21/10/2017
Este año, el Día del Padre tiene el potencial de ser el más dulce de todos. Dejemos de lado los regalos tradicionales como corbatas o colonias y centrémonos en crear un recuerdo memorable, uno que se pueda saborear y compartir. ¿Qué mejor manera de decir "te quiero, papá" que con una tarta hecha en casa, con dedicación y cariño? Preparar un postre para él no es solo un regalo, es una experiencia que podréis disfrutar juntos, creando un momento especial alrededor de la mesa. La clave está en elegir una receta que sea deliciosa, sorprendente y, sobre todo, que podamos preparar con antelación para disfrutar del día sin estrés. A continuación, te presentamos tres opciones infalibles, diseñadas para conquistar a tres tipos de padres: el amante de los clásicos cremosos, el que prefiere la frescura de la fruta y el devoto incondicional del chocolate.

Tarta de Queso Estilo New York: Un Clásico Infalible sin Horno
Pocas cosas gritan "éxito asegurado" como una buena tarta de queso. Su textura suave y su sabor equilibrado la convierten en la reina de los postres. Esta versión, además, tiene una ventaja enorme: no necesita horno. Esto simplifica el proceso y garantiza un resultado perfecto, ideal para prepararla uno o dos días antes y guardarla en la nevera, lista para el gran momento. Esta receta es la clásica cheesecake con una base crujiente de galleta, un relleno increíblemente cremoso y una cobertura de mermelada que le da el toque final de color y sabor.
Ingredientes para la Tarta de Queso
- Para la base:
- 200 gramos de galletas tipo Digestive
- 80 gramos de mantequilla sin sal
- 15 gramos de azúcar moreno (opcional, para un toque extra)
- Para el relleno:
- 500 gramos de queso crema (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente
- 150 gramos de azúcar blanco
- 200 mililitros de nata para montar (35% materia grasa)
- Medio vaso de leche entera (unos 125 ml)
- 2 sobres de preparado para cuajada
- 1 cucharada de extracto de vainilla
- Para la cobertura:
- Mermelada de fresa o frutos rojos al gusto
- 100 gramos de frutos rojos frescos para decorar (frambuesas, arándanos, moras)
Preparación Paso a Paso
1. La Base Crujiente: El primer paso es crear el cimiento de nuestra tarta. Comienza derritiendo la mantequilla en el microondas. Mientras tanto, tritura las galletas hasta que tengan una textura similar a la arena fina. Puedes usar un procesador de alimentos para un resultado rápido o meterlas en una bolsa y pasar un rodillo por encima. En un bol, mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida y el azúcar moreno. Vierte esta mezcla en un molde desmontable de unos 18-20 cm de diámetro y presiónala firmemente contra el fondo con la ayuda de una cuchara o el fondo de un vaso, creando una base compacta y uniforme. Reserva el molde en la nevera mientras preparas el relleno.
2. El Relleno Cremoso: En un cazo a fuego medio, vierte la nata, la leche, el azúcar blanco y el extracto de vainilla. Remueve suavemente hasta que el azúcar se disuelva. Añade el queso crema y sigue removiendo con unas varillas manuales para evitar grumos, hasta que obtengas una mezcla homogénea y caliente. Justo antes de que empiece a hervir, disuelve los dos sobres de cuajada en un poquito de leche fría aparte y añádelos al cazo. Sigue cocinando y removiendo constantemente durante un par de minutos más, hasta que la mezcla espese ligeramente. Retira del fuego y deja que se atempere unos minutos.
3. Montaje y Reposo: Saca el molde de la nevera y vierte con cuidado la crema de queso sobre la base de galleta. Para evitar que se rompa la base, puedes verter la crema sobre el dorso de una cuchara. Alisa la superficie con una espátula. Cubre el molde con film transparente y déjalo en la nevera un mínimo de 6 horas, aunque lo ideal es dejarlo de un día para otro para que cuaje a la perfección.
4. Decoración y ¡A Disfrutar!: Una vez la tarta esté completamente fría y firme, desmóldala con cuidado. Cubre toda la superficie con una generosa capa de tu mermelada favorita y decora con frutos rojos frescos. El contraste del rojo intenso sobre el blanco cremoso es simplemente espectacular.
Tarta Fría de Frutas y Crema de Almendras
Si tu padre prefiere los postres más ligeros y refrescantes, esta tarta sin horno es la elección ideal. Combina la suavidad de una plancha de bizcocho con una delicada crema de almendras y el toque jugoso y natural de la fruta fresca. Es una opción elegante, colorida y que también se beneficia de ser preparada con antelación, ya que necesita unas horas de frío para asentar todos sus sabores y texturas.
Ingredientes para la Tarta de Frutas
- 1 plancha de bizcocho genovés (comprada o casera)
- 150 gramos de melocotón en almíbar, bien escurrido
- 3 kiwis frescos
- 250 gramos de almendra molida
- 150 gramos de mantequilla en pomada (muy blanda)
- 150 gramos de azúcar glas
- 150 gramos de nata para montar (35% materia grasa), muy fría
- Para la salsa de melocotón:
- 250 gramos de pulpa de melocotón en almíbar
- 75 gramos de azúcar
- Unas gotas de zumo de limón
Preparación Paso a Paso
1. Prepara la Fruta y la Crema: Pela los kiwis y córtalos, junto con el melocotón escurrido, en daditos pequeños y uniformes. Reserva. Para la crema, en un bol grande, bate con varillas eléctricas la mantequilla en pomada junto con la almendra molida y el azúcar glas hasta obtener una pasta densa y homogénea. En otro bol (preferiblemente frío), monta la nata hasta que forme picos firmes. Incorpora la nata montada a la crema de almendras con movimientos suaves y envolventes, usando una espátula para evitar que pierda volumen.
2. Monta la Tarta: Forra un molde rectangular tipo plumcake con film transparente, dejando que sobresalga por los bordes. Esto es crucial para poder desmoldar la tarta fácilmente. Coloca una capa de bizcocho en el fondo, ajustándola al tamaño del molde. Cubre el bizcocho con la mitad de la crema de almendras y distribuye por encima la mitad de la fruta troceada. Repite el proceso: otra capa de crema y el resto de la fruta. Termina con otra lámina de bizcocho. Tapa con el film sobrante y refrigera durante al menos 5 horas.
3. La Salsa y el Toque Final: Mientras la tarta reposa, prepara la salsa. Tritura la pulpa de melocotón con el zumo de limón. En un cazo, haz un almíbar ligero cociendo el azúcar con dos cucharadas de agua. Cuando el azúcar se disuelva, añade el puré de melocotón y cocina todo junto durante 5-8 minutos. Cuela la salsa para que quede fina y déjala enfriar por completo. A la hora de servir, desmolda la tarta tirando del film transparente, colócala en una fuente y riégala generosamente con la salsa de melocotón.
Tarta Helada de Chocolate y Nueces
Para los padres que son auténticos fanáticos del chocolate, esta tarta helada es un sueño hecho realidad. Es intensa, decadente y con una textura que sorprende. La combinación de una base de galleta crujiente con una mousse de chocolate negro y el toque de las nueces es simplemente irresistible. Lo mejor es que se guarda en el congelador, por lo que puedes tenerla lista con mucha antelación.
Ingredientes para la Tarta Helada
- Para la base:
- 220 gramos de galletas tipo Digestive
- 70 gramos de mantequilla sin sal, derretida
- Para la mousse:
- 350 gramos de chocolate negro fondant (mínimo 70% cacao)
- 8 huevos, separadas las yemas de las claras
- 150 gramos de mantequilla en pomada
- 50 gramos de cacao en polvo sin azúcar
- Azúcar al gusto (unos 100-150g, dependiendo del dulzor deseado)
- Una pizca de canela en polvo
- 200 gramos de nueces peladas y troceadas
Preparación Paso a Paso
1. La Base de Chocolate: Tritura las galletas y mézclalas con la mantequilla derretida. Cubre con esta pasta el fondo de un molde desmontable de unos 20 cm, presionando bien. Reserva en la nevera.
2. La Mousse Intensa: Derrite el chocolate al baño maría o en el microondas con cuidado. Deja que se temple y luego añade las yemas de huevo, el cacao en polvo y la canela. Bate con varillas para integrar. En otro bol, bate la mantequilla en pomada con el azúcar hasta que esté cremosa. Mezcla esta preparación con la de chocolate. Por otro lado, monta las claras a punto de nieve firme. Incorpora las claras montadas a la mezcla de chocolate con movimientos envolventes. Finalmente, añade las nueces troceadas, reservando algunas mitades para decorar.
3. Congelación y Servicio: Vierte la mousse sobre la base de galleta, alisa la superficie y decora con las nueces reservadas. Cubre con film y congela durante al menos 8 horas. Para servirla, saca la tarta del congelador unos 15-20 minutos antes para que se ablande ligeramente y sea más fácil de cortar.
Tabla Comparativa de Tartas para Papá
| Característica | Tarta de Queso | Tarta de Frutas | Tarta de Chocolate |
|---|---|---|---|
| Sabor Principal | Queso crema, dulce y ligeramente ácido | Frutal, almendrado y fresco | Chocolate negro intenso y nueces |
| Dificultad | Baja | Baja-Media | Media |
| Tiempo de Preparación Activa | 25 minutos | 30 minutos | 35 minutos |
| Tiempo de Reposo | 6 horas (nevera) | 5 horas (nevera) | 8 horas (congelador) |
| Necesita Horno | No | No | No |
| Ideal para Papás... | Clásicos y amantes de los postres cremosos | Que prefieren postres ligeros y frutales | Apasionados del chocolate y los sabores potentes |
Preguntas Frecuentes
¿Puedo preparar estas tartas con más de un día de antelación?
¡Sí! La tarta de queso y la de frutas aguantan perfectamente dos días en la nevera. De hecho, sus sabores se asientan y mejoran. La tarta helada de chocolate puede prepararse incluso con una semana de antelación y mantenerse en el congelador bien cubierta.
¿Qué hago si no tengo un molde desmontable?
Para la tarta de queso y la de chocolate, puedes forrar un molde normal con dos tiras largas de papel de hornear cruzadas, dejando que sobresalgan por los lados. Esto te permitirá levantar la tarta para desmoldarla. Para la tarta de frutas, el film transparente es la mejor opción en cualquier tipo de molde.
¿Puedo cambiar las frutas o los frutos secos?
¡Por supuesto! La tarta de queso es deliciosa con mermelada de albaricoque o mango. La tarta de frutas se puede hacer con fresas, mango o una mezcla de bayas. En la tarta de chocolate, puedes sustituir las nueces por avellanas tostadas o almendras.
Sea cual sea la tarta que elijas, recuerda que el ingrediente más importante es el cariño con el que la prepares. Este Día del Padre, regala un momento dulce, una sonrisa y un postre inolvidable hecho por ti. ¡Feliz celebración!
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Tartas para el Día del Padre: El Regalo Perfecto puedes visitar la categoría Recetas.
