¿Cuál es el mejor soporte para pintar al pastel?

El Arte al Pastel: Soportes y Secretos de Taller

11/03/2019

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En nuestro universo, la palabra 'pastel' evoca sabores dulces, texturas cremosas y celebraciones. Sin embargo, hoy vamos a aparcar por un momento el rodillo y la espátula de repostería para adentrarnos en un mundo igualmente fascinante y con el mismo nombre: el arte al pastel. No hablaremos de bizcochos ni merengues, sino de pigmentos, papeles y la magia de crear con las manos. Esta guía es un viaje desde el monocromático y profundo mundo del carboncillo hasta la explosión de color de las barras de pastel, desvelando los materiales y técnicas que necesitas para que tus obras maestras no solo nazcan, sino que perduren en el tiempo.

¿Cuál es el mejor soporte para pintar al pastel?
También hay otro soporte para pintar al pastel que no necesita ser fijado con spray, se llama Pastelmat, es más grueso que el papel normal y tiene una superficie adherente y aterciopelada que fija muy bien la pintura al pastel. Las pinturas de madera de pastel permiten pintar trazos muy pequeños o delgados que con las barras de pastel no puedes.
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El Carboncillo: La Elegancia del Trazo Fundamental

Antes de sumergirnos en el vibrante universo del pastel, es esencial conocer a su primo hermano: el carboncillo. Esta técnica, basada en el uso de carbón vegetal, es la base de muchos artistas para bocetar, estudiar luces y sombras, y crear obras de una profundidad y expresividad únicas. No es simplemente un lápiz negro; es una herramienta versátil que ofrece un abanico de posibilidades.

El material principal es la barra de carboncillo, que no es más que una ramita de madera (generalmente de sauce o vid) carbonizada. Su principal ventaja es la facilidad con la que se puede difuminar y borrar, permitiendo correcciones constantes y la creación de degradados suaves. Existen diferentes grosores, desde finas varillas para detalles hasta gruesas barras para cubrir grandes superficies.

Para quienes buscan una mayor intensidad, existen las barras de creta o carboncillo comprimido. Estas mezclan el polvo de carbón con un aglutinante, resultando en un trazo mucho más oscuro, profundo y permanente. Son ideales para conseguir los negros más puros en una obra. Complementando esto, el lápiz de carboncillo, como los de marcas prestigiosas como CONTÉ o los Pitt de FABER CASTELL, ofrece un control excepcional. Su mina de carboncillo comprimido permite repasar trazos, definir contornos y trabajar con la precisión de un lápiz convencional pero con el alma del carbón.

El Soporte Ideal: ¿Qué Papel Elegir?

La elección del papel es, sin duda, una de las decisiones más críticas para un artista. El soporte no es un mero espectador, sino un participante activo que define la textura, la adherencia del pigmento y el resultado final de la obra. Tanto para carboncillo como para pastel, no cualquier papel sirve.

Se necesita un papel con 'mordiente', es decir, una superficie con una ligera textura o grano que sea capaz de atrapar y retener las partículas de pigmento. Un papel demasiado liso, como el de impresora, no permitirá que el material se fije correctamente.

  • Papel Canson Mi-Teintes: Es quizás el rey de los papeles para pastel. Tiene dos caras con texturas diferentes, una con un grano tipo 'nido de abeja' y otra más fina. Su amplia gama de colores lo convierte en una opción fantástica, ya que el color del fondo juega un papel crucial en la composición final.
  • Papel tipo Ingres: Marcas como GUARRO o CLAIREFONTAINE ofrecen este tipo de papel verjurado, es decir, con finas líneas horizontales y verticales producto de su fabricación. Esta textura es excelente para que el carboncillo y el pastel se adhieran, aportando un acabado clásico y elegante.
  • Papel de Acuarela: Aunque no es su uso principal, el papel de acuarela de grano fino puede ser un soporte muy interesante. Su robustez y textura ligera funcionan bien, especialmente para técnicas mixtas. Para retratos, donde se busca un acabado más suave, siempre es preferible un grano lo más fino posible.

En cuanto al color del papel, aunque el blanco es el más común, no subestimes el poder de un fondo de color. Un papel en tonos grises, ocres o incluso azules puede unificar la obra, realzar ciertos colores y ahorrar mucho trabajo al establecer un tono medio desde el principio.

La Explosión de Color: La Técnica del Pastel

Una vez dominado el trazo y la sombra con el carboncillo, el paso natural es el pastel. Aquí es donde el color entra en escena con una vivacidad y una pureza inigualables. Las pinturas al pastel son esencialmente pigmentos puros en polvo, compactados en forma de barra con una cantidad mínima de aglutinante. Esto les confiere esa luminosidad tan característica.

Existen diferentes tipos de pasteles, principalmente los blandos y los duros. Marcas como Rembrandt son conocidas por sus pasteles de dureza media, muy versátiles, mientras que Sennelier ofrece pasteles extra blandos, casi mantecosos, que depositan una cantidad increíble de color sobre el papel. Los lápices de pastel, como los de la marca CONTÉ, son el complemento perfecto para añadir detalles finos, delinear y tener un control preciso sobre el color, similar a como usamos el lápiz de carboncillo.

Tabla Comparativa: Carboncillo vs. Pastel

CaracterísticaCarboncilloPastel
Material BaseCarbón vegetal, natural o comprimido.Pigmento puro en polvo con un mínimo de aglutinante.
Gama de ColorMonocromática (negros, grises, blancos).Gama de colores completa y muy vibrante.
OpacidadDe translúcido a opaco, según la presión.Altamente opaco, permite superponer colores.
Herramientas ClaveGoma de borrar, difuminos, trapo de algodón.Difuminos, dedos, espátulas de silicona.
FijaciónMuy volátil, requiere fijador para su conservación.Volátil, requiere fijador, aunque puede alterar los colores.

Herramientas Auxiliares y el Toque Final

Tanto en el carboncillo como en el pastel, existen herramientas que elevan la técnica y facilitan el proceso. Los difuminos son imprescindibles. Estos lápices de papel prensado y enrollado permiten difuminar y mezclar los pigmentos con una precisión que los dedos no siempre pueden ofrecer. Vienen en distintos grosores y sus puntas se pueden limpiar y afilar con una lija fina.

Sin embargo, no hay que despreciar el poder de las herramientas más sencillas. Un paño de algodón blanco es perfecto para crear grandes áreas de difuminado suave y para fijar las primeras capas de carboncillo al papel. ¡Y por supuesto, los propios dedos! La calidez y la grasa natural de la piel ayudan a integrar el pigmento en las fibras del papel de una forma única, aunque hay que tener cuidado de no ensuciar la obra.

Para sacar luces y brillos, la goma de borrar se convierte en una herramienta de dibujo. Una goma maleable de carboncillo permite levantar el pigmento sin dañar el papel, creando blancos puros y detalles luminosos.

Finalmente, el paso más crucial para la conservación de la obra es la aplicación de un fijador. Dado que tanto el carboncillo como el pastel son pigmentos en polvo sueltos sobre el papel, un simple roce podría arruinar horas de trabajo. Un spray fijador crea una fina capa protectora invisible que adhiere las partículas al soporte. La aplicación debe ser cuidadosa: a unos 30-40 cm de distancia, rociando de forma rápida y uniforme, preferiblemente en capas finas para no saturar el papel ni alterar demasiado los colores. Una vez fijada, la obra estará lista para ser enmarcada y perdurará inalterable a través del tiempo.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar cualquier papel para pintar al pastel o carboncillo?

No es recomendable. Necesitas un papel con una superficie texturizada (grano o 'mordiente') para que las partículas de pigmento puedan adherirse. Papeles lisos como el de fotocopia no retendrán el material. Busca papeles específicos como Canson Mi-Teintes, Ingres o papeles para técnicas secas.

¿Es realmente necesario usar un fijador?

Sí, es absolutamente esencial si deseas conservar tu obra. El carboncillo y el pastel son técnicas muy volátiles y el pigmento puede desprenderse con el más mínimo roce. El fijador protege la obra de manchas y del paso del tiempo.

¿Cuál es la diferencia entre un lápiz de carboncillo y una barra de creta?

Ambos son carboncillo comprimido. La principal diferencia está en el formato. El lápiz ofrece mayor control y precisión para detalles finos, mientras que la barra de creta es ideal para trazos más anchos, expresivos y para cubrir zonas amplias con un negro intenso.

¿Para qué sirven exactamente los difuminos? ¿Puedo usar mis dedos?

Los difuminos son herramientas para difuminar y mezclar el pigmento con precisión. Permiten controlar la fusión de colores y la suavidad de las sombras. Sí, puedes y debes usar tus dedos también; ofrecen una forma de mezcla más orgánica y cálida, pero los difuminos son clave para los detalles y para mantener limpias las zonas de trabajo.

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