09/04/2021
Los amantes de las tartas de queso y de la Nutella están de enhorabuena. Imagina la fusión perfecta: la cremosidad inconfundible del cheesecake y el sabor intenso y adictivo a chocolate y avellanas de la Nutella. El resultado es un postre celestial, una tarta de textura suave y sabor profundo que se convierte en el broche de oro para cualquier comida de celebración. Es ideal para acompañar el café de sobremesa, una infusión relajante o simplemente para darse un capricho con un vaso de leche fresca. Prepárate para descubrir no solo cómo hacerla, sino también los secretos que la convierten en una obra maestra de la repostería casera.

- Un Viaje en el Tiempo: La Sorprendente Historia del Cheesecake
- La Fusión Perfecta: Nace la Tarta de Queso con Nutella
- Receta Detallada: Tarta de Queso con Nutella Sin Horno
- Cheesecake Sin Horno vs. Horneado: ¿Cuál Elegir?
- Más Allá de la Tarta: Prueba este Increíble Helado de Queso Casero
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
Un Viaje en el Tiempo: La Sorprendente Historia del Cheesecake
Aunque hoy lo asociamos a creaciones modernas y sofisticadas, el pastel de queso es uno de los postres más antiguos que existen. Sus orígenes se remontan a la Antigua Grecia, hace más de 4,000 años. El primer registro escrito que menciona una tarta de queso pertenece al médico griego Aegimus, quien dedicó un libro entero al arte de su elaboración. Este postre energético era considerado un manjar y se dice que se servía a los atletas durante los primeros Juegos Olímpicos.
Sin embargo, fueron los romanos quienes popularizaron la receta. Marcus Porcius Cato, conocido como Catón el Viejo, incluyó una receta de un pastel de queso llamado "savillum" en su libro "De Agricultura". Aquellas primeras versiones eran muy distintas a las que conocemos hoy; se elaboraban con quesos frescos como la ricotta, miel y harina, y su textura era más rústica. Con la expansión del Imperio Romano, la receta viajó por toda Europa, adaptándose y evolucionando en cada región hasta convertirse en el postre globalmente amado que es hoy en día.
La Fusión Perfecta: Nace la Tarta de Queso con Nutella
El mundo de la repostería está en constante evolución, y la tarta de queso ha demostrado ser un lienzo en blanco perfecto para la creatividad. De esta experimentación nacen maravillas como la tarta de queso con Nutella, una creación que une la tradición milenaria del cheesecake con uno de los sabores más icónicos del siglo XX. Esta versión es una explosión de sabores que genera una sensación de puro placer en el paladar.
Esta delicia presenta una crujiente corteza de galleta de chocolate, un relleno increíblemente cremoso donde el queso y la crema de avellanas se abrazan, y a menudo se corona con una capa de ganache de chocolate y avellanas tostadas. Es, sin duda, la máxima expresión de indulgencia para cualquier amante del chocolate.
Receta Detallada: Tarta de Queso con Nutella Sin Horno
Una de las mayores ventajas de esta receta es su sencillez y que no requiere encender el horno. Con unos pocos ingredientes de calidad y un poco de paciencia para el tiempo de refrigeración, podrás crear un postre que dejará a todos tus invitados boquiabiertos. Su mezcla de texturas, desde la base crujiente hasta el relleno sedoso, la hace irresistible.
Ingredientes (para un molde de 18-20 cm)
- Para la base:
- 125 g de galletas tipo Digestive (o de chocolate para un sabor más intenso)
- 35 g de mantequilla sin sal, derretida
- 50 g de Nutella
- Para el relleno:
- 350 g de queso crema tipo Philadelphia, a temperatura ambiente
- 250 g de Nutella
- 30 g de azúcar glas (impalpable)
- Para la decoración (opcional):
- Avellanas tostadas y picadas
- Virutas de chocolate
- Un poco de Nutella extra, ligeramente calentada para hacer hilos
Paso a Paso Detallado
- Preparar la base: En un procesador de alimentos o robot de cocina, tritura las galletas hasta obtener una textura de arena fina. Si no tienes procesador, puedes meterlas en una bolsa de cierre hermético y aplastarlas con un rodillo.
- Mezclar la base: En un bol, mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida y los 50 g de Nutella. Remueve bien hasta obtener una masa homogénea y húmeda, similar a la arena mojada.
- Formar la base: Vierte esta mezcla en la base de un molde desmoldable de unos 18 cm de diámetro. Con el dorso de una cuchara o la base de un vaso, presiona firmemente para compactar la masa y crear una base uniforme. Reserva el molde en la nevera mientras preparas el relleno.
- Elaborar el relleno: En un recipiente hondo, coloca el queso crema (¡es fundamental que esté a temperatura ambiente para evitar grumos!) junto con los 250 g de Nutella restantes y el azúcar glas. Bate con unas varillas eléctricas o manuales hasta que la mezcla sea suave, cremosa y sin grumos. Si te cuesta integrar los ingredientes, puedes calentar la mezcla muy suavemente al baño maría, removiendo constantemente, hasta que se unifique.
- Montar la tarta: Saca el molde de la nevera y vierte con cuidado la crema de queso y Nutella sobre la base de galleta. Extiéndela de manera uniforme con una espátula de silicona. Para alisar la superficie, puedes dar unos golpecitos suaves al molde contra la encimera.
- El tiempo de refrigeración: Este es el paso más importante. Cubre el molde con film transparente y llévalo a la nevera. Debe enfriarse durante un mínimo de 5-6 horas, aunque lo ideal es dejarla reposar toda la noche. La paciencia aquí es tu mejor aliada para lograr la consistencia perfecta.
- El toque final: Media hora antes de servir, puedes meter la tarta en el congelador. Esto ayudará a que se desmolde más fácilmente, ya que es un postre delicado. Pasa un cuchillo fino por los bordes y abre el molde con cuidado. Decora con las avellanas tostadas, virutas de chocolate o lo que más te guste. ¡Y a disfrutar!
Cheesecake Sin Horno vs. Horneado: ¿Cuál Elegir?
Ambas versiones del cheesecake son deliciosas, pero tienen diferencias clave. Aquí te las mostramos para que elijas tu favorita.

| Característica | Cheesecake Sin Horno (como el de Nutella) | Cheesecake Horneado (estilo New York) |
|---|---|---|
| Textura | Muy cremosa, ligera, similar a un mousse denso. | Densa, firme, más compacta y aterciopelada. |
| Tiempo de Preparación | Rápido de montar, pero requiere largo tiempo de refrigeración. | Más tiempo de preparación activa y horneado, más enfriamiento lento. |
| Dificultad | Baja. Ideal para principiantes. El principal riesgo es no dejarlo enfriar lo suficiente. | Media-Alta. Requiere controlar la temperatura del horno para evitar grietas. |
| Ingredientes Clave | Queso crema, nata para montar (a veces), gelatina o el propio chocolate para dar cuerpo. | Queso crema, huevos, nata agria, azúcar. Los huevos son el agente aglutinante. |
Más Allá de la Tarta: Prueba este Increíble Helado de Queso Casero
Si eres un verdadero fanático de los postres con queso, tu aventura culinaria no puede detenerse en la tarta. En los últimos años, se han popularizado versiones gourmet como el helado de queso azul o de gorgonzola, sabores intensos para paladares atrevidos. Pero no necesitas buscar quesos exóticos para disfrutar de esta delicia. Con esta receta, podrás preparar un helado de queso cremoso y suave que te sorprenderá.
Receta de Helado de Queso Cremoso
Ingredientes
- 300 ml de crema de leche (nata para montar, 35% M.G.)
- 3 huevos (yemas y claras separadas)
- 150 gramos de azúcar
- 100 gramos de queso crema
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Preparación Paso a Paso
- En un bol, bate la crema de leche hasta que esté semi-montada y resérvala en la nevera.
- En otro recipiente, mezcla el queso crema, las yemas de huevo, el azúcar y la esencia de vainilla. Bate bien hasta obtener una crema homogénea y sin grumos.
- En un tercer bol, bate las claras de huevo a punto de nieve firme.
- Ahora, integra las tres mezclas con movimientos suaves y envolventes. Primero, añade la crema de queso a la nata semi-montada, y finalmente, incorpora las claras a punto de nieve para aportar aire y esponjosidad.
- Vierte la mezcla final en un recipiente apto para congelador, cúbrelo y llévalo a congelar durante al menos 4 horas. Para una textura aún más cremosa, puedes remover la mezcla cada hora durante las primeras 3 horas.
- Recuerda sacar el helado del congelador y pasarlo a la nevera unos 15 minutos antes de servirlo para que alcance la textura perfecta.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar otro tipo de queso para la tarta de Nutella?
Sí. Aunque el queso crema tipo Philadelphia es el ideal por su sabor ligeramente ácido que equilibra el dulzor, puedes usar queso Mascarpone. El resultado será aún más cremoso y denso, con un sabor más lácteo y suave.
¿Cuánto tiempo dura el cheesecake de Nutella en la nevera?
Bien cubierto con film transparente o en un recipiente hermético, se conserva en perfectas condiciones entre 3 y 4 días en la nevera. De hecho, muchas personas afirman que el sabor se intensifica y la textura mejora al día siguiente de su preparación.
Mi base de galleta quedó muy dura, ¿qué hice mal?
Esto suele ocurrir por un exceso de mantequilla o por compactarla demasiado fuerte. Asegúrate de seguir las proporciones indicadas y de presionar la base lo justo para que quede unida, pero sin aplicar una fuerza excesiva.
¿Se puede congelar la tarta de queso con Nutella?
¡Sí! Es un postre que congela muy bien. Puedes congelarla entera o en porciones. Envuélvela muy bien en varias capas de film transparente y luego en papel de aluminio. Se conservará hasta por 2 meses. Para descongelar, pásala a la nevera la noche anterior a su consumo.
Ya sea que te decidas por la irresistible tarta de queso con Nutella o te aventures con el sorprendente helado de queso, estás a un paso de disfrutar de postres que no solo deleitan el paladar, sino que crean momentos inolvidables. ¡Anímate a prepararlos y comparte el placer!
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