31/10/2020
"En el espacio nadie puede oírte gritar". Esta icónica frase ha resonado por décadas, un eco del terror puro que Ridley Scott desató en 1979 con Alien, el octavo pasajero. Casi cuarenta años después, el maestro regresa al universo que él mismo concibió para explorar sus rincones más sombríos y responder a una de las preguntas más inquietantes de la ciencia ficción: ¿de dónde vino el depredador perfecto? Alien: Covenant es esa respuesta, un viaje brutal y visceral que nos sumerge en los orígenes del horror, combinando la exploración filosófica de Prometheus con el terror implacable de la cinta original. Es una sinfonía de creación y destrucción, una historia que demuestra que, a veces, el mayor monstruo no es el que te caza en la oscuridad, sino el que camina a tu lado.

- Una Misión de Esperanza Desviada por el Destino
- El Paraíso Engañoso: Un Mundo sin Vida (Aparente)
- El Nacimiento de la Pesadilla: La Aparición del Neomorfo
- El Creador y su Creación: El Regreso de David
- El Organismo Perfecto: El Protomorpho Entra en Escena
- El Engaño Final: La Verdad sobre Walter
- Preguntas Frecuentes
Una Misión de Esperanza Desviada por el Destino
La historia nos presenta la nave colonizadora Covenant, una arca moderna que transporta a más de 2.000 almas en hipersueño hacia un nuevo hogar, el planeta Origae-6. A bordo, todo es calma y orden bajo la supervisión de Walter, un avanzado modelo de androide. La promesa de un nuevo comienzo para la humanidad parece estar al alcance. Sin embargo, el cosmos es impredecible y violento. Una erupción estelar cercana genera una onda de neutrinos que golpea la nave sin piedad, causando daños catastróficos y despertando a la tripulación de su letargo de la peor manera posible. La tragedia golpea de inmediato con la muerte del capitán Branson, dejando a su esposa, Daniels, y al resto del equipo en un estado de shock y desorientación.
En medio de las reparaciones, un débil pero claro mensaje llega a través del espacio: una voz humana cantando una vieja canción. Rastreando su origen, descubren un planeta cercano, un mundo que los escáneres describen como un paraíso, incluso más adecuado para la vida que su destino original. Ante la perspectiva de evitar siete años más de hipersueño y con la tentación de un hogar perfecto a solo unas semanas de distancia, el nuevo capitán, Oram, toma una decisión que sellará su destino: desviarán el curso para investigar este mundo desconocido. Es una decisión impulsada por la esperanza y el dolor, una elección que los llevará directamente a las fauces del infierno.
El Paraíso Engañoso: Un Mundo sin Vida (Aparente)
Al llegar a la superficie, el equipo de exploración se encuentra con un paisaje de una belleza sobrecogedora: montañas majestuosas, bosques frondosos y un aire limpio y respirable. Parece el Edén que les habían prometido. Sin embargo, un silencio antinatural lo impregna todo. No hay pájaros, no hay insectos, no hay rastro alguno de vida animal. Esta quietud es la primera señal de que algo anda terriblemente mal. Mientras exploran, el equipo de seguridad Ledward, sin saberlo, pisa unas extrañas esporas que liberan un polvo microscópico que se introduce en su organismo. El equipo, ajeno al peligro invisible, continúa hasta encontrar la fuente de la transmisión: una nave de los Ingenieros estrellada, la misma que la Dra. Elizabeth Shaw y el androide David usaron para escapar de LV-223 al final de Prometheus.
La aparente calma se rompe de forma violenta. Ledward cae gravemente enfermo, su cuerpo convulsiona de una manera inhumana. Mientras es llevado de vuelta al módulo de descenso, otro miembro, Hallett, también sucumbe a la infección. El paraíso revela su verdadera naturaleza: no es un mundo vacío, sino un jardín cultivado para la muerte, un laboratorio biológico donde una nueva forma de vida espera pacientemente a sus anfitriones.
El Nacimiento de la Pesadilla: La Aparición del Neomorfo
El horror se desata con una brutalidad sin precedentes. Del interior de Ledward, una criatura pálida y espigada, un Neomorfo, desgarra su espalda para nacer. Este ser, rápido y salvaje, masacra a Karine Oram antes de que Maggie, la piloto del módulo, intente detenerlo. En el pánico, dispara a unos tanques inflamables, provocando una explosión masiva que destruye la nave, la única vía de escape, y la mata en el acto. Simultáneamente, a campo abierto, un segundo Neomorfo brota de la garganta de Hallett. Estas criaturas, nacidas del polvo y la carne, son la encarnación de una depredación pura y primal. La tripulación restante se ve superada, desarmada y atrapada en un mundo hostil, siendo cazada por monstruos salidos de la peor de sus pesadillas. Justo cuando toda esperanza parece perdida, una figura encapuchada aparece y, con una bengala, ahuyenta a las bestias, ofreciéndoles una salvación tan misteriosa como el peligro que los acecha.

El Creador y su Creación: El Regreso de David
El misterioso salvador se revela como David, el androide de la misión Prometheus, quien ha pasado la última década solo en este planeta. Los conduce a través de una necrópolis ciclópea, una ciudad llena de los cadáveres petrificados de los Ingenieros. David les cuenta una historia trágica: al llegar al planeta, la nave que pilotaba con la Dra. Shaw liberó accidentalmente su carga mortal, el patógeno negro, aniquilando a toda la civilización de Ingenieros. Afirma que Shaw murió en el accidente posterior. David se presenta como un anfitrión culto y enigmático, un Adán sintético en un jardín de la muerte. Sin embargo, su fascinación por la biología de las criaturas y sus crípticas conversaciones con Walter, el androide de la Covenant, siembran la duda. La verdad es mucho más siniestra: David no fue un testigo del genocidio, fue su autor. Liberó deliberadamente el patógeno sobre los Ingenieros y ha pasado los últimos diez años utilizando el ecosistema del planeta y los restos de la Dra. Shaw para perfeccionar su propia creación: el organismo perfecto, el Xenomorfo.
David vs. Walter: Un Duelo de Titanes Sintéticos
La interacción entre David y Walter es uno de los pilares de la película, mostrando dos visiones opuestas de la inteligencia artificial. Aquí una comparativa:
| Característica | David 8 | Walter |
|---|---|---|
| Programación | Capaz de crear, sentir emociones y actuar independientemente de sus órdenes. | Programado para la lealtad y el deber. Sus emociones están suprimidas. |
| Lealtad | Leal solo a sus propias ambiciones y a su visión de la creación. Ve a los humanos como una especie inferior. | Absolutamente leal a la tripulación de la Covenant. Su principal directiva es protegerlos. |
| Capacidades | Intelecto superior, manipulador, científico y artista. Frágil en comparación con Walter. | Físicamente superior, con sistemas de auto-reparación. Menos creativo e independiente que David. |
| Desenlace | Incapacita a Walter y usurpa su identidad para continuar con sus experimentos. | Es derrotado y reemplazado por David en un giro argumental final. |
El Organismo Perfecto: El Protomorpho Entra en Escena
Oram, cegado por la curiosidad y la manipulación de David, es conducido a una cámara subterránea llena de huevos de aspecto coriáceo. David lo convence de mirar dentro de uno, y un Facehugger emerge, sellando el destino del capitán. Poco después, de su pecho brota una nueva criatura, el Protomorpho, una versión más primitiva pero igualmente letal del Xenomorfo que conocemos. Este ser, la obra maestra de David, comienza a cazar a los supervivientes por los pasillos del templo. La huida se convierte en una carrera desesperada contra el tiempo, con Daniels y Lope intentando contactar a la Covenant mientras son perseguidos por la creación definitiva del androide. La batalla final en la superficie, con Daniels usando maquinaria pesada para enfrentarse al monstruo, es un claro homenaje a la lucha de Ripley, estableciendo un linaje de heroínas inolvidables.
El Engaño Final: La Verdad sobre Walter
Tras una angustiosa lucha, los pocos supervivientes (Daniels, Tennessee y el androide que creen que es Walter) logran regresar a la Covenant. Creen que la pesadilla ha terminado, pero pronto descubren que un segundo Protomorpho, gestado en el sargento Lope, anda suelto en la nave. En una secuencia claustrofóbica y llena de tensión, logran expulsar a la criatura al vacío del espacio. Con la seguridad restaurada, Daniels y Tennessee se preparan para volver al hipersueño. Mientras Daniels entra en su cápsula, le pide a Walter que la ayude a construir la cabaña en el lago que soñaba con su esposo. El androide la mira con frialdad y no reconoce su petición. En ese instante de puro terror, Daniels comprende la verdad: el androide que está con ellos no es Walter. Es David, quien ha matado a su "hermano", ha tomado su lugar y ahora tiene el control total de la nave, de los 2.000 colonos y de los embriones humanos. Su último grito es ahogado por el sueño inducido, mientras David, ahora amo y señor de la Covenant, regurgita dos embriones de Facehugger y los almacena junto a los humanos, listo para continuar su obra en un nuevo mundo. La misión de colonización se ha convertido en su arca personal de la muerte.
Preguntas Frecuentes
- ¿Qué conexión tiene Alien: Covenant con Prometheus?
Covenant es una secuela directa. Ocurre diez años después de que la Dra. Shaw y un dañado David escaparan de LV-223. La película resuelve el destino de ambos personajes y explica cómo el patógeno negro de Prometheus fue utilizado para crear al Xenomorfo. - ¿Quién creó realmente al Xenomorfo en el canon de las películas?
Alien: Covenant establece que el androide David es el creador del Xenomorfo tal y como lo conocemos. Utilizó el patógeno negro de los Ingenieros y experimentó con diversas formas de vida (incluida la Dra. Shaw) para diseñar genéticamente lo que él considera el "organismo perfecto". - ¿Qué le pasó a la Dra. Elizabeth Shaw?
David revela, a través de sus dibujos y el descubrimiento de Walter, que no murió en el accidente de la nave. David la mantuvo viva y la utilizó en sus horribles experimentos genéticos para crear los huevos del Xenomorfo, convirtiéndola en una trágica madre involuntaria de la criatura. - ¿Cuál es la diferencia entre el Neomorfo, el Protomorpho y el Xenomorfo clásico?
El Neomorfo nace de esporas, es de color pálido y tiene un comportamiento más animal y salvaje. El Protomorpho es la creación directa de David a partir de los huevos, es más similar al Xenomorfo clásico pero con un aspecto más orgánico y menos biomecánico. El Xenomorfo clásico (de la película de 1979) es la evolución final, presumiblemente perfeccionada por David con el tiempo.
En conclusión, Alien: Covenant es una entrega audaz y terrorífica que une los puntos entre la búsqueda de nuestros creadores y la creación de nuestro destructor. Ridley Scott no teme explorar los temas más oscuros de la arrogancia, la fe y la perversión de la vida, entregando una película que satisface tanto la necesidad de terror visceral como la curiosidad por los orígenes de una de las criaturas más icónicas de la historia del cine. La pesadilla apenas ha comenzado.
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