30/06/2016
El mar Cantábrico nos regala joyas gastronómicas de valor incalculable, y entre ellas, el centollo reina con una majestuosidad indiscutible. Este crustáceo, de carne delicada, sabrosa y llena de matices, es el protagonista de uno de los platos más elegantes y tradicionales de la cocina española: el pastel de centollo. Una elaboración que, a pesar de su apariencia sofisticada, encierra una sencillez que permite a cualquier amante de la buena mesa recrear en casa un bocado de puro océano. Este plato no es una invención moderna; su legado se remonta a la tradición culinaria de principios del siglo XX, con referencias en recetarios históricos como el de la condesa de Pardo Bazán, lo que demuestra su arraigo y prestigio a lo largo del tiempo. En este artículo, desentrañaremos todos los secretos de este manjar, desde la elección del mejor ejemplar hasta las recetas más deliciosas para disfrutarlo.

¿Qué es Exactamente el Pastel de Centollo?
El pastel de centollo es un tipo de pudin o budín salado, similar en concepto a una terrina o un paté, cuya base principal es la carne desmenuzada de este crustáceo. Su textura es suave, cremosa y delicada, mientras que su sabor es una concentración pura y limpia de mar. Generalmente se sirve como entrante o aperitivo, a temperatura ambiente o frío, acompañado de rebanadas de pan tostado, picos o una mayonesa ligera que complemente sin opacar su sabor.
Es un plato emblemático de las regiones costeras del norte de España, especialmente en el País Vasco, donde al centollo se le conoce como txangurro, y en Galicia y Asturias. Su preparación busca, ante todo, realzar la calidad del producto principal, utilizando ingredientes que actúan como vehículo de sabor y textura, como huevos, nata (crema de leche) y un sofrito sutil de hortalizas.

El Protagonista: Selección y Preparación del Centollo
El éxito de cualquier receta con centollo empieza en la pescadería. La calidad del marisco es innegociable. Aquí te dejamos algunos consejos clave:
- Cómo comprarlo: Al elegir un centollo, asegúrate de que esté vivo y activo. Un buen indicador de que está lleno de carne es su peso; debe sentirse pesado para su tamaño. Los ejemplares con el caparazón oscuro y cubierto de pequeñas algas o impurezas suelen ser los más sabrosos y llenos.
- ¿Centollo o Centolla?: La hembra, o centolla, es a menudo más apreciada por su coral (las huevas), que aportan un sabor y una cremosidad extra espectaculares al plato. Se distinguen por tener un abdomen (la tapa inferior) más ancho y redondeado que el del macho.
- La cocción perfecta: Para cocer el centollo, se utiliza una olla grande con abundante agua salada (unos 60 gramos de sal por litro de agua, para simular el agua de mar). Si el centollo está vivo, se introduce en el agua fría y se empieza a contar el tiempo desde que rompe a hervir. Si ya está muerto, se introduce directamente en el agua hirviendo. El tiempo de cocción es de aproximadamente 1 minuto por cada 100 gramos de peso del animal.
- Extracción de la carne: Una vez cocido y atemperado, llega el trabajo más minucioso pero gratificante. Se abre el caparazón, se retira el coral si lo tiene, y se extrae con paciencia toda la carne del cuerpo, las patas y las pinzas, asegurándose de no dejar ningún trozo de cartílago o cáscara. Este proceso es la base para todas las recetas.
Receta Clásica: Pastel de Centollo al Horno (Estilo Javier Montero)
Esta receta, inspirada en la del chef Javier Montero, busca la pureza del sabor y una textura aérea y delicada. Es una elaboración sencilla que garantiza un resultado espectacular.
Ingredientes:
- Carne de 1 centollo grande (aproximadamente 250-300g)
- 200 ml de nata líquida para cocinar (35% materia grasa)
- 50 ml de salsa de tomate casera
- 1/2 cebolleta pequeña
- 1 chorrito de brandy o coñac
- 3 huevos grandes
- Sal y pimienta blanca al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- Pistachos picados y mayonesa para decorar (opcional)
Elaboración paso a paso:
- Pica la cebolleta muy fina y póchala a fuego lento en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que esté transparente.
- Añade la carne de centollo desmenuzada y saltea un par de minutos. Vierte el brandy y flambea con cuidado para quemar el alcohol y concentrar el sabor.
- Incorpora la salsa de tomate y cocina un par de minutos más hasta que la mezcla esté integrada. Retira del fuego y deja enfriar.
- En un bol grande, bate los 3 huevos. Añade la nata líquida y la mezcla de centollo ya fría. Salpimienta al gusto.
- Tritura todo con una batidora de mano hasta obtener una crema fina y homogénea. Para una textura más ligera, puedes separar las claras de las yemas. Mezcla las yemas con el resto de ingredientes, y monta las claras a punto de nieve para incorporarlas al final con movimientos envolventes.
- Engrasa un molde tipo plum-cake o terrina y vierte la mezcla en él.
- Cocina el pastel en el horno precalentado a 160°C al baño maría. Esto es crucial para una cocción uniforme y jugosa. El tiempo será de unos 50-55 minutos. Para saber si está listo, pincha el centro con una brocheta; debe salir limpia.
- Una vez cocido, déjalo enfriar completamente dentro del molde antes de desmoldarlo. Lo ideal es dejarlo reposar en la nevera unas horas para que asiente.
- Para servir, córtalo en rodajas gruesas. Puedes rebozar los cantos con pistacho picado y acompañarlo con una cucharada de mayonesa de calidad.
Otras Formas de Disfrutar el Centollo: Variaciones Tradicionales
El centollo es tan versátil que protagoniza otras recetas icónicas de la gastronomía española. Aquí te presentamos dos alternativas maravillosas al pastel.

Txangurro a la Donostiarra
Esta es la receta vasca por excelencia. No es un pastel, sino un relleno jugoso que se sirve en el propio caparazón del centollo y se gratina al horno. La clave es el sofrito de cebolla y tomate, el toque de brandy y el gratinado final con pan rallado y perejil (provenzal).
Frixuelos Rellenos de Crema de Centollo
Una preparación más elaborada, típica de Asturias. Consiste en preparar unos frixuelos (una especie de crêpes muy finas) y rellenarlos con una farsa cremosa de centollo, similar a la del txangurro. Luego se napan con una salsa de marisco o una bechamel ligera y se gratinan. Es un plato principal contundente y exquisito.

| Característica | Pastel de Centollo | Txangurro a la Donostiarra | Frixuelos Rellenos |
|---|---|---|---|
| Tipo de Plato | Pudin / Terrina fría | Relleno caliente gratinado | Canelón / Crêpe caliente |
| Textura | Suave, cremosa y homogénea | Jugosa, con trozos de carne | Relleno cremoso envuelto |
| Presentación | En porciones o lonchas | En su propio caparazón | Emplatado individual napado |
| Cocción Principal | Horno al baño maría | Gratinado en horno | Gratinado en horno |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Puedo usar otro marisco en lugar de centollo?
- Sí. Aunque el sabor del centollo es único, puedes adaptar la receta. El buey de mar o el cangrejo de mar son sustitutos excelentes y a menudo más económicos. También podrías probar con carne de nécoras o incluso langostinos picados para una versión diferente.
- ¿Se puede congelar el pastel de centollo?
- Sí, se puede congelar una vez que está completamente frío. Envuélvelo muy bien en film transparente y luego en papel de aluminio. Para descongelarlo, pásalo del congelador a la nevera y déjalo 24 horas. La textura puede variar ligeramente, pero seguirá estando delicioso.
- ¿Con qué vino puedo acompañar este plato?
- El pastel de centollo marida a la perfección con vinos blancos secos, con buena acidez y notas minerales. Un Albariño de Rías Baixas, un Godello de Valdeorras, un Verdejo de Rueda o un Txakoli del País Vasco son elecciones seguras que limpiarán el paladar y realzarán el sabor del marisco.
En definitiva, el pastel de centollo es mucho más que una simple receta; es una celebración del producto, un homenaje a la cocina marinera tradicional y una oportunidad perfecta para llevar a nuestra mesa un plato lleno de elegancia y, sobre todo, de un profundo e inolvidable sabor a mar.
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