07/04/2016
En el universo de los sabores que definen a una nación, hay creaciones que trascienden el simple acto de comer para convertirse en leyenda. Este es el caso del merengón de guanábana de Myriam Camhi, un postre que no solo deleitó paladares, sino que marcó el inicio de un imperio dulce y consolidó a su creadora como una de las pioneras de la repostería gourmet en Colombia. La historia de esta icónica torta se remonta a un momento preciso: enero de 1982. En ese mes, lo que comenzó como una receta familiar en el garaje de una casa, se convirtió en la primera factura de un negocio que cambiaría para siempre la escena pastelera del país. Este artículo es un homenaje a esa primera torta, a la mujer detrás de ella y al legado imborrable que dejó en cada bocado.

El Origen de un Ícono: Myriam Camhi y su Pasión por la Dulzura
Toda gran historia tiene un comienzo humilde, y la de Myriam Camhi no es la excepción. Su amor por la cocina no fue adquirido en prestigiosas escuelas culinarias, sino heredado directamente de su madre, Ida Alcalay. Era en las cenas familiares de los viernes donde la joven Myriam observaba y absorbía la magia de la cocina, el arte de mezclar ingredientes, de probar combinaciones audaces para dar vida a platos con un sabor único. Esta herencia fue el cimiento sobre el cual construiría su futuro, una pasión empírica que la llevaría a experimentar por su cuenta.
El escenario de sus primeras creaciones fue el garaje de su casa. Lejos de las cocinas industriales y los equipos de última generación, fue allí donde, con sus propias manos y un talento innato, comenzó a dar forma a sus sueños. No era una empresaria con un plan de negocios, sino una amante de la repostería que encontró en el dulce la mejor forma de expresión. Fue en ese modesto espacio donde nació la receta que la catapultaría al éxito: el merengón de guanábana. Una combinación perfecta entre el crujiente y aéreo merengue y la acidez tropical y cremosa de la guanábana, una fruta emblemática de Colombia. Este postre no era solo delicioso; era una declaración de principios, una muestra de innovación en una época donde la repostería de alta gama no era tan común en el país.
Del Garaje a un Imperio Dulce: La Expansión de un Sueño
El éxito del merengón de guanábana fue inmediato y arrollador. El boca a boca se convirtió en su mejor publicidad, y pronto el garaje de su casa se vio desbordado por una demanda creciente. Los clientes no solo querían una porción, querían la torta entera para sus celebraciones, para sus mesas, para compartir un momento de felicidad. Myriam Camhi comprendió que su pasión tenía el potencial de convertirse en algo mucho más grande.
El primer paso fue alquilar la cocina de un restaurante local, un movimiento estratégico que le permitió aumentar la producción sin perder el toque artesanal que la caracterizaba. Con más espacio, también llegaron más manos. Fiel a su espíritu, muchas de las personas que comenzaron a trabajar con ella en esos primeros días se convirtieron en parte de la familia, aprendiendo y replicando sus recetas con la misma dedicación. Como recordaba su hija Denise, muchas de esas colaboradoras iniciales continuaron en la empresa por décadas, manteniendo viva la memoria y el sabor original de Myriam.
El verdadero salto llegó en el año 2000, cuando inauguró su primer café en el norte de Bogotá, en la carrera novena con calle 81A. Sin embargo, la fama de sus tortas era tal que incluso ese local pronto se quedó pequeño. Esto la llevó a trasladarse a un espacio más amplio y emblemático en la calle 81 con carrera octava, que hoy funciona como su sede principal y corazón de la marca. De un garaje a diez establecimientos a nivel nacional, el sueño de Myriam se había materializado en un sólido emprendimiento que era sinónimo de calidad y excelencia.
Tabla Comparativa: La Evolución del Negocio
| Característica | Los Inicios (Años 80) | El Legado (Actualidad) |
|---|---|---|
| Ubicación Principal | El garaje de su casa | Sede principal en Bogotá y 10 establecimientos nacionales |
| Menú Destacado | Merengón de Guanábana como producto estrella | Más de 3,000 productos homologados, incluyendo postres, tortas de sal y desayunos |
| Equipo de Trabajo | Myriam y ayudantes de confianza | Un extenso equipo de pasteleros y personal que mantiene las recetas originales |
| Reconocimiento | Fama local por el boca a boca | Múltiples Premios La Barra como la mejor repostería del país |
Más Allá del Merengón: Otros Tesoros del Recetario de Myriam Camhi
Aunque el merengón de guanábana fue la llave que le abrió las puertas del éxito, el genio creativo de Myriam Camhi no se detuvo ahí. Su recetario se expandió para incluir una vasta gama de delicias que se convirtieron en clásicos por derecho propio. Cada creación llevaba su sello de calidad, equilibrio y sabor inolvidable. Entre los postres más famosos que forman parte de su legado se encuentran:
- Torta W: Una irresistible combinación de chocolate y arequipe que se ha convertido en una de las favoritas de los clientes.
- Napoleón de Arequipe: Capas finas y crujientes de hojaldre intercaladas con generosas porciones del más cremoso arequipe colombiano.
- Choco Flan: Una audaz y deliciosa fusión entre la intensidad del chocolate de una torta y la suavidad sedosa de un flan.
- Torta de Zanahoria: Su versión de este clásico mundial es reconocida por su humedad, su perfecto balance de especias y su inconfundible cobertura de queso crema.
- Tiramisú: Una interpretación magistral del postre italiano, adaptado al paladar local sin perder su esencia.
Con el tiempo, la marca también incursionó en el mundo de lo salado, ofreciendo tortas de sal, desayunos y otros platos especiales, demostrando una versatilidad que consolidó sus locales como destinos gastronómicos completos.
Un Legado que Perdura en Familia
Myriam Camhi falleció el 10 de enero de 2021, dejando un vacío en la repostería colombiana, pero también un legado construido con dulzura y tenacidad. Su visión, sin embargo, está lejos de desaparecer. Hoy, el negocio continúa siendo un asunto familiar, con su hija, Denise Camhi, al frente de la imagen y el producto de la cadena. Ella, junto con el equipo que su madre formó, se ha encargado de que el nombre de Myriam Camhi siga siendo sinónimo de excelencia.
"Sigue siendo un negocio familiar y estamos en el día a día y, bueno, trabajando para que su nombre sea un legado que se mantenga por muchos años", expresó Denise. Esta promesa se refleja en la constancia de la calidad y en la preservación de las recetas que hicieron famosa a su madre. El espíritu de Myriam vive en cada torta que sale de sus cocinas, en cada cliente que sonríe al probar uno de sus postres. Su historia es una inspiración, la prueba de que una idea nacida en un garaje puede endulzar la vida de todo un país.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál fue la primera torta de Myriam Camhi que se hizo famosa?
La primera creación que la llevó al éxito fue el merengón de guanábana, cuya primera venta se registró en enero de 1982. Este postre se considera el punto de partida de su carrera como pastelera de renombre.
¿Quién fue Myriam Camhi?
Myriam Camhi fue una reconocida pastelera empírica, considerada la pionera de la repostería gourmet en Colombia. Fundó una de las cadenas de pastelerías más prestigiosas del país, que lleva su nombre, y fue galardonada en múltiples ocasiones por su trayectoria, innovación y la calidad de sus productos.
¿Qué otros postres son famosos de la pastelería Myriam Camhi?
Además del icónico merengón de guanábana, otros postres muy populares incluyen la Torta W, el Napoleón de arequipe, el Choco Flan, la torta de zanahoria y el tiramisú.
¿El negocio de Myriam Camhi sigue funcionando tras su fallecimiento?
Sí, la cadena de pastelerías Myriam Camhi continúa operando y prosperando bajo la dirección de su familia, principalmente su hija Denise Camhi, quien se ha comprometido a mantener vivo el legado y la calidad que su madre estableció.
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