¿Cómo hacer trufas de chocolate?

Tarta San Marcos: Receta Clásica y Fácil en Casa

11/11/2022

Valoración: 4.72 (8336 votos)
Índice de Contenido

La Tarta de San Marcos: Un Icono de Celebración en tu Mesa

Hay postres que son más que una simple receta; son un símbolo de celebración, un recuerdo de momentos felices y un pilar de la repostería tradicional. La Tarta de San Marcos, también conocida en algunas regiones como Tarta Reina, es sin duda uno de ellos. Su equilibrio perfecto entre la esponjosidad del bizcocho, la suavidad de la nata, la intensidad de la trufa y el característico dulzor caramelizado de su cobertura de yema la convierten en la protagonista indiscutible de cumpleaños, bodas y cualquier festejo que se precie. Aunque su apariencia pueda parecer compleja, hoy desvelaremos todos los secretos para que puedas prepararla en casa de una forma sencilla y con un resultado que dejará a todos boquiabiertos. Acompáñanos en este viaje por sus sabores y texturas, y aprende a dominar cada uno de sus componentes para crear una obra maestra.

¿Cómo preparar una crema de trufa casera?
Esos “retales” culinarios son los ideales para preparar una estupenda crema de trufa casera y triunfar elaborando las más variadas recetas que puedas imaginar. Introduce esos pequeños trozos de trufa negra en un vaso para triturar y añade media cucharadita de sal y dos cucharadas soperas de AOVE.

Los Pilares de una Tarta Perfecta: Entendiendo sus Componentes

El éxito de la Tarta de San Marcos reside en la calidad y la correcta elaboración de cada una de sus partes. No es una tarta de un solo sabor, sino una sinfonía donde cada instrumento debe sonar en perfecta armonía. Vamos a desglosar cada uno de sus elementos clave.

El Bizcocho Genovés: La Base Aérea

El alma de esta tarta es un buen bizcocho genovés. A diferencia de otros bizcochos, su particularidad es que no utiliza levadura química ni impulsor. ¿Su secreto? El aire. Toda su increíble esponjosidad y volumen provienen del batido minucioso de los huevos. Las claras se montan a punto de nieve firme, creando una estructura de millones de burbujas de aire, mientras que las yemas se baten con el azúcar hasta blanquear y triplicar su volumen. La clave final es integrar estos dos batidos junto con la harina usando movimientos envolventes, suaves y precisos, para no perder ni una pizca de ese aire que tanto nos ha costado conseguir. El resultado es una base densa pero increíblemente ligera, capaz de soportar el peso de los rellenos y absorber el almíbar sin deshacerse.

La Nata Montada y la Trufa Casera: El Corazón Cremoso

El relleno de esta tarta es un juego de contrastes. Por un lado, tenemos la nata montada o chantilly, pura suavidad y frescura. Para conseguir una nata perfecta, es imprescindible que la nata líquida tenga un alto porcentaje de materia grasa (mínimo 35%) y que esté muy, muy fría, al igual que el bol y las varillas que vayamos a usar. El frío es el mejor aliado para que monte con firmeza.

Por otro lado, la trufa, que en este contexto se refiere a la nata trufada. Lejos de ser complicada, es simplemente una nata montada a la que se le añade cacao puro en polvo. Este ingrediente aporta un contrapunto de sabor a chocolate amargo que equilibra el dulzor general de la tarta y añade una profundidad deliciosa. Es el relleno que le da carácter y un toque de intensidad inconfundible.

¿Cómo hacer trufas de chocolate?
Un toque de licor o ron puede ser lo que tus trufas necesitan para ese plus de sabor. Y si la masa es de vainilla y quieres trufas de chocolate puedes agregar un par de cucharadas de cacao amargo. Arma bolitas de masa, puedes ayudarte con una cucharita para lograr que todas las trufas tengan aproximadamente la misma cantidad de masa.

La Crema de Yema Tostada: El Sello de Identidad

Si hay algo que hace reconocible a la Tarta de San Marcos a primera vista es su brillante y dorada capa superior. La crema de yema, también llamada yema pastelera o yema quemada, es una preparación delicada a base de yemas de huevo, azúcar y un poco de maicena para espesar. Se cocina a fuego lento hasta obtener una textura cremosa y sedosa. Una vez extendida sobre la tarta, llega el momento mágico: se espolvorea una fina capa de azúcar por encima y se carameliza con un soplete de cocina. Este proceso no solo crea una capa crujiente y deliciosa, sino que también intensifica los sabores, dando lugar a la icónica yema tostada.

Tarta San Marcos vs. Tarta Reina: Pequeños Matices

Aunque a menudo se usan como sinónimos, existe una sutil diferencia entre ambas denominaciones, que suele radicar en la decoración final. Hemos preparado una tabla para que puedas ver claramente sus similitudes y su principal distinción.

CaracterísticaTarta de San MarcosTarta Reina
BizcochoGenovésGenovés
Relleno 1Nata TrufadaNata Trufada
Relleno 2Nata MontadaNata Montada
Cobertura SuperiorCrema de Yema TostadaCrema de Yema Tostada
Decoración LateralAlmendras laminadas o crocantiNata montada o trufa

Receta Detallada: Manos a la Obra

Ahora que conocemos la teoría, es hora de pasar a la práctica. Sigue estos pasos con atención y conseguirás una tarta espectacular.

Ingredientes Necesarios

  • Para el Bizcocho Genovés (molde 20 cm):
    • 6 huevos medianos
    • 150 g de azúcar
    • 150 g de harina de trigo todo uso
    • Una pizca de sal
  • Para el Almíbar:
    • 50 ml de agua
    • 50 g de azúcar
    • 15 ml de ron (opcional)
  • Para la Nata Montada:
    • 400 g de nata para montar (mín. 35% M.G.), muy fría
    • 80 g de azúcar glas
  • Para la Nata Trufada:
    • 200 g de nata para montar (mín. 35% M.G.), muy fría
    • 30 g de azúcar glas
    • 1 cucharada de cacao puro en polvo
  • Para la Crema de Yema:
    • 3 yemas de huevo medianas
    • 100 g de azúcar
    • 40 ml de agua
    • 6 g de maicena (almidón de maíz)
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Para Decorar:
    • Almendras laminadas o crocanti
    • Azúcar blanco para quemar la yema

Elaboración Paso a Paso

1. Preparación del Bizcocho Genovés:

  1. Precalienta el horno a 180°C con calor arriba y abajo, sin ventilador. Prepara un molde de 20 cm forrando solo la base con papel de horno. No engrases los laterales.
  2. Separa las claras de las yemas. Monta las claras con la pizca de sal a punto de nieve bien firme. Sabrás que están listas si puedes voltear el bol sin que se caigan. Reserva.
  3. En otro bol, bate las yemas con el azúcar durante 5-6 minutos con varillas eléctricas, hasta que la mezcla blanquee, esté muy esponjosa y haya doblado su volumen.
  4. Tamiza la harina sobre la mezcla de yemas e intégrala con las varillas. La masa se volverá densa, es normal.
  5. Incorpora las claras montadas a la masa en tres o cuatro tandas. Utiliza una espátula y haz movimientos suaves y envolventes de abajo hacia arriba para no perder el aire.
  6. Vierte la masa en el molde, alísala y hornea durante 25-30 minutos o hasta que al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio.
  7. Saca del horno, deja reposar 5 minutos en el molde, desmolda y deja enfriar por completo sobre una rejilla.

2. Preparación de Rellenos y Coberturas:

  1. Crema de Yema: Calienta el agua y el azúcar en un cazo hasta que hierva y el azúcar se disuelva. Deja templar. En un bol, mezcla las yemas con la maicena y la vainilla. Vierte el almíbar templado poco a poco sobre las yemas sin dejar de remover. Vuelve a poner la mezcla en el cazo a fuego medio y cocina, removiendo constantemente, hasta que espese (unos 8-10 minutos). Vierte en un bol y cúbrela con film transparente a piel (tocando la superficie) para que no cree costra. Deja enfriar.
  2. Nata Montada y Nata Trufada: Monta los 400 g de nata muy fría. Cuando empiece a espesar, añade los 80 g de azúcar glas y sigue batiendo hasta que forme picos firmes. Reserva en la nevera. Repite el proceso para la trufa: monta los 200 g de nata y, cuando empiece a espesar, añade los 30 g de azúcar glas y la cucharada de cacao. Bate hasta que esté firme y reserva en frío.
  3. Almíbar: Calienta el agua, disuelve el azúcar y, fuera del fuego, añade el ron si lo deseas.

3. Montaje y Decoración Final:

  1. Una vez el bizcocho esté completamente frío, córtalo horizontalmente en tres discos de igual grosor con una lira de pastelería o un cuchillo de sierra.
  2. Coloca el primer disco en el plato de servir. Pincélalo generosamente con un tercio del almíbar.
  3. Cubre el disco con toda la nata trufada, extendiéndola de manera uniforme.
  4. Coloca el segundo disco de bizcocho encima, presiona suavemente y empápalo con la mitad del almíbar restante.
  5. Extiende la mitad de la nata montada sobre este disco, creando una capa nivelada. Reserva la otra mitad para decorar.
  6. Coloca el último disco de bizcocho, presiona ligeramente y pincela con el resto del almíbar.
  7. Cubre los laterales de la tarta con una fina capa de la nata montada que has reservado. Esto ayudará a que las almendras se peguen.
  8. Vierte la crema de yema ya fría sobre la superficie de la tarta y extiéndela con una espátula.
  9. Espolvorea azúcar blanco sobre la yema y caramelízala con un soplete de cocina hasta que esté dorada y crujiente.
  10. Pega las almendras laminadas por todo el lateral de la tarta.
  11. Coloca la nata montada restante en una manga pastelera con boquilla de estrella y decora el borde superior de la tarta a tu gusto.
  12. Refrigera la tarta un mínimo de 4 horas antes de servir, idealmente de un día para otro, para que los sabores se asienten.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo congelar la Tarta de San Marcos?
Sí, perfectamente. Puedes congelarla entera o en porciones. Si la congelas entera, hazlo sin envolver y, una vez dura, protégela bien con film transparente. Para descongelar, retira el film y déjala en la nevera 24 horas. Si la congelas en porciones, envuelve cada trozo individualmente una vez congelado para disfrutarla cuando quieras.
¿Es obligatorio usar alcohol en el almíbar?
No, es totalmente opcional. Si la tarta va a ser consumida por niños, simplemente omite el ron. El almíbar seguirá cumpliendo su función de aportar jugosidad y dulzor.
Mi nata no monta, ¿cuál puede ser el problema?
Las dos causas más comunes son: que la nata no tenga suficiente materia grasa (debe ser de 35% o más) o que no esté lo suficientemente fría. Asegúrate de que tanto la nata como los utensilios (bol, varillas) estén bien fríos antes de empezar.
¿Cómo conservo la tarta una vez terminada?
Debido a sus rellenos de nata y la crema de yema, es imprescindible conservarla siempre en la nevera hasta el momento de servirla. Se mantendrá perfecta durante 2-3 días.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Tarta San Marcos: Receta Clásica y Fácil en Casa puedes visitar la categoría Pastelería.

Subir