24/02/2021
Hay recetas que marcan un antes y un después en nuestro repertorio, y la Tarta Guinness es, sin duda, una de ellas. Quizás la idea de incorporar cerveza en un postre te suene extraña o incluso arriesgada, pero te aseguro que el resultado es una de las experiencias más deliciosas y sorprendentes que tu paladar pueda experimentar. Lejos de lo que se podría pensar, el sabor a alcohol desaparece por completo en el horno, dejando tras de sí un bizcocho de chocolate increíblemente húmedo, denso y con unas notas a malta tostada que recuerdan al café o al regaliz. Es una tarta adulta, sofisticada y, lo mejor de todo, visualmente espectacular, imitando a la perfección una pinta de cerveza negra con su cremosa espuma blanca.

Esta receta es una adaptación personal de la famosa creación de la chef británica Nigella Lawson. Después de probar la original, sentí que podía ajustarse para equilibrar el dulzor y la cantidad de cobertura, logrando una versión que, en mi opinión, alcanza la perfección. Te invito a que dejes los prejuicios a un lado y te animes a preparar este postre que, te lo garantizo, se convertirá en el centro de todas las miraciones en tu próxima celebración.
Un Postre con Historia y Carácter
La Tarta Guinness no es solo una mezcla de ingredientes; es un homenaje a la cultura irlandesa y británica. Su nombre no es casualidad: no solo utiliza la emblemática cerveza negra Guinness como ingrediente estrella, sino que su apariencia final es un guiño directo a la famosa pinta servida en los pubs. El bizcocho, de un color negro intenso gracias a la combinación del cacao puro y la cerveza, representa el líquido, mientras que el frosting de queso crema, blanco y esponjoso, simula la característica espuma. Es una genialidad tanto en sabor como en concepto, una creación que demuestra que la pastelería es también un arte lleno de creatividad y audacia.
¿A qué Sabe Realmente la Tarta Guinness?
Esta es la pregunta del millón y la principal barrera para muchos. ¡Desterremos el mito! La tarta no sabe a cerveza. El proceso de cocción evapora el alcohol y transforma por completo el perfil de sabor de la Guinness. Lo que aporta la cerveza es una increíble profundidad y complejidad al chocolate. El amargor característico de la malta tostada intensifica el sabor del cacao, creando un bizcocho húmedo y con un dulzor muy equilibrado. El resultado es un sabor que muchos describen como similar a una trufa de chocolate muy intensa, con matices tostados y una textura aterciopelada que se deshace en la boca. Es un sabor complejo y memorable que te hará replantearte el uso de ingredientes inesperados en tus postres.
Ingredientes: La Alquimia Perfecta
Para esta receta, utilizaremos un molde desmontable de 22 cm de diámetro. Las cantidades están ajustadas para un equilibrio perfecto entre el bizcocho y la cobertura. Recuerda que la calidad de los ingredientes, especialmente el cacao y la mantequilla, marcará la diferencia en el resultado final.

Para el Bizcocho Oscuro y Profundo:
- 250 ml de Cerveza Negra tipo Guinness
- 250 gr de Mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 75 gr de Cacao en polvo de buena calidad, sin azúcar
- 200 gr de Azúcar moreno
- 250 gr de Harina de trigo común
- 2 ½ cucharaditas de Bicarbonato sódico
- 140 ml de Nata para montar (35% materia grasa) o crema batida
- 2 Huevos grandes (L)
- 1 cucharadita de esencia de Vainilla
Para el Frosting de Queso Cremoso:
- 200 gr de Queso crema tipo Philadelphia, a temperatura ambiente
- 100 gr de Azúcar glas (impalpable)
- 250 ml de Nata para montar (35% materia grasa), muy fría
Elaboración Paso a Paso: Tu Guía para el Éxito
La preparación es más sencilla de lo que parece. Sigue estos pasos con atención y el éxito estará asegurado. La clave está en el orden y en la preparación previa de los ingredientes (mise en place).
1. Preparando el Bizcocho Húmedo
- Infusionar la cerveza: En un cazo mediano, calienta la cerveza negra a fuego medio. Es importante que no llegue a hervir. Cuando esté bien caliente, retírala del fuego.
- Derretir la mantequilla: Añade la mantequilla cortada en cubos a la cerveza caliente. Remueve suavemente con una espátula hasta que la mantequilla se haya derretido por completo. Reserva esta mezcla para que se temple un poco.
- Mezclar los ingredientes secos: En un bol grande, tamiza la harina, el cacao en polvo y el bicarbonato. Añade el azúcar moreno y mezcla todo muy bien con unas varillas para que se integren y no queden grumos.
- Mezclar los ingredientes líquidos: En otro bol, bate ligeramente los huevos. Añade la nata líquida y la esencia de vainilla, y mezcla todo hasta obtener una preparación homogénea.
- Unir las mezclas: Vierte la mezcla de cerveza y mantequilla (que ya deberá estar tibia) sobre la mezcla de huevos y nata. Remueve bien.
- Crear la masa final: Ahora, vierte poco a poco la mezcla líquida total sobre el bol de los ingredientes secos. Con unas varillas manuales, mezcla suavemente hasta que no queden rastros de harina. No batas en exceso. Obtendrás una masa bastante líquida, ¡no te asustes, es así como debe ser!
- Hornear: Precalienta el horno a 180°C con calor arriba y abajo (o solo abajo si tu horno es muy potente). Engrasa y enharina tu molde desmontable de 22 cm. Vierte la masa en el molde y hornea durante 45-55 minutos. Sabrás que está listo cuando al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
- Enfriar: Una vez horneado, deja el bizcocho en el molde sobre una rejilla durante 10 minutos. Pasado ese tiempo, desmóldalo con cuidado y déjalo enfriar por completo sobre la rejilla. Este paso es crucial antes de poner el frosting.
2. El Frosting de Queso: La Espuma Perfecta
- Enfriar los utensilios: Un truco infalible es meter el bol y las varillas de la batidora en el congelador durante 15 minutos antes de empezar. Esto ayudará a que la nata monte perfectamente.
- Preparar la base de queso: En un bol, bate el queso crema (que debe estar a temperatura ambiente para evitar grumos) con el azúcar glas tamizado hasta obtener una crema suave y sin grumos.
- Montar la nata: En el bol frío, monta la nata (que debe estar muy fría) con la batidora de varillas a velocidad media-alta hasta que forme picos firmes.
- Integrar con suavidad: Añade la mezcla de queso y azúcar a la nata montada. Intégrala en dos o tres tandas, usando una espátula y con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, para no perder el aire y mantener la esponjosidad.
3. Montaje y Presentación Final
Cuando el bizcocho esté completamente frío (esto es muy importante, o el frosting se derretirá), cúbrelo con la crema de queso. No busques un acabado perfecto y liso. La gracia de esta tarta es extender el frosting con una espátula de forma irregular, creando montañitas y texturas que simulen la espuma de una pinta de cerveza negra recién servida. ¡Y listo! Tu obra de arte está terminada.
Tabla Comparativa de Recetas
Como mencioné, esta receta es una adaptación. Para los más curiosos o para quienes prefieren los postres más contundentes, aquí tienes una tabla comparativa con las cantidades originales de Nigella Lawson.
| Ingrediente | Mi Versión Adaptada | Versión Original (Nigella) |
|---|---|---|
| Azúcar (Bizcocho) | 200 gr (Moreno) | 400 gr |
| Queso Crema (Frosting) | 200 gr | 300 gr |
| Azúcar Glas (Frosting) | 100 gr | 150 gr |
| Nata Líquida (Frosting) | 250 ml | 360 ml |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Puedo usar otra cerveza negra que no sea Guinness?
- Sí, puedes usar otra cerveza tipo stout o porter. Cada una aportará matices ligeramente diferentes, pero el resultado general será similar. Busca una cerveza con cuerpo y notas tostadas.
- ¿La tarta contiene alcohol? ¿Pueden comerla los niños?
- Durante el horneado, la práctica totalidad del alcohol se evapora. La cantidad residual es insignificante, similar a la que puede encontrarse en un extracto de vainilla. Generalmente se considera apta para todos los públicos, pero la decisión final es personal.
- ¿Cómo conservo la tarta?
- Debido al frosting de queso y nata, debes conservarla siempre en el frigorífico. Guárdala en un recipiente hermético para que no absorba olores y se mantendrá perfecta durante 3-4 días. De hecho, ¡el sabor se intensifica y está aún más rica al día siguiente!
- ¿Puedo congelar la Tarta Guinness?
- Sí, puedes congelar el bizcocho solo, sin el frosting. Envuélvelo bien en film transparente y luego en papel de aluminio. Se conservará hasta 3 meses. Para descongelarlo, déjalo a temperatura ambiente. El frosting es mejor prepararlo en el momento de servir.
- ¿Y si quiero hacer muffins en lugar de una tarta?
- ¡Es una idea excelente! La masa es perfecta para hacer muffins o cupcakes. Simplemente reparte la masa en cápsulas para muffins llenándolas hasta 2/3 de su capacidad y hornea a 180°C durante unos 20-25 minutos, o hasta que un palillo salga limpio. Una vez fríos, decóralos con el frosting.
En definitiva, la Tarta Guinness es mucho más que un simple bizcocho de chocolate. Es una declaración de intenciones, una tarta que habla de atrevimiento, de sabores profundos y de la alegría de sorprender. Anímate a prepararla, disfruta del proceso y, sobre todo, del momento de compartir una porción de esta maravilla de la repostería.
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