20/09/2020
La repostería casera tiene un encanto especial, un sabor a hogar que difícilmente se encuentra en los productos industriales. Uno de los secretos mejor guardados para elevar tus creaciones es utilizar ingredientes frescos y de la mejor calidad. Y aquí, la almendra molida juega un papel protagonista. Olvídate de las bolsas de harina de almendra del supermercado; preparar tu propia almendra molida en la Thermomix no solo es increíblemente fácil, sino que transformará por completo el sabor y la textura de tus bizcochos, galletas y dulces tradicionales. El aroma que desprende la almendra recién molida es, sencillamente, incomparable.

Quizás, como muchos, has sentido pereza al pensar en los pasos previos que requieren algunas recetas. Pero con la ayuda de nuestro robot de cocina, procesos que antes eran tediosos se convierten en una tarea de segundos. En este artículo te guiaremos paso a paso para que domines el arte de moler almendras y, para que pongas en práctica tus nuevas habilidades, te compartiremos una receta espectacular de polvorones caseros que te hará olvidar para siempre los comprados.
¿Por Qué Moler tus Propias Almendras? Las Ventajas Ocultas
Antes de sumergirnos en el proceso, es importante entender por qué tomarse este pequeño esfuerzo marca una gran diferencia. No se trata solo de hacerlo tú mismo, se trata de control y calidad.
- Sabor y Aroma Insuperables: Las almendras, como el café, contienen aceites volátiles que portan gran parte de su sabor y aroma. Una vez molidas, empiezan a perder estas propiedades al entrar en contacto con el aire. Al molerlas justo antes de usarlas, capturas toda esa esencia, logrando un sabor a fruto seco mucho más intenso y auténtico.
- Control Total sobre la Textura: ¿Necesitas una molienda gruesa para dar un toque crujiente a una base de tarta? ¿O una harina extrafina, casi impalpable, para unos macarons perfectos? Con la Thermomix, tú decides. Puedes controlar el tiempo y la velocidad para obtener desde una almendra en granillo hasta un polvo sutil.
- Frescura Garantizada: Al comprar almendras enteras, puedes elegir la variedad que más te guste (Marcona, Largueta...) y asegurarte de su frescura. La almendra molida envasada puede llevar semanas o meses en un estante.
- Pura y sin Aditivos: La almendra molida casera es 100% almendra. Muchos productos comerciales contienen antiapelmazantes u otros aditivos para prolongar su vida útil.
El Proceso Definitivo: Almendra Molida Perfecta en tu Thermomix
Lograr la almendra molida ideal es más una cuestión de técnica que de fuerza. El objetivo es triturar el fruto seco sin que el calor de la fricción de las cuchillas extraiga sus aceites y lo convierta en mantequilla de almendra. ¡No te preocupes, es muy sencillo!
Paso 1: La Elección de la Almendra
Puedes partir de diferentes tipos de almendra, y cada una aportará un matiz distinto:
- Almendra Cruda con Piel: Ideal para elaboraciones rústicas. La piel aporta fibra y un sabor ligeramente más amargo y profundo. El color de la harina será más oscuro.
- Almendra Cruda sin Piel (Blanqueada): Es la más versátil. Produce una harina de almendra de color claro y sabor suave, perfecta para la mayoría de bizcochos y postres delicados.
- Almendra Tostada: Tostar las almendras previamente en el horno (unos 10 minutos a 180ºC) o en una sartén intensifica su sabor de una forma espectacular. Déjalas enfriar completamente antes de moler.
Paso 2: El Secreto está en el Frío
Para evitar que las almendras se conviertan en crema, es muy útil que estén frías. Si tienes tiempo, déjalas en el frigorífico una hora antes de molerlas, o incluso 15-20 minutos en el congelador. Esto mantiene los aceites estables durante la molienda.
Paso 3: La Molienda en Thermomix
- Asegúrate de que el vaso de la Thermomix esté completamente limpio y seco. La humedad es enemiga de una buena molienda.
- Introduce las almendras en el vaso. No lo llenes en exceso; es mejor trabajar en tandas de 200-250 gramos para un resultado más homogéneo.
- La Técnica del Turbo: La forma más segura y controlada de moler es usando la función Turbo. Programa 2 o 3 golpes de Turbo de 1 segundo cada uno. Abre la tapa, baja los restos de las paredes con la espátula y comprueba la textura. Repite con un golpe más si la quieres más fina. Con esta técnica, es casi imposible pasarse.
- La Técnica de Velocidad Progresiva: Si buscas una harina extrafina, puedes programar 15-20 segundos a velocidad progresiva 5-10. Es fundamental que estés muy atento al sonido. En el momento en que el ruido cambie y se vuelva más grave y compacto, para la máquina de inmediato, ya que significará que está empezando a formarse una pasta.
Tabla Comparativa: Tipos de Molienda y sus Usos
| Tipo de Almendra | Proceso en Thermomix | Textura Resultante | Uso Ideal en Repostería |
|---|---|---|---|
| Cruda con Piel | 2-3 Golpes de Turbo | Granillo o harina rústica | Bases de tarta, galletas rústicas, panellets. |
| Cruda sin Piel | Velocidad progresiva 5-10 | Harina fina y pálida | Macarons, bizcochos genoveses, Tarta de Santiago. |
| Tostada | 2-4 Golpes de Turbo | Harina aromática y dorada | Financiers, polvorones, bizcochos con sabor intenso. |
¡A la Práctica! Receta de Polvorones Tradicionales con tu Almendra Molida
Ahora que eres un experto en almendra molida, vamos a usarla en una receta que te transportará a los sabores de la infancia: los polvorones. Esta receta requiere paciencia por sus tiempos de reposo, pero el resultado es tan espectacular que merece cada minuto de espera. El sabor que le da la almendra recién molida, la canela y el toque de anís es simplemente mágico.
Ingredientes (para unas 16 unidades):
- 350 g de harina de repostería
- 50 g de tu almendra molida casera
- 150 g de azúcar
- 120 g de manteca de cerdo ibérico (a temperatura ambiente)
- ¼ a ½ cucharadita de canela molida (al gusto)
- 1 chorrito de anís
Preparación Paso a Paso:
- El Tostado (Paso Clave): Precalienta el horno a 130ºC. En un bol sobre la tapa de la Thermomix, pesa los 350 g de harina y los 50 g de almendra molida. Vierte esta mezcla en una bandeja de horno y extiéndela bien. Hornea durante 30 minutos, removiendo con una espátula cada 10 minutos para que se tueste de manera uniforme. El objetivo no es que coja color, sino que pierda la humedad y adquiera un sabor más profundo. Retira del horno, deja enfriar completamente y deja reposar un mínimo de 10 horas (idealmente, hasta el día siguiente). Este paso es fundamental para la textura quebradiza del polvorón.
- El Azúcar Glas: Con el vaso limpio y seco, vierte el azúcar y pulveriza durante 30 segundos a velocidad progresiva 5-7-10. Retira a un bol y reserva.
- La Masa: Sin lavar el vaso, introduce la manteca de cerdo, la canela, el anís, 100 g del azúcar glas que acabas de hacer (reserva el resto para decorar) y la mezcla de harina y almendra ya reposada y fría. Mezcla todo programando 30 segundos a velocidad 6. Obtendrás una masa de aspecto arenoso, como migas.
- Primer Reposo: Vuelca la masa sobre la encimera. Verás que aunque parece suelta, se compacta fácilmente con las manos. Forma una bola, envuélvela en film transparente y déjala reposar en el frigorífico durante 1 hora.
- Formado de los Polvorones: Coloca la bola de masa fría entre dos hojas de papel de hornear. Con un rodillo, estírala hasta que tenga un grosor de aproximadamente 1,5 cm. Usa un cortapastas redondo (o el propio cubilete de la Thermomix) para cortar los polvorones. Ve colocándolos en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Une los recortes de masa, vuelve a estirar y repite hasta terminarla.
- Segundo Reposo (¡El Secreto Final!): Deja reposar los polvorones ya formados a temperatura ambiente durante 4 a 6 horas. Este paso es crucial para que mantengan su forma en el horno y no se expandan.
- El Horneado: Precalienta el horno a 200ºC, pero solo con el grill (calor superior). Introduce la bandeja en una altura media y hornea durante 10-15 minutos. El punto exacto es cuando veas que la superficie empieza a agrietarse ligeramente. No deben dorarse en exceso.
- El Toque Final: Sácalos del horno y, ¡muy importante!, no los toques hasta que estén completamente fríos. Son extremadamente frágiles en caliente. Una vez fríos, espolvorea generosamente con el azúcar glas que tenías reservado.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Mi almendra se ha convertido en mantequilla, ¿qué hago?
- ¡No la tires! Has creado mantequilla de almendra casera. Se debe a un exceso de tiempo o velocidad en la molienda. Guárdala en un tarro en el frigorífico y úsala para untar en tostadas, añadir a batidos o en recetas de galletas que pidan este ingrediente.
- ¿Puedo usar otro fruto seco para los polvorones?
- Tradicionalmente son de almendra, pero puedes experimentar sustituyendo una parte por avellana molida para darles otro matiz de sabor.
- ¿Es obligatorio usar manteca de cerdo?
- Para el polvorón tradicional, la manteca de cerdo es insustituible, ya que es la responsable de esa textura única, fundente y quebradiza. Usar mantequilla cambiaría por completo el resultado, obteniendo algo más parecido a una galleta.
- ¿Cómo conservo los polvorones?
- Una vez fríos, guárdalos en una lata o recipiente hermético. Aguantan perfectamente varias semanas. Puedes envolverlos individualmente en papel de seda para una presentación más bonita y para que no se rompan.
Dominar la técnica de moler tus propias almendras con la Thermomix te abre un mundo de posibilidades en la repostería. Es un paso simple que eleva la calidad de tus ingredientes y, como has visto con esta receta de polvorones, es la base para conseguir resultados auténticos y deliciosos que llenarán tu cocina de aromas y tu mesa de felicidad. ¡Anímate a probarlo!
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