornear. Si los horneas, obtendrás unos profiteroles o lionesas, que son igualmente deliciosos pero con una textura exterior ligeramente diferente, menos crujiente y más seca que la versión frita.

En definitiva, los Pedos de Fraile son mucho más que un nombre gracioso. Son un testimonio de la creatividad de la repostería conventual, una delicia que ha pasado de generación en generación y una prueba de que, a veces, las mejores recetas tienen las historias más inesperadas. La próxima vez que oigas su nombre, olvida la pelota del cocido y piensa en un bocado dulce, ligero y cremoso que te transportará al cielo. ¡No dejes que su nombre te intimide y atrévete a probarlos!

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