26/05/2019
La Nutella, esa mágica y sedosa crema de cacao y avellanas, ha trascendido su rol de simple acompañante del pan para convertirse en la protagonista indiscutible de innumerables postres. Su sabor inconfundible y su textura untuosa la hacen el ingrediente perfecto para crear delicias que deleitan a grandes y chicos. Entre todas las creaciones posibles, la tarta de Nutella brilla con luz propia. Es un postre que evoca celebración, confort y puro placer. Lo mejor de todo es que, a pesar de su apariencia sofisticada y su sabor gourmet, prepararla es sorprendentemente sencillo. Es la solución ideal para una celebración de última hora, una tarde de antojo o simplemente para darte un gusto especial sin complicarte en la cocina. A continuación, te guiaremos a través del maravilloso mundo de la tarta de Nutella, presentándote no una, sino dos recetas espectaculares para que elijas tu favorita: una versión clásica horneada y otra fría, perfecta para los días de calor.

Entendiendo a la Estrella: ¿Qué es la Nutella?
Antes de ponernos manos a la masa, es justo dedicarle un momento a nuestro ingrediente principal. La Nutella es una crema para untar de origen italiano, elaborada principalmente con azúcar, aceite de palma, avellanas, cacao, leche desnatada en polvo, y lecitina de soja. Su popularidad es tan grande que se ha convertido en un fenómeno cultural a nivel mundial. Su éxito en la repostería radica en su equilibrio perfecto entre el dulzor del chocolate y el sabor tostado y profundo de las avellanas, además de una consistencia que se integra maravillosamente en masas, cremas y rellenos.
Es importante tener en cuenta su perfil nutricional. Si bien es una fuente de energía gracias a su contenido en minerales como el hierro y el calcio, también es alta en azúcares y grasas. Dos cucharadas (unos 37 gramos) aportan aproximadamente 200 calorías. Por ello, se recomienda un consumo moderado, disfrutándola como lo que es: un capricho excepcional que hace la vida un poco más dulce.
Receta 1: Tarta de Nutella Cremosa al Horno
Esta versión es para los amantes de las texturas suaves y profundas. El ligero toque del horno concentra los sabores y le da al relleno una consistencia similar a la de un brownie muy tierno o una mousse horneada. Es simplemente espectacular.
Ingredientes
- Para la base:
- 200 g de galletas tipo María o Digestive
- 100 g de mantequilla sin sal, derretida
- Para el relleno:
- 400 g de Nutella (un bote mediano)
- 500 ml de nata para montar (crema de leche) con 35% de materia grasa, bien fría
- 2 huevos grandes
Paso a Paso
- Preparar la base: Precalienta el horno a 180°C. Tritura las galletas hasta obtener una textura de arena gruesa. Puedes hacerlo con un procesador de alimentos o metiéndolas en una bolsa y pasando un rodillo por encima. Vierte la mantequilla derretida sobre las galletas trituradas y mezcla con una espátula o con las manos hasta que toda la galleta esté humedecida.
- Montar la base: Vierte la mezcla de galleta en un molde desmontable de unos 22 cm de diámetro. Con la base de un vaso o con los dedos, presiona firmemente la mezcla contra el fondo y un poco por los lados para crear una base compacta y uniforme.
- Hornear la base: Hornea la base durante 10 minutos. Esto ayudará a que quede más crujiente y estable. Pasado el tiempo, retírala del horno y déjala enfriar mientras preparas el relleno.
- Crear el relleno: En un bol grande, bate la Nutella con los huevos hasta que estén completamente integrados. En otro bol aparte, monta la nata bien fría con unas varillas eléctricas hasta que forme picos suaves. Es crucial que la nata esté muy fría para que monte correctamente.
- Integrar la mezcla: Con una espátula y movimientos envolventes, incorpora la nata montada a la mezcla de Nutella y huevo. Hazlo en dos o tres tandas para evitar que la nata pierda aire y el relleno quede denso. El objetivo es una mezcla esponjosa y homogénea.
- Hornear la tarta: Vierte el relleno sobre la base de galleta ya fría. Alisa la superficie con la espátula. Hornea a 180°C durante unos 20-25 minutos. El centro debe quedar ligeramente tembloroso, como un flan. Se terminará de asentar al enfriar.
- Enfriar y servir: Apaga el horno y deja la tarta dentro con la puerta entreabierta durante una hora para que no sufra un cambio brusco de temperatura. Luego, déjala enfriar por completo a temperatura ambiente y, finalmente, refrigérala un mínimo de 4 horas antes de desmoldar y servir.
Receta 2: Tarta Fría de Nutella y Queso (Sin Horno)
Esta es la opción perfecta para cuando no quieres encender el horno. Es una tarta tipo cheesecake, increíblemente cremosa, fresca y con un intenso sabor a Nutella que se equilibra a la perfección con la acidez del queso crema. ¡Una delicia total!
Ingredientes
- Para la base:
- 200 g de galletas de chocolate (tipo Oreo sin el relleno) o Digestive
- 80 g de mantequilla sin sal, derretida
- Para el relleno:
- 500 g de queso crema tipo Philadelphia, a temperatura ambiente
- 150 g de azúcar glas (impalpable)
- 400 g de Nutella
- 250 ml de nata para montar (crema de leche) con 35% de materia grasa, bien fría
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Paso a Paso
- Preparar la base: Tritura las galletas hasta que parezcan polvo fino. Mézclalas con la mantequilla derretida hasta obtener una pasta homogénea.
- Montar la base: Cubre la base de un molde desmontable de 22 cm con la mezcla, presionando muy bien para que quede compacta. Refrigera el molde durante al menos 30 minutos mientras preparas el relleno.
- Preparar el relleno de queso: En un bol grande, bate el queso crema (que debe estar a temperatura ambiente para evitar grumos) con el azúcar glas hasta que la mezcla esté suave y sin grumos.
- Añadir el sabor: Incorpora la Nutella y el extracto de vainilla a la mezcla de queso y bate de nuevo hasta que el color y la textura sean uniformes.
- Montar la nata: En un recipiente aparte y bien frío, monta la nata con unas varillas eléctricas hasta que forme picos firmes.
- Unir las mezclas: Agrega la nata montada a la crema de Nutella y queso. Con una espátula, intégrala con movimientos suaves y envolventes para mantener la esponjosidad y el aire de la nata.
- Montar la tarta: Saca el molde con la base de la nevera y vierte el relleno sobre ella. Alisa la superficie con una espátula para que quede nivelada y bonita.
- Refrigerar: Cubre el molde con film transparente y refrigera la tarta durante un mínimo de 6 horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche. Este tiempo es fundamental para que adquiera la consistencia perfecta.
Tabla Comparativa: ¿Cuál es tu Tarta Ideal?
| Característica | Tarta al Horno | Tarta Fría sin Horno |
|---|---|---|
| Textura | Suave y densa, similar a una mousse horneada o un brownie fundente. | Firme pero muy cremosa, como un cheesecake clásico. |
| Sabor | Sabor a Nutella muy concentrado e intenso. | Sabor a Nutella equilibrado con la acidez y frescura del queso crema. |
| Dificultad | Fácil. El único punto de atención es el horneado. | Muy fácil. No requiere cocción, solo paciencia para el enfriado. |
| Tiempo Activo | Aproximadamente 20 minutos. | Aproximadamente 20 minutos. |
| Tiempo Total | ~ 5 horas (incluyendo enfriado). | ~ 7 horas (incluyendo refrigeración). |
Ideas para Decorar y Acompañar
Una vez que tu tarta esté lista, ¡es hora de darle el toque final! Ambas versiones son deliciosas por sí solas, pero una buena decoración las eleva a otro nivel. Aquí tienes algunas ideas:
- Nata montada: Un clásico que nunca falla. Puedes usar una manga pastelera para hacer rosetones.
- Avellanas tostadas: Pícalas groseramente y espárcelas por encima para un toque crujiente y potenciar el sabor.
- Frutos rojos: Fresas, frambuesas o arándanos aportan un toque de acidez que contrasta maravillosamente con el dulzor de la tarta.
- Virutas de chocolate: Ralla un poco de chocolate negro o con leche por encima.
- Bombones: Coloca algunos Ferrero Rocher o Kinder Bueno para una presentación de lujo.
Para acompañar, un café espresso o un vaso de leche fría son opciones perfectas. Si buscas algo más sofisticado, una infusión de menta o frutos rojos limpiará el paladar y complementará el postre a la perfección.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Puedo usar una base de galletas diferente?
- ¡Por supuesto! Las galletas María o Digestive son neutras, pero puedes usar galletas de mantequilla, de chocolate, o incluso de avena para darle un toque diferente.
- Mi tarta fría no ha cuajado bien, ¿por qué?
- Las causas más comunes son no haber respetado el tiempo mínimo de refrigeración (6 horas es lo ideal), no haber montado bien la nata, o que el queso crema no fuera lo suficientemente graso. Asegúrate de usar ingredientes de buena calidad y de tener paciencia.
- ¿Es posible congelar la tarta de Nutella?
- Sí, ambas versiones se pueden congelar. Envuélvela bien en film transparente y luego en papel de aluminio. Puede durar hasta un mes. Para descongelar, pásala a la nevera la noche anterior a su consumo.
- ¿Cuánto tiempo se conserva en la nevera?
- Una vez preparada, la tarta se conserva perfectamente en la nevera, bien tapada, durante 3 o 4 días.
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