¿Qué deben hacer los Infantes de la realeza?

La Estricta Infancia de los Niños de la Realeza

22/03/2017

Valoración: 4.03 (992 votos)

La vida de un miembro de la realeza infantil evoca imágenes de palacios, vestidos elegantes y una existencia sacada de un cuento de hadas. Sin embargo, detrás de esa fachada de privilegio se esconde un mundo de estricto protocolo, reglas inquebrantables y una disciplina férrea que comienza desde la cuna. Ser un príncipe o una princesa implica mucho más que sonreír en los balcones; es un entrenamiento de por vida para un rol que no eligieron, donde cada gesto, palabra y hasta cada bocado de comida está cuidadosamente regulado. Lejos de la libertad que caracteriza la infancia de la mayoría, los pequeños 'royals' crecen bajo una lupa constante, con un conjunto de normas diseñadas para moldearlos en perfectos representantes de la Corona.

¿Qué deben hacer los Infantes de la realeza?
Los infantes de la realeza no están exentos de mostrar signos de respeto hacia los otros miembros de la familia monárquica. Es así que deben aprender modales desde muy pequeños. Una de las reglas que deben seguir en todo momento, sin excepción, es hacer reverencia a la Reina Isabel para mostrar su respeto.
Índice de Contenido

La Disciplina Diaria: Respeto y Comportamiento

Desde el momento en que nacen, la vida de los niños de la realeza está estructurada en torno al orden y el respeto. La figura de la niñera es central en su crianza. No son simples cuidadoras, sino profesionales altamente cualificadas, a menudo graduadas de instituciones de élite como el Norland College. Ellas son responsables de su seguridad, educación en idiomas, y de enseñarles a actuar ante emergencias. Por ello, una de las primeras y más importantes reglas que los niños aprenden es que deben obedecer y respetar a sus niñeras tanto como a sus propios padres. Dado que los deberes reales a menudo mantienen a los padres ocupados, las niñeras se convierten en una figura de autoridad constante en sus vidas.

El respeto se extiende a toda la familia, especialmente hacia la monarca. Sin importar el lazo de sangre, los infantes deben aprender desde muy pequeños a hacer una reverencia o inclinar la cabeza ante la Reina Isabel. Un simple abrazo o un saludo informal en público se consideraría una grave falta de educación. Esta formalidad se traslada incluso al lenguaje. Están estrictamente prohibidos los apodos o diminutivos en público. Términos cariñosos como 'mami' o 'papi' se evitan para mantener una imagen de refinamiento y formalidad. Esta regla busca evitar que se convierta en una costumbre, inculcando un lenguaje formal desde sus primeros años.

Además, el control emocional es clave. Los berrinches, las peleas entre hermanos o cualquier muestra de mal comportamiento en público son inaceptables. Se les enseña a gestionar sus emociones y a mantener la compostura en todo momento, una habilidad crucial para una vida de servicio y exposición pública.

Etiqueta y Vida Social: Aprendiendo a ser 'Royal'

La mesa es uno de los primeros lugares donde se imponen las reglas más curiosas. Existe un protocolo no escrito pero firmemente establecido: cuando la Reina termina de comer, todos los demás en la mesa deben dejar de hacerlo también. Afortunadamente para los más pequeños, se dice que la Reina es consciente de esta regla y suele comer a un ritmo pausado. Aun así, es una lección temprana sobre jerarquía y sincronización.

En cuanto a la vida social, su participación está limitada. Los menores de edad tienen prohibido asistir a reuniones diplomáticas formales con líderes mundiales. Su mundo está separado del de los adultos en lo que a política y estado se refiere. Sin embargo, ha habido excepciones notables, como cuando al Príncipe George se le permitió conocer a Barack y Michelle Obama, un gesto que rompió con la tradición pero que mostró un lado más humano de la monarquía.

Las bodas reales son uno de los pocos eventos de gala donde los niños tienen un papel protagónico. Como pajes y damas de honor, se espera que se comporten de manera impecable, siguiendo una coreografía perfecta. Todo, desde su vestimenta idéntica hasta su caminar por el pasillo, es ensayado para asegurar que el evento transcurra sin contratiempos.

Un Mundo de Tradiciones y Normas Singulares

Las tradiciones familiares y religiosas juegan un papel fundamental en la vida de los pequeños. El bautizo es un evento de gran importancia. Los bebés reales deben ser bautizados en la fe anglicana, vistiendo una réplica del ropón de Honiton que ha sido utilizado por generaciones desde 1841. Además, es costumbre que tengan un mínimo de cinco padrinos y reciban cuatro nombres, conectándolos con su vasto linaje.

Incluso las festividades como la Navidad tienen sus propias reglas. Siguiendo la tradición germana de sus antepasados, la Familia Real abre sus regalos en Nochebuena, no en la mañana del 25 de diciembre. Es un momento familiar, pero siempre dentro de los confines de la tradición.

Una de las prohibiciones más llamativas es la del juego de mesa Monopoly. Al parecer, en 2008, el Príncipe Andrés, Duque de York, reveló que no se les permite jugar en casa porque 'se vuelve demasiado vicioso'. Esta curiosa regla subraya el deseo de evitar cualquier tipo de conflicto o competencia agresiva, incluso en el juego.

Tabla Comparativa: Infancia Real vs. Infancia Común

AspectoProtocolo RealVida Común
VestimentaNiños con pantalones cortos hasta los 8 años; niñas con vestidos y cárdigans. Sin personajes.Libertad de elección, ropa con estampados y personajes favoritos.
JuegosJuegos que fomenten la cooperación. Monopoly está prohibido.Cualquier juego de mesa es bienvenido.
ViajesA partir de los 12 años, los herederos directos no viajan juntos para proteger la línea de sucesión.Toda la familia viaja junta sin restricciones de este tipo.
RegalosDeben aceptarse todos los regalos con cortesía, pero no pueden conservarlos.Los regalos recibidos son de propiedad personal.
ComunicaciónSe les enseña a hablar sin diminutivos ni lenguaje infantilizado. Aprendizaje de varios idiomas desde pequeños.El 'habla de bebé' es común y el bilingüismo es una opción, no una obligación.

Preparación para el Futuro: Seguridad, Deberes y Apariencia

La seguridad es una preocupación primordial. Desde su nacimiento, cada niño real tiene su propio equipo de seguridad que lo acompaña a todas partes. Esta protección constante significa que nunca experimentarán la libertad de un paseo espontáneo o de escaparse a una fiesta en la adolescencia. Su vida está perpetuamente vigilada.

La etiqueta de la vestimenta es otro pilar de su formación. Los niños, como el Príncipe George, deben usar pantalones cortos en eventos públicos hasta aproximadamente los ocho años, una tradición de la clase alta británica. Las niñas, como la Princesa Charlotte, visten vestidos clásicos, a menudo acompañados de un cárdigan. La ropa con personajes de dibujos animados o estampados llamativos está fuera de lugar. Incluso los accesorios están regulados: las tiaras, el símbolo máximo de la realeza de cuento de hadas, están reservadas exclusivamente para mujeres casadas en eventos de gala.

Finalmente, se les inculca una estricta neutralidad política. No pueden expresar opiniones políticas, votar o postularse para un cargo público. Su función es representar a la nación en su conjunto, por encima de las divisiones partidistas. Es una lección de disciplina y contención que deben aprender para el rol que les espera.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Por qué los herederos al trono no pueden viajar juntos?

Esta regla, que se aplica una vez que el heredero cumple 12 años, es una medida de precaución para proteger la línea de sucesión. En el improbable caso de un accidente trágico, se asegura que no se pierdan dos herederos directos al mismo tiempo, garantizando la continuidad de la monarquía.

¿Qué pasa con los regalos que reciben los niños de la realeza?

Aunque deben aceptar todos los regalos que les ofrece el público o los dignatarios con una sonrisa y gratitud, no pueden quedarse con ellos. Por protocolo, todos los obsequios son propiedad de la Corona. Un comité decide su destino, que puede ser el archivo real o la donación a organizaciones benéficas.

¿Es cierto que no pueden tomarse 'selfies'?

Sí, es una regla no oficial pero fuertemente seguida. Se considera que tomarse una 'selfie' es poco formal y fomenta una familiaridad que no se corresponde con su estatus. Prefieren las fotografías más tradicionales, donde interactúan con la persona en lugar de darle la espalda para posar.

En conclusión, la infancia de un 'royal' es un complejo equilibrio entre el cariño familiar y las exigencias de una institución milenaria. Cada regla, por extraña que parezca, tiene un propósito: forjar individuos capaces de soportar el peso de la Corona con gracia, dignidad y un inquebrantable sentido del deber. Es una vida de servicio que comienza mucho antes de que puedan comprender plenamente su significado.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Estricta Infancia de los Niños de la Realeza puedes visitar la categoría Pastelería.

Subir