29/04/2018
El buttercream, o crema de mantequilla, es el alma de innumerables pasteles, tortas y cupcakes. Es esa cobertura sedosa y deliciosa que no solo añade un sabor increíble, sino que también transforma una simple torta en una obra de arte. Sin embargo, no todos los buttercreams son iguales. Entrar en el mundo de la crema de mantequilla es descubrir un universo de texturas, sabores y técnicas que pueden elevar tus creaciones de repostería a un nivel completamente nuevo. Desde la dulzura intensa y sencilla del buttercream americano hasta la sofisticada y estable elegancia del merengue italiano, cada tipo tiene su propósito, sus secretos y su momento para brillar. En esta guía completa, desglosaremos todo lo que necesitas saber para dominar el arte del buttercream.

¿Qué es Exactamente el Buttercream?
En su forma más básica, el buttercream es una crema o glaseado cuya composición principal se basa en una grasa (generalmente mantequilla) batida con azúcar hasta obtener una consistencia ligera y esponjosa. A esta base se le pueden añadir otros ingredientes como leche, crema, extractos, chocolate o claras de huevo para modificar su sabor, textura y estabilidad. Su versatilidad es legendaria: sirve como relleno suculento entre capas de pastel, como una cobertura lisa y perfecta para alisar superficies, y como el medio ideal para crear flores, bordes y todo tipo de decoraciones complejas utilizando una manga pastelera.
Los Tipos Principales de Buttercream: Un Mundo de Diferencias
Aunque existen muchas variaciones, los reposteros profesionales suelen clasificar el buttercream en cuatro categorías principales, cada una con un método de preparación distinto que resulta en características únicas. Conocerlas te permitirá elegir la opción perfecta para cada proyecto.
1. Buttercream Americano (Simple o de Azúcar Glas)
Este es, sin duda, el tipo de buttercream más conocido y sencillo de preparar. Es el que la mayoría de nosotros aprendimos a hacer en casa. Su popularidad radica en su simplicidad: no requiere cocción ni técnicas complicadas.

- Ingredientes: Mantequilla sin sal a temperatura ambiente, azúcar glas (impalpable o en polvo), un poco de líquido (leche, nata o agua) y extracto de vainilla.
- Proceso: Se bate la mantequilla hasta que esté pálida y esponjosa. Luego, se añade gradualmente el azúcar glas tamizado, alternando con el líquido, hasta alcanzar la consistencia deseada. Finalmente, se incorpora el saborizante.
- Pros: Rápido y fácil de hacer, forma una costra ligera al secarse, lo que lo hace muy estable para ciertas decoraciones y para el transporte. Es ideal para principiantes.
- Contras: Puede ser extremadamente dulce para algunos paladares y, si el azúcar no se tamiza bien, puede tener una textura ligeramente granulosa.
- Uso ideal: Decoración de cupcakes, pasteles de cumpleaños infantiles, escritura, y estilos de decoración rústicos.
2. Buttercream de Merengue Suizo
Este buttercream es un paso adelante en sofisticación. Es increíblemente sedoso, menos dulce que el americano y muy estable, lo que lo convierte en el favorito de muchos decoradores de pasteles profesionales.
- Ingredientes: Claras de huevo, azúcar granulada, mantequilla sin sal a temperatura ambiente y saborizantes.
- Proceso: Las claras de huevo y el azúcar se calientan suavemente a baño maría, batiendo constantemente, hasta que el azúcar se disuelve por completo y la mezcla alcanza una temperatura de unos 70°C (160°F). Este paso pasteuriza las claras. Luego, la mezcla se retira del fuego y se bate a alta velocidad hasta formar un merengue brillante y con picos firmes, y el bol esté a temperatura ambiente. Finalmente, se añade la mantequilla poco a poco hasta que la crema se vuelve homogénea y sedosa.
- Pros: Textura increíblemente suave y lisa, dulzura equilibrada, muy estable para cubrir pasteles y para decoraciones con manga.
- Contras: Requiere más tiempo y un termómetro de cocina. Puede "cortarse" durante el proceso si las temperaturas no son correctas, aunque es fácil de arreglar.
- Uso ideal: Coberturas lisas y perfectas para pasteles de boda, rellenos elegantes, flores delicadas y cualquier decoración que requiera un acabado profesional.
3. Buttercream de Merengue Italiano
Considerado el rey de los buttercreams por su estabilidad, especialmente en climas cálidos. Es el más complejo de preparar, pero el resultado es una crema ligera, suave y extraordinariamente resistente.
- Ingredientes: Claras de huevo, azúcar granulada, agua, mantequilla sin sal a temperatura ambiente y saborizantes.
- Proceso: Se baten las claras de huevo a punto de nieve. Mientras tanto, se prepara un almíbar con el azúcar y el agua, calentándolo hasta que alcance el punto de bola blanda (aproximadamente 115-118°C o 238-245°F). Con la batidora en marcha, se vierte el almíbar caliente en un hilo fino sobre las claras batidas. Se continúa batiendo hasta que el merengue esté firme, brillante y el bol se haya enfriado. Por último, se incorpora la mantequilla.
- Pros: El más estable de todos, ideal para climas cálidos. Textura muy ligera y sabor poco dulce.
- Contras: Es el más técnico y laborioso de hacer, ya que trabajar con almíbar caliente requiere precisión y cuidado.
- Uso ideal: Pasteles para eventos al aire libre, climas húmedos, decoraciones muy intrincadas y flores de buttercream que necesitan mantener su forma.
4. Buttercream Francés
Este es el buttercream más rico y con un sabor más profundo, casi como una mousse o un helado. Su base no es un merengue de claras, sino una "pâte à bombe" hecha con yemas de huevo.
- Ingredientes: Yemas de huevo, azúcar granulada, agua, mantequilla sin sal a temperatura ambiente y saborizantes.
- Proceso: Similar al italiano, se prepara un almíbar caliente que se vierte sobre las yemas de huevo mientras se baten. Se continúa batiendo hasta que la mezcla se enfría, se vuelve pálida y espesa. Luego, se añade la mantequilla gradualmente.
- Pros: Sabor excepcionalmente rico y cremoso, con una textura aterciopelada. Color amarillo pálido natural.
- Contras: Es el menos estable para decorar debido a su alto contenido de grasa (de la mantequilla y las yemas). No se sostiene tan bien a temperatura ambiente.
- Uso ideal: Principalmente como relleno para pasteles y macarons, o como una cobertura simple donde el sabor es el protagonista.
Tabla Comparativa de Buttercreams
| Tipo de Buttercream | Dificultad | Nivel de Dulzura | Estabilidad | Textura | Uso Ideal |
|---|---|---|---|---|---|
| Americano | Muy Fácil | Muy Alta | Alta (forma costra) | Densa, puede ser granulosa | Cupcakes, tortas infantiles |
| Merengue Suizo | Intermedia | Baja / Media | Muy Alta | Sedosa y muy lisa | Coberturas lisas, tartas de boda |
| Merengue Italiano | Difícil | Baja | Excepcional (ideal para calor) | Ligera y estable | Climas cálidos, flores complejas |
| Francés | Intermedia / Difícil | Baja | Baja | Muy rica y cremosa | Rellenos, postres gourmet |
Consejos y Trucos para un Buttercream Perfecto
Independientemente del tipo que elijas, seguir estos consejos te ayudará a lograr siempre los mejores resultados:
- Calidad de los ingredientes: Utiliza una mantequilla sin sal de buena calidad. Es el ingrediente principal y su sabor y contenido de grasa afectarán directamente al resultado final.
- Temperatura ambiente: La mantequilla debe estar a temperatura ambiente, blanda al tacto pero no derretida. Esto es crucial para una emulsión correcta.
- Tamizar es clave: En el buttercream americano, tamiza siempre el azúcar glas. Este simple paso evita una textura granulosa y garantiza una crema suave.
- Controla la temperatura: Si tu buttercream a base de merengue se corta y parece requesón, no entres en pánico. Generalmente significa que la mantequilla estaba demasiado fría. Sigue batiendo o calienta ligeramente el bol con un soplete o un paño caliente. Si está demasiado líquida, la mezcla puede estar demasiado caliente; refrigera el bol durante unos minutos y vuelve a batir.
- Coloreado profesional: Para colores intensos y vibrantes sin alterar la consistencia, utiliza colorantes en gel o en pasta en lugar de líquidos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer buttercream con margarina?
Técnicamente sí, pero el sabor y la textura cambiarán significativamente. La mantequilla proporciona una riqueza y una sensación en boca que la margarina no puede replicar. Para un resultado óptimo, la mantequilla es siempre la mejor opción.

¿Cuánto tiempo dura el buttercream?
El buttercream americano puede durar varios días a temperatura ambiente si está bien cubierto. Los buttercreams a base de merengue o yemas deben refrigerarse. La mayoría de los tipos se pueden guardar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por dos semanas o en el congelador hasta por tres meses. Antes de usarlo, déjalo alcanzar la temperatura ambiente y vuelve a batirlo para devolverle su textura esponjosa.
¿Es seguro usar claras de huevo crudas?
En el caso del buttercream de merengue suizo e italiano, las claras de huevo se cocinan durante el proceso (ya sea a baño maría o con el almíbar caliente), lo que las pasteuriza y las hace seguras para el consumo. Para el buttercream francés, se recomienda usar yemas pasteurizadas si te preocupa el consumo de huevo crudo.
¿Cuál es el mejor buttercream para climas cálidos?
El buttercream de merengue italiano es, con diferencia, la mejor opción para climas cálidos y húmedos. La cocción del merengue con el almíbar caliente crea una estructura extremadamente estable que resiste el calor mucho mejor que cualquier otro tipo.
Dominar el buttercream es un viaje delicioso que abre un sinfín de posibilidades creativas. No temas experimentar. Empieza con el americano, atrévete con el suizo y, cuando te sientas seguro, desafíate con el italiano. Cada uno te enseñará algo nuevo sobre el equilibrio entre sabor, textura y estructura, y te convertirá en un repostero más completo y versátil. ¡Ahora, a hornear!
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Arte del Buttercream: Guía Definitiva puedes visitar la categoría Repostería.
